Deportes
Revelan el proyecto del nuevo estadio del Atlas
Por Diego Morales Heredia:
La espera terminó y el proyecto que durante meses se mantuvo entre versiones, planes y expectativas comenzó a tomar forma: los Rojinegros tendrán un nuevo estadio en Ciudad UdeG, en terrenos de la Universidad de Guadalajara, con una inversión privada estimada en 5 mil millones de pesos y una capacidad para 40 mil aficionados.
Pero la apuesta de Grupo PRODI, propietario del Atlas, no contempla únicamente levantar otro inmueble para jugar fútbol. El proyecto busca convertirse en un nuevo polo deportivo, cultural y de entretenimiento para Guadalajara y su zona metropolitana, con espacios públicos, conciertos, espectáculos, gastronomía y actividades durante todo el año.
Un estadio que quiere cambiar la ciudad
El nuevo estadio estará ubicado en Ciudad UdeG, entre Periférico Poniente Manuel Gómez Morín, Enrique Díaz de León y Obreros de Cananea, en una superficie total superior a los 147 mil metros cuadrados.
De ese territorio, más de 95 mil metros cuadrados corresponderán a construcción, mientras que más de 61 mil metros cuadrados estarán destinados a espacio público.
La intención es que el inmueble forme parte de un complejo abierto a la ciudad, con plazas públicas al norte y al sur, espacios gastronómicos, una explanada destinada al mariachi y zonas para actividades culturales.
En otras palabras: el estadio pretende tener vida incluso cuando no juegue el Atlas.
El fútbol como punto de partida
El diseño estará a cargo de Populous, firma internacional especializada en arquitectura deportiva y de entretenimiento, responsable de proyectos como Wembley, Tottenham Hotspur Stadium, Lusail Stadium y Yankee Stadium.
Para seleccionar al despacho, el proyecto contempló la participación de cuatro firmas internacionales con experiencia en algunos de los escenarios deportivos más reconocidos del mundo.
La intención fue encontrar un diseño que respondiera a la identidad del Atlas, pero también a las características de su entorno y a la necesidad de construir un inmueble capaz de convertirse en referencia arquitectónica para Jalisco y México.
El resultado es un estadio de geometría rectangular y angular, rodeado por celosías iluminadas que buscarán darle una identidad propia durante el día y, particularmente, por las noches.
La propuesta contempla cinco configuraciones diferentes, teniendo al terreno de juego como elemento central. Las tribunas estarán diseñadas para acercar al aficionado al campo y el proyecto presume que tendrá algunas de las localidades más cercanas a la cancha dentro del fútbol mexicano.
El inmueble contará, además, con pantallas de última generación alrededor de la cubierta y un gran panel digital entre los niveles inferior y superior de las tribunas, buscando convertir la experiencia del partido en un espectáculo en sí mismo.
5 mil millones, sin dinero público
Grupo PRODI contempla una inversión de aproximadamente 5 mil millones de pesos para la construcción, de acuerdo con lo presentado por el grupo encabezado por José Miguel Bejos.
La empresa ha señalado que el proyecto será financiado con recursos privados y que no contempla aportaciones del presupuesto público para levantar el estadio.
El desarrollo, sin embargo, tendrá una relación directa con el entorno urbano, por lo que se prevé coordinación con los gobiernos estatal y municipal para atender las necesidades de movilidad y vialidad que genere un inmueble con capacidad para 40 mil personas.
Porque llenar un estadio de 40 mil aficionados no solamente significa llenar tribunas: significa mover miles de automóviles, usuarios del transporte público, peatones y servicios alrededor de Ciudad UdeG.
La apuesta de la UdeG
Para la Universidad de Guadalajara, el proyecto representa también una operación de largo plazo. La institución mantiene la propiedad de los terrenos y, de acuerdo con lo presentado por la rectoría, existe un acuerdo por 99 años, con una contraprestación de 18 millones de pesos anuales, actualizada conforme a la inflación.
Además, la UdeG tendrá una participación del 20 por ciento en el proyecto y sus beneficios, mientras que Grupo PRODI conservará el 80 por ciento.
La rectoría ha destacado cuatro ventajas principales: la Universidad conserva la propiedad del terreno, no aporta recursos para la construcción, recibe un ingreso anual independientemente de la rentabilidad del inmueble y participa en los beneficios del proyecto.
El acuerdo también contempla que, al concluir el periodo establecido, el proyecto quede en manos de la institución, de acuerdo con lo expuesto durante la presentación.
No solo fútbol
Uno de los elementos más interesantes del nuevo estadio estará en su extremo norte. Ahí se proyecta un recinto multipropósito, cerrado, cubierto y con piso plano, diseñado para recibir conciertos, espectáculos, exposiciones y eventos deportivos alternativos.
La tribuna norte será móvil. Cuando el estadio no requiera esa zona para un partido, podrá desplazarse hacia el extremo norte y generar un espacio con capacidad aproximada para 5 mil espectadores, combinando butacas y áreas de piso.
El escenario podrá colocarse hacia el sur y la estructura de la cubierta tendrá capacidad para incorporar el sistema de rigging necesario para grandes espectáculos. La idea es sencilla: que el estadio no tenga una sola forma ni una sola función.
Los números del nuevo templo rojinegro
El proyecto contempla:
+147 mil m² de superficie total.
+95 mil m² de construcción.
+61 mil m² de espacio público.
Capacidad para 40 mil aficionados.
56 palcos.
3 mil 600 asientos premium, platea y preferente.
El inmueble también contará con dos grandes plazas públicas, áreas de estacionamiento y espacios destinados a gastronomía y actividades culturales.
Una nueva era para Atlas y Leones Negros
El proyecto también marca una nueva etapa en la relación entre el fútbol rojinegro y la Universidad de Guadalajara. El nuevo complejo estará vinculado tanto con el Atlas como con los Leones Negros, convirtiendo a Ciudad UdeG en un espacio donde converjan dos de las principales instituciones futbolísticas de Jalisco.
La apuesta no termina ahí.
El gobernador Pablo Lemus planteó que Guadalajara podría convertirse en la única ciudad mexicana con dos estadios certificados por la FIFA, lo que abriría la puerta a aspiraciones internacionales, como recibir partidos del Mundial de Clubes o incluso del Mundial Femenino de 2031.
“¿Y por qué no?”, planteó el gobernador al hablar de la posibilidad de que Guadalajara vuelva a ser sede mundialista.
La construcción está proyectada para comenzar en 2027 y el inmueble podría abrir sus puertas en 2030.


