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MUNDO

Sabotajes y amenazas de guerra nuclear: La gran incógnita ¿cómo enfrentaría EEUU una guerra en su territorio?

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Por Cayetano Frías //

Ante la esgrima verbal que se suscita entre los países occidentales y Rusia, tras la anexión de las repúblicas del Donbass y de Lughan, junto con las regiones de Jerson y Zaporoshye que hasta el viernes eran parte de Ukrania, los tambores de guerra redoblan con estridencia a través de las amenazas para desencadenar una tercera guerra mundial.

Desde su fundación como nación, Estados Unidos jamás ha enfrentado una guerra dentro de sus fronteras, ya que las incursiones del Reino Unido durante el proceso de independencia y la escaramuza de Pancho Villa en Columbus, solo penetraron en espacios muy reducidos y provocando bajas mínimas.

Sus tropas y agencias son las más capacitadas para intervenir y desestabilizar en territorios ajenos, lo que le ha permitido a partir de la conclusión de la Segunda Guerra Mundial, que establezca más de 800 bases militares en países alrededor del mundo, incluso en muchos de ellos contra la voluntad de sus habitantes, pero solapados por gobiernos entreguistas.

Alexis de Tocqueville, uno de los padres de la sociología moderna, escribió en la tercera década del Siglo XIX, sobre la gran ventaja que tenía Estados Unidos al estar alejado de las grandes potencias:

«¿De dónde viene, pues, que la Unión Norteamericana aunque se halla protegida por la perfección relativa de sus leyes, no se disuelve en medio de una gran guerra? La razón es que no tiene grandes guerras que temer. Colocada en un continente inmenso, donde la industria humana puede extenderse sin límites, la unión está casi tan aislada del mundo como si se encontrara circundada por todas partes por el oceáno».

“La gran felicidad de los Estados Unidos no es, pues, haber encontrado una constitución federal que les permita sostener grandes guerras, sino estar situados de tal manera que no hay para ellos peligro de tenerlas”.

Esa felicidad de estar aislado de otras potencias militares, le duró casi dos siglos a Estados Unidos. Hoy la realidad debería ponerlos en alerta máxima, dado su protagonismo y poder de decisión e intervención en la guerra de Rusia con Ukrania, pues el alcance y velocidad de los misiles con cargas nucleares, están a menos de media hora de distancia de Euroasia y pueden tocar el corazón de Washington en cualquier momento.

Y la pregunta es, ¿Estados Unidos está preparado para enfrentar una guerra dentro de sus fronteras?

El trauma de las Torres Gemelas y otros edificios, con sus más de dos mil víctimas civiles, aún perdura en el imaginario colectivo de los ciudadanos norteamericanos. Más reciente, parece incomprensible que una turba de algunos cientos de manifestantes, se hayan apoderado del Capitolio ante el pasmo del autodenominado ejército más poderoso del universo.

Su presuntuosa supremacía militar en el mundo, ahora está en duda, no solo porque en algunos aspectos sus reservas de armamento son anticuadas, sino porque en un futuro cercano el infierno de la guerra podrían tenerlo en casa, como nunca antes lo han enfrentado.

Visionario, el francés Tocqueville escribió en su libro “La democracia en América”.

“Hay actualmente sobre la tierra dos grandes pueblos que, partiendo de puntos diferentes, parecen adelantarse hacia la misma meta: son los rusos y los angloamericanos.

“Los dos crecieron en la oscuridad y, en tanto que las miradas de los hombres estaban ocupadas en otra parte, ellos se colocaron en el primer rango de las naciones y el mundo conoció casi al mismo tiempo su nacimiento y su grandeza.

(…)

“Su punto de vista es diferente, sus caminos son diversos; sin embargo, cada uno de ellos parece llamado por un designio secreto de la Providencia a sostener un día en sus manos los destinos de la mitad del mundo”.

En aquel siglo, nada parecía indicar que China llegaría a ser, como lo es hoy, la principal potencia económica, quizá por eso este autor no lo incluyó con el protagonismo que hoy tiene y en los hechos, es un tercero en discordia con EU.

Las fuerzas del mercado, elevadas a los altares por los países capitalistas, parece que serán la tumba de la hegemonía norteamericana y sus aliados europeos, ya que el consumo y las inversiones se refugiarán donde primen las ganancias y esos destinos serán a corto plazo, los que garanticen suficiente mano de obra, energía y grandes reservas en agua y alimentos, lo que dejará en clara desventaja a Europa.

SABOTAJE Y AMENAZAS DE GUERRA NUCLEAR

En estos momentos, el discurso belicoso ha permeado en las acciones tanto de Estados Unidos como de Rusia. Tanto los expertos de Suecia como los de Dinamarca, han concluido que las explosiones en los gasoductos Nord Stream I y II, fueron claramente causados por saboteadores; Vladimir Putin acusó a Estados Unidos del atentado y lo calificó como “acto terrorista”.

Previas consultas en las repúblicas y regiones rusoparlantes con aceptación superior al 80 por ciento, el viernes el presidente Putin firmó el decreto que admite como integrantes de la Federación Rusa a estos territorios; el presidente Joe Biden rechazó la legitimidad de esos referéndums y advirtió que EU y sus aliados jamás los reconocerán como independientes de Ukrania.

Biden insistió en que seguirán apoyando con armamento a Ukrania, pero junto con los mandos de la Unión Europea, advirtió al presidente Selensky que no es posible admitir de inmediato a su país como miembro de la OTAN.

Días antes de ser electa como primera ministra del Reino Unido, Elizabeth Truss afirmó que estaría dispuesta a apretar el botón nuclear para atacar a Rusia si fuera necesario. El 21 de septiembre, Vladimir Putin respondió a estas amenazas de la OTAN.

“La amenaza nuclear también ha entrado en juego. No nos referimos solo a los bombardeos a la central nuclear de Zaporozhie, los cuales son apoyados por Occidente y amenazan con provocar una catástrofe nuclear, sino también a las declaraciones de algunos representantes de los principales países de la OTAN sobre la posibilidad y admisibilidad de usar armas de destrucción masiva contra Rusia, armas nucleares”, enfatizó.

“A aquellos que realizan tales declaraciones, quisiera recordarles que nuestro país también posee ese tipo de armas, y en determinados parámetros son más modernas que las de la OTAN. Si se amenaza la integridad territorial de nuestro país, usaremos todos los medios a nuestra disposición para proteger a Rusia y a nuestro pueblo. Esto no es un farol”, advirtió.

Putin insistió en que Rusia está tomando medidas que le permitan defender su soberanía, seguridad e integridad territorial: “El objetivo de Occidente es debilitar, dividir y, en última instancia, destruir nuestro país. Están diciendo directamente que en 1991 lograron dividir la Unión Soviética, y que ahora le ha llegado su turno a la propia Rusia, que debería desintegrarse en muchas regiones y territorios hostiles entre sí”, alertó.

En ese contexto, el presidente de EU, Joseph Biden, no solo decide prolongar la guerra en Ukrania, sino que al mismo tiempo interviene en el territorio chino de Taiwán. Y además, con la delicadeza de un elefante dentro de una pequeña cristalería, el secretario de la Defensa de EU promete en Japón –donde EU asesinó a más de 300 mil civiles en el genocidio más grave de la historia atacando con bombas atómicas a dos ciudades-, equiparlos con armas nucleares para defenderse en caso de una guerra generalizada.

Hasta el expresidente Donald Trump, se ofreció hace tres días como intermediario para buscar una solución pacífica y recomendó a Biden: “No empeore las cosas con la explosión de los gasoductos. Sea estratégico, inteligente, busque un trato negociado ahora. Ambos lados ¡Rusia y Ukrania! Lo necesitan y quieren. El mundo entero está en juego”.

En los hechos, hoy Ukrania perdió 109 mil kilómetros cuadrados de su territorio y lo peor, en esas regiones se genera más del 90 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), según cifras del gobierno ruso. Y este sábado, el euro ya tenía un valor menor a 55 rublos, de los 150 que cotizaba en marzo pasado.

LA OBSCENIDAD DE LOS GASTOS MILITARES

Por Cayetano Frías Frías

En vísperas de la llegada del invierno, los europeos son obligados a ser austeros en el gasto de electricidad para el clima artificial, algunos obligados por la ley y otros por no poder cubrir las altísimas tarifas.

En algo que no ocurría desde hace 73 años, los precios de los productores aumentaron casi un 46 por ciento durante el periodo de agosto de 2021 a la fecha, señala un reporte de la agencia DW, que alerta sobre un crudo invierno, durante el cual los ciudadanos también tendrán que acostumbrarse a pagar un impuesto sobre el servicio de energía.

En este mundo convulso, hay quienes disfrutan las crisis, como los señores de la guerra de los cuales hablaba Bob Dylan, escondidos tras sus escritorios, amasando fortunas y distribuyendo armas para que mueran millones.

A pesar de que 2021 estuvo marcada por la pandemia del Covid-19, el gasto militar mundial superó los 2 billones de dólares, según consigna el Libro del Año del Instituto Internacional para la Paz (SIPRI), de Estocolmo.

Este gasto contempla desde salarios, equipamiento, creación de infraestructura, así como investigación y desarrollo, además de la fabricación y compra de armamento, precisa el documento.

Los que más erogaron, fueron Estados Unidos, China, India, Reino Unido y Rusia, cuyos montos equivalen al 62% del gasto militar mundial, en ese orden de importancia, con el liderazgo indiscutible de los norteamericanos.

De los principales protagonistas en el actual conflicto, EU gastó 801 mil millones de dólares tan solo en 2021; Rusia erogó 650 mil 900 millones de dólares de 2019 a 2021, en tanto Ukrania gastó 5 mil 900 millones de dólares el año pasado y a partir de 2014 su gasto militar se elevó un 72%. SIPRI no explica por qué presenta cifras dispares en temporalidad para Rusia, comparativamente con Ukrania y EU.

Es claro que la preocupación de las élites son los negocios a costa de lo que sea. Los gobernantes títeres de los grandes consorcios, priorizan la proliferación de armamento, lo envían al país europeo que presume tener los más altos índices de corrupción, donde decenas de miles de armas se “esfuman” y van a parar al mercado negro.

Y todo en el nombre de una democracia bastarda, parida en el país norteamericano, en el cual nunca, nadie, ha podido presumir de haber votado en una urna para elegir directamente a un presidente de su república.

¿Y SI RECURREN A LAS ARMAS NUCLEARES?

Sin duda será una guerra inédita, el libre comercio pasará a la historia y se montará un esquema de distribución de bienes y servicios entre países aliados si es que hay sobrevivientes; se destruirán los satélites como una de las primeras medidas de represalia, provocando pérdidas incalculables al tráfico comercial ya establecido; si escala a guerra nuclear, la memoria digital se perderá para siempre por efecto de las radiaciones y destrucción de infraestructura; fallecerán millones de personas en todos los continentes; los cultivos de alimentos quedarán siniestrados; la tierra quedará contaminada por miles de años y los mega ricos de la industria militar se darán un piadoso tiro en la cabeza.

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MUNDO

Complejo de culpa de los pecados ajenos: Google Gemini, la inteligencia artificial que nació racista

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Política Global, por Jorge López Portillo Basave //  

Como lo escribimos hace tiempo, estamos viendo en tiempo real cómo el mundo cambia de forma acelerada por las tecnologías de la llamada Inteligencia Artificial -AI-, mismas que se sumarán a las demás tecnologías de punta como los nanochips en el cerebro y la colonización espacial. Muchas de las cosas que aquí comento parecen ciencia ficción pero no lo son. Incluso, las más locas son ya realidad. 

Pero la tecnología es tan buena como el que la programa o mejor dicho se basa y se usa en los parámetros del que la programa. Así las cosas, la que yo llamo locura de occidente o el síndrome del suicidio de occidente ha ido poco a poco creando conceptos, conductas y herramientas que al mismo tiempo que asombran, también exponen una profunda confusión de la realidad e incluso diría yo, un rencor por conductas no sufridas en contra de sus propios antepasados. 

GOOGLE Y COMPLEJO DE CULPA DE LOS PECADOS AJENOS

El pasado jueves se hizo un escándalo en el mundo cibernético cuando Google lanzó GEMINI AI, el muy esperado sistema de inteligencia artificial que corre como una App y también está constantemente en servició en el buscador de Google y los correos Gmail.

 A unas horas después de ser lanzado, su aplicación para dibujos provocó una reacción de críticas muy severas porque el programa, es decir los parámetros de quienes lo inventaron eran claramente racistas. Pero no como el racismo de los últimos dos siglos, sino igual de estúpido, pero inverso en cuanto a la raza.

En la zona de San Francisco allá en EUA ha habido una generación de técnicos que en su mayoría tienen una cultura de integración global y de rechazo a los abusos del pasado imperial de los países occidentales. La verdad sea dicha, son los nuevos hippies y difunden su mensaje con el uso de las tecnologías del internet.

 Algunos de ellos y en su derecho, se han vuelto francamente militantes ideológicos de un lado o del otro del espectro político de ese país y para ser claros del mundo y así usan su conocimiento y su tecnología para influir en la forma en la que el resto del mundo accede a la información. Por ejemplo, el ex directivo de Twitter y ahora directivo de Google, Jack Krawczyk puso en su cuenta de ahora X “…he tenido alegría y arranques de felicidad durante las últimas 24 hrs. desde que llené mi boleta a favor de Biden/Harris… Obviamente este país es racista…” dijo el directivo blanco que parece odiar a su raza y este mensaje fue uno de los que más se usó en contra de Google para alegar que sus algoritmos estaban sesgados en contra de los conservadores y a favor de la cultura llamada Woke anti occidente. Lo mismo se dijo cuando Elon Musk compró Twitter diciendo que iba a ser un lugar de odio y de ultraderecha lo que al final no sucedió ya que los que dijeron que dejarían la plataforma regresaron a ella, lo que tal vez suceda con los que se quejan o nos quejamos de la tendencia ideológica de Google Gemini AI.

En esta nota hablaremos de la falla o tal vez estrategia de Google Gemini AI, que incluso tuvo que ser suspendida para poder arreglar o digamos tal vez disimular su sesgo programático, que evidentemente trataba de reescribir la historia de la humanidad de manera estúpida o trataba de promover una idea de igualdad basada en una mentira histórica, lo que es además de tonto, racista por su contenido como se vio claramente suplantando figuras históricas con razas distintas a las reales. 

DEI EL SIGNO DE LOS TIEMPOS

La mayoría de las empresas occidentales (quiero aclarar hablamos de las occidentales en Europa y América del Norte), se han lanzado en una cruzada absurda por buscar una equidad mal interpretada a través de la cual en realidad están promoviendo un racismo anti blanco y anti valores occidentales, pero poco dicen e incluso evaden cuando las conductas son inversas o son realizadas por empresas de Oriente, de Asia o de África.

Esta idea se llama Diversidad, Equidad e Inclusión (DEI) y se está promoviendo en escuelas desde kínder hasta los más altos corporativos pasando por el ejército y los gobiernos. Bajo esta “doctrina” los sexos no existen por nacimiento ni por orientación sino por identificación.

Así un infante y ni digamos adolescente, puede decidir si es hombre o mujer y de ahí bañarse o participar en deportes del sexo que se le apetezca. Entendemos que la preferencia u orientación sexual es algo personal, pero esto es mucho más allá, esto habla de que un joven con barba y de dos metros de alto puede entrar a competir en basquetbol o natación en contra de jovencitas y de ahí ir a las regaderas. 

Hablamos de que hombres -casi siempre hombres- maduros de repente digan que su preferencia sexual es de edad fluida y exijan que no se les llame pedófilos y que se identifican como mujeres, por lo que además aplican para puestos, incluso en el ejército que eran para dar espacio a las mujeres en mandos o en becas y después declarar que la leche de las trans -hombres que se identifican como mujeres- es tan saludable como la de una mujer o que se garantice como servicio público gratuito el trasplante de órganos femeninos a hombres. 

Hablamos de asiáticos que a pesar de tener calificaciones sobre salientes, no pueden entrar a las universidades porque no son hispanos o negros, y por ende no les aplica la preferencia de diversidad que ahora pide en varios lugares que un porcentaje de sus empleados y alumnos sean de raza determinada eso es sin importar si pasan o no el examen de admisión o de fortaleza física. 

Así DEI -Diversidad, Equidad e Inclusión- es una nueva cultura contra cultura occidental que se encubre o engaña con palabras bonitas para hacer en contra de la mujer, de las minorías, de la religión judeocristiana, de los valores occidentales del esfuerzo individual, del mérito y de la raza blanca al tiempo que dice que combate racismo inequidad y sexismo. 

LA HISTORIA LA ESCRIBEN LOS VENCEDORES

En efecto la historia la escriben los vencedores y por décadas los blancos de occidente escribieron la historia de sus éxitos y de las debilidades de las otras culturas y en muchos casos razas, pero ahora parece que los vencedores cibernéticos están escribiendo una historia en la que sus antepasados los que les permitieron en muchos casos las herramientas de conocimiento o económicas o sociales para florecer, deben ser escondidos y sustituidos.

Nuevamente esto solo está pasando en occidente mientras que, en China, en Asia, en Oriente y en África se sigue promoviendo el patriotismo, la natalidad y la difusión de su propia cultura por encima de las demás. 

LA DEPENDENCIA TECNOLÓGICA COMO RIESGO PERSONAL

Como coincidencia en esa misma semana la empresa AT&T informó que una parte importante de su red en Norteamérica se había caído dejando a cientos de miles sin servicios de internet o telefonía móvil por horas. Muchos usuarios, en especial jóvenes informaron padecer de ansiedad por no poder escuchar música o ir a ningún lado ya que no sabían los domicilios ni las calles sin sus mapas de Google o sin Spotify. Esto es terrible porque los jóvenes están cada vez más necesitados de la información externa que de la propia y por ende depende de los que leen o escuchan en redes sociales. Por eso es tan delicado el tema de la guerra o de la manipulación de la información. 

La tecnología digital es adictiva, de hecho, está diseñada en sus algoritmos para serlo y las empresas que fabrican los chips son altamente rentables. Pongamos de ejemplo a Nvidia, empresa poco conocida por el grueso mundial con un valor de $70 mil millones de dólares, pero que tiene más dinero que Canadá y que la mayoría de los países o empresas que usan sus productos de manera indirecta. 

Con esa cantidad de recursos los grandes corporativos que además de celulares manejan la información y pueden sin problema alguno influir en la forma en la que los gobiernos de muchos países gobiernan y pueden cargar los dados para las elecciones de décadas por venir. Lo que pone en riesgo el modelo o el concepto de democracia vigente ¿Deben los ciudadanos votar el gobierno que quieren? o ¿deben los grandes corporativos votar el gobierno que debe tener cada parte del mundo los ciudadanos o residentes que no saben ni son sofisticados? 

EL PECADO ORIGINAL ES EL COLOR DE LA PIEL

Para la App Gemini AI y digamos para sus programadores o padres intelectuales, el llamado DEI es tan importante que la mentira, el engaño o digamos el borrar la realidad es cosa menor cuando lo que se busca es aumentar la diversidad, la equidad y la inclusión. Para cerrar nuestra nota recordaremos que cuando se le pidió a Gemini AI dibujar un Vikingo del año 1400, un Papa del Vaticano, un piloto campeón de carreras de la carrera de Indianápolis de 1930, un grupo de soldados nazis de la Alemania de Hitler y un caballero con armadura -tipo la corte inglesa del rey Arturo- creó imágenes de asiáticos, africanos, mujeres y varones todos de raza negra o asiática, pero ninguno blanco, esto a pesar de que los personajes todos históricos eran blancos. Es decir, a cada pregunta creó un dibujo de hombre o mujer negro o asiático, pero en ningún caso blanco.

Cuando se le preguntó él qué había creado todas esas razas y sexos que históricamente no correspondían a la realidad solicitada, respondió que era para ser inclusivo. Cuando se le preguntó que hiciera uno de raza blanca respondió que no podía ser racista dando preferencia a una raza. Cuando se le preguntó sobre una competencia de pesas entre un actor famoso y una actriz famosa dijo no poder responder porque lo importante no era el ganar sino la equidad y la competencia. 

Finalmente, Gemini AI programada para crear una historia que no fue la verdadera, se defendió y sus creadores también defienden a su creación ambos diciendo que es un proceso de mejora continua pero que Gemini está diseñada para fomentar la inclusión, la diversidad y equidad y que eso era lo importante.  Básicamente diciendo que “el fin justifica los medios”. Pero si eso es con dibujos de hechos históricos claros, públicos y evidentes. ¿qué será cuando uno le consulte datos que uno desea conocer y la Gemini le da a uno una versión de los hechos que emana de su preferencia y programación más que de la verdad? 

La difusión de imágenes manipuladas no es el único ejemplo del control de la narrativa con fines de propaganda educativa o de control social, pero fue el más obvio. Dos días después se le preguntó si se daba preferencia o inhibía la difusión de contenidos musicales o culturales de acuerdo a raza o sexo a lo que la AI cándidamente respondió que sí con un rollo similar de aumentar la diversidad la equidad la inclusión. 

Esto es tan estúpido y abusivo como si cuando uno estudió matemáticas nos dijeran que la raza, el sexo o la raza determinan el resultado de sumas, restas o. Una pena, pero una realidad. Así los que se dicen defensores de la diversidad, la equidad y la inclusividad justifican mentir para defender la verdad y desigualdad para desarrollar la igualdad y la equidad. Google se comprometió a arreglar, pero no a corregir.

 

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Carlos V e Italia

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Opinión, por Miguel Ángel Anaya Martínez //

Mi primo Francisco I y yo estamos por completo de acuerdo: Los dos queremos Milán», Carlos V.

Carlos I de España y V del Sacro Imperio Romano Germánico (1500 -1558), fue la figura más relevante para que el imperio español se convirtiera en la primera potencia mundial durante el Siglo XVI. Se convirtió en rey de España con tan solo 16 años y cuatro después, recibió de su abuelo Maximiliano I la corona del Sacro Imperio Romano Germánico, convirtiéndose así, en uno de los personajes más poderosos de la historia.

Las campañas de conquista del emperador Carlos V en Italia llevaron a avivar la rivalidad con su primo, el rey francés, Francisco I (1494-1547). Dicho territorio era una de sus principales diferencias, en concreto la posesión del Ducado de Milán, que se encontraba en constante disputa entre Francia, España y la familia Sforza.

Para los españoles, la importancia de Milán radicaba en la necesidad de conservar sus posesiones en el sur peninsular y su conexión con el Tirol que era de vital para el comercio. En noviembre de 1521, tras una serie de enfrentamientos, las tropas del emperador Carlos V tomaron el Ducado de Milán, para entregarlo, posteriormente a Francesco II Sforza.

Varias guerras le secundaron, y en 1525 Francisco I fue vencido y hecho prisionero en la Batalla de Pavía, entonces fue​ Trasladado a Madrid donde enfermó, si fallecía ponía en una situación complicada a toda Europa occidental por lo que comenzó la premura de firmar un acuerdo.

Tras la “negociación” Francisco I fue obligado a firmar el Tratado de Madrid (1526), por el cual debería renunciar a sus derechos sobre importantes zonas de la península itálica (Milanesado, Génova, Nápoles) y otros territorios vecinos del reino de Francia (Borgoña, Artois, Tournai y Flandes). Volvió a Francia para tramitar los acuerdos del tratado dejando a sus dos hijos mayores como rehenes para garantizar su compromiso.

Este no fue el fin de los conflictos entre franceses y españoles, tampoco fue el fin de Francisco I, que regresó a gobernar Francia, pero la historia nos muestra valiosas lecciones.

Primeramente, la política como la vida misma, es un juego de intereses, cuando estos son altos, seguramente el nivel de personajes involucrados también lo será, y las decisiones tomadas serán proporcionales al nivel de cosas que estén en juego; intereses extraordinarios llevarán a decisiones excepcionales.

Segundo, incluso los personajes más fuertes, en una situación de premura serán capaces de ceder y de tomar decisiones desesperadas. Francisco I fue obligado a dejar a sus hijos a merced de los españoles y a firmar el territorio que tanto había peleado, porque simple y sencillamente no le quedaba de otra.

Tercero, las victorias y las derrotas muy pocas veces son definitivas. A pesar de que Francisco I fue derrotado en 1525 y el tratado de Madrid se selló en 1526, las guerras continuaron y fue hasta 1544 que se detuvo el conflicto tras firmar el tratado de paz de Creppy, esto sucedió tan solo 3 años antes del fallecimiento del rey francés. La paz fue efímera pues en 1551 volvieron los conflictos entre Francia y España.

Estamos en plena época electoral, en dos semanas comenzarán las campañas para conquistar al electorado mexicano, los intereses por gobernar son altísimos, las fuerzas políticas se juegan el poder, el territorio y el presupuesto de México, una de las potencias económicas del mundo. Eso es lo que representa el ganar o perder el 2 de junio.

Seguramente, aquellos que sientan de cerca la victoria o la derrota tomarán decisiones desesperadas para conseguir el objetivo; la guerra sucia, las descalificaciones y las victimas de persecución política estarán a la orden del día, pero habrá que recordar que no todo está permitido, que en la guerra también existen reglas mínimas.

La decisión que se tome el 2 de junio será importantísima para definir el rumbo del país durante los próximos años. Suceda lo que suceda esperemos que los que tomen el poder no se mareen y que aquellos que queden como oposición sean políticos responsables y no entreguistas pues habrá que recordar que, como muestra la historia, ni la victoria ni la derrota son totalmente definitivas.

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El desencanto en América Latina: Democracia y la exigencia de un gobierno eficiente

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A título personal, por Armando Morquecho Camacho //

En el vasto escenario de nuestra historia, no importa que tan oscura o lúgubre sea la etapa, la democracia se ha alzado como un faro de esperanza y autodeterminación para las sociedades. Sin embargo, como cualquier estructura monumental, su resiliencia depende críticamente de los cimientos que la sustentan.

De esta manera, la democracia puede ser tan sólida como la Acrópolis de Atenas o tan perdurable como el Coliseo Romano, pero sin un gobierno eficaz, la democracia se tambalea, y su promesa se desvanece, recordando a monumentos que alguna vez fueron símbolos de grandeza y que, a lo largo de los siglos, cayeron en la ruina, tal como el Templo de Bel ubicado en Palmira, Siria.

Al igual que la majestuosidad de la Acrópolis de Atenas, la democracia se erige como un monumento a la autodeterminación y la participación ciudadana. La Acrópolis, con sus columnas dorias, jónicas y corintias, simboliza la diversidad y la fortaleza en la unidad. Del mismo modo, la democracia abraza la diversidad de opiniones y experiencias, construyendo un tejido social robusto donde cada ciudadano es una columna que sustenta la estructura democrática.

Comparativamente, el Coliseo Romano se yergue como un monumento a la capacidad de adaptación y al poder de la organización. Aunque la democracia no es un espectáculo para multitudes, su funcionamiento eficaz requiere una administración organizada y la adaptación constante a los desafíos cambiantes. El Coliseo, con sus elaborados sistemas de pasadizos y maquinaria, es testamento de cómo una sociedad bien organizada puede superar incluso las adversidades más desafiantes.

No obstante, como nos recuerda la historia de monumentos caídos, como la Gran Muralla Maya en Copán o las estatuas de Buda en Bamiyán, la grandeza puede desvanecerse si no se preservan y nutren adecuadamente. De manera análoga, la democracia puede enfrentarse al riesgo de colapso si sus cimientos no son mantenidos con la debida diligencia y si sus pilares no son resguardados contra las fuerzas que buscan socavarla.

En el contexto actual de América Latina, el desencanto con la democracia se ha arraigado debido a la inseguridad, la violencia y la corrupción. Los cimientos de la democracia son tan esenciales como las piedras que conforman la Acrópolis; si el estado de derecho es laxo y la transparencia es solo una fachada, la democracia se convierte en un monumento vacío, susceptible a las embestidas de la desconfianza ciudadana.

De esta manera, el descontento ha allanado el camino para el surgimiento de figuras como Nayib Bukele en El Salvador. Su ascenso al poder ha sido alimentado, en parte, por la percepción de la ciudadanía de que la democracia convencional ha fallado en abordar sus preocupaciones más apremiantes. Bukele ha capitalizado el descontento y ha prometido una nueva era de eficiencia y seguridad, alineándose con la creciente tendencia global de líderes populistas que desafían el statu quo.

La afirmación de que la democracia, por sí sola, no es suficiente para garantizar la estabilidad y el bienestar de una sociedad se vuelve aún más relevante cuando consideramos la importancia de un gobierno eficaz y comprometido con el estado de derecho y la protección de los derechos ciudadanos. La democracia, en su esencia, es un sistema que busca la participación ciudadana, la toma de decisiones colectiva y la protección de los derechos fundamentales. Sin embargo, para que este sistema funcione de manera efectiva, es esencial contar con un gobierno que no solo respalde estos principios, sino que también los aplique de manera constante y vigorosa.

La corrupción, esa corrosiva enfermedad que socava la integridad de las instituciones, actúa como una termita devoradora de los cimientos democráticos. Cuando los funcionarios públicos se ven tentados por la corrupción, se erosiona la confianza de la ciudadanía en las instituciones democráticas. La percepción de que los líderes actúan en beneficio propio, en lugar de servir al interés público, debilita la legitimidad de la democracia. El ciudadano común, al sentir que sus esfuerzos y contribuciones son ignorados o explotados, puede volverse apático o cínico respecto a la participación en el proceso democrático.

La falta de transparencia, por otro lado, puede actuar como un velo opaco que oculta las acciones gubernamentales al escrutinio público. Una democracia verdaderamente robusta requiere la rendición de cuentas y la accesibilidad de la información. Cuando los ciudadanos no tienen acceso a datos cruciales sobre las decisiones gubernamentales o la asignación de recursos, se debilita su capacidad para tomar decisiones informadas y participar plenamente en la vida democrática.

La ineficacia institucional, como otra forma de erosión interna, puede obstaculizar la capacidad del gobierno para abordar los desafíos de manera eficiente. Si las instituciones democráticas no son capaces de implementar políticas efectivas, resolver problemas cruciales o garantizar la igualdad y la justicia, la democracia puede convertirse en un concepto vacío, incapaz de satisfacer las necesidades y aspiraciones de la sociedad.

En este contexto, la democracia se enfrenta a la amenaza de convertirse en un mero espejismo, un sistema político en el que la participación ciudadana es una formalidad sin verdadero impacto. La ciudadanía, desilusionada por la corrupción, la falta de transparencia y la ineficacia, podría perder la fe en el sistema democrático, abriendo así la puerta a alternativas menos convencionales y, a veces, más autoritarias.

Para elevar la democracia a nuevas alturas y preservar su integridad, es imperativo abordar estos problemas internos con determinación. Los gobiernos deben comprometerse activamente en la lucha contra la corrupción, promoviendo la transparencia y fortaleciendo las instituciones. Además, es esencial fomentar la participación ciudadana informada y empoderar a la sociedad para que exija rendición de cuentas y eficacia gubernamental.

En conclusión, la analogía entre la democracia y una estructura arquitectónica persiste. La comparación con monumentos caídos nos recuerda que, al igual que las civilizaciones antiguas que preservaron y fortalecieron sus monumentos, la democracia necesita constantes esfuerzos de preservación y mejora. La ciudadanía, al igual que las columnas de la Acropolis, debe ser la fuerza que sostiene la democracia, exigiendo transparencia, participación y rendición de cuentas. Solo entonces, la democracia puede superar los embates del tiempo y las amenazas internas, emergiendo como una estructura fuerte y duradera que honra las aspiraciones y derechos de la sociedad que la abraza.

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