NACIONALES
México tiene menos hijos y envejece: fecundidad cae a 1.2 por mujer
Resumen editorial:
- La fecundidad cayó de 1.9 a 1.2 hijos por mujer entre 2019 y 2024.
- Jalisco registra 1.2; Ciudad de México tiene la menor tasa, con 0.8.
- La edad mediana subió a 32 años, con nuevos retos para cuidados y pensiones.
Por Redacción Conciencia Pública:
México atraviesa una transformación demográfica que cambia el tamaño de las familias y plantea nuevos desafíos para el país: la tasa global de fecundidad descendió de 1.9 hijos por mujer en 2019 a 1.2 en 2024, de acuerdo con los resultados de la Encuesta Intercensal 2025, publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) el 22 de septiembre de 2026.
La disminución equivale a aproximadamente 36.8 por ciento, calculado con las cifras redondeadas difundidas por el instituto. El indicador ya se encuentra por debajo del nivel de reemplazo generacional, situado alrededor de 2.1 hijos por mujer, aunque esto no significa que la población vaya a reducirse de inmediato: su evolución también depende de la estructura de edades, la mortalidad y la migración.
La encuesta se levantó del 6 de octubre al 14 de noviembre de 2025, con una muestra de poco más de 7.3 millones de viviendas particulares habitadas. Sus resultados actualizan el panorama demográfico entre los censos de 2020 y 2030 y permiten observar cambios en población, vivienda, educación y condiciones de vida.
La estimación nacional alcanzó 130 millones 911 mil 314 habitantes. De ellos, 130 millones 393 mil 389 residían en viviendas particulares; los 517 mil 925 restantes corresponden a una estimación complementaria de personas en viviendas colectivas y sin vivienda. Por ello, los 130.4 millones difundidos en algunas publicaciones no representan el total del país.
Las diferencias territoriales son marcadas. Chiapas registró la mayor fecundidad, con 1.8 hijos por mujer; Guerrero, 1.6, y Durango y Zacatecas, 1.5. En el extremo inferior aparecen Querétaro, con 1.1; Baja California, con 1.0, y Ciudad de México, con 0.8, la cifra más baja entre las entidades federativas.
Jalisco registró una tasa global de fecundidad de 1.2 hijos por mujer, al nivel nacional. El dato estatal no permite atribuir esa misma cifra a la Zona Metropolitana de Guadalajara: los documentos revisados para esta nota no ofrecen una tasa específica del conjunto metropolitano, por lo que sería necesario consultar y procesar información desagregada.
Para interpretar los resultados es necesario distinguir dos indicadores. La tasa global de fecundidad estima cuántos hijos tendría una mujer si durante su vida reproductiva se mantuvieran las tasas por edad observadas en un periodo. Es diferente del promedio de hijos ya nacidos de las mujeres de 12 años y más, que pasó de 2.1 en 2020 a 1.9 en 2025. Ambas cifras describen aspectos distintos y no son contradictorias.
El descenso ya tenía antecedentes. La Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (ENADID) 2023 estimó una fecundidad de 1.60 hijos por mujer para el trienio 2020-2022, frente a 2.07 para 2015-2017. Ese ejercicio también identificó diferencias entre localidades rurales, con 2.13 hijos por mujer, y urbanas, con 1.44; sus periodos y metodología deben distinguirse de los de la Intercensal.
“Lo que no se esperaba era la velocidad”, declaró la presidenta del INEGI, Graciela Márquez, en una entrevista publicada por La Jornada el 24 de septiembre. La funcionaria explicó que la reducción era previsible por la trayectoria demográfica del país, la mayor escolaridad y la incorporación femenina al mercado laboral, pero señaló que la pandemia aceleró el proceso.
El envejecimiento también se refleja en la edad mediana, que pasó de 29 años en 2020 a 32 en el año 2025: la mitad de la población tiene esta última edad o menos. Al mismo tiempo, el promedio de ocupantes por vivienda disminuyó de 3.6 a 3.3, mientras el número de viviendas particulares habitadas aumentó de 35.2 a 39.7 millones.
Las condiciones para formar una familia son parte del debate internacional. El Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) identifica obstáculos como la vivienda costosa, la inseguridad económica, la precariedad laboral y las dificultades para financiar y compartir la crianza. Sus investigaciones advierten que una menor fecundidad puede reflejar tanto preferencias personales como barreras para tener los hijos deseados; no permiten, por sí solas, medir el peso de cada factor en México.
La cifra mexicana se aproxima a niveles observados en países de fecundidad muy baja. Para 2024, España reportó 1.10 hijos por mujer y Corea del Sur, 0.75, según sus organismos estadísticos. La comparación ofrece una referencia de la magnitud del cambio, pero no basta para asignar a México un lugar mundial sin revisar la comparabilidad de métodos y fuentes.
A largo plazo, una fecundidad persistentemente baja puede reducir las nuevas generaciones de trabajadores y aumentar las necesidades de atención a personas mayores. Un análisis de especialistas publicado en Finanzas & Desarrollo, del Fondo Monetario Internacional, señala desafíos para las pensiones, los cuidados y la productividad, pero también oportunidades para mejorar la educación, elevar la participación laboral y aprovechar la tecnología.
El reto público consiste en prepararse para una población con una composición distinta y atender las condiciones que limitan los proyectos familiares. El UNFPA plantea que las respuestas deben fortalecer la libertad de decidir cuántos hijos tener y cuándo hacerlo. El acceso a vivienda, servicios de cuidado y condiciones laborales compatibles con la crianza forma parte de esa discusión, sin convertir la maternidad o la paternidad en una obligación.


