Connect with us

NACIONALES

Prepara la CTM su asamblea general ordinaria: «La prioridad es acceder a nuevas conquistas laborales», Juan Huerta

Publicado

el

Por Juan Huerta Peres (*)

En el caminar de la segunda década del siglo XXI, la agenda laboral mexicana enfrenta inéditos y persistentes retos a la par que una nueva etapa política se inaugura con la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo quien impulsa espacios de debate y concertación para avanzar en una reforma laboral de gran calado en beneficio de los trabajadores de México.

Legítimas y en algunos casos añejas demandas perduran en la lucha del movimiento obrero. Entendemos que el quehacer sindical detona de manera constante propuestas, programas, movilizaciones, defensa y conquista de nuevos derechos, quehacer sindical que se ha registrado en la memoria histórica de la clase obrera.

México ha transitado durante el siglo pasado por diversas reformas laborales, algunas que inspiradas en las reformas del Constituyentes de 1917 fueron de avanzada, progresistas y con reconocimiento mundial. En otras, nos hemos enfrentado a los intentos por retroceder en los derechos conquistados, pero esos intentos han sido estériles cuando se topan con un movimiento sindical unido, vigoroso y con claridad de ideas.

UNA AGENDA QUE NO ES ESTÁTICA

La agenda del movimiento obrero no es estática, proviene de los espacios sindicales en donde el trabajador vive y experimenta las transformaciones que se registran en su entorno social y en su fuente de trabajo. Hoy en día, la clase trabajadora es sujeto y objeto de vertiginosos cambios que conllevan riesgos, pero también oportunidades. No cabe duda de que vivimos un punto de inflexión en el quehacer sindical derivado de cambios de paradigmas que globalmente se registran en el mundo del trabajo. Llegamos a una cita con el presente y futuro de la agenda laboral que no podemos eludir, postergar o minimizar.

Los vientos provenientes del Norte replantean los escenarios de certeza en torno al Tratado de Libre Comercio de México, Estados Unidos y Canadá, TMEC. Sobre los libres flujos comerciales se pronostican gravámenes y aranceles con consecuencias negativas para el crecimiento económico de la región especialmente en aquellos sectores especializados en la agricultura y la industria, con cientos de miles de empleos directos e indirectos. La construcción de opciones y alternativas productivas y laborales urgen para amortiguar posibles adversidades que lleguen del exterior.

Bajo estos escenarios visualizamos una agenda sindical que por definición debe ser democrática, nacionalista, renovada e inclusiva, agenda que nos exige altura de miras, compromiso con nuestro ideario y nuestros representantes y un elevado sentido de responsabilidad.

Pero todo lo anterior solo será pertinente y viable y, no quedará en buenas intenciones o en solo palabras, sí construimos un gran acuerdo nacional de unidad sindical como punto de lanza para el diálogo y los acuerdos con el gobierno federal y las representaciones patronales a fin de impulsar con sentido de clase, los intereses de los trabajadores de México.

Esta agenda laboral que nos encamina en el primer cuarto del siglo XXI integra los siguientes ejes sustantivos:

Primero: Sindicalismo, democracia y soberanía nacional

La vida sindical no ha sido ajena a la ruta de apertura, participación y democratización que se ha registrado en la esfera pública del país. Así, la legitimación de los Contratos Colectivos de Trabajo ha marcado una nueva dinámica del sindicalismo mexicano. La representación sindical proyecta su fuerza y legalidad a través de la decisión consciente e informada tomada por los trabajadores en sus centros de trabajo. La legitimación arraiga la democracia en las organizaciones obreras, fortalece su vida interna y favorece en las negociaciones obrero-patronales nuevas conquistas laborales.

En la CTM, en la FTJ, la consulta democrática con sus trabajadores nos ha fortalecido, ha significado movilización, dialogo, comunicación y convencimiento. Los trabajadores encuentran sentido de pertenencia a su sindicato e identidad con sus representantes. La legitimación no termina con las consultas, la legitimación es un quehacer cotidiano de los representantes con sus representados. Así se consolidan nuestras organizaciones y se nutren sus demandas.

Sindicalismo y democracia se traducen en legitimidad y legalidad, pilares incuestionables de la lucha sindical.

La defensa de la soberanía nacional reclama un espacio privilegiado de la agenda laboral. La defensa de los intereses nacionales necesariamente implica la defensa de los intereses de los trabajadores mexicanos, de sus empleos, de su estabilidad laboral. Históricamente la clase obrera ha sido un pilar de la soberanía nacional y en el contexto de sus luchas libertarias siempre ha cerrado filas en defensa de la nación.

En los tiempos que nos está tocando enfrentar y bajo el liderazgo de la presidenta de México, el sindicalismo mexicano afín a su sentido de pertenencia y nacionalismo asumimos nuestra parte a favor de la unidad y la soberanía de nuestro país. México es primero.

Segundo: Consolidación de la conciliación en las relaciones laborales

La consolidación institucional del Centro Federal de Conciliación y Registros Laborales nos define rutas de conciliación y de respeto de los derechos sindicales.

Dicha institución deberá encaminarse a la resolución eficaz, oportuna e imparcial de las negociaciones y conflictos laborales.

Su tarea es clave en la generación de un clima de armonía laboral, de colaboración entre los factores de la producción y de favorecer una cultura de entendimiento y paz laboral. Un centro federal que sea sensible al reclamo del trabajador, que reconozca las asimetrías entre los actores del conflicto y con un actuar apegado a derecho, a la ética y a la moral que se exige en el ámbito público.

Al llevar el registro nacional de las organizaciones sindicales, los contratos colectivos de trabajo, los contratos -ley y los reglamentos interiores de trabajo, el centro federal tiene la enorme responsabilidad de la certeza jurídica del quehacer sindical, de la interlocución en el conflicto laboral y del respeto de los derechos constitucionales de los trabajadores mexicanos.

El Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral tiene que convertirse en el espacio institucional que descargue la tarea de los Tribunales, que como espacio previo de conciliación favorezca acuerdos que beneficien a los actores económicos, evitando el juicio laboral largo y costoso tanto para los trabajadores como para las empresas.

Tercero: Materializar el derecho a la vivienda

El derecho a una vivienda digna es una añeja y persistente demanda sindical. La vivienda propia para los trabajadores representa una de sus más grandes aspiraciones personales y familiares. Es la formación de un patrimonio intergeneracional, de padres a hijos, fruto de años de trabajo y esfuerzo.

Las reformas al INFONAVIT han quedado aprobadas y publicadas. Previo existió un significativo debate donde manifestamos nuestras propuestas. Resguardo y blindaje a las aportaciones de los trabajadores. El dinero de los trabajadores no se toca, es de su propiedad y de nadie más.

Es fundamental mantener la esencia y carácter tripartita de dicha institución. Un esquema de gobernanza horizontal de contrapesos y equilibrios donde se articulen y consensúen las propuestas gubernamentales, sindicales y patronales.

Esa nueva gobernanza que requiere el INFONAVIT debe tener como pilares los mecanismos de control y fiscalización por medio de una sólida y participativa Comisión de Vigilancia.

El INFONAVIT se proyecta como constructor de vivienda. El reto es complejo desde todos los ámbitos legal, tenencia de la tierra, financiero, administrativo, desarrollo urbano, principalmente. La tarea no es solo construir vivienda de manera eficaz y transparente, sino vivienda que por sus características eleve la calidad de vida de los trabajadores y sus familias, que genere entornos sociales de convivencia y respeto, con la dotación y cercanía de los servicios educativos y de salud, con las vialidades e infraestructura adecuadas para la movilidad de miles de trabajadores. Es necesario romper los obstáculos estructurales que limitan a millones de trabajadores ya preclasificados, al acceso a una vivienda digna y de calidad.

En el Plan México del gobierno federal se enfatiza en la atracción de nuevas inversiones y en el impulso de nuevos polos de desarrollo regional. Se coincide de que no puede alentarse el establecimiento de nuevas inversiones, de poder avanzar en la relocalización industrial que gira en torno al “nearshoring” sin que se atienda previamente la demanda de vivienda. Sin casas para los trabajadores, no habrá suficiente oferta de trabajo para las nuevas inversiones.

Cuarto: Acciones afirmativas en sindicatos y centros de trabajo

En consonancia con los tiempos de la equidad de género, nuestra agenda laboral cruza con la urgencia de impulsar a fondo las acciones afirmativas de género que tanto impulsen los liderazgos femeniles en los sindicatos, como en ampliar las oportunidades de empleo de las mujeres en las empresas con salarios y espacios laborales que no sean discriminatorios a la mujer. Una gran agenda para romper inercias, prejuicios que aun prevalecen en los centros de trabajo y en la mentalidad de liderazgos sindicales y empleadores.

Quinto: Jornada laboral de 40 horas semanales

La jornada laboral de 40 horas abre un rico debate entre los sectores económicos y sobre sus impactos en la productividad de las empresas y el bienestar de los trabajadores.

Una jornada laboral que libere tiempo del trabajador para su crecimiento personal y un proyecto de vida que favorezca el uso adecuado del tiempo libre, la convivencia familiar y social, así como la adquisición de nuevas habilidades para una vida plena.

Sexto: Empleo e inteligencia artificial

Un debate recorre al mundo y tiene que ver con los previsibles impactos de la Inteligencia Artificia en la destrucción, pero también creación de fuentes de trabajo. La desaparición, pero también el surgimiento de nuevos tipos de trabajos que implica la inteligencia artificial requiere con urgencia de una agenda laboral vinculada estrechamente con la agenda educativa y de capacitación tanto en el ámbito público de las escuelas y universidades como al interior de las empresas.

Las comisiones mixtas de capacitación y adiestramiento deben avanzar con acelerada velocidad para el logro de adquisición de nuevas habilidades de los trabajadores en un marco de corresponsabilidad entre sindicato y empresa.

Seis puntos que no agotan la agenda laboral, pero que sí constituyen la parte nodal en las circunstancias actuales. Acceso a la Salud, Retiro y pensiones, Educación y Formación para y durante la vida, Recreación y Uso del Tiempo Libre, entre otros, complementan una agenda compleja, pero de un gran contenido humano, social y ético.

El bienestar de millones de trabajadores mexicanos. El esfuerzo y compromiso de las organizaciones obreras no puede decaer. Desde la CTM y la FTJ asumimos con enorme sentido de responsabilidad la agenda laboral del siglo XXI y la defensa de la integridad y la soberanía nacional.

*Propuesta que presenta Juan Huerta Pérez, secretario general de la FTJ en la reunión previa de la CXLII Asamblea General Ordinaria de la CTM en su 89 aniversario.

Continuar Leyendo
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

NACIONALES

El ocaso del rebelde

Publicado

el

– Opinión, por Iván Arrazola

El poder, ese viejo escenario donde se forjan héroes y se consumen rebeldes, suele desnudar la verdadera esencia de quienes lo alcanzan. A lo largo de la historia, ha sido capaz de transformar ideales en privilegios y convicciones, en concesiones.

En México, pocos casos ilustran mejor esta metamorfosis que el de Gerardo Fernández Noroña: el opositor combativo que enarbolaba la rebeldía como bandera y que, con el tiempo, terminó convertido en el mismo tipo de político al que solía denunciar.

En este sentido, desde sus tiempos como opositor, lo que dio a conocer al senador Fernández Noroña fue su actitud combativa y su rebeldía. Era el tipo de político capaz de hacer una huelga de hambre ante una decisión injusta del gobierno, el personaje que abiertamente criticaba los excesos de la vieja clase política: sus privilegios, sus viajes y el lujo en el que vivían.

Esa faceta crítica y contestataria la expresó también en episodios como su negativa a pagar el IVA en los supermercados, acciones que ponían en aprietos a trabajadores que, en realidad, poco podían hacer para cambiar los precios.

Sin embargo, todo cambió cuando López Obrador lo incluyó entre las llamadas corcholatas presidenciales. A partir de ese momento, el activismo callejero que había caracterizado a Fernández Noroña se transformó. De la noche a la mañana, subió varios peldaños y se convirtió en parte de la nueva élite política.

Así, cuando fue nombrado presidente de la Mesa Directiva del Senado, su estilo ya no fue el de un perfil austero. Los viajes en primera clase, las salas premier en aeropuertos y los vehículos de lujo pasaron a ser parte de su nueva realidad. Paradójicamente, el mismo político que antes presumía su cercanía con el pueblo y despreciaba a los elitistas, pronto cayó en excesos inconcebibles para alguien que se asumía contestatario. Incluso utilizó al Senado como espacio para exigir que un ciudadano se disculpara públicamente por haberlo insultado en un aeropuerto.

El contraste es aún más evidente si se recuerda que durante años criticó la corrupción de panistas y priistas, y denunció las injusticias contra el pueblo. Ahora, en cambio, mostró una sorprendente falta de sensibilidad.

Respecto al rancho de Teuchitlán, Jalisco, por ejemplo, minimizó la gravedad de lo ocurrido al afirmar que solo se trataba de cientos de pares de zapatos, negando que hubiera indicios de reclutamiento o atrocidades. En otros tiempos, probablemente habría exigido justicia y acompañado a las víctimas.

De igual modo, cuando surgieron señalamientos contra el coordinador de su bancada por vínculos de su secretario de seguridad con el crimen organizado, Noroña llegó incluso a cuestionar la existencia del grupo criminal involucrado. En otra época habría pedido el desafuero del implicado; hoy, en su nueva faceta, resulta difícil imaginarlo asumiendo una postura crítica.

No obstante, sus últimos días como presidente del Senado estuvieron marcados por un cúmulo de escándalos. Investigaciones periodísticas revelaron que era dueño de una casa de 12 millones de pesos.

Aunque intentó justificar la compra con un crédito, sus ingresos como senador y las supuestas ganancias de su canal de YouTube, rápidamente especialistas desmintieron que pudiera generar los 188 mil pesos que asegura el senador. Con soberbia, declaró: “Yo no tengo ninguna obligación personal de ser austero”. Incluso se ventiló que recibe donaciones ilegales a través de sus transmisiones en redes sociales.

En ese torbellino de acusaciones ocurrió un episodio que pudo haberle devuelto algo de legitimidad, pero que terminó mostrando que se trata de un político que vive el privilegio: el enfrentamiento con el líder nacional del PRI. Aunque al principio la conversación mediática giró hacia la agresión que sufrió junto a uno de sus colaboradores, el caso pronto escaló.

El Ministerio Público acudió de inmediato al Senado a tomarle declaración, mientras miles de personas comunes siguen sin obtener justicia pronta y expedita. Esa diferencia de trato encendió aún más las críticas.

La polémica creció cuando la jefa del Estado intervino, acusando a Alejandro Moreno y a la oposición de actuar como porros. En lugar de llamar a la prudencia y a la concordia, reforzó la confrontación y desvió la atención al señalar que la prensa se fijaba más en la casa de Noroña que en las acusaciones de la DEA contra García Luna.

El caso de Fernández Noroña ilustra crudamente lo que sucede cuando los principios se subordinan al poder, ya sea porque este transforma a las personas o porque desde el inicio solo fue una estrategia para alcanzarlo. Hoy, las condenas a la violencia en el Senado son unánimes.

Lo que no parece merecer la misma indignación es la incongruencia. El régimen insiste en convencerse a sí mismo de que “no son iguales”, pero en los hechos muestran que sí lo son o, lo más inquietante, que pueden incluso superar a aquello que juraron combatir.

Continuar Leyendo

NACIONALES

La presidenta, Omar y Marcelo

Publicado

el

– De Frente al Poder, por Óscar Ábrego

A un año la Presidenta está haciendo lo que puede con quien tiene.

Resolver la herencia que le dejó López Obrador no es sencillo.

Una gran parte del país controlado por la delincuencia, finanzas públicas deshidratadas, obras inviables y tremendamente costosas, una nación endeudada brutalmente, un sistema de salud devastado y muchas otras asignaturas como la de lidiar con personajes impresentables por sus vínculos criminales o comportamientos inmorales y corruptos, son parte del pesado costal que carga todos los días Claudia Sheinbaum.

Sin embargo, en este primer aniversario, estoy convencido de que la primera mujer que encabeza el ejecutivo federal está destinada a trascender en la historia.

Podrán muchos no estar de acuerdo en sus postulados, pero ¿qué mandatario en el mundo se escapa de la polémica y la crítica? Ninguno, sea mujer o varón.

La democracia, al margen de sus bases teóricas, siempre corre riesgos colectivos. Así lo demuestra la historia universal.

De cualquier modo, soy de los que opina que Sheinbaum tiene la convicción de lograr mejorar el estado de las cosas que recibió.

Dicho de otra forma, creo en ella.

Y si bien hay temas que pueden ser materia de cuestionamientos duros y legítimos, lo cierto es que en este primer aniversario de su sexenio sobresalen dos personajes que han dado la nota positiva (por no decir sobresaliente) de su gestión: Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana y Marcelo Ebrard Casaubón, secretario de Economía.

De ambos lo único que podría decirse en este momento es que están dando buenas cuentas a la sociedad y a la presidenta.

Los dos tienen algo en común: los escenarios que enfrentan son adversos y en extremo desafiantes.

Omar, pacificar al país en medio de una violencia nunca antes vista.

Marcelo, darle viabilidad productiva a México frente a la inestabilidad emocional de Donald Trump.

Si Claudia Sheinbaum ha tenido un acierto, es haber colocado en esas delicadas responsabilidades a Omar García Harfuch y a Marcelo Ebrard, quienes, llegado el momento, de seguro serán los únicos finalistas de Morena en el aún lejano 2030.

En X: @DeFrentealPoder

*Óscar Ábrego es empresario, consultor en los sectores público y privado, escritor, activista social y analista político.

Continuar Leyendo

NACIONALES

Rescatar la pensión del olvido: Urgencia para los adultos mayores

Publicado

el

– Consejos para tu jubilación, por Arturo Pérez Díaz 

En México, existe una preocupación creciente que corre el riesgo de pasar desapercibida: los fondos de pensión de miles de trabajadores en edad madura están en peligro de caer en el olvido, y con ello, en el terreno de la burocracia y la dificultad para ser recuperados.

Aunque legalmente el derechohabiente no puede perder su dinero, lo cierto es que los recursos que no registran movimiento en las cuentas individuales de las Administradoras de Fondos para el Retiro (Afore) están destinados a ser transferidos al Fondo de Pensiones para el Bienestar.

Esta disposición del dinero de los trabajadores, forma parte de una política con fines sociales encomiables, pero que, en los hechos, abre la puerta a un problema: cuando el ahorro para la vejez se olvida, rescatarlo se convierte en un proceso lento, desgastante y en muchos casos frustrante.

La urgencia radica en algo muy sencillo: el tiempo. Miles de mexicanos mayores de 60 años están a un paso de perder la disposición de su dinero, no porque la ley se los quite, sino porque la falta de información y la inactividad laboral los deja en la antesala del olvido administrativo.

EL RIESGO DEL OLVIDO Y EL PAPEL DEL FONDO DE PENSIONES PARA EL BIENESTAR

El Fondo de Pensiones para el Bienestar fue creado con un propósito loable: complementar las pensiones de aquellos trabajadores que reciben menos de 18 mil pesos mensuales, a fin de equiparar su ingreso a un promedio calculado por el IMSS como un estándar mínimo de retiro digno. En otras palabras, se trata de un mecanismo redistributivo que busca equilibrar las grandes desigualdades que persisten en el sistema de pensiones mexicano.

Sin embargo, el traslado de recursos inactivos hacia este fondo plantea preguntas importantes: ¿qué pasa con los adultos mayores que tienen ahorros olvidados en su Afore? ¿Qué ocurre con aquellas personas que dejaron de cotizar hace décadas, pero que aún conservan un capital acumulado en sus cuentas? La respuesta es brutal: esos millones de pesos de miles de mexicanos, se irán a una bolsa de reparto de dinero para trabajadores con bajas pensiones, pero recuperar ese dinero será un procedimiento complicado, burocrático y lento.

El trabajador en teoría, siempre tendrá protegido su derecho respecto del ahorro. Pero en la práctica, los trámites para reactivar semanas cotizadas, actualizar expedientes y demostrar derechos laborales se convierten en un laberinto que muchos adultos mayores, por falta de información o por cansancio, prefieren no recorrer.

EL RESCATE REAL: REACTIVACIÓN LABORAL Y ESTRATEGIA DE JUBILACIÓN

Frente a este escenario, surge una alternativa más eficaz: la reactivación laboral como vía para recuperar el control de la pensión. Trabajar un tiempo adicional bajo esquemas que permitan la cotización ante el IMSS no solo garantiza que el dinero en la Afore siga siendo del trabajador, sino que además abre la puerta para acceder a una jubilación formal.

Existen dos caminos clave en este terreno:

1. Modalidad 40 (continuación voluntaria en el régimen obligatorio): permite al trabajador seguir cotizando por su cuenta, con base en el último salario registrado, para incrementar semanas cotizadas y, sobre todo, el promedio salarial que determinará el monto final de la pensión. Es un mecanismo ideal para quienes ya tienen un número suficiente de semanas, pero buscan mejorar el monto mensual de su retiro.

2. Modalidad 10 (Incorporación Voluntaria al Régimen Obligatorio): Pensada para personas trabajadoras independientes (PTI), esta opción permite generar semanas de cotización. Resulta ser una puerta de entrada para adultos mayores que necesitan cumplir con el requisito mínimo de semanas cotizadas.

La estrategia es clara: evitar que el ahorro caiga en el olvido, activar acciones que vinculen nuevamente al trabajador con el IMSS y con su Afore.

EL RELOJ CORRE MÁS RÁPIDO DESPUÉS DE LOS 60 AÑOS

Si bien la Ley del Seguro Social permite jubilarse desde los 60 años por cesantía en edad avanzada y hasta los 65 años por vejez, la realidad es que muchas personas superan esa edad y han entrado en una zona crítica. A partir de esa edad, cada mes, sin movimiento laboral y sin actualización de derechos, aumenta el riesgo de que los ahorros terminen siendo “trasladados” a una tarea social.

Para los adultos mayores, particularmente aquellos que han vivido décadas fuera del sistema formal de empleo, la jubilación puede parecer un terreno lejano. Sin embargo, en la mayoría de los casos, aún es posible recuperar el control con una estrategia. Cotizar unos meses adicionales, incluso con un salario bajo, puede marcar la diferencia entre acceder a una pensión vitalicia o dejar el dinero atrapado a disposición de la burocracia.

LA FAMILIA: ALIADA EN EL RESCATE DE LA PENSIÓN

Un aspecto que no puede pasarse por alto es la necesidad de involucrar a la familia en este proceso. Muchos adultos mayores ignoran que dinero guardado en su Afore. Es común que los estados de cuenta se pierdan entre papeles olvidados o que, por falta de cultura financiera, el trabajador nunca haya dado seguimiento a su ahorro.

Aquí, hijos, sobrinos y nietos tienen un papel fundamental: acompañar a sus mayores en la revisión de su historial laboral, ayudarles a consultar en línea sus semanas cotizadas y, sobre todo, motivarlos a iniciar un proceso de recuperación de su dinero. Lo que para el adulto mayor puede ser un trámite complejo, pero para un familiar más joven puede ser una tarea sencilla.

Apoyar al papá, a la abuela o al tío mayor en este proceso no solo significa rescatar un derecho económico, sino también garantizarles una vejez con mayor seguridad y dignidad.

ENTRE LO SOCIAL Y LO INDIVIDUAL: EL RETO DE LAS PENSIONES EN MÉXICO

Nadie duda que el Fondo de Pensiones para el Bienestar cumple con un objetivo social importante: mejorar los ingresos de quienes menos tienen. Pero también es cierto que esta política no debe convertirse en un pretexto para que los trabajadores pierdan sus derechos individuales. Raro que la autoridad, no busque al trabajador y le exhorte a reactivarse antes de tomar su dinero, y hacer el bien con dinero ajeno.

Rescatar la pensión del olvido implica tres pasos:

1. Buscar asesoría y reconocer la urgencia: el dinero está en riesgo de ser transferido al Fondo de Bienestar.

2. Trazar una estrategia de reactivación laboral y jubilación: ya sea en modalidad 10 o 40.

3. Involucrar a la familia y buscar ayuda confiable: nadie debería enfrentar este proceso en soledad.

—0—

Arturo Pérez Díaz, es periodista independiente, ha sido docente de Política, Opinión Pública y Mercadotecnia Política, así como asesor profesional de Comunicación Pública.

E-mail: amper61@hotmail.com

Continuar Leyendo

Copyright © 2020 Conciencia Pública // Este sitio web utiliza cookies para personalizar el contenido y los anuncios, para proporcionar funciones de redes sociales y para analizar nuestro tráfico. También compartimos información sobre el uso que usted hace de nuestro sitio con nuestros socios de redes sociales, publicidad y análisis, que pueden combinarla con otra información que usted les haya proporcionado o que hayan recopilado de su uso de sus servicios. Usted acepta nuestras cookies si continúa utilizando nuestro sitio web.