JALISCO
Incomodidad masculina en el PRI Jalisco
De Frente al Poder, columna de Óscar Ábrego
No todo en el otrora partidazo es miel sobre hojuelas.
Luego de la reelección de Laura Haro como su dirigente estatal, hay un sector de la militancia en el que comienza a escalar una incomodidad lógica y legítima.
Recientemente tuve la oportunidad de coincidir con algunos priistas que en su época le dieron brillo a ese partido, que dicho sea de paso, hoy por hoy se encuentra sumido en una brutal crisis de aceptación ciudadana no sólo en nuestra entidad, sino en el país entero.
Al margen del espíritu entusiasta de su actual líder, que nadie niega fuera ni dentro del tricolor, parece que su pulsión feminista está minando el ánimo de un buen número de hombres, que si bien aceptan estar bajo el mando de una mujer, miran y escuchan con recelo una narrativa que sólo aplaude y promulga los logros femeninos.
Uno de los casos que abrió aún más las compuertas del fastidio, fue el arrebatado y explosivo festejo en sus redes sociales sobre la inconstitucional resolución del Tribunal Electoral del Estado, que además de validar únicamente candidaturas de mujeres en ocho municipios, incluyó en el caso de Zapopan criterios demenciales como el que los partidos deben postular sólo a mujeres con discapacidad, indígenas o de la comunidad LGBT.
Pero algo ocurrió al poco tiempo, que el Revolucionario Institucional se vio obligado a emitir un comunicado en el que anunció la revisión al respecto, instalando un “equipo multidisciplinario para el análisis minucioso de la misma, a fin de salvaguardar el principio de paridad, garantizar la inclusión de todas las personas e interseccionalidad y determinar las acciones pertinentes que desdoblará el Partido Revolucionario Institucional”.
Sobre el particular, amigos de enorme prestigio periodístico, derivado de su tremenda capacidad de análisis y revisión de los asuntos públicos, coinciden en comentar que Haro Ramírez parece haber caído en la seducción de una abundante exposición mediática, lo que más temprano que tarde, podría cobrarle facturas dolorosas.
Incluso sus más cercanos, afirman en lo corto que a veces camina sobre nubes de arrogancia, atendiendo sólo sus conveniencias personales.

Hasta ahora debemos reconocer que Laura Lorena ha desempeñado un papel notable al frente de un instituto casi destruido y que lo ha mantenido de pie a pesar del abrumador repudio de un amplio porcentaje del electorado.
Sin embargo, resultaría conveniente que mire con atención a su alrededor y considere también a los varones que contribuyeron –por ejemplo- a colocar en Palacio de Gobierno a uno de los mandatarios más queridos de las últimas décadas, como lo fue Jorge Aristóteles Sandoval Díaz (QEPD).
Sería bueno de su parte evitar caer en la tentación de encasillar al PRI como un partido promotor del feminismo radical, mostrando algo de respeto a los hombres que durante años libraron batallas épicas en la arena política, así como de apreciar a todos aquellos que en este justo momento tratan de ayudar a levantarlo de las ruinas.
Ojalá que su protagonismo no termine siendo una loza más de los escombros que aplastaron las causas originales del Partido Revolucionario Institucional en Jalisco.
@DeFrentealPoder
*Óscar Ábrego es empresario, consultor en los sectores público y privado, activista social, escritor y analista político.



