Connect with us

NACIONALES

Jalisco ebradorista

Publicado

el

De Frente al Poder, por Óscar Ábrego //

Lo que no me puedes quitar, así nada más, es el prestigio que he hecho en 30 años”. Marcelo Ebrard.

Todas las encuestas serias conocidas hasta hoy colocan a Pablo Lemus con la más amplia probabilidad de ganar la elección al gobierno estatal.

Igual ocurre cuando aparece el nombre de Salvador Zamora al momento en que se consulta a los tapatíos por quién votaría para presidente municipal de Guadalajara. El alcalde de Tlajomulco es quien encabeza las preferencias ciudadanas.

Pues lo mismo sucede con el secretario de Relaciones Exteriores. A la pregunta sobre las predilecciones en la carrera presidencial, Marcelo Ebrard es el precandidato con más simpatías entre el electorado de Jalisco y su área metropolitana.

De acuerdo a las mediciones que tenemos a la mano, el canciller goza de una muy buena imagen y es visto como el más capaz si se le compara con Claudia Sheinbaum, la favorita de López Obrador.

Al respecto, conviene hacer algunos apuntes.

Durante la semana pasada se dio a conocer la estrategia de los operadores Ebrardoristas en la entidad; en principio, lo que debe reconocerse, es que a diferencia de otras expresiones del morenismo lograron lo que parecía imposible: unidad.

Pero eso no es extraño si consideramos la integración de personajes que han venido tejiendo fino, como es el caso de Alberto Uribe, que en su calidad de ex titular de la Coordinación Política de la Cancillería, trabaja desde hace meses como articulador clave del Ebradorismo; de la senadora Antonia Cárdenas, incansable promotora de la 4T; de la diputada federal Claudia Delgadillo, comprometida con la causa y chambeadora como pocas; y del legislador Favio Castellanos, cuyo paso al frente de Morena en la localidad le permitió generar acuerdos y alianzas que sin duda abonarán a que Marcelo gane en la encuesta nacional.

Desde la perspectiva política, merece especial atención la responsabilidad de Emanuel Reyes Carmona como coordinador de las tareas orientadas a conseguir el triunfo de Ebrard.

Mientras que para algunos opinantes profesionales fue desconcertante que siendo diputado federal por Guanajuato haya asumido aquí tal compromiso, en lo personal creo que fue un acierto, y el resultado salta a la vista.

«El objetivo es ganar la encuesta y que sea, además, un actor político fuera de Jalisco, porque si ponen a alguien de aquí, es complicado que los compañeros y compañeras se pongan de acuerdo, porque de repente algún personaje tiene interés en su Estado», dijo en su presentación ante medios informativos.

Un dato importante es que -regresando al campo de los sondeos de opinión- en diversos territorios del país como el Estado de México, Nuevo León, Chihuahua, Puebla, Yucatán, Colima, Sinaloa o Sonora, Ebrard Casaubón supera con suficiencia a sus contrincantes.

Debido a ello es que nos explicamos la angustiosa desesperación que camina en los pasillos de Palacio Nacional ante el desplome de la jefa de gobierno de la Ciudad de México.

Otra variable que incidirá de manera significativa es el agrado con que miran la aspiración de Marcelo distintos actores protagónicos de Movimiento Ciudadano. Y aunque no lo expresan públicamente, se sabe que poderosas fuerzas naranjas impulsan la postulación del ex jefe de gobierno capitalino.

Para finalizar, es pertinente hacer notar algo en lo que prácticamente nadie ha reparado. Marcelo Ebrard está convocando a corrientes de todos los partidos; es decir, fracciones de Morena, del PRI, de Acción Nacional y del PRD, que al margen de su militancia, se le suman poco a poco en virtud de que les representa la opción para devolverle a México la oportunidad de tener a un presidente con una visión global de futuro.

Por lo pronto, son demasiadas las voces que anuncian que Jalisco será Ebradorista.

@oscarabrego111

@DeFrentealPoder

*Óscar Ábrego es empresario, consultor en los sectores público y privado, escritor y analista

político.

Continuar Leyendo
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

CARTÓN POLÍTICO

Cheque en blanco

Publicado

el

Continuar Leyendo

CARTÓN POLÍTICO

¿Le creemos?

Publicado

el

Continuar Leyendo

NACIONALES

Primera semana de Claudia Sheinbaum, primer roce: Los caminos, continuidad, ajuste o rompimiento

Publicado

el

Crónicas de Pacheco, por Daniel Emilio Pacheco //

En una jornada política que ya empieza a mostrar las fisuras internas, Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa de México, enfrentó en su primera semana una prueba crucial en su relación con el presidente saliente, Andrés Manuel López Obrador.

El 3 de junio marcó el inicio de una turbulenta semana para la economía mexicana, con el peso desplomándose un 8% desde las elecciones, una caída no vista en cuatro años.

La causa de este sacudón financiero fue la avasalladora victoria del partido del Gobierno, Morena, que ahora tiene el poder suficiente en las Cámaras legislativas para aprobar las reformas políticas planteadas por López Obrador antes de que termine su mandato el 30 de septiembre. En su característico estilo, el presidente insistió en la urgencia de sus iniciativas constitucionales, enfatizando que «la justicia está por encima de los mercados», un comentario que solo avivó las llamas del nerviosismo económico.

Por otro lado, la doctora Sheinbaum y su equipo buscaban calmar a los mercados con un enfoque de «parlamento abierto» para discutir las reformas, tratando de proyectar una imagen de estabilidad y moderación. Sin embargo, este esfuerzo se vio saboteado por la insistencia del presidente en aprobar sus reformas de inmediato, exacerbando la caída del peso y el nerviosismo de los mercados financieros.

El punto álgido de esta semana de desencuentros se dio cuando el diputado morenista Ignacio Mier, en una declaración irresponsable, amenazó con que la nueva Legislatura del Congreso de la Unión aprobaría en septiembre las 18 reformas constitucionales rechazadas anteriormente, usando la mayoría de Morena. Este anuncio, junto con las declaraciones del presidente, que desestimaban la importancia de la estabilidad económica en favor de sus reformas judiciales, sumieron al peso en una espiral descendente, alcanzando los 18.33 por dólar.

El presidente López Obrador no solo contradijo públicamente a su sucesora, sino que además lanzó advertencias a las clases medias y a quienes calificó como «promotores del nerviosismo», insinuando posibles investigaciones de corrupción para aquellos que agiten los mercados financieros. Estas declaraciones incendiarias fueron vistas como un intento de intimidación, agravando aún más la incertidumbre económica.

Mientras la doctora Sheinbaum intentaba desesperadamente enviar señales de calma y continuidad institucional, el presidente saliente insistía en sus posturas confrontacionales, amenazando con un clima de inestabilidad que podría complicar la transición de poderes. Esta dinámica de tensión y desencuentros presagia una relación complicada entre el presidente saliente y la presidenta entrante, con la posibilidad de que estas fricciones se intensifiquen en los próximos meses.

Así pues, la primera semana posterior a las elecciones ha revelado no solo las diferencias estratégicas entre López Obrador y Sheinbaum, sino también el potencial para que estas diferencias se conviertan en un obstáculo significativo para la estabilidad económica y política del país. La transición de poder, que podría haber sido una oportunidad para consolidar un frente unificado de cara al futuro, corre el riesgo de convertirse en un escenario de confrontación y ruptura, algo que la historia del presidencialismo mexicano ha visto con frecuencia en el pasado.

LO QUE VIENE ESTA SEMANA

Este lunes, en las oficinas de Pemex, el ambiente será tenso. Todos saben que algo se cocina desde la Secretaría de Hacienda. Un equipo de esa dependencia se ha anunciado para hacer una revisión exhaustiva de la situación financiera de la petrolera, esa misma que ha sido el talón de Aquiles de los últimos gobiernos y que ahora preocupa profundamente a la próxima presidenta, Claudia Sheinbaum, y al todavía secretario Rogelio Ramírez de la O. Este último, desconfiado por naturaleza y con una relación más que tirante con el agrónomo Octavio Romero Oropeza, no deja espacio para dudas: algo huele mal en Pemex.

Dentro de la empresa, las apuestas están a la orden del día. La reciente victoria de Sheinbaum ha desatado las especulaciones sobre quién ocupará la dirección de Pemex. Los nombres que se manejan son de peso: Luz Elena González, Raquel Buenrostro, Lázaro Cárdenas Batel y Gerardo Esquivel. Este último es el favorito de los que desean un rescate real de la petrolera, pero también el menos querido por quienes prefieren seguir desangrándola para su beneficio personal.

Pero la atención no solo está en el cambio de dirección. La constructora ICA ha lanzado un reclamo monumental: mil millones de dólares por desacuerdos en la obra de la planta coquizadora de Salina Cruz. Pemex, en un principio, se negó rotundamente a pagar, alegando que las demandas están sustentadas en conceptos fantasmas, como la fluctuación del tipo de cambio. Sin embargo, el rechazo inicial ha sido seguido por un inesperado regaño desde Palacio Nacional. Extrañamente, el presidente López Obrador parece ser el más interesado en que se pague la suma antes de que deje el cargo, y la decisión recaiga en su sucesora.

Las sombras del poder y la corrupción no dejan de acechar a Pemex. El nombre de Javier Emiliano González del Villar resuena en los pasillos como el nuevo “rey del huachicol”, una figura tan temida como su predecesor, el general Trawitz. González del Villar, ahora director de Logística, se pasea en al menos tres Suburban blindadas, justificando una amenaza del crimen organizado que pocos creen. La cifra no miente: un aumento del 117 por ciento en el robo de combustibles durante este sexenio. Su cercanía con Juan Pablo Martínez Iglesias y Stephano Fonseca Andrade, ambos señalados por corrupción, completa el oscuro cuadro.

No menos importante es el caso de Alberto Velázquez, quien, según se dice, sobrevivió políticamente gracias a la creación de un puesto a medida por parte de Romero Oropeza, tras ser casi borrado del mapa por Ramírez de la O. Velázquez, ahora en la dirección de comercialización, maneja las ventas de todos los productos de Pemex, un poder que, como se sabe, implica mucho más de lo que se ve a simple vista.

Claudia Sheinbaum y Rogelio Ramírez de la O tienen razones de sobra para estar preocupados. El diagnóstico es claro: Pemex es un barco que hace aguas por todos lados. La revisión que se avecina promete ser minuciosa, y no es para menos. El futuro de la empresa, y quizás del país, depende de ello.

Este lunes también, Claudia Sheinbaum y López Obrador tendrán su primera reunión donde Claudia ya no será subordinada, sino la mujer que tomará el lugar de su mentor político, ante quien la Sheinbaum, tiene tres caminos posibles a tomar: La primera ruta, la más fiel al legado de su mentor, es la de la continuidad total con el proyecto de Andrés Manuel López Obrador. La segunda, un ajuste estratégico de las reformas obradoristas para ganar legitimidad institucional. Y la tercera, una ruptura con el obradorismo para forjar un liderazgo propio.

Cada uno de estos caminos tiene sus propias trampas y recompensas. La decisión que tome Claudia Sheinbaum no solo definirá su presidencia, sino también el rumbo de una nación en búsqueda de certidumbre y progreso. La política mexicana, siempre enredada en su propio drama, se encuentra una vez más en un punto de inflexión, y todos los ojos están puestos en la mujer que tiene en sus manos la posibilidad de moldear el futuro del país.

En X @DEPACHECOS

Continuar Leyendo

Tendencias

Copyright © 2020 Conciencia Pública // Este sitio web utiliza cookies para personalizar el contenido y los anuncios, para proporcionar funciones de redes sociales y para analizar nuestro tráfico. También compartimos información sobre el uso que usted hace de nuestro sitio con nuestros socios de redes sociales, publicidad y análisis, que pueden combinarla con otra información que usted les haya proporcionado o que hayan recopilado de su uso de sus servicios. Usted acepta nuestras cookies si continúa utilizando nuestro sitio web.