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Tercer debate presidencial: Xóchitl embiste, Claudia resiste y Máynez persiste; el formato vuelve a quedar a deber

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Por Mario Ávila //

Con la celebración del tercer y último debate entre los tres candidatos a la Presidencia de la República, llegó a su fin la posibilidad del contraste de las ideas cara a cara y con ello se agotó la última posibilidad de impactar de manera drástica en las preferencias de la intención del voto el próximo 2 de junio.

Xóchitl Gálvez Ruiz, candidata de la coalición “Fuerza y Corazón por México” en el que participa PRI, PAN y PRD, hizo todo lo que pudo para lanzar acusaciones directas en contra de la abanderada de la coalición “Sigamos Haciendo Historia” de Morena, PVEM y PT, Claudia Sheinbaum Pardo. Sin embargo, el arsenal lanzado por la opositora consistió solo “balas de salva” y ningún daño le hicieron a la candidata del partido en el poder, que como esgrimista evadió todo tipo de acusaciones.

Incluso en un momento dado, Claudia Sheinbaum denunció que las aseveraciones de Xóchitl Gálvez, eran una evidente provocación que no ameritaban ninguna respuesta, particularmente cuando se refirió a temas de índole de creencias religiosas, como la falda con la imagen de la Virgen de Guadalupe y a la demolición de una parroquia. Sin embargo, dejó en claro que su equipo respondería posteriormente.

La ansiedad de Xóchitl fue evidente conforme avanzaba el tiempo del debate y la candidata Claudia Sheinbaum no se inmutaba y ni siquiera le dedicaba una mirada a la opositora, que lo que sí se llevó fue una reprimenda por parte de los moderadores, cuando le recordaron que estaba prohibido el uso de libros en el debate.

Ante ello, optó por utilizar sus carteles, calificados incluso como “ridículos” por parte del candidato de Movimiento Ciudadano, Jorge Álvarez Máynez y Xóchitl empezó a utilizar una caricatura de Claudia con la nariz crecida, ante lo que la producción recurrió al manejo de las cámaras para evitar lo más posible la transmisión de la imagen y cerraban el plano cuando en el uso de la voz estaba la candidata de Morena.

En este tercer y último debate presidencial efectuado en el Centro Cultural Tlatelolco y con la organización del Instituto Nacional Electoral, se atendieron los temas de política social, inseguridad y crimen organizado, migración y política exterior, así como democracia, pluralismo y división de poderes. Los responsables de conducir el debate fueron los periodistas Luisa Cantú Ríos, Carmen Elena Arcila Solís y Javier Solórzano Zinser.

Una de las conclusiones que bien podrían señalarse como resumen del tercer y último debate, es que la candidata Xóchitl Gálvez embistió en la medida de sus capacidades; Claudia Sheinbaum resistió incólume a todas las agresiones y hasta las mofas, caras y gestos lanzados por la opositora y Jorge Álvarez Máynez persistió, es decir se mantuvo firme, constante, perseverante y empeñado en su intención de acercarse lo más posible en la intención del voto a la candidata opositora situada en el segundo lugar de las preferencias electorales, según lo han marcado en las encuestas realizadas en los más de dos meses y medio de las campañas.

De hecho, si de señalar a algún ganador de los debates se trata, bien se podría señalar a Álvarez Máynez, que ha sido el que ha logrado un mayor crecimiento en las encuestas de intención del voto, ya que en el caso de las candidatas Claudia Sheinbaum y Xóchitl Gálvez, las cifras se mantienen como cuando empezó la campaña, con entre 20 y 25 puntos porcentuales de ventaja entre la primera y la segunda opción. 

XÓCHITL: UN CAMBIO DE ACTITUD EN UN DOS POR TRES

Muy lejos estuvo la seguridad, la personalidad y la articulación de las ideas, de la Xóchitl Gálvez que apenas horas antes este mismo domingo mostró en la manifestación de la “Marea Rosa” que tapizó el Zócalo de la Ciudad de México, en donde fue la oradora principal y la Xóchitl Gálvez de ocho horas más tarde, cuando se enfrentó a sus adversarios políticos en el tercer y último debate presidencial, en donde nunca miró fijamente a las cámaras, es decir nunca les habló de manera directa a los ciudadanos, miraba con una sonrisa mordaz  su oponente Claudia Sheinbaum o bien cuando le tocaba el turno de hablar y no tenía algo para leer, miraba fijamente al piso, abajo a su izquierda, como buscando concentración para mejorar su mensaje.

Pese a esas distracciones, Xóchitl Gálvez denunció que “éste gobierno dijo que primero los pobres y mintió, abandonó a los más pobres, abandonó a los pobres extremos, abandonó a los indígenas, a los campesinos, a los pescadores, a las mujeres trabajadoras, abandonó a las madres buscadores y aquí, los únicos que salieron de la pobreza fueron Manuel Bartllet y su hijo, Rocío Nahle y su yerno, los hijos del presidente; pero eso se acabó, en mi gobierno vamos a mejorar los programas sociales, pero además tendremos otros, la pensión de adultos mayores empieza en 60 años, la beca para niños y jóvenes será universal, crearemos 20 mil 000 estancias infantiles y 100 mil 000 escuelas de tiempo completo, con el nuevo seguro popular habrá tratamientos y medicamentos, pero sobre todo me comprometo a terminar con la pobreza extrema de los 9 millones de pobres extremos que hay en el país”.

Xóchitl Gálvez dijo además que México tiene dos caminos “que siga la corrupción, la violencia y la mentira o el camino que yo te ofrezco, un gobierno honesto, que trabajemos en recuperar la paz y la tranquilidad, pero sobre todo, que recuperemos la libertad, este México es posible, yo estoy segura que tú que me estás viendo en tu casa, sabes que te da miedo salir a la calle, sabes que el dinero no te alcanza, sabes que este gobierno te abandonó, en el campo, a las madres buscadoras, los que más sufren fueron abandonados por este gobierno, por eso vamos a ganar, no tengo duda de que vamos a ganar este 2 de junio, vamos por la vida, por la verdad, por la libertad, la esperanza cambió de manos y está de nuestro lado y con esa esperanza vamos a ganar”. 

CLAUDIA SHEINBAUM: LA DIFERENCIA ENTRE UNOS Y OTROS

Un momento importante se vivió en este tercer debate, cuando la candidata de Morena Claudia Sheinbaum hizo una serie de alusiones de manera directa a Xóchitl Gálvez como la candidata del PRI, el PAN y el PRD, cuando mencionó con determinación: “Es una ironía del destino que el día de hoy el PRIAN está en la sala de la memoria de la masacre de 1968. Y es que en realidad ellos son la corrupción, nosotros la honestidad; ellos son el autoritarismo, nosotros somos la democracia; ellos son la represión, nosotros somos la libertad; ellos son los privilegios, nosotros el bienestar y los derechos; ellos son el saqueo, nosotros la defensa del patrimonio nacional; ellos son la mentira, nosotros la verdad; ellos son los fraudes electorales, nosotros somos las elecciones libres; ellos son el clasismo y el racismo, nosotros somos el humanismo; ellos defienden a unos cuántos, nosotros al pueblo de México; ellos son el pasado, nosotros somos el presente y el porvenir”.

Y remató su participación en el debate diciendo: “Los invito este 29 de mayo a las 4 de la tarde en el Zócalo, que va a ser nuestro cierre de campaña este 2 de junio. En unas cuantas horas vamos a decidir todas y todos, el futuro de la nación, el futuro de la patria, el futuro del pueblo de México y este 2 de junio los invito a que votemos masivamente; ya los conocen, ya saben que son especialistas en fraudes electorales, lo que tenemos que hacer es demostrar una diferencia enorme entre el primero y el segundo lugar y eso solo lo podemos hacer con el voto masivo. Me comprometo con el pueblo de México a gobernar para todos y para todas y a llevar a México por el camino de la seguridad, de la paz y de la prosperidad compartida. Este 2 de junio, igual que lo hicimos en el 2018, que hicimos historia, vamos a hacer historia”.

MÁYNEZ: SU META NO ES SER PRESIDENTE

El desempeño de Jorge Álvarez Máynez no fue distinto en el tercer debate, que en los dos anteriores, se mostró seguro, optimista, conocedor de los temas y presentó propuestas novedosas. Por todo ello se podría decir que fue el único que le sacó provecho a estos ejercidos democráticos para impactar con ellos su campaña incrementando sustancialmente en las preferencias y la intención del voto.

Máynez, también como en otras ocasiones, enfocó sus baterías en atacar de manera directa a la candidata de la coalición Fuerza y Corazón por México, Xóchitl Gálvez, a quien le recordó que el PAN fue el único partido que votó contra los programas sociales “y ahí está el mensaje de Vicente Fox, que se pone abiertamente a los programas sociales, en donde dice algo que yo no voy a repetir, porque yo sí le tengo respeto al pueblo de México”.

Y le señaló más directamente: “Usted dice insistentemente que ningún hombre la manda, pero jamás se deslindó de la política de seguridad que llenó de horror a México y que llenó de sangre a México; ese tema me parece absurdo, a mí me ha cuestionado por lo que hace el gobernador de Nuevo León, a la de Morena por lo que hace el presidente y cuando se saca el tema de los expresidentes del PRI y del PAN, que fueron los más corruptos de la historia de México, dice que a ella no la mandan”.

También recordó que imágenes pobreza desigualdad, ya eran problemas graves, “pero la violencia y la inseguridad no lo eran en el 2007, cuando la tasa de homicidio será de 8 por cada 100 mil 000 habitantes, pero al terminar el sexenio de Calderón era el doble; al terminar Peña Nieto era de cuatro veces más y en el actual gobierno, con una nueva estrategia de seguridad, no la cambió siguió el militarismo, siguió el prohibicionismo y siguió el punitivismo, pero también ha seguido el desmantelamiento de las policías, soy el único que ha presentado una ruta distinta, el plan nacional de pacificación, construir policías y cambiar el enfoque a los delitos de alto impacto”.

Y remató en el cierre del debate: “Nunca más un joven en la cárcel por fumar marihuana y nunca más una mujer en la cárcel pues por decidir sobre su cuerpo. En las universidades les he dicho que voten el 2 de junio, para que nadie vote por ellos. Y si yo tuviera que decidir entre el PRIAN y Morena, no sabría por quién hacerlo y les he dicho que es preferible que voten por una de esas dos opciones, a que no voten. Por eso confío en ti, que votes en lo que te representa. Si en 20 años tuvieras que explicar tu próxima elección, de quién te sentirías orgulloso de haber votado.

“En 10 semanas hemos logrado algo que parecía imposible darle la vuelta a la elección, pero hoy tenemos un reto más importante que es cambiar el futuro del país, pacificarlo, una nueva estrategia de seguridad y construir prosperidad con igualdad de oportunidades, un México nuevo. Mi meta es mucho más grande que ser presidente, mi meta es hacerte sentir más orgulloso que nunca, de ser mexicano”. 

LO DIJO: 

Claudia Sheinbaum

“No nos merecemos un debate presidencial lleno de mentiras, lleno de calumnias, no voy a caer en provocaciones; al debate venimos a presentar propuestas a defender nuestro proyecto. Y por supuesto, a mostrar nuestra calidad humana. Entiendo la desesperación del PRIAN, va aún lejos en un segundo lugar, pero no comparto sus métodos”.

 Xóchitl Gálvez

“186 mil 000 personas asesinadas, 50 mil 000 personas desaparecidas y la estrategia de este gobierno ha sido entregarle el país al crimen organizado; yo propongo una nueva estrategia de seguridad, se acabaron los abrazos a los delincuentes, la Guardia Nacional tendrá un mando civil las fuerzas armadas solo se enfocarán a lo que establece la Constitución”.

 Jorge Alvarez Máynez

“Yo no sé cuál es peor, si García Luna o García Harfuch, conmigo la tarea de la seguridad es algo que no puede delegar, será del presidente, el presidente es el comandante supremo de las fuerzas armadas, por eso hay que honrar a las fuerzas armadas y hacer una estrategia en la que por la vía civil, formemos una policía competente”.

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Primera semana de Claudia Sheinbaum, primer roce: Los caminos, continuidad, ajuste o rompimiento

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Crónicas de Pacheco, por Daniel Emilio Pacheco //

En una jornada política que ya empieza a mostrar las fisuras internas, Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa de México, enfrentó en su primera semana una prueba crucial en su relación con el presidente saliente, Andrés Manuel López Obrador.

El 3 de junio marcó el inicio de una turbulenta semana para la economía mexicana, con el peso desplomándose un 8% desde las elecciones, una caída no vista en cuatro años.

La causa de este sacudón financiero fue la avasalladora victoria del partido del Gobierno, Morena, que ahora tiene el poder suficiente en las Cámaras legislativas para aprobar las reformas políticas planteadas por López Obrador antes de que termine su mandato el 30 de septiembre. En su característico estilo, el presidente insistió en la urgencia de sus iniciativas constitucionales, enfatizando que «la justicia está por encima de los mercados», un comentario que solo avivó las llamas del nerviosismo económico.

Por otro lado, la doctora Sheinbaum y su equipo buscaban calmar a los mercados con un enfoque de «parlamento abierto» para discutir las reformas, tratando de proyectar una imagen de estabilidad y moderación. Sin embargo, este esfuerzo se vio saboteado por la insistencia del presidente en aprobar sus reformas de inmediato, exacerbando la caída del peso y el nerviosismo de los mercados financieros.

El punto álgido de esta semana de desencuentros se dio cuando el diputado morenista Ignacio Mier, en una declaración irresponsable, amenazó con que la nueva Legislatura del Congreso de la Unión aprobaría en septiembre las 18 reformas constitucionales rechazadas anteriormente, usando la mayoría de Morena. Este anuncio, junto con las declaraciones del presidente, que desestimaban la importancia de la estabilidad económica en favor de sus reformas judiciales, sumieron al peso en una espiral descendente, alcanzando los 18.33 por dólar.

El presidente López Obrador no solo contradijo públicamente a su sucesora, sino que además lanzó advertencias a las clases medias y a quienes calificó como «promotores del nerviosismo», insinuando posibles investigaciones de corrupción para aquellos que agiten los mercados financieros. Estas declaraciones incendiarias fueron vistas como un intento de intimidación, agravando aún más la incertidumbre económica.

Mientras la doctora Sheinbaum intentaba desesperadamente enviar señales de calma y continuidad institucional, el presidente saliente insistía en sus posturas confrontacionales, amenazando con un clima de inestabilidad que podría complicar la transición de poderes. Esta dinámica de tensión y desencuentros presagia una relación complicada entre el presidente saliente y la presidenta entrante, con la posibilidad de que estas fricciones se intensifiquen en los próximos meses.

Así pues, la primera semana posterior a las elecciones ha revelado no solo las diferencias estratégicas entre López Obrador y Sheinbaum, sino también el potencial para que estas diferencias se conviertan en un obstáculo significativo para la estabilidad económica y política del país. La transición de poder, que podría haber sido una oportunidad para consolidar un frente unificado de cara al futuro, corre el riesgo de convertirse en un escenario de confrontación y ruptura, algo que la historia del presidencialismo mexicano ha visto con frecuencia en el pasado.

LO QUE VIENE ESTA SEMANA

Este lunes, en las oficinas de Pemex, el ambiente será tenso. Todos saben que algo se cocina desde la Secretaría de Hacienda. Un equipo de esa dependencia se ha anunciado para hacer una revisión exhaustiva de la situación financiera de la petrolera, esa misma que ha sido el talón de Aquiles de los últimos gobiernos y que ahora preocupa profundamente a la próxima presidenta, Claudia Sheinbaum, y al todavía secretario Rogelio Ramírez de la O. Este último, desconfiado por naturaleza y con una relación más que tirante con el agrónomo Octavio Romero Oropeza, no deja espacio para dudas: algo huele mal en Pemex.

Dentro de la empresa, las apuestas están a la orden del día. La reciente victoria de Sheinbaum ha desatado las especulaciones sobre quién ocupará la dirección de Pemex. Los nombres que se manejan son de peso: Luz Elena González, Raquel Buenrostro, Lázaro Cárdenas Batel y Gerardo Esquivel. Este último es el favorito de los que desean un rescate real de la petrolera, pero también el menos querido por quienes prefieren seguir desangrándola para su beneficio personal.

Pero la atención no solo está en el cambio de dirección. La constructora ICA ha lanzado un reclamo monumental: mil millones de dólares por desacuerdos en la obra de la planta coquizadora de Salina Cruz. Pemex, en un principio, se negó rotundamente a pagar, alegando que las demandas están sustentadas en conceptos fantasmas, como la fluctuación del tipo de cambio. Sin embargo, el rechazo inicial ha sido seguido por un inesperado regaño desde Palacio Nacional. Extrañamente, el presidente López Obrador parece ser el más interesado en que se pague la suma antes de que deje el cargo, y la decisión recaiga en su sucesora.

Las sombras del poder y la corrupción no dejan de acechar a Pemex. El nombre de Javier Emiliano González del Villar resuena en los pasillos como el nuevo “rey del huachicol”, una figura tan temida como su predecesor, el general Trawitz. González del Villar, ahora director de Logística, se pasea en al menos tres Suburban blindadas, justificando una amenaza del crimen organizado que pocos creen. La cifra no miente: un aumento del 117 por ciento en el robo de combustibles durante este sexenio. Su cercanía con Juan Pablo Martínez Iglesias y Stephano Fonseca Andrade, ambos señalados por corrupción, completa el oscuro cuadro.

No menos importante es el caso de Alberto Velázquez, quien, según se dice, sobrevivió políticamente gracias a la creación de un puesto a medida por parte de Romero Oropeza, tras ser casi borrado del mapa por Ramírez de la O. Velázquez, ahora en la dirección de comercialización, maneja las ventas de todos los productos de Pemex, un poder que, como se sabe, implica mucho más de lo que se ve a simple vista.

Claudia Sheinbaum y Rogelio Ramírez de la O tienen razones de sobra para estar preocupados. El diagnóstico es claro: Pemex es un barco que hace aguas por todos lados. La revisión que se avecina promete ser minuciosa, y no es para menos. El futuro de la empresa, y quizás del país, depende de ello.

Este lunes también, Claudia Sheinbaum y López Obrador tendrán su primera reunión donde Claudia ya no será subordinada, sino la mujer que tomará el lugar de su mentor político, ante quien la Sheinbaum, tiene tres caminos posibles a tomar: La primera ruta, la más fiel al legado de su mentor, es la de la continuidad total con el proyecto de Andrés Manuel López Obrador. La segunda, un ajuste estratégico de las reformas obradoristas para ganar legitimidad institucional. Y la tercera, una ruptura con el obradorismo para forjar un liderazgo propio.

Cada uno de estos caminos tiene sus propias trampas y recompensas. La decisión que tome Claudia Sheinbaum no solo definirá su presidencia, sino también el rumbo de una nación en búsqueda de certidumbre y progreso. La política mexicana, siempre enredada en su propio drama, se encuentra una vez más en un punto de inflexión, y todos los ojos están puestos en la mujer que tiene en sus manos la posibilidad de moldear el futuro del país.

En X @DEPACHECOS

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