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MUNDO

Inflación mundial enciende alarmas en sistemas financieros

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Política Global, por Jorge López Portillo Basave //

Como lo veníamos advirtiendo en este espacio desde la primavera del 2020, algunas de las medidas tomadas por los países más poderosos para enfrentar el Covid19 y que siguieron casi todos los demás, eran una receta perfecta para la inflación.

Para los que nacimos antes de los 90s este asunto nos era común, la inflación que afectaba los ingresos de todos, pero especialmente el poder de compra de las clases económicas media y baja, que generaba a su vez una carrera de incrementos salariales.

TORMENTA PERFECTA

Las medidas para combatir el Covid19 generaron una extraña mezcla de efectos internacionales que a su vez están provocando una inflación muy importante en varios países. Por un lado, se cerraron varias de las cadenas productivas y de transporte, lo que generó escasez de artículos básicos. Recordemos el asunto del papel del baño y otros artículos de primera necesidad. A esto hay que añadir que se prendió la maquinita de imprimir dinero, como si fuese de verdad gratis y se recurrió al crédito y a los subsidios, como nunca antes.

Por otro lado, al encerrar a la gente en sus casas, aumentó el consumo de varios artículos como televisores, computadoras, celulares Etc., estos que a su vez utilizan chips cuya producción ya era limitada y ahora con menos plantas en línea (2020) y mayor demanda solo es natural que haya falta de inventarios y hasta las fábricas de autos se vean afectadas.

El tema de los transportes de Asia con destino Occidente, es otro que está teniendo grandes efectos nocivos, el aumento de la demanda, la disminución de los transportes disponibles y claros, el aumento en el precio de los combustibles, seguidos de la disminución en la producción de gas y petróleo en EUA, todo contribuye al encarecimiento de las pocas mercancías o pocos contenedores disponibles. Los contenedores de Asia no son descargados en Europa o EUA con la velocidad deseada y eso va generando cuellos de botella que poco a poco dejan los puestos saturados y a los fabricantes sin cajas metálicas para embarcar sus productos de un país o un continente a otro. Pero hace unos días leí un comentario que nos recordaba, “…si uno consume lo nacional no hay problema con la falta de contenedores…”. Hoy en día hasta nuestras salsas picantes y el papel del baño son importados. Qué decir de las cuestionablemente eficientes mascarillas (de algodón) para poder salir y estar en sociedad sin ser acusados de inmorales, esas también son en gran medida importadas.

En los contenedores no sólo se importan mercancías industriales o electrónicas, también hay alimentos y como he indicado hasta papel del baño y pañales. Hace un año, enviar un contenedor desde China hasta Long Beach, California, costaba menos de $3 mil dólares, hoy si usted encuentra uno le costará más de $25 mil dólares. Hablando de contenedores, según el NYT, la semana pasada hubo una demora de 40 mil contenedores en los patios del puerto de Los Ángeles en donde hay en total 80 mil contenedores en lugar de los 40 mil usuales.

TODOS LA PADECEN

Desde los 70s no habíamos visto algo así, inflación generalizada en casi todos los países. Alemania, Inglaterra, Francia, España, EUA, Canadá, etc.

En general en Europa la inflación promedio de los 19 países es del 3.4% y los energéticos aumentaron un 17%.

Alemania está enfrentando una inflación del 4.1 %, la más alta en 29 años. Los costos de los energéticos aumentaron en un 14% en dicho país y los alimentos más de un 5%.

Inglaterra está enfrentando una inflación del 3.2%, la más alta en 25 años (CPI). En ese país el costo de los servicios como luz, agua y gas subieron casi el 2%, el costo del transporte subió casi el 8%, lo que fue uno de los factores más importantes para el efecto general. El Banco General de ese país, equivalente a nuestro Banco Central, ha indicado que la inflación podría llegar al 4% en diciembre y mantenerse en ese nivel hasta la primavera del 2022.

Francia no está exenta de esta alza generalizada, de hecho su ministro de finanzas reconoció que los efectos económicos del desabasto y de esta inflación se mantendrán por lo menos hasta diciembre del 2022. La inflación en el país de Emmanuel Macron alcanzó el 2.7%, esta es la más alta en 10 años y puede empeorar a unos meses de la próxima elección. Estos aumentos no parecen ser muy altos, pero recordemos que hace 12 meses los parisinos habían tenido una inflación del 0.53% es decir cinco veces menor. Los energéticos aumentaron un 14% y eso afectó hasta las baguettes y los quesos.

España espera una inflación del 3%, tres veces mayor a la del 2019 y 6 veces mayor a la del 2020. La causa, ya sabemos, lo usual, el costo de los energéticos y las mercancías importadas más la impresión de dinero y los subsidios para que la gente a la que no dejaron trabajar durante meses no muriera de hambre.

Corea del Sur enfrenta una inflación del 1.8% que es la más alta en nueve años por los mismos puntos que el resto del mundo desarrollado y que obvio nos pegará a los del resto del mundo.

Canadá enfrenta una inflación del 4.1% que es la más alta en 18 años. Las causas como en los demás países desarrollados son los costos de los energéticos y de los productos cotidianos.

EUA enfrenta una inflación del 5.4%, que es el mayor incremento anual en 40 años y la más alta inflación en 13 años, similar a la que vivió allá en el 2008, exactamente antes de la gran crisis financiera. Pero a pesar de esto aún podemos sorprendernos de las respuestas de los políticos que tratan de evadir el costo de sus actos. La mejor respuesta se la lleva la Casa Blanca, su vocera salió al quite de las críticas diciendo que la inflación, la falta de mercancías en las tiendas, el aumento de la gasolina, del gas y de casi todos los alimentos de la canasta básica eran señales de que la economía estaba en recuperación, que si había carestía era porque había mayor consumo y el empleo se estaba recuperando con salarios más altos, estas declaraciones fueron emitidas unos minutos después de que el jefe de asesores del Presidente Biden re envió vía Twitter (dos veces para que fuera claro), un mensaje que aseguraba que la “… mayoría de los problemas económicos que estamos enfrentando (allá en EUA), como inflación, desabasto, etc., son problemas de la clase alta, no los tendríamos si el desempleo fuera del 10%. ¿Qué clase de persona esputa algo así eso? Es decir, que si hay desabasto es porque los que buscan comprar pañales, gasolina o gas para cocina son de la clase alta. Esta lógica indica que los que no son ricos no usan ni gas, ni gasolina ni papel del baño etc. De pena ajena el comentario.

Algo así pasó en nuestro México, cuando el afamado Don Pedro Aspe dijo que “la pobreza era un mito genial” o cuando en los 60´s un ex Presidente dijo que no debía preocuparnos la inflación y la carestía de algunos productos, porque esas cosas eran para los ricos. Pero a veces los políticos se apresuran a responder como para defender lo que saben es su responsabilidad y terminan ofendiendo mucho más por su falta de criterio que por lo que hubiera sido un silencio. Como decía mi abuela “calladito se ve más bonito”.

En los países desarrollados las alzas de salarios no han sido suficientes para mantener el poder adquisitivo mucho menos para recuperar algo del que se tenía en el 2019. Ese será el triste resumen del 2021.

REACCIÓN EN CADENA

Insisto, las nuevas generaciones no han padecido esto que en México ni en ninguna de las naciones desarrolladas, pero en nuestro país esto parecía una maldición sexenal, que incluía devaluaciones y alzas generalizadas de precios, en los que las cosas tenían un precio por la mañana y por la tarde ya era otro, haciendo imposible la recuperación del poder salarial. He de recordar que en los años 70s, la crisis fue a nivel mundial, pero cada país la sintió como si fuese el único y claro, a final de cuentas uno vota por sus gobernantes no por los de otros países algo que parece ir perdiendo valor ante la globalización. En especial cuando la moneda de uso común que es el dólar es devaluada porque en su país deciden imprimir para sobre pasar los problemas y con ello todos los que usan dólares en todo el mundo pagan parte del costo.

Lo único que no se ha dado en esta inflación mundial, que ya afecta a nuestro país, es una devaluación del peso vs dólar, espero que no se de. Si se da, será una más de tantas, pero si no se da, de verdad habría que reconocer aunque nos cueste a la actual administración, que lleva tres años con un dólar estable e incluso por momentos por debajo de los que lo recibió en ese ya lejano día primero de diciembre del 2018; aunque usted no lo crea, la inflación en México está casi al parejo que la de EUA lo que es algo poco común. 

Para la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico con sede en Paris (OCDE), las presiones inflacionarias a nivel mundial que vienen de los descontroles de los países más poderosos, continuarán por cuando menos otros dos años. Es decir hay que ajustar nuestros cinturones y a ver qué tan bien librados salimos de esta.

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MUNDO

Crisis diplomática, ¿provocada por quién?

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Opinión, por Miguel Ángel Anaya Martínez //

México y Ecuador son dos países que comparten muchas cosas; el idioma y la herencia mestiza son algunos de los componentes de la relación entre ambos países. El vínculo de estos estados comenzó desde 1830, luego de que se dividió la Gran Colombia que incluía las naciones de Colombia, Ecuador, Panamá y Venezuela.

Después de aquella ruptura, México reconoció y estableció relaciones diplomáticas con Ecuador en junio de 1830 y en 1837, abrió un consulado en Guayaquil, que posteriormente se convirtió en su primera misión diplomática en América del Sur. Así la importancia histórica de las relaciones diplomáticas entre ambos países.

El vínculo entre las dos naciones se ha tensado durante los últimos años. En 2021 en la república ecuatoriana fue electo un gobierno de derecha, desde el inicio del mandato las diferencias con el gobierno mexicano (que dice ser de izquierda) han sido evidentes. Ecuador ha emprendido una cruzada contra la corrupción de gobiernos anteriores y estos, han acusado que son víctimas de una persecución política.

La noche del viernes 5 de abril, la policía ecuatoriana ingresó a la Embajada de México en Quito para detener al exvicepresidente Jorge Glas, acusado de corrupción y a quien el gobierno mexicano le concedió asilo político luego de que Glas ingresara a la embajada desde diciembre pasado. Esta acción provocó una grave crisis diplomática entre ambos países.

¿De qué tamaño es este acto? ¿realmente es tan grave? ¿es correcto que el gobierno ecuatoriano haya allanado la embajada mexicana en Quito? ¿qué repercusiones tendrá?

Bueno, vayamos por partes. El convenio de Viena, firmado por varios países entre ellos México y Ecuador, en su artículo 22 sobre relaciones diplomáticas dice:

Los locales de la misión son inviolables. Los agentes del Estado receptor no podrán penetrar en ellos sin consentimiento del jefe de la misión.” Por otro lado, señala: “Los locales de la misión, su mobiliario y demás bienes situados en ellos, así como los medios de transporte de la misión, no podrán ser objeto de ningún registro, requisa, embargo o medida de ejecución.” Evidentemente, hay una violación flagrante del estado ecuatoriano a dicho convenio.

¿Qué llevó a tomar esta medida al gobierno de Ecuador? Primero habría que recordar quien es Jorge Glas, ex vicepresidente del gobierno de Rafael Correa de 2013 a 2017. En diciembre de 2017, Glas fue condenado a seis años de cárcel por la trama de corrupción con la firma petrolera brasileña Odebrecht. ¿Le suena el nombre? En 2022 obtuvo su libertad condicional.

En 2023 Glas fue acusado nuevamente, esta vez por el delito de peculado, derivado de esto, el exvicepresidente solicitó asilo político a México y mientras esto sucedía se refugió en la embajada mexicana, mientras tanto Ecuador anunció que le negaría salir del país por la obvia posibilidad de fuga. Glas y Correa dicen ser víctimas de persecución política de los conservadores de aquel país.

Así que el caso es complejo, tenemos a un exvicepresidente sentenciado por el caso de corrupción con la firma petrolera que también tuvo sus “queberes” en México, tenemos a una embajada que recibió al imputado para protegerlo de lo que han llamado “persecución política de la derecha”, tenemos a un gobierno mexicano que decidió defender al acusado pues sostiene que los políticos de derecha hacen guerra sucia contra los de la izquierda, y, finalmente, tenemos a un gobierno ecuatoriano que se pasó por donde quiso el tratado internacional. Escenario complejísimo.

El presidente López Obrador se encuentra ante un panorama difícil de resolver, pues a solo semanas de la elección presidencial, abre un frente internacional derivado de proteger a un exfuncionario ecuatoriano acusado de los mismos delitos y con las mismas empresas, por los que el gobierno de México tiene imputados a exfuncionarios locales, ¿contradictorio? sí.

Por otro lado, la irrupción en la embajada de México es inadmisible, es un acto que no se puede dejar pasar pues es una transgresión del territorio nacional, viola tratados internacionales, debilita la imagen del Estado mexicano y pone en duda que el gobierno federal pueda defender lo que le corresponde. Así las cosas. Esperemos más reacciones locales e internacionales, esta historia está lejos de acabar.

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Un mundo en balance: La responsabilidad individual en la lucha contra el cambio climático

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A título personal, por Armando Morquecho Camacho //

En un mundo cada vez más interconectado y consciente de los desafíos ambientales que enfrentamos, la reflexión sobre nuestra relación con el medio ambiente se vuelve cada vez más apremiante.

El cambio climático, en particular, se ha convertido en una de las mayores amenazas para la estabilidad y la prosperidad futura de nuestro planeta. Como señaló Bill Gates en su libro «Cómo evitar un desastre climático», estamos en un momento crítico en el que nuestras acciones individuales y colectivas pueden marcar la diferencia entre un futuro sostenible y uno marcado por la devastación ambiental.

La analogía del libro de Gates nos recuerda que, al igual que en la vida, enfrentamos decisiones cruciales que determinarán el curso de nuestro futuro. Así como una decisión mal informada o negligente puede llevarnos al desastre en el ámbito personal, nuestras acciones, o la falta de ellas, pueden tener consecuencias catastróficas en el medio ambiente. Por eso imperativo reconocer el poder que tenemos como individuos para influir en el destino de nuestro planeta y asumir la responsabilidad que conlleva.

El cambio climático es un problema global que requiere soluciones a nivel individual, comunitario y gubernamental. Aunque las decisiones y políticas a nivel macro son fundamentales, no podemos subestimar el impacto de nuestras acciones cotidianas en el medio ambiente. Desde reducir nuestro consumo de energía hasta adoptar hábitos de consumo más sostenibles, cada elección que hacemos puede contribuir significativamente a la mitigación del cambio climático.

Una de las áreas donde los individuos pueden tener un impacto directo es en la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero. Esto puede lograrse mediante la adopción de prácticas de transporte más sostenibles, como el uso del transporte público, la bicicleta o el compartir automóviles, así como la transición a fuentes de energía renovable en nuestros hogares y lugares de trabajo.

En el contexto de promover el uso de bicicletas como un medio de transporte sostenible, es esencial abordar la responsabilidad de las autoridades locales en la creación de infraestructuras adecuadas que faciliten su uso, especialmente durante condiciones climáticas adversas como las temporadas de lluvia.

Las autoridades locales desempeñan un papel crucial en la planificación urbana y el diseño de las calles y avenidas de una ciudad. En este sentido, es fundamental que consideren la integración de infraestructuras específicas para bicicletas en sus proyectos de desarrollo urbano.

De igual forma, nuestras decisiones de consumo también juegan un papel crucial en la lucha contra el cambio climático. Al optar por productos y servicios que sean ambientalmente amigables y éticamente producidos, estamos enviando una señal clara a las empresas y la industria de que la sostenibilidad es una prioridad para nosotros como consumidores. Esta demanda puede incentivar a las empresas a adoptar prácticas más sostenibles en toda su cadena de suministro.

La reducción del desperdicio también es fundamental en la lucha contra el cambio climático. La producción de alimentos, por ejemplo, es una de las principales fuentes de emisiones de gases de efecto invernadero. En ese orden de ideas, debe de existir un compromiso estructurado para efecto de reducir el desperdicio de alimentos y optar por opciones más sostenibles, como alimentos orgánicos y de temporada, para así poder reducir nuestra huella de carbono y ayudar a mitigar el cambio climático.

Es importante destacar que la responsabilidad individual no se limita solo a las acciones relacionadas con el consumo y el estilo de vida. También incluye la participación en la defensa del medio ambiente y la presión sobre los líderes y las instituciones para que tomen medidas audaces y efectivas contra el cambio climático.

La participación en movimientos sociales, la firma de peticiones y la participación en eventos de concienciación son formas importantes en las que los individuos pueden contribuir a generar un cambio significativo.

Si bien la responsabilidad individual es importante, también es necesario que los gobiernos locales desempeñen un papel activo en la promoción de la conciencia ambiental y la implementación de políticas que fomenten la sostenibilidad. Los gobiernos locales son la primera línea de defensa contra los impactos del cambio climático, ya que están más cerca de las comunidades y tienen un conocimiento más profundo de sus necesidades y desafíos únicos.

La participación de los gobiernos locales es crucial por varias razones. En primer lugar, tienen la capacidad de implementar políticas y programas que pueden tener un impacto directo en la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero y la promoción de prácticas sostenibles. Esto puede incluir la promoción de sistemas de transporte público eficientes y accesibles, la creación de infraestructuras verdes y la implementación de incentivos fiscales para empresas que adopten prácticas sostenibles.

Además, los gobiernos locales son responsables de la planificación urbana y el desarrollo, lo que les brinda la oportunidad de integrar consideraciones ambientales en todas las etapas del proceso. Esto puede incluir la protección de áreas verdes y espacios abiertos, la promoción de edificios sostenibles y la implementación de políticas de gestión de residuos.

Al trabajar en conjunto con los ciudadanos, las empresas y otras partes interesadas, los gobiernos locales pueden crear un entorno propicio para la acción climática y facilitar la transición hacia una economía más sostenible y resiliente al clima. Además, al liderar con el ejemplo, pueden inspirar a otras comunidades y regiones a seguir su ejemplo y adoptar medidas similares.

En última instancia, la lucha contra el cambio climático requiere un enfoque multifacético que involucre la acción individual, comunitaria y gubernamental. Si cada uno de nosotros asume la responsabilidad de nuestras acciones y aboga por un cambio positivo en nuestras comunidades y sociedades, podemos marcar la diferencia en la lucha contra el cambio climático.

Al mismo tiempo, es imperativo que los gobiernos locales desempeñen su papel en la promoción de la conciencia ambiental y la implementación de políticas que fomenten la sostenibilidad a nivel local. Solo a través de un esfuerzo conjunto y coordinado podemos enfrentar con éxito los desafíos del cambio climático y construir un futuro más sostenible para las generaciones venideras.

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MUNDO

El allanamiento de la embajada de México en Ecuador: Las reacciones, solidaridad con México y repudio a gobierno de Ecuador

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Actualidad, por Alberto Gómez R. //

Los golpes de Estado han sido eventos recurrentes en la historia política de América Latina desde la década de los 50s hasta la actualidad. Estos eventos han tenido profundas repercusiones en la estabilidad política, la gobernabilidad y el desarrollo de la región.

Casi la totalidad de las naciones latinoamericanas han vivido derrocamientos de gobiernos democrática y legítimamente electos, y padecido cruentas dictaduras militares auspiciadas desde el exterior, específicamente desde las sombras del poder en Washington.

Durante los peores años de las guerras internas que se suscitaron en todos estos países, nunca se violaron los tratados internacionales contenidos en la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, por lo que el allanamiento a la embajada de México en Quito, Ecuador, ocurrida el viernes 5 de abril, es un evento sin precedentes y una flagrante violación al derecho internacional, y a la soberanía mexicana.

No existe antecedente alguno de que un país haya asaltado una misión diplomática con la fuerza pública, como lo ocurrido en Quito, cuando la policía nacional ingresó por la fuerza a la embajada mexicana para detener al ex vicepresidente Jorge Glas, a quien el gobierno de México había concedido asilo político.

Al amparo de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, suele ocurrir que disidentes políticos o ciudadanos perseguidos acudan a embajadas de sus países para acogerse a la protección del Estado representado. En su artículo 22, el pacto vigente desde abril de 1964 y obligatorio para todos los países firmantes, como Ecuador, señala que las sedes de la misión diplomática son inviolables. Los agentes del Estado receptor no podrán penetrar en ellos sin consentimiento del jefe de la misión.

En los pasados 65 años, las sedes diplomáticas mexicanas han protagonizado destacados momentos de estos procesos de asilo, que la legislación internacional entiende como herramienta de protección a perseguidos políticos. Entre los ejemplos más recordados destacan los años 70, cuando las dictaduras militares arrasaron los países del Cono Sur.

En 1973, cuando Augusto Pinochet consumó el golpe de Estado contra el presidente Salvador Allende, la sede mexicana llegó a acoger a cerca de 800 personas, en algunos casos familias enteras, que eran blanco de la persecución pinochetista. Otras sedes diplomáticas, como las de Argentina, Suecia y Francia, también abrieron sus puertas a quienes huían, pero ningún otro país desplegó esa protección de manera tan contundente como México, bajo la gestión del embajador Gonzalo Martínez Corbalá.

En este sexenio, otras misiones mexicanas han sido acosadas por policías. En La Paz, en 2019, a raíz del golpe de Estado de Jeanine Áñez contra Evo Morales, varios funcionarios de su gobierno y sus familiares pidieron asilo en la embajada mexicana. Fueron rodeados y acosados desde el exterior, pero no hubo agresión directa. México les concedió asilo y obtuvieron los salvoconductos necesarios.

Un caso similar ocurrió en Lima a raíz del golpe contra el ex presidente Pedro Castillo. En diciembre de 2022, el mandatario en vías de ser depuesto se dirigía a la embajada mexicana junto con su esposa, su hija menor y el ex primer ministro Aníbal Torre. En el camino, la comitiva fue detenida y Castillo fue arrestado por sus propios escoltas. Su familia logró llegar a la misión mexicana y recibió protección en este país.

A pesar de la ferocidad del acoso pinochetista a la embajada mexicana, todos los asilados obtuvieron salvoconductos para viajar a territorio nacional. Entre los primeros estuvo la esposa del presidente Allende, Hortensia Busi.

Tres años después, durante el golpe en Argentina, México nuevamente abrió sus puertas y 68 personas lograron salvar la vida. Buenos Aires también otorgó los salvoconductos, aunque al ex presidente Héctor Cámpora le demoraron tres años y medio el trámite.

En menor escala vivieron lo mismo las embajadas mexicanas en Bolivia, Uruguay y Paraguay.

En los 80, con las revoluciones centroamericanas, el foco de las tareas diplomáticas de protección se trasladó principalmente a Managua y El Salvador. Durante la insurrección sandinista, decenas de familias nicaragüenses buscaron la protección de la sede mexicana, que estaba bajo responsabilidad del diplomático Gustavo Iruegas. (jornada.com.mx)

El ordenamiento jurídico internacional, con sus principios y normas, constituye la columna vertebral que regula las relaciones entre los Estados soberanos. En este contexto, la soberanía nacional emerge como un principio fundamental que, si bien otorga a cada Estado autonomía sobre su territorio y población, no opera en un vacío legal. Los tratados internacionales, particularmente los regidos por la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961 y la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares de 1963, ejemplifican la interacción entre la soberanía estatal y el derecho internacional.

La soberanía de las naciones es un concepto arraigado en la historia y la política internacionales. Representa la capacidad exclusiva de un Estado para ejercer autoridad y tomar decisiones dentro de su territorio, sin interferencia externa. Sin embargo, en un mundo cada vez más interconectado, esta noción tradicional de soberanía ha evolucionado para incluir compromisos y obligaciones hacia la comunidad internacional.

Los tratados internacionales, como aquellos establecidos bajo la Convención de Viena, son instrumentos legales que reflejan esta dinámica. Al ratificar un tratado, un Estado acepta vincularse a las disposiciones establecidas en él, renunciando en cierta medida a su absoluta autonomía en favor del cumplimiento de los compromisos adquiridos. Por ejemplo, la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas establece normas y prácticas estándar para las relaciones entre Estados, protegiendo la inviolabilidad de las misiones diplomáticas y estableciendo protocolos para la conducta diplomática.

La importancia de estos tratados radica en su capacidad para promover la cooperación internacional y la estabilidad. Al proporcionar un marco legal predecible y compartido, facilitan la comunicación, la negociación y la resolución pacífica de conflictos entre Estados. Además, los tratados fomentan la confianza mutua al garantizar que las obligaciones contraídas por un Estado sean reconocidas y respetadas por otros miembros de la comunidad internacional.

Sin embargo, es importante tener en cuenta que la soberanía estatal no es absoluta y puede estar sujeta a limitaciones derivadas de las normas y obligaciones del derecho internacional. Aunque los Estados mantienen el derecho de decidir su curso de acción interna, deben hacerlo dentro del marco de respeto a los derechos humanos, las leyes internacionales y los tratados ratificados. De esta manera, la soberanía y el derecho internacional no son conceptos opuestos, sino complementarios, que se entrelazan para promover un sistema internacional basado en el respeto mutuo y la cooperación.

La violación de los tratados internacionales contenidos en la Convención de Viena, especialmente en lo que respecta a la diplomacia y la soberanía de las embajadas y consulados, puede tener graves repercusiones tanto a nivel diplomático como legal:

  • Deterioro de las relaciones diplomáticas: La violación de los tratados diplomáticos puede resultar en un deterioro significativo de las relaciones diplomáticas entre los Estados implicados. Esto puede llevar a la retirada de embajadores, la suspensión de relaciones diplomáticas e incluso la ruptura de relaciones bilaterales.

  • Daño a la reputación internacional: La violación de los tratados internacionales puede dañar la reputación internacional del Estado infractor y socavar su credibilidad en la arena internacional. Esto puede tener consecuencias negativas en términos de confianza y cooperación con otros países en el futuro.

  • Sanciones diplomáticas y políticas: Otros Estados afectados por la violación de los tratados pueden imponer sanciones diplomáticas y políticas en respuesta al incumplimiento. Estas sanciones pueden incluir la reducción de la cooperación bilateral, la imposición de restricciones comerciales o la adopción de medidas punitivas en foros internacionales.

  • Reclamaciones legales y arbitraje internacional: La violación de los tratados diplomáticos puede dar lugar a reclamaciones legales y arbitraje internacional por parte de los Estados afectados. Esto puede resultar en procedimientos legales y sanciones adicionales, así como en la obligación de compensar a los afectados por los daños sufridos como resultado de la violación.

  • Aislamiento diplomático: La violación reiterada de los tratados internacionales puede conducir al aislamiento diplomático del Estado infractor, ya que otros países pueden optar por distanciarse o evitar la cooperación con él debido a preocupaciones sobre su fiabilidad y compromiso con el derecho internacional.

  • Riesgo para la seguridad de las misiones diplomáticas y consulares: La violación de los tratados diplomáticos puede poner en peligro la seguridad de las misiones diplomáticas y consulares en el país infractor. Esto puede incluir la violación de la inviolabilidad de las embajadas y consulados, poniendo en riesgo la seguridad del personal diplomático y consular, así como de los ciudadanos extranjeros que se encuentran en esas instalaciones.

La violación de los tratados internacionales contenidos en la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas y Relaciones Consulares puede tener repercusiones graves y generalizadas en términos de relaciones diplomáticas, reputación internacional, sanciones diplomáticas y políticas, reclamaciones legales, aislamiento diplomático y seguridad de las misiones diplomáticas y consulares. Por lo tanto, es fundamental para los Estados cumplir con sus obligaciones bajo el derecho internacional y respetar los principios y normas establecidos en estos tratados para mantener la estabilidad y la cooperación en la comunidad internacional.

En solidaridad con México, casi de manera unánime las naciones latinoamericanas han condenado el asalto a la embajada mexicana en Ecuador; Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Chile, Cuba, Costa Rica, Panamá, República Dominicana, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Perú, Paraguay, Uruguay, Venezuela, incluso Estados Unidos se ha unido a estos pronunciamientos oficiales en contra del actuar del gobierno del presidente ecuatoriano Daniel Noboa.

España dice que el allanamiento de la Embajada de México en Ecuador, “supone una violación a la Convención de Viena”.

El jefe de la política exterior de la Unión Europea, Josep Borrell, condenó este domingo «la violación de las instalaciones de la Embajada de México en Quito».

«Hago un llamado a respetar el derecho internacional diplomático», agregó Borrell.

El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, se mostró «alarmado» por la entrada de las fuerzas de seguridad ecuatorianas en la embajada de México en Quito, según informó este sábado en un comunicado.

Stéphane Dujarric, portavoz del Secretario General, dijo que Guterres reafirmó «el principio cardinal de la inviolabilidad de los locales y el personal diplomático y consular».

«Las violaciones de este principio ponen en peligro la prosecución de unas relaciones internacionales normales, que son fundamentales para el avance de la cooperación entre los Estados», añadió Dujarric. (cnnespanol.cnn.com)

Daniel Noboa, actual presidente de Ecuador, nacido y educado en los Estados Unidos, hijo del hombre más rico de Ecuador, Álvaro Noboa -quien contendió por la presidencia del país en cinco ocasiones- ganó insospechadamente las elecciones presidenciales en 2023, haciéndose valer de un gran despliegue de comunicación digital a través de redes sociales, y el aplomo durante el único debate presidencial, donde fue el único que participó con chaleco antibala cinco días después del asesinato del candidato Fernando Villavicencio, que iba segundo en las encuestas.

Desde su llegada a la presidencia ha sido objeto de críticas por su actuar con visión de negocios y no como político estadista. El evidente apoyo que ha recibido desde el exterior -proveniente de la derecha y el establishment estadounidense- lo ha envalentonado para intentar imponer un régimen que raya peligrosamente en el fascismo, persiguiendo a sus adversarios y detractores políticos, como lo sucedido con el exvicepresidente Glas, en la embajada mexicana en Quito.

Las reacciones y posibles sanciones contra el país andino no se harán esperar, ya que de no hacerse sentarían un funesto precedente para el derecho internacional.

Por lo pronto, el presidente de México ordenó la inmediata suspensión de relaciones diplomáticas con Ecuador.

“Se trata de una violación flagrante al derecho internacional y a la soberanía de México, por lo cual le he instruido a nuestra canciller que emita un comunicado sobre este hecho autoritario, proceda de manera legal y de inmediato declare la suspensión de relaciones diplomáticas con el gobierno de Ecuador”, publicó.

Este domingo 7 de abril se evacuó a todo el personal diplomático mexicano de Quito tras el cierre de la embajada.

El grupo de 18 personas, integrado por los funcionarios y sus familias, se trasladó al aeropuerto acompañado por los embajadores de Alemania, Panamá, Cuba y Honduras, quienes vigilaron se respetara su integridad, de acuerdo con el gobierno mexicano.

“Nuestro personal diplomático deja todo en Ecuador y regresa a casa con la frente y el nombre de México en alto tras asalto a nuestra embajada», informó en la red social X la canciller Alicia Bárcena.

El derecho internacional, la soberanía de las naciones y los tratados contenidos en la Convención de Viena son elementos fundamentales en la arquitectura legal que regula las relaciones entre los Estados.

México es un país que está a favor de la resolución pacífica de conflictos internacionales, y que históricamente ha dado refugio y asilo a personas de todo el mundo que huyen de la barbarie. Desafortunadamente, en esta ocasión le ha tocado ser víctima de la prepotencia y arrogancia de un gobierno despótico, de ultraderecha, y con todos los tintes de intentos por renacer el neofascismo en América Latina, algo que se pensó había sido ya superado y que supone una nueva amenaza y riesgos para la estabilidad regional.

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