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OPINIÓN

Pasado, presente y futuro: La danza de la democracia

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A título personal, por Armando Morquecho Camacho //

Desde las polvorientas calles de la antigua Grecia hasta los complejos entramados políticos de hoy, la democracia ha tejido su historia como un hilo vital en el tapiz de la civilización. No es solo un sistema de gobierno; es un viaje tumultuoso marcado por la participación ciudadana y la adaptación constante.

En las entrañas de la Ágora ateniense, la democracia no fue simplemente concebida; fue incubada con la vitalidad de discusiones acaloradas y decisiones trascendentales. Las plazas resplandecían con la energía ferviente de ciudadanos que no solo participaban, sino que eran arquitectos activos de su destino político. Aunque los ecos de aquel tumulto se desvanecen en las distancias del tiempo, su legado persiste como una chispa que encendió el fuego de la libertad en eventos que transformaron la historia, como las Revoluciones Francesa y Americana.

La semilla plantada en la Antigüedad no conoció límites geográficos; fue una esencia expansiva que se aferró a los corazones de revolucionarios y pensadores en diferentes rincones del mundo. Las Revoluciones Francesa y Americana resonaron con la promesa de derechos fundamentales, una llama avivada por la herencia democrática de la Ágora. Así, desde el llamado a la igualdad, la libertad y la participación, la semilla antigua se convirtió en un faro que guió los pasos de aquellos que anhelaban un orden político arraigado en los principios democráticos.

Este legado de la Ágora persiste en el ADN de nuestras sociedades modernas. La voz del pueblo, proclamada por primera vez en aquel escenario antiguo, reverbera en nuestras democracias contemporáneas, esto de forma tal que la promesa de derechos fundamentales, moldeada por las discusiones fervientes en las plazas atenienses, se manifiesta hoy como un recordatorio eterno de que la democracia no es solo un sistema de gobierno, sino un estilo de vida que busca la participación y la preservación de los derechos fundamentales.

Sin embargo, este viaje no ha sido un paseo idílico. En el actual paisaje político, la democracia se enfrenta a embates. En «El Ocaso de la Democracia», Anne Applebaum desentraña la erosión de las instituciones democráticas, señalando la difusión de noticias falsas y la desconfianza como amenazas inminentes, en ese contexto, la ciudadanía informada y activa emerge como un baluarte contra esta marea creciente.

La democracia, intrínsecamente dinámica, demanda una apreciación activa y constante. Ir más allá de la mera emisión de un voto en intervalos definidos; implica un compromiso sostenido. En la encrucijada de la modernidad, la democracia enfrenta un desafío existencial que demanda una reflexión profunda. La historia democrática revela una capacidad inherente para superar obstáculos, pero también señala la necesidad crítica de una participación ciudadana continua y una adaptación constante para garantizar su preservación. Más que un simple sistema político, la democracia es una relación dinámica entre el gobierno y la ciudadanía, exigiendo una atención constante para florecer y cumplir su papel vital en la configuración de sociedades justas y libres.

Esta interacción constante implica más que solo emitir votos. Requiere una ciudadanía informada y activa que se involucre en el escrutinio crítico de las políticas, promoviendo una cultura de responsabilidad y transparencia. La democracia, en su esencia, es un proceso colaborativo que se nutre de la diversidad de opiniones y experiencias. A medida que enfrentamos las complejidades modernas, recordemos que la democracia es un viaje compartido, donde cada voz y acción individuales contribuyen a la construcción de una sociedad resiliente y justa. En este compromiso constante, encontramos la clave para preservar y fortalecer la democracia en la encrucijada de nuestro tiempo.

Así, mientras miramos hacia el futuro con una mirada crítica y comprometida, recordemos que la democracia es más que un legado: es un viaje en el que cada ciudadano es coautor, construyendo un futuro donde la participación ciudadana y el respeto a los derechos fundamentales son los pilares de sociedades justas y libres.

En este crítico momento, donde la democracia se enfrenta a desafíos significativos, es imperativo que todos tomemos conciencia de las amenazas que la acechan. Desde la rápida propagación de la desinformación hasta la erosión de la confianza en las instituciones, la integridad de la democracia está en juego. Debemos reconocer que estos desafíos no son externos; se infiltran en nuestras sociedades desde adentro. La ciudadanía informada y activa se convierte en el antídoto necesario para contrarrestar estas amenazas. Esto implica no solo ser receptivos a la información, sino también participar activamente en los procesos democráticos, desde el voto hasta el escrutinio crítico de las políticas y la defensa de los valores fundamentales.

La adaptabilidad y la resiliencia se revelan como las herramientas esenciales en este viaje continuo. La democracia no es estática ni inmutable; debe evolucionar y adaptarse a las complejidades cambiantes de nuestra sociedad. Como ciudadanos, debemos estar dispuestos a aprender, ajustar nuestras perspectivas y abrazar innovaciones que fortalezcan la participación ciudadana. La resiliencia implica no solo superar los obstáculos, sino también aprender de ellos para construir sistemas democráticos más sólidos y equitativos.

Enfrentar los desafíos actuales no es solo una tarea de los gobiernos o las instituciones; es un proyecto colectivo que requiere el compromiso constante de cada uno de nosotros. La democracia no puede sostenerse solo con leyes y estructuras; depende de la vigilancia y la participación de la ciudadanía. Cada voz cuenta, y cada acción individual contribuye al tejido colectivo de una sociedad democrática sólida. En este compromiso conjunto, recordemos que la democracia no es un logro fijo, sino un esfuerzo continuo que demanda nuestra atención y participación constante para perdurar a lo largo del tiempo.

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NACIONALES

El fracaso de AMLO en la lucha contra la corrupción

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Los Juegos del Poder, por Gabriel Ibarra Bourjac //

La bandera contra la corrupción fue la narrativa que enarboló Andrés Manuel López Obrador para lograr el apoyo de cerca de 30 millones de mexicanos hace 6 años, junto con el slogan «Primero los pobres» que le permitió romper con el bipartidismo y convertirse en Presidente de México.

El presidente López Obrador ha externado es que «no puede haber desarrollo si hay corrupción, de allí la importancia de combatirla, solamente así se podrán garantizar mayores niveles de bienestar para los mexicanos».

El político tabasqueño afirmó que «acabaría con la corrupción en México», expresión muy temeraria, fuera de la realidad porque por principio, en ningún país del mundo se ha logrado acabar con las prácticas corruptas. Sí se puede acotar, se puede disminuir, es posible establecer orden, pero para lograrlo se requiere un gobierno con transparencia, con rendición de cuentas, que las instituciones funcionen tanto las procuradoras como las administradoras de justicia.

¿Cómo se va acabar con la corrupción cuando tenemos al crimen organizado cuyo poder se manifiesta en la mayor parte del país imponiendo su ley de la violencia y que ha dejado en estos seis años una estela roja de cerca de 180 mil homicidios?

¿Cómo hablar de éxito contra la corrupción cuando el 99 por ciento de los homicidios no se esclarecen, cuando la justicia no funciona en México y la impunidad se impone?

El Presidente puede culpar al Poder Judicial que es corrupto y que ha sido el freno que ha tenido para lograr limpiar a México de corrupción, pero lo cierto es que su lucha no tuvo éxito.

En el sexto año de su gobierno, cabe preguntarnos los resultados obtenidos en la lucha contra la corrupción en todo un sexenio.

Vamos a citar cuatro casos emblemáticos que este gobierno ha centrado para demostrar que en México no hay intocables. Una cosa es construir una narrativa de que se llevará a la hoguera a los corruptos y otra es dar resultados.

1. Qué pasó en la cruzada para acabar con el huachicol.

2. Qué pasó con la corrupción en Pemex centrada en las acusaciones contra Emilio Lozoya, ex director de Pemex y el empresario Alonso Ancira, dueño de Altos Hornos de México, acusado de delito de lavado de dinero y actos de corrupción.

3. Qué pasó con Juan Collado, conocido como abogado del poder, acusado de blanqueo de capitales y delincuencia organizada por la presunta venta de un inmueble de la compañía Caja Libertad.

4. ¿En qué terminó la acusación contra Rosario Robles por la llamada Estafa Maestra?

EL ROBO DE HUACHICOL

Vamos por partes: Caso guerra contra el Huachicol es un fracaso rotundo. Fue el primer gran conflicto grave en la administración de López Obrador, se trataba de combatir el llamado «huachicoleo», robo de combustible a los ductos de Pemex, era la guerra contra el crimen organizado que habían convertido a Pemex en un gigantesco palacio de saqueo.

Al paso de cinco años los resultados son contundentes: además de las muertes que son decenas por explosiones y cientos o miles por la operación de grupos criminales como sucede en Guanajuato, hay un daño al erario de cuando menos 20 mil millones de dólares. Han sido además asesinados decenas de técnicos por las mafias huachicoleras.

Conforme al Informe Nacional de seguridad, en 2022 fueron robados a Pemex 6.1 mil barriles de petróleo por día, aumentando el mercado negro en 70% respecto de 2021.

EMILIO LOZOYA Y ALONSO ANCIRA

La acusación contra Emilio Lozoya por caso Obedrecht y la compra de Pemex de Agronitrogenados a Alonso Ancira es otro de los cinco casos emblemáticos.

Este fue uno de los más sonados casos y en este tema es donde se pudo obtener mejores resultados. En la acusación contra Alonso Ancira y Lozoya por la compra a sobre precios por parte de Pemex de la empresa Agronitrogenados se logró detener en España al dueño de Altos Hornos de México y se le trasladó a México. La planta estaba valuada en 58 millones de dólares y Pemex pagó 257 millones de dólares. Ancira estableció un acuerdo reparatorio con Pemex y ha abonado 108 millones de dólares de un total de 216 que acordó pagar para recuperar su libertad.

Emilio Lozoya también fue detenido en España y trasladado a México. En la acusación contra Emilio Lozoya por soborno de Odebrecht de 10 millones de dólares, después de tres años de estar prisionero un juez federal le concedió al ex director de Pemex la prisión domiciliaria. El juicio sigue pero ya no en el reclusorio Norte.

ROSARIO ROBLES Y LA ESTAFA MAESTRA

Después de una batalla que inició en 2019, finalmente un Tribunal absolvió a Rosario Robles por el delito de ejercicio indebido de la función pública en la llamada «Estafa Maestra», en un esquema de corrupción en la que 11 dependencias federales desviaron más de 3 mil millones de pesos a través de universidades. Rosario Robles fue Secretaria de Desarrollo Social y Secretaria de Desarrollo Agrario y Territorial durante el sexenio del presidente Peña Nieto.

EL CASO JUAN COLLADO

Otra derrota que sufrió la Fiscalía General de la República fue la liberación de Juan Collado, el abogado de Enrique Peña Nieto y «de la mafia del poder», según el Presidente López Obrador.

Collado no será procesado por el delito de fraude, por los trámites que realizó para desbloquear 76.5 millones de euros en sus cuentas bancarias en el Principado de Andorra. Después de cuatro años de estar privado de la libertad el pasado 21 de septiembre del 2023 un juez le concedió libertad condicional. El juicio sigue, por loque tendrá que utiliza un brazalete en el tobillo y no podrá salir del país.

¿Cómo calificaría la lucha contra la corrupción, considerando estos cuatro casos y cinco personajes?

Para mi fue un fracaso la lucha contra la corrupción en el sexenio de AMLO.

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Beisbol

La pasión por el beisbol: Las peñas y las polémicas

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Deporte Rey, por Gabriel Ibarra Bourjac //

Hay un tema que tenía pendiente de abordar sobre las peñas y el beisbol, que gracias al desarrollo de la tecnología permite una mayor interacción y que quienes vibramos con el beisbol tengamos la oportunidad de intercambiar información, opiniones y hasta abrir debates.

No en pocos casos nos gana la pasión y hasta a más de uno se nos pasa la mano. Cuando llegó el beisbol profesional a Jalisco sin pretenderlo, por circunstancias de la vida tuve alguna participación en dar un empujoncito para que el entonces gobernador Aristóteles Sandoval diera con toda firmeza el apoyo a la iniciativa de los empresarios que querían traer la franquicia de Algodoneros de Guasave a Guadalajara y que cambiaría por la de Charros, cuyo promotor y propietario de la marca era Armando Navarro, a quien le debemos tener beisbol profesional de nuevo en Jalisco.

Quiero subrayar que hubo tres personajes fundamentales para que Jalisco ingresara a la Liga Mexicana del Pacífico (LMP): Armando Navarro, gran promotor; Aristóteles Sandoval que apoyó con el estadio Panamericano, haciendo las adecuaciones e inversiones necesarias para que éste fuera objeto de obras de acondicionamiento y pudiera utilizarse como diamante para el juego del deporte rey.

Al margen de lo que haya sucedido entre accionistas que iniciaron con el equipo de Charros, también mucho tuvo que ver Salvador Quirarte, a quien le tocó manejar el marketing y las relaciones públicas que fue extraordinario, quién no recuerda la frase «Todos somos Charros» y «Charros es de todos», a propósito que en el futbol había cinco o seis franquicias (Chivas, Atlas, Tecos, Leones Negros, El Tapatío, el viejo Oro de los que recuerde).

LA PEÑA

Se fundó la Peña Beisbolera que fue iniciativa mía y a la par creamos la Revista Peloteros, que lo hice con el único afán de impulsar el beisbol. Al paso del tiempo los personalismos, los intereses y la mezquindad hicieron acto de presencia, por lo que decidí marginarme de la Primera Peña llamada «Los Peloteros» que llevaba el nombre de la primera revista que formé y después por diferencias con un Salvador Quirarte decidí poner fin a esta publicación.

Al suceso desagradable simplemente le dimos vuelta a la página porque lo importante es apoyar al beisbol. Lo otro es hobby y así lo tomamos. Las diferencias que tuve con Salvador Quirarte se superaron, tanto que en la edición del libro conmemorativo al primer campeonato logrado por Charros me invitó a que hiciera el prólogo del mismo y lo hice con mucho gusto.

El asunto es que aquí hay dos Peñas Beisboleras y una de ellas me toca ser el coordinador. La verdad es que hay grandes conocedores del beisbol y me quito el sombrero ante estos personajes frente a los cuales soy un aprendiz, con todo y que llegué al periodismo por mi pasión al beisbol en mi natal Hermosillo. Los sabios del chat porque muchos saben de beisbol son Juan Carlos González Íñigo, Eduardo «Eddy» Almada, Manuel Hermosillo, Eliseo Villarreal, doctor Vicente Arturo «Mi Sangre» Carranza. Manny Hermosillo, por citar un caso, sabe mucho de beisbol, el problema es que es fanático yankee y allí es donde pierde el sentido crítico y su opinión deja de tener peso.

En el chat de la peña Las Estrellas de Jalisco seguido se generan polémicas con posiciones encontradas.

La más reciente es el hecho de que en esta peña «Estrellas de Jalisco» el favorito (no tan obvio) es «Hermosillo», reclama Juan Carlos, editor de la Revista Cuarto Bat y asesor de Charros de Jalisco.

Y luego afirma que «en La Peña de Sonora el favorito (obvio) es Hermosillo». Juan Carlos opina que es extraño que esto suceda por el hecho que «Estrellas de Jalisco es una peña que favorece y aplaude a otro equipo», con lo que con todo respeto no estoy de acuerdo. El que Manny Hermosillo apoye a Naranjeros, no me extraña porque suele ser «Contreras Medellín» -dice que allí vivió de niño y adolescente-. Y a lo mejor de vez en vez va a visitarla para retroalimentarse de esa filosofía, es una broma…

Pero creo que la mayoría de los que forman este chat y que vivimos en Jalisco estamos con Charros, como es mi caso, que tengo a Naranjeros como segundo equipo. Incluso Manny y Miguelón me critican porque digo que «Soy Charranjero», esto es, primero charro y después Naranjeros, equipo con el que nació mi pasión y creció viendo jugar a grandes peloteros como Héctor Espino, Celerino Sánchez, Bob Darwin, Luis Tiant (un año), Sergio «Kalimán» Robles, Jerry Heirstone, Maximino León, Alfredo Zurdo Ortiz, Ángel Macías, de manager a Benjamín «Cananea» Reyes.

AZUL ES MI COLOR

Mi vida profesional la he hecho en Guadalajara, amo al beisbol, disfruto cada juego que tengo la oportunidad de presenciar, apoyo y le voy a Charros, porque además aquí vivo, dejé Hermosillo y el equipo de mi ciudad adoptiva es Charros y quiero que al equipo y a la directiva le vaya bien, que haya cada vez más afición.

Es muy extraño el proceder de Manny Rodríguez, siempre Contreras Medellín, pero pues su gusto y se le respeta.

No creo que en La Peña Estrellas de Jalisco el equipo favorito sean los campeones Naranjeros de Hermosillo, será favorito de Manny, pero no de la mayoría, Manny es sólo una voz.

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JALISCO

Coalición Fuerza y Corazón por México: La fórmula a base de agua y aceite político busca ganar el Senado en Jalisco

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Crónicas de Pacheco, por Daniel Emilio Pacheco //

La fórmula al Senado propuesta por la coalición Fuerza y Corazón por México de los partidos Partido Acción Nacional (PAN), el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y el Partido de la Revolución Democrática (PRD), son Francisco Ramírez Acuña y Natalia Juárez Miranda, personajes políticos jaliscienses que a lo largo de su vida han sido agua y aceite por sus convicciones políticas, pero, que en esta elección hacen equipo buscando rescatar un logro político, algo que presumir, cosa que ninguno de los dos tiene en este momento.

FRANCISCO RAMÍREZ

En el crepúsculo de una carrera política que alguna vez iluminó los rincones más distinguidos del poder en Jalisco y más allá, Francisco Javier Ramírez Acuña se despidió del servicio público en los lujosos salones de la Embajada de México en España. Este último acto, lejos de ser una ovación de pie, fue más bien un epílogo dorado a una saga marcada por la controversia y el debate.

Ramírez Acuña, cuyo nombre resuena con los ecos de un pasado tanto venerado como vilipendiado, no es ajeno a las luces y sombras de la política. Durante su mandato como gobernador de Jalisco, Guadalajara fue escenario de una cumbre internacional que se convirtió en el telón de fondo de violentas manifestaciones. La respuesta de su gobierno a estas protestas, marcada por la represión y acusaciones de violaciones a los derechos humanos, sigue siendo una mancha en su legado, un recuerdo de decisiones que algunos interpretan como necesarias y otros como imperdonables.

La carrera de Ramírez Acuña es un tapiz de altos cargos: diputado local (dos ocasiones), regidor, alcalde, gobernador, diputado federal, secretario de Gobernación, embajador. Cada uno de estos roles fue un capítulo en una historia de ambición, poder y, en ocasiones, de polémica. A pesar de su vasta experiencia y su formación en derecho, el exgobernador panista enfrentó en 2021 el rechazo de los electores del distrito 10 de Zapopan, el distrito más panista del Área Metropolitana de Guadalajara, un golpe no solo a sus aspiraciones sino a la percepción de su legado.

La derrota a manos de un novato del sector empresarial, Horacio Fernández Castillo, en una contienda por un escaño en el Congreso, fue un claro indicativo de un cambio en el ánimo de la población. Esta pérdida simboliza no solo el fin de una era para Paco Ramírez sino también para la coalición PAN-PRI-PRD, que vio cómo sus esperanzas se desvanecían ante la frescura y el atractivo de nuevas propuestas políticas.

¿Qué nos dice este crepúsculo dorado sobre el estado de la política en Jalisco y en México? Francisco Ramírez Acuña, con todos sus logros y controversias, encarna la complejidad de una vida dedicada al servicio público, donde las decisiones tienen consecuencias duraderas y el legado es un mosaico de luces y sombras.

La carrera política de Paco Ramírez sirve como un recordatorio de que, en política, el final de un camino es solo el inicio de una reflexión más profunda sobre el poder, la responsabilidad y la memoria.

Así, mientras la cortina cae sobre la escena política del nuevamente candidato Ramírez Acuña, ahora como aspirante al Senado por la misma coalición con la que perdió en 2021, uno no puede evitar preguntarse sobre el verdadero costo de la política, sobre aquellos momentos en que las decisiones tomadas en salones de poder resonaron en las calles con la fuerza de un grito de molestia, sobre el precio de la ambición y sobre el legado que los gobernantes dejan tras de sí. Paco Ramírez, en la candidatura próxima a su retiro, nos invita a reflexionar sobre estas preguntas, ofreciendo su carrera como un espejo en el que podemos ver reflejadas las virtudes y vicios de la política misma.

Y la pregunta que flota en el aire es: ¿Por qué al político le cuesta tanto entender los tiempos en que debe retirarse?

NATALIA JUÁREZ

En las entrañas de la política jalisciense, una figura emerge con la tenacidad de quien ha sido forjada en las luchas universitarias y la arena pública, donde las ideas son tanto escudos como armas. Erika Natalia Juárez Miranda, timonel del extinto PRD en Jalisco, carga sobre sus hombros el estandarte de un partido que, para muchos, parece navegar en las aguas del olvido, un espectro de lo que alguna vez fue en el vasto circo político mexicano.

Desde sus primeros pasos en el ámbito universitario, Juárez Miranda ha caminado por un sendero definido por sus principios izquierdistas, un camino que, aunque natural, no ha estado exento de espinas y desafíos. En una sociedad donde el machismo aún asoma sus garras en los más altos estrados del poder, ha tenido que enfrentar desplantes que buscan minimizar su lucha y su voz, como aquel beso lanzado por el titular del Ejecutivo estatal, un gesto que buscaba relegar su crítica a mero capricho femenino, ignorando el trasfondo de una crisis humanitaria que ella valientemente denunciaba.

Ante la designación de Natalia Juárez como candidata al Senado por la coalición Fuerza y Corazón por México, surge la duda, en un terreno donde sus siglas apenas logran distinguirse en la maraña de una coalición con partidos de ideologías antaño contrarias, uno se pregunta cómo esta entidad política, el PRD, que parece más un fantasma que una fuerza viva en el debate público, logra presentar candidatura al Senado.

Natalia Juárez, en su posición de liderazgo, enfrenta no solo el reto de revitalizar una estructura que muchos consideran obsoleta, sino también de responder a las voces críticas que cuestionan la relevancia de su partido en un estado donde la política se ha tornado en un laberinto de alianzas y contradicciones. ¿Cuántos militantes respaldan realmente al PRD en Jalisco? ¿Es suficiente su número para llenar un modesto Volkswagen o estamos ante una presencia meramente simbólica, una sombra en la boleta electoral que despierta más preguntas que certezas?

Y una pregunta más, ¿en qué ayuda la candidatura de Natalia Juárez a la fórmula para competir por el Senado a la coalición del PRI, PAN y PRD?

Si bien es cierto que, la figura de Natalia se erige como un faro de esperanza para algunos, portadora de un mensaje de lucha y resistencia por su compromiso con la causa de género y su experiencia dentro de las filas sindicalistas magisteriales de la UdeG, donde ya es un fósil, realmente son luces que, en medio de la oscuridad, no le han permitido lucir cuadros políticos jóvenes que le respalden o estructuras políticas que surjan por y para su liderazgo.

No obstante, en este juego de poder y percepción, Natalia y el PRD de Jalisco enfrentan desafíos titánicos. La arena política es un espejo de la sociedad, y en ella se reflejan tanto las esperanzas como las decepciones de los electores. La pregunta sobre la viabilidad de su candidatura al Senado y la efectividad de la coalición Fuerza y Corazón no solo es un desafío electoral, sino un dilema existencial para un partido en busca por lo menos de alcanzar registro estatal.

Erika Natalia Juárez Miranda ha sido en su carrera política la antítesis de su compañero de fórmula Francisco Ramírez Acuña, el agua y el aceite en convicciones políticas, ¿cuántos los verán como opción de voto en la siguiente elección?

En X @DEPACHECOS

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