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OPINIÓN

Por favor, ¡que no reprueben!

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Por Isabel Venegas //

Es cierto, para hacer un análisis de la escuela que queremos, deberíamos hablar primero acerca de los fines de La Educación, y eso nos da un poco de tiempo en tanto se sigue discutiendo la reforma educativa, que haciendo un paréntesis –cuentan que fue un error de cálculo numérico el que hizo que les faltara un voto para su aprobación en la Cámara de Senadores- me viene a la mente la imagen de alguno de mis alumnos diciendo: “Maestra ¿A mí para qué me van a servir las matemáticas, si lo que quiero es ser diputado o senador?” Volviendo al tema, quiero creer que esta afirmación es una leyenda falsa del pasillo legislativo, y que las negociaciones están fríamente calculadas para que sea aprobada en la siguiente sesión.

Ahora bien, el tema no está en la reforma de la reforma, sino en las leyes secundarias, esas que pueden dejar las lagunas que se quieran, o retomar el rigor que se piense, más aún, el meollo del asunto estará en las aulas que es donde se aterriza verdaderamente la ley, o simplemente se le dará la comprensión que se quiera, o que se pueda.

La vida diaria del profesor ha sido analizada por múltiples estudios etnográficos. La sociología ha hecho bastantes aportes, y todas las ciencias de la educación hacen ver la necesidad de seguir considerando al profesor como el factor clave en el proceso de enseñanza–aprendizaje. Ojo, con esto no contradigo la idea que se postuló como una de las bases de la pedagogía moderna: El niño como el centro del acto educativo.

El proceso es simultáneo, la enseñanza y el aprendizaje suceden a un compás mágico. Es tanto lo que el maestro aprende, como lo que el alumno enseña. Es tanto lo que importa el maestro, como el estudiante en todas sus dimensiones.

¡Ahí está el detalle! por cada reforma, por cada análisis más o menos sesudo que hagan los senadores y diputados, habrá que capacitar, socializar y gestionar los recursos necesarios para que supervisores, directores, asesores técnico-pedagógicos y finalmente los profesores sean los que lo ejecuten en los salones de clases. Deja te cuento un caso:

En el sexenio pasado se emitió un acuerdo, era el número 696 por el que se establecían las normas generales para la evaluación, acreditación, promoción y certificación en la educación básica. (DOF: 20/09/2013). En ese documento se leía en el Artículo 12.- Alerta y estrategias de intervención:

A partir del segundo bimestre de la educación primaria y secundaria, el docente deberá registrar en el Reporte de Evaluación, si existen riesgos de que el alumno no alcance los aprendizajes previstos en el ciclo escolar o de que no sea promovido al siguiente grado o nivel educativo, así como en su caso, la estrategia de intervención a seguir en los términos previstos en este Acuerdo y en las normas de control escolar correspondientes

Con una serie de 9 incisos que hablaban del examen de recuperación para los alumnos de secundaria, y párrafos como

Cuando el alumno no se encuentre en alguno de los supuestos anteriores, podrá ser promovido al siguiente grado o retenido en el mismo grado, según lo determine conveniente el docente. En caso de que el docente determine la promoción del menor, ésta podrá condicionarse a la suscripción por parte de los padres de familia o tutores, de los compromisos necesarios para brindar apoyo al menor…”

Esto último aplicaba para el caso de niveles en primaria. La intención era que el profesor hiciera todos los esfuerzos que estuvieran a su alcance para asegurar que el niño no reprobara desde los primeros años escolares, reduciendo así los niveles de deserción en los grados subsecuentes. -Los estudios demuestran que, a pesar de ser factores que hay que atender con suma urgencia, las necesidades básicas no son tan determinantes en el abandono escolar, como sí lo es el hecho de que el alumno se conciba a sí mismo como un ser incapaz para continuar estudiando-. Proteger y fortalecer la autoestima del niño, sería pues la intención primordial.

Salvar” a un estudiante que estuviera en situación de crisis académica requería de que el expediente fuera nutrido por una batería de evidencias y reportes que dieran fe de cómo se habían agotado todos los recursos: desde el análisis de sus canales de aprendizaje, las adecuaciones curriculares especiales para ese estudiante, las citas con padres de familia, de la atención o canalización al gabinete psicopedagógico, de la gestión para pedir apoyos económicos en casos de crisis, y un sinfín de posibilidades que se derivan del aterrizaje en el contexto real, como el hecho de que los padres no respondan a los citatorios, que los apoyos psicopedagógicos no operen como se desea, o las becas y programas sociales no sean suficientes.

De una u otra manera el profesor pudo haber dado lectura a lo anterior y terminar diciendo “mejor los paso… y que los repruebe la vida”; así, en plural, porque aunque la intención va para que se aborde en la particularidad de cada estudiante, el maestro ve un cúmulo de casos que necesitarían la atención personalizada de asesoría y acompañamiento.

Como decía un querido amigo: hay leyes buenas, que dan malos resultados; las pasadas reformas al sistema educativo no causaron el revuelo que ha provocado la del sexenio anterior, tal vez porque no trastocaba los intereses laborales del gremio, o quizá porque el maestro encontró de una u otra forma una manera simple de ponerla en práctica, y que permeó rápidamente entre la comunidad educativa, ¡No se debía reprobar a los alumnos!, así de simple y pragmático

Los calendarios se modificaron, la cantidad de horas lectivas aumentó y junto con ella la burocracia escolar, aunque seguimos sin sacar una buena calificación como país.

El alma de la escuela no está en los reportes, las estadísticas y las certificaciones, que si bien son un referente para la evaluación social, en el currículo oculto no aplican como tal, y sus resultados dejan mucho qué desear. Sabemos del impacto que ha tenido el egresar generaciones de estudiantes que llegan al nivel superior sin entender una regla de tres, porque en su momento nunca hicieron el andamiaje desde el algoritmo de la multiplicación, éste sería todo un tema para platicar.

Hoy una nueva idea empieza a versar entre los pasillos escolares: “los alumnos de primer y segundo grado de primaria, no podrán reprobar”. Esperemos haber desarrollado la habilidad de asumir con mayor rigor lo que hemos aprendido. La honestidad en cada uno de nuestros cargos deberá hacernos más comprometidos y más maduros como sociedad: la situación particular de un niño de siete u ocho años, que en otras circunstancias debiera estar siendo “reprobado” como un mecanismo para atender su rezago académico, tendría que ser abordada por los maestros con la información suficiente, para que en conjunto con el cuerpo directivo y psico-pedagógico en constante comunicación con los padres de familia sea atendida; solo así estaríamos hablando de un cambio paradigmático. Identificar los problemas particulares de los niños que no pueden conseguir los resultados deseados, y abordarlos desde una interdisciplinariedad en conjunto con la colaboración de los padres de familia, es un reto que, más que utópico, debe encontrar la solución dentro de una escuela pública con salones sobrepoblados, con carencias y con poco ánimo por parte de algunos de sus actores.

Cuando hemos mencionado la idea de “mediciones objetivas”, es porque en ciertos aspectos es necesario tener mínimos qué cumplir, pero precisamente por eso tenemos que echar mano de las tecnologías para que eso consuma el mínimo de energías, dote de información por sí misma, automatice los diagnósticos y dé mucho más espacio para que los alumnos y los maestros asistan al encuentro que los convoca el espíritu de aprender para ser mejores; que vuelvan a encontrar en la escuela el lugar para ¡SER FELIZ!

Mat. y M. en C. Isabel Alejandra María Venegas Salazar

E-mail: isa_venegas@hotmail.com

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OPINIÓN

El futuro del alfarismo

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Mujeres y Hombres del Poder, por Gabriel Ibarra Bourjac //

Estamos a punto de llegar en Jalisco a mitad del sexenio que le toca encabezar al ingeniero civil Enrique Alfaro, quien se ha distinguido por hacer un gobierno muy diferente a sus antecesores que privilegiaban los acuerdos y las negociaciones en aras de mantener estabilidad, mientras que el político naranja ha privilegiado el estilo duro de la política al que pareciera generarle adrenalina la permanente confrontación.

A la mitad del camino, Alfaro que seguramente actúa de acuerdo a la circunstancia que le toca vivir, con una administración que no cristaliza sus grandes proyectos que quisieron llamar “la Refundación de Jalisco” que no existe más que en la narrativa del discurso.

El gran reto del movimiento alfarista será sobrevivir después del 2024 y dependerá del futuro que tenga el propio Alfaro, ya que en estos 12 años de gobiernos la única figura que creció al lado el alfarismo fue Pablo Lemus, quien obedece a una lógica muy distinta al de movimiento naranja, con una formación en el sector empresarial donde se ha nutrido para integrar sus cuadros de gobierno.

¿Cuál será el futuro del propio Alfaro? Ya ha dicho que al terminar su gobierno se retira de la política, que ya no volverá a participar en una elección más, pero finalmente se trata de palabra de político.

Claro que su sueño es mucho más que ser Gobernador de Jalisco, pero para convertirse en una figura política reconocida es hacer un buen gobierno, una administración con resultados y que sea ejemplo nacional.

Ha hecho la lucha por construir un liderazgo nacional, pero su inconsistencia ha resultado el principal obstáculo, como sucedió con su participación en la Alianza Federalista de Gobernadores a la que abandonó cuando la Fiscalía General de la República se lanzó contra el gobernador de Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca y ahora le queda su consulta sobre el Pacto Fiscal que en términos prácticos su resultado no tiene implicación jurídica alguna, es un instrumento de posicionamiento político en el afán de tener vigencia en la opinión pública nacional.

Alfaro en perspectiva tiene tres opciones en el camino:

1). Ser candidato presidencial de Movimiento Ciudadano, lo cual lo tiene al alcance de la mano, el que tenga buenos resultados, ya es otra cosa, considerando la estructura tan pequeña que tienen a nivel nacional.

2). Ser senador de la república. Esto es más terrenal y factible, pero tendría que someterse al escrutinio ciudadano, sin la seguridad de que pudiera ganar, considerando el desgaste que registre en estos seis años por su estilo de hacer política.

3). Convertirse en el jefe nacional de Movimiento Ciudadano, jubilando a su dueño actual Dante Delgado, que es factible que pudiera suceder.

JALISCO EL ENCLAVE

Para que el proyecto político de Alfaro pueda trascender su sexenio y no pierda vigencia, será muy importante que su partido se mantenga en el gobierno de Jalisco. Es factible que esto suceda, si tomamos en cuenta que no existe alguna fuerza de oposición que se le iguale o le pueda ganar en el futuro. Movimiento Naranja tiene todo para gobernar Jalisco los próximos nueve años.

Ya vimos la gran fuerza electoral en que se convirtió MC en las pasadas elecciones, arrasando en Guadalajara, Zapopan y Tlajomulco, perdiendo Tonalá y ganando Tlaquepaque con un margen muy reducido y que después la elección quedaría anulada por la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial Federal.

Sin embargo, el alfarismo se ha dejado ganar la partida por Pablo Lemus, quien ha mostrado tener un amplio margen de autonomía y pragmatismo.

En esa tesitura, el alfarismo requiere impulsar un Plan B, por lo que pudiera suceder en la relación futuro Alfaro-Lemus.

Una alternativa lo era Alberto Esquer, pero ante los pobres resultados electorales en la zona sur de Jalisco, donde perdió MC ante Morena se le bajaron las pilas al ex alcalde de Zapotlán El Grande y ahora se apunta hacia el alcalde de Tlajomulco, Salvador Zamora Zamora, quien ha logrado hacer un gobierno que está bien calificado por la gente de este municipio, como quedó de manifiesto en la pasada elección.

Salvador Zamora es un buen perfil que en los próximos meses seguramente lo veremos con mayor protagonismo en la opinión pública metropolitana, precisamente para tratar de equilibrar la mancuerna Lemus-Frangie, que traen su propio juego al margen de lo que quiera Alfaro.

EL CHOQUE CON LEONES NEGROS

En política las sorpresas es un elemento que no se puede dejar fuera y aquí hay que considerar el conflicto Alfaro-Padilla, que ha sido una relación de odio-amor. El último rompimiento parece que ya no tendrá retorno y ese conflicto le puede significar un mayor desgaste al gobierno alfarista.

Quedó claro que el Gobierno Federal no se meterá con la autonomía universitaria, el Presidente López Obrador está en total desacuerdo como se maneja la UdeG, pero ya expresó que es un asunto interno que a él no le toca resolver.

El contra peso al alfarismo podría venir de la UdeG y es allí donde la figura del Rector General Ricardo Villanueva Lomelí adquiere relevancia y significa una carta que puede ser utilizada en el futuro.

Aun hay mucho por ver con estos reacomodos, alianzas y rompimientos que hemos estado observando. El alfarismo está a prueba y las sorpresas es un elemento que lo distingue ante ese liderazgo tan intenso de su líder.

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OPINIÓN

Someterse a la revocación de mandato: No hay acuerdo entre AMLO y Alfaro

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Con todo respeto, por Jorge Zul de la Cueva //

En una charla con periodistas en conocido punto de encuentro en Guadalajara, Mario Delgado, dirigente nacional de Morena, dejó claro que no hay ningún acuerdo entre Palacio Nacional y Casa Jalisco para hacer frente conjunto contra el Grupo Universidad. Muy por el contrario, el mandatario estatal no inspira confianza en Palacio Nacional.

El arte de la guerra es el arte del engaño; cuando estés cerca pretende estar lejos; cuando sean numerosos pretendan debilidad; cuando sean pocos pretendan ser multitud”, reza, palabras más, palabras menos El Arte de la Guerra.

Pero esto no es un manual perfecto para proceder en todas las circunstancias. La negación, las fintas y los ardides no pueden sostenerse para siempre, ni son una estrategia, sólo una parte para ser usada en ciertas circunstancias.

Sí, los aliados hicieron tanques de cartón y los posicionaron para que los alemanes no supieran que la invasión sería en Normandía. La finta era simple: el peligro estaba en otra parte. Esta excelente estrategia no funcionaría si la llevaran al absurdo, porque todo exceso es mucho, como decía Echeverría.

Si los aliados se hubieran conformado con el susto y la confusión que generaban los ejércitos de utilería, más temprano que tarde el secreto se hubiera esparcido y sin un plan en acción para esta circunstancia, la derrota sería inminente. No se puede invadir Normandía con tanques de cartón.

Todo esto para decir que la estrategia original de Alfaro al enfrentar a la UdeG era una finta y en buena medida funcionó: dar un golpe al grupo universidad quitándole recursos al Museo de Ciencias Ambientales, usando la fuerza pública en el Parque Huentitán porque ahí participaba la FEU, quitarle a Enrique Velázquez de la Comisión de Seguridad y Justicia del Congreso; todo eso indicaba que efectivamente había o debía haber un acuerdo con AMLO, de lo contrario no se habría aventado, sería una locura abrirse ese frente solo.

La UdeG, en mi opinión, reaccionó con cautela midiendo esta posibilidad y considerándola seriamente. La finta estaba funcionando.

Vuelvo a Sun Tzu “si eres fuerte ataca, si las fuerzas contrarias son abrumadoras, atrinchérate en la defensa”. Y así, la Universidad hizo todo para no elevar el tono del conflicto y de haber existido una alianza de Alfaro con la Federación, este se habría notado en un ataque conjunto y coordinado, pero no fue así. Por el contrario, desde la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados se mandó un exhorto al Gobierno de Jalisco para que regresara los recursos a la UdeG y si bien esta iniciativa no surgió de Morena, habría que ser bastante distraídos para creer que no tuvo nada que ver y que el presidente no opinó.

El mensaje es de la Federación, como lo es la no asignación de recursos a las obras del sexenio como la línea cuatro.

Es muy claro AMLO en la última mañanera que menciona por nombre a Raúl Padilla como mandamás en la UdeG: Sí, eso está mal y no lo soporto, pero no me voy a meter.

La finta de Alfaro se desmoronaba, pero en política la gente es muy desconfiada porque nada suele ser como parece ser, entonces, ¿qué tal que están fingiendo, habrá acuerdo?

Pasaron más cosas, la elección extraordinaria en Tlaquepaque, el Congreso del Estado modificando las reglas de paridad violentando leyes y reglamentos, la dichosa consulta sobre el Pacto Fiscal fue presentada con bombo y platillo en el Degollado y Mario Delgado vino a la ciudad a decir que el gobernador tenía que sacar las manos de la elección de Tlaquepaque y que con gusto le entraba Morena a la consulta del Pacto Fiscal, siempre y cuando Alfaro se sometiera, como prometió, a un ejercicio de revocación de mandato.

Aún así, a pesar de todo, quedaba la sospecha de que fuera un conjunto de finteos, de que Alfaro tuviese un acuerdo para ser un candidato de oposición acomodaticio en el 24 para dividir el voto y otra serie de teorías de la conspiración que seguramente usted ha escuchado y que no vale la pena repetir.

Es en este contexto que coincidí con Mario Delgado en lo que fue una sesión de preguntas y respuestas donde él, cauteloso, sondeaba a los contertulios sobre sus opiniones en torno a uno u otro personaje local de Morena, enterándose del pulso y a cambio respondía nuestras dudas.

Sobre si hay acuerdo con Alfaro, fue prístino. No lo hay y si lo hubiera sería irrelevante porque los acuerdos con él no dan ninguna garantía de cumplimiento.

Los tanques eran de cartón. ¿Qué seguirá en el tablero de Alfaro ahora que el humo se ha disipado?

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OPINIÓN

Crónicas de una muerte anunciada al PETC

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Metástasis, por Flavio Mendoza //

La Secretaría de Educación Pública que conmemora su primer centenario, al frente de la dependencia la primera docente de educación básica, la maestra Delfina, de la que miles de docentes podríamos sentirnos además de representados, con la seguridad de tener una representante que entiende lo que pasa en la realidad de quienes somos el primer frente de batalla en esta encomienda nacional por llevar la educación pública como lo establece el artículo tercero constitucional.

A su llegada le tocó el seguimiento en la transición de una nueva Reforma Educativa, la construcción de un nuevo modelo educativo, la transformación en los libros de texto, sin duda una nueva era en la historia de este país, así como diversos cambios en materia educativa. Uno de ellos, la extinción del programa Escuelas de Tiempo Completo, que si bien es cierto se salvó en la pasada discusión del Presupuesto de Egresos de la Federación 2021, en el que literal se suprimió como programa y fue rescatado por la comisión de educación en un transitorio donde se reconocía y pasaba a incorporarse dentro de otro programa el de La Escuela es Nuestra, en los lineamientos para la operación de este programa publicado ya bajo su titularidad no quedó ni un solo rastro del Programa Escuelas de Tiempo Completo (PETC), pero aún, iniciado este nuevo ciclo escolar, el primero de manera presencial y desde inicio en la gestión de la maestra Delfina, no hay hasta el día de hoy una sola indicación para esas escuelas.

Son ya 5 semanas de clase presenciales, pero de la titular de SEP hemos recibido indiferencia, silencio sepulcral y hasta desprecio por la continuidad de las Escuelas de Tiempo Completo, que en su inmensa mayoría han cerrado las puertas y se han preparado para lo peor. A menos de 3 meses de cerrar el ejercicio fiscal 2021, no hay una sola indicación de la operación del programa, en este semanario Conciencia Pública, a quien agradezco siempre la apertura, hemos hecho una cronología de denuncias, la crónica de una muerte anunciada a estas escuelas, la narrativa cruel de cómo se fue asfixiando la nobleza del programa de mayor éxito en más de 30 años a partir de los resultados de aprovechamiento académico de los educandos.

Por su parte, los actores que debería acompañar la defensa de estas escuelas parecen decididos a respaldar la decisión que tome el gobierno federal, me refiero particularmente al SNTE, quien a decir de su dirigente nacional el Maestro Alfonso Cepeda Salas en la pasada reunión con el nuevo interlocutor de la organización con el presidente, Adán Augusto López, recién llegado a la Secretaría de Gobernación, se solicitó “recursos suficientes para el programa La Escuela es Nuestra”, sin mencionar que en éste urge operar los componentes 1 y 2, o bien separar los componentes mencionados para recuperar la autonomía de un programa académico de uno de infraestructura física educativa, dos aspectos que acompañan el fin educativo pero que tienen rutas muy diferentes de acción en el quehacer educativo.

En Jalisco hay Escuelas de Tiempo Completo que con valentía han enfrentado esta indiferencia de las autoridades, se organizaron como comunidad educativa, autoridades, maestros alumnos y padres de familia, para defender la continuidad del programa, para ello están haciendo un esfuerzo para sostener con recursos propios la operación del programa.

Es importante mencionar que son cerca de 20 escuelas las que ya operan en la entidad regularmente con la extensión de la jornada regular, haciendo un esfuerzo padres y maestros principalmente destinado toda su capacidad, recursos y conocimientos para que las escuelas puedan operar de manera cotidiana ofreciendo el servicio de alimentación y la extensión de la jornada implementando diverso talleres denominados Club´s con actividades principalmente lúdico-recreativas que fortalecen los aprendizajes esperados de los estudiantes, además de desarrollar otras competencias para la vida.

Cada vez se ve más lejos la posibilidad de que el Programa de Escuelas de Tiempo Completo sobreviva, pese que hay hasta esfuerzos jurídicos como el de la organización Aprender Primero, quienes ya tienen a favor un amparo que obliga a la autoridad educativa a otorgar los recursos, pero éste puño de escuelas que hoy se comienzan a reconocer en la entidad, haciendo autosuficiente la operación del programa son un ejemplo de convicción por la defensa de la educación pública de calidad y/o excelencia, mi reconocimiento a quienes están en las escuelas dando ese extra sacrificando su ingreso personal por la continuidad de este servicio educativo, hablo de maestros y padres de familia, son los héroes del pensamiento y la academia. Ni un paso atrás, al precio de cualquier sacrificio seguiremos en la defensa de Las Escuelas de Tiempo Completo.

Twitter: @FlavioMendozaMx

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