Connect with us

MUNDO

Un nuevo “Arco de crisis” en Asia y Medio Oriente: La Iniciativa Franja y Ruta

Published

on

Compartir en redes:

Cortesía de MSIa Informa // 

En la medida en que la Iniciativa Franja y Ruta (BRI, por sus siglas en inglés) se consolida como el mayor proyecto de cooperación e integración económica en todo el mundo, en la perspectiva de un nuevo paradigma multipolar y cooperativo en las relaciones internacionales, los centros de poder anglo-americanos recurren a todo su arsenal desestabilizador para sabotear el impulso encabezado por China y Rusia.

En las últimas semanas, el eje de poder Washington-Nueva York-Londres ha aumentado la apuesta al fomento de operaciones de desestabilización orientadas precisamente, hacia áreas clave del eje euroasiático, en un patrón que recuerda la vieja estrategia del “Arco de crisis” de la década de 1970, concebida por el fallecido consejero de Seguridad Nacional Zbigniew Brzezinski, con el objetivo de desestabilizar una vasta área en la zona de poder e influencia de la entonces Unión de Repúblicas Soviéticas Socialistas (URSS).

El nuevo “arco” pretende obstaculizar o, por lo menos, crear grandes dificultades para China y Rusia, utilizando una gama de acciones que van desde el fomento de protestas populares en sus propios territorios, como en Moscú y Hong Kong, hasta provocadoras maniobras militares en áreas críticas y potencialmente inflamables sin muchas dificultades, por ejemplo, en la Península Coreana o en el Golfo Pérsico.

En Moscú durante los últimos fines de semana, hubo manifestaciones no autorizadas de minúsculos partidos y grupos de oposición en protesta contra la anulación de candidaturas oposicionistas a elecciones municipales, atribuidas por las autoridades electorales a irregularidades burocráticas.

En todas estas, hubo una participación muy activa de organizaciones no gubernamentales (ONG) estadounidenses Atlantic Council y Free Russia Foundation y de la canadiense Ukrainian World Congress, además de la red de televisión alemana Deutsche Welle y de Google en la promoción y cobertura de las manifestaciones.

En respuesta, la oficina del Procurador General se manifestó por medio del jefe de su departamento legal, Artur Zavalunov, para quien las intervenciones se destinaban a “desestabilizar la situación sociopolítica y escalar ambientes de protesta” reportó el servicio noticioso RT del 8 de agosto pasado.

En paralelo, la Comisión para la Protección de la Soberanía del Estado Ruso del Consejo de la Federación (Cámara Alta del Parlamento) se reunió para discutir las medidas para proteger elecciones de cualquier interferencia extranjera.

Después de la reunión, el senador Andrey Klimov, declaro a RT que “Rusia no busca fomentar una confrontación” con Occidente, pero está determinada a “cerrar cualquier vacío para que estas interferencias ocurran”.

Según él, la legislación existente es suficiente para cohibirlas, basta “utilizarla efectivamente”.

Anteriormente, la oficina del Procurador General ya había considerado al Atlantic Council como una “organización indeseable” en el país. Y, después de las últimas manifestaciones, la embajadora alemana en Moscú, Beate Grzeski, fue llamada al Ministerio de Relaciones Exteriores para esclarecer la más militante que periodística actuación de Deutsche Welle.

En Hong Kong, lo que comenzó en junio como protestas contra una mal redactada ley de extradición para China continental, rápidamente retirada, escaló a una serie de grandes manifestaciones generalizadas contra el gobierno de la ciudad, algunos de los manifestantes llegaron al extremo de pedir la independencia de Pequín. Según un editorial del periódico semioficial Global Times del 13 de agosto, se trata de “una típica revolución colorida”. El texto apunta explícitamente hacia una participación externa en las protestas.

Los motines han evolucionado en términos de organización y planeación, durante los cuales, la oposición política y los manifestantes se han integrado y fuerzas occidentales les han ofrecido varias formas de asistencia y apoyo.

Manifestantes radicales hacen protestas, mientras los EUA y Occidente promueven los motines, distorsionando los hechos, confundiendo lo cierto de lo falso, con el objetivo de desorientar a la sociedad de Hong Kong.

INTERVENCIÓN EXTERNA

Para sustentar las acusaciones, las autoridades chinas divulgaron una foto de la diplomática estadounidense Julie Eadeh reunida con líderes de las manifestaciones (Red Voltaire, 11 de agosto de 2019). El periodista de la agencia Xinhua observa, irónicamente. “Sería difícil imaginar la reacción de los EUA si un diplomático chino se hubiera reunido con los manifestantes de Occupy Wall Street, Black Lives Matter o Never Trump”.

Por lo demás, una visita al sitio de la Fundación Nacional para la Democracia (National Endowment for Democracy –NED), entidad cuasi gubernamental vinculada a los partidos Demócrata y Republicano, (de cuyas actividades se dice que hacen de forma abierta lo que la CIA hace de forma oculta), revela donaciones de 445 mil dólares en 2018 a tres organizaciones operando en Hong Kong.

-Solidarity Center: 155 mil dólares, para “expandir derechos de los trabajadores y la democracia”.

-National Democratic Institute for International Affairs (NDI): 200 mil dólares, para “facilitar un compromiso ante las crecientes amenazas de Hong Kong hacia los derechos garantizados”.

-Hong Kong Justice Center: 90 mil dólares, para “trabajar con redes de la sociedad civil y líderes políticos, para mejorar la observación de los patrones internacionales de derechos humanos” y “aumentar la percepción de la comunidad internacional sobre los abusos de los derechos humanos en Hong Kong”.

De forma significativa, Rusia y China pretenden coordinar sus acciones contra tales interferencias, como lo informó la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Maria Zakharova. Según ella, Moscú está tomando en serio las acusaciones chinas de que “agencias de inteligencia de los EUA y otros países occidentales “participan directamente y organizan protestas” en Hong Kong. Por ello, dijo “se planearon consultas con nuestros colegas chinos” (The Moscow Times, 13 de agosto de 2019).

SE EXTIENDE EL ARCO

En el Golfo Pérsico, el canciller de Irán Mohammad Zarif acusó a Estados Unidos e transformar la región en una “caja de cerillos”. Después de varios incidentes con barcos petroleros en el Estrecho de Ormuz, Washington convocó a una fuerza naval internacional para patrullar la ruta marítima.

En entrevista, Zarif afirmó que el paso es “estrecho y se volverá menos seguro, en la medida en que naves extranjeras aumenten su presencia militar ahí. Para él, “la región se volvió una caja de cerillos lista para prenderse, porque los EUA y sus aliados la están encendiendo con armas” (Reuters, 12 de agosto de 2019).

La advertencia fue endosada por su colega iraquí Mohammed al-Hakim: “Los Estados del Golfo pueden garantizar juntos el tránsito de navíos…Una presencia de fuerzas occidentales en la región aumentará las tensiones”.

En la “batalla de los petroleros”, el Reino Unido tomó la delantera con la captura y detención del barco iraní Grace 1, a lo largo de Gibraltar a inicios de julio. Irán respondió dos semanas después, con la detención del británico Stena Impero. Las dos naves siguen detenidas, en Gibraltar y Bandar Abbas, en espera de una solución diplomática al impasse.

En la Península Coreana, los EUA llevan a cabo otra provocativa serie de ejercicios militares con Corea del Sur, irritando sobremanera al gobierno de Corea del Norte, quien respondió con las pruebas de dos misiles balísticos de corto alcance. Aunque las maniobras ya estaban programadas y hayan sido reducidas por determinación del presidente Donald Trump, Pyongyang dejó clara su contrariedad con una dura nota divulgada por la representación norcoreana en las Naciones Unidas.

Curiosamente, Trump manifestó públicamente su desagrado con las maniobras, pero quedó evidenciado que no tiene control suficiente sobre el Pentágono o su política exterior, de modo de alterar la hegemonía de los pirómanos que sueñan en revivir la Guerra Fría y agendas delirantes como el del “nuevo arco de crisis”.

La actual confrontación, la enésima entre los dos países, es cuestionable tributo a la capacidad británica a de crear zonas de tensiones permanentes capaces de llevar en cualquier momento hacia una crisis más seria.

Continue Reading
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

MUNDO

De Lisboa a Vladivostok: Macrón instiga a los líderes en un orden mundial quebrantado

Published

on

Compartir en redes:

Política Global, por Elisabeth Hellenbroich //

MSIa Informa. Una semana antes de la reunión cumbre del G 7 realizada en Biarritz, Francia, del 23 al 25 del mes pasado, el Presidente Francés, Emmanuel Macron, y el Presidente de Rusia, Vladimir Putin, se reunieron en la ciudad francesa de Fort Bregancon.  Esta reunión fue un cambio trascendental del presidente francés:  una señal a Estados Unidos y al resto del mundo de que se debe elegir una nueva orientación hacia Rusia.

Este movimiento de piezas se debe ver en el marco del espectacular rompimiento del tratado contra proyectiles de alcance medio (INF) anunciado por el Presidente norteamericano, Donald Trump, el 2 de agosto, seguido poco después por Putin.

Con el rompimiento del tratado se establece un peligroso precedente que podría conducir a un rearme de Europa.  Macron era hasta hace dos años muy crítico de Rusia y ahora pide integrarla en una nueva arquitectura de seguridad europea de Lisboa a Vladivostok.  Este concepto de seguridad de “Lisboa a Vladivostok” fue la idea original de la célebre Carta de la Conferencia de París de 1990.

En la conferencia conjunta luego de su reunión con el presidente Putin, Macron llamó a Rusia “potencia europea” misma que “debe tomar su lugar en la nueva arquitectura de seguridad”.  Habló sobre la necesidad de crear una Europa de Vladivostok a Lisboa y recordó la herencia de Catalina la Grande como representante de la orientación europea de Rusia, y respaldó plenamente la idea de que Rusia se ha convertido en miembro del Consejo Europeo:

Tenemos que llevar a Rusia a Europa, ya que es una potencia europea dada su historia y su geografía,” dijo.  El primer paso en esa dirección sería la solución del conflicto de Ucrania, que es también la condición para que Rusia regrese al G 7.  Macron agregó que la crisis de Irán es un tópico de análisis importante, puesto que es necesario encontrar formas de hacer menos grave la crisis, y señaló que está en comunicación con el presidente Trump y con el presidente Rohani.

Putin, subrayó que ambos presidentes analizaron bilateralmente la situación internacional.  Reiteró que no fue Rusia la que se retiró unilateralmente de los tratados ABM e INF.  “Nuestras ofertas sobre el START están sobre la mesa, así como también las destinadas al tratado de prohibición de pruebas nucleares.”  Señaló con claridad que si Estados Unidos sigue adelante con sus planes y estaciona nuevos misiles crucero -Rusia hará lo mismo.  Ambos presidentes acordaron organizar una nueva reunión en el formato de la de Normandía para analizar la situación ucraniana (este formato incluye a Rusia, Ucrania, Alemania y Francia).  Sin embargo, ambos mandatarios subrayaron que dicha reunión sólo tendría sentido si se alcanzan ciertos resultados concretos. 

Putin especificó que esto obliga a “poner en práctica la fórmula Steinmeier sobre la condición jurídica especial de Donbás”.

Putin, en el periodo de preguntas y respuestas, recalcó la importancia de las relaciones franco-rusas, dado que ambos países pelearon del mismo lado durante la Segunda Guerra Mundial. También subrayó que aparte del G 7 hay otras instituciones internacionales como el G-20, los BRICS y la Cooperación de Shanghái, en los que Rusia tiene un papel destacado.  “Hay grandes potencias como China e India y otras en el G-20 que juntas representan el 90 por ciento de la economía mundial,” dijo.

LA REUNIÓN DEL G 7 EN BIARRITZ

Con la reunión franco-rusa una semana antes de la reunión de los mandatarios del G 7, el escenario estaba puesto por el presidente Macron para albergar una reunión que, a diferencia de las anteriores, inició su rutina en medio de enormes desacuerdos políticos.  No hubo comunicado final, pero el centro del debate fue el candente tema de Irán y el acuerdo JCPOA, que Europa quiere mantener, al tiempo que Estados Unidos ha creado un conflicto de gran magnitud.  La verdadera jugada maestra de Macron fue que invitó al ministro de Relaciones exteriores de Irán, Mohammad Zarif, a Biarritz, no para asistir a la reunión, sino para reunirse con el ministro francés del Exterior, Jean-Yves le Drian.  El resultado fue que el presidente Trump bajó el volumen de su retórica.  También el presidente Rohani señaló el interés en una reunión, si se cumplían ciertas condiciones.

Zarif, en una entrevista concedida al periódico alemán Suddeutsche Zeitung en la víspera de su partida a Biarritz, explicó que el JCPOA estaba cimentado en dos pilares: uno obligaba a Irán a utilizar su programa nuclear exclusivamente con fines pacíficos; el otro, obligaba a la comunidad internacional y a las partes a asegurar que las relaciones económicas con el resto del mundo se normalizarían.  “En la medida que los europeos comiencen a cumplir sus obligaciones, dijo, nosotros retiraremos nuestras contramedidas.”  Según Zarif, esto podría hacerse en “cosa de horas.”  Una consecuencia concreta para Irán es que podría vender 2 millones y medio de barriles de petróleo como era antes de que el acuerdo nuclear fuera cancelado unilateralmente por Estados Unidos.

Además, Zarif pidió “puesto que Estados Unidos no puede imponer su voluntad a Europa.  Europa tiene que reaccionar.”  Se refirió a los 11 punto del JCPOA firmado con Europa que da garantías a las compañías europeas en Irán.  “Queremos tener la posibilidad de vender nuestro petróleo por dinero.”  Mencionó que Irán ha sufrido pérdidas por miles de millones de dólares a causa del estado catastrófico de su economía, con una moneda que ha perdido 75 por ciento de su valor.  “Europa, se lamentó, se limita a declaraciones en el sentido de que quiere mantener el acuerdo mientras que el pueblo de Irán pierde sus empleos y sus ingresos.”  Por ello, dijo, el problema es “entre Irán y Europa”

Zarif también subrayó que “desde hace semanas Irán trabaja con Macron, quien trata de mediar.  Hemos tenido buenas reuniones.  No queremos la guerra -otros están empujando a Trump a esto”.  Reiteró que esto es esencialmente una cuestión de “guerra y paz” y que Irán no desea verse arrastrado a la guerra.

VISIÓN DE UNA EUROPA SOBERANA

Vale la pena observar la ofensiva geoestratégica que está conduciendo Macron, quien está llenando el vacío de poder que han dejado Alemania, Italia -que está todavía formando un nuevo gobierno- y Gran Bretaña, que está del lado de Estados Unidos.  En el discurso pronunciado en la reunión anual de embajadores franceses en París el 27 de agosto, Macron describió lo que él llamó su “visión” de una “Europa soberana.”  Habló de una estrategia de audacia y condenó con firmeza a los que quieren apartar a Rusia de Europa.  La vocación de Rusia es aliarse con China, dijo Macron.  Recalcó que vivimos en el “Fin de la hegemonía occidental” y nuestra tarea, dijo a los embajadores, es crear una “civilización europea” fundada en los principios humanistas del pasado.  “Tenemos que ser audaces y correr riesgos” en lugar de permanecer inmóviles.  “Necesitamos construir un arco de confianza y de seguridad con Rusia, así como disponer de una estrategia con respecto a las nuevas potencias emergentes como China, India y África.”

Continue Reading

MUNDO

La división susbsiste sin barreras físicas; la cicatriz alemana se abre treinta años después

Published

on

Compartir en redes:

Política Global, por Luis Rivas //

(Cortesía Sputnik Mundo).- Si la crisis de los partidos tradicionales golpea a toda Europa, en Alemania pone de manifiesto, además, la fractura todavía abierta entre los dos territorios que hace casi treinta años celebraron la reunificación.

El auge espectacular del partido nacionalpopulista Alternativa para Alemania (AfD) en las elecciones de dos ‘länder’ de la antigua República Democrática Alemana —Brandenburgo y Sajonia— representa un nuevo aviso para la coalición que gobierna desde Berlín y también para todas las fuerzas políticas clásicas del país.

El establishment, con sus medios de comunicación al frente, debería admitir que blandir el espantajo de la amenaza nazi ya no es un argumento para frenar un voto que nació como protesta en la ex Alemania del Este, pero que está enraizándose como un sentir con mucho margen de desarrollo futuro.

Treinta años después de la desaparición del Muro de Berlín, la división permanece sin barreras físicas. Otro muro político, social, económico, y psicológico se está erigiendo en las fronteras que separaban a las dos Alemanias. AfD, un partido populista de derecha que ha sabido capitalizar el descontento en el Este del país, nada tiene que ver con la ideología que dirigió la antigua RDA (República Democrática Alemana) durante 41 años.

Si para cierta parte de la población la ‘ostalgie’, la nostalgia de la época pasada, supone un agarradero, los dirigentes de AfD retoman las consignas políticas que la oposición a la Alemania comunista gritó durante las manifestaciones previas a la caída del Muro: “Nosotros somos el pueblo”, afirman, arrebatando a la disidencia de entonces el lema utilizado contra el SED, el Partido Socialista Unificado de la Alemania del Este.

SENTIMIENTO DE HUMILLACIÓN

Politólogos, escritores, periodistas, sociólogos y sicólogos intentan explicar el descontento de los ciudadanos del Este del país, casi 29 años después de la reunificación. Los miles de millones de euros que se transfirieron a esa zona para intentar poner en paralelo las economías de las dos zonas, no fueron suficientes para compensar el sentimiento de humillación sufrido por muchos ciudadanos de la ex República Democrática de Alemania (RDA).

Tres décadas después, alemanes del Oeste reprochan a sus vecinos ‘ossis’ (alemanes del este) sus lamentos y les indican cómo otros países de la Europa Central y Oriental han sabido instalarse en el sistema capitalista sin la generosa ayuda del entonces Gobierno de Bonn.

Es otra invectiva que los alemanes del Este no pueden admitir. Cierto, el Gobierno conservador de Helmut Kohl y los posteriores han gastado miles de millones de euros en subvenciones, pero no podían frenar otro tipo de fenómeno que la adaptación al sistema de libre mercado implicaba: el cierre de industrias consideradas no rentables; la compra de otras por empresas del Oeste y su inevitable reestructuración, la llegada de directivos y políticos de la élite occidental para dirigir los destinos de la unificación…

Desde 1991, el territorio del Este no ha podido frenar la sangría de más de un millón doscientos mil ciudadanos. La generación que rondaba los 50 años en el momento de la desaparición del Muro no pudo hacer valer sus experiencias laborales en una nueva realidad competitiva que les consideraba atrasados y desfasados. Como se repite estos días en todo el país, de héroes de la clase trabajadora pasaron a ser asiduos visitantes de las oficinas de empleo.

Resentimiento es la palabra que se utiliza también repetidamente para mostrar esa queja. Pero los ciudadanos de los ‘länder’ del Este no quieren quejarse por falta de dinero: “No queremos subvenciones, queremos un futuro”. Consideran que, si bajo el antiguo régimen les imponían políticas sin ser consultados por el partido único, hoy sus quejas no son escuchadas por los grandes partidos.

En ese terreno, el nacionalpopulismo ha conseguido plantar su simiente, jugando con otro factor determinante como es la inmigración masiva aceptada por el Gobierno de Angela Merkel en 2015. Al igual que en otros países de Europa, las zonas menos favorecidas acogen a los recién llegados. Ese ‘Wilkomen’ decretado por Merkel, una ciudadana de la ex Alemania del Este, provoca una reacción comparativa entre los alemanes y también como en otras latitudes del Continente, se repite la misma queja: “¿Por qué los extranjeros tienen derecho a lo que a los nacionales nos niegan?”

Obreros y jóvenes votan mayoritariamente a AfD en una parte del país donde solo el 44% de los consultados se sienten “alemanes” y prefieren considerarse parte de un país menospreciado por Berlín.

Que alguno de los miembros de AfD tenga un pasado poco claro y haya flirteado con grupos de la derecha radical, no justifica que sus votantes puedan ser considerados simpatizantes del nazismo, como muchos medios de prensa quieren hacer ver, en un ya conocido reflejo de pereza intelectual interfronteras.

TURINGIA, REDUCTO DE IZQUIERDA, A LAS URNAS

Tras Brandenburgo y Sajonia, Alemania se prepara para otras elecciones en otro ‘länd’ del Este, Turingia. Es el único territorio del Este dirigido por la izquierda. Su ministro-presidente es, desde 2014, Bodo Ramelow, un exsindicalista nacido en Alemania Occidental, miembro del Partido Die Linke (La Izquierda), que gobierna con el apoyo de socialdemócratas y verdes. Die Linke es considerado el partido heredero del SED por muchos alemanes. La asociación de víctimas de los antiguos servicios secretos reaccionó a la victoria de Die Linke en 2014 declarando que “los antiguos camaradas del SED y los chivatos de la STASI dirigen ahora Turingia”. Ramelow presentó públicamente excusas a las víctimas de la STASI.

Según sondeos realizados a finales de agosto, Alternativa para Alemania (AfD) obtendría el 21% de los votos, Die Linke, 26. Si ello se confirma, Die Linke salvaría el honor de la izquierda. Su partido en Brandenburgo y Sajonia apenas ha rebasado el 10% de adhesión popular. Sus dirigentes han catalogado los resultados como “un desastre”.

LA OPINIÓN DEL AUTOR NO COINCIDE NECESARIAMENTE CON LA DE SPUTNIK

 

Continue Reading

MUNDO

La Reserva Federal de Estados Unidos, intimidada por Donald Trump

Published

on

Compartir en redes:

Por MSIa Informa, Septiembre de 2019 //

La edición de este año de la importante conferencia anual de los potentados monetarios globales en Jackson Hole, Wyoming, Estados Unidos, fue dedicada a los “Desafíos de política monetaria”, pero de ella salieron muy pocas y escasas ideas y propuestas.

El evento fue marcado por las provocadoras declaraciones del presidente Donald Trump contra el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell. Incluso el tan esperado discurso de Powell fue decepcionante, básicamente, aventurándose en una fallida revisión de la historia monetaria de pos-guerra hasta el presente.

La dividió en tres fases:

La primera, de 1950 a 1982, fue descrita como una etapa de “inestabilidad y alta inflación”. En ella, la política de “Fed” fue direccionada hacia una estabilización del tipo “stop-and-go” con un fuerte uso de tasas de interés para corregir la sucesión de momentos recesivos y el sobrecalentamiento del sistema económico. El efecto de este yo-yo fue una explosión de inflación.

En su reconstrucción histórica, Powell evitó decir que la tasa de descuento de “Fed” en e l período 1980-82, llegó a pasar del 20% con efectos bastante negativos para la economía de los propios EUA y, principalmente, para los países más débiles del Tercer Mundo y también de Europa, comenzando por Italia. El vertiginoso crecimiento de la burbuja de la deuda pública también se debe a esos intereses estratosféricos.

La segunda fase, de 1982 a 2009, la caracterizó como de “mucha moderación y una gran recesión”. Según Powell, fue un período de mayor control, con inflación bastante estable acompañada por algún crecimiento económico. Los mercados habían sido perturbados por eventos financieros no relacionados a los EUA: la crisis de la deuda pública de Rusia en 1998, el fracaso del fondo hedge especulativo Long Term Capital Management (LCTM) y la crisis financiera y monetaria de los Tigres Asiáticos.

De repente, surgieron “excesos financieros” que llevaron a la crisis global de 2008. Inexplicablemente, Powell se pregunta si “la expansión económica prolongada no lleva inevitablemente a excesos financieros desestabilizadores”. Según dice, los mercados tenderían a olvidar los efectos de crisis pasadas y se aventurarían en márgenes financieros más arriesgados.

Pero, incluso sobre este asunto, el jefe de “Fed”, oportunistamente, dejó de mencionar dos decisiones fundamentales tomadas por su gobierno, lo cual, en nuestra opinión, tuvieron una mayor responsabilidad en la desregulación financiera.

La primera, en 1998, fue la cancelación de la Ley Glass-Steagal, promulgada por el presidente Franklin Roosevelt en 1933, que separó a bancos comerciales de los de inversión, prohibiendo a los primeros usar capitales y depósitos de sus clientes en actividades especulativas. La segunda fue la aprobación de la Ley de Modernización de Futuros de Commodities de 2000, la cual, por desgracia, “modernizó” los derivados conocidos como OTC (over-the counter o fuera de ventanilla), eliminando los límites para tales operaciones determinados por la legislación de la década de 1930. Todo esto catapultó al sistema bancario estadounidense e internacional hacia las aguas turbias las finanzas más arriesgadas y especulativas.

La tercera fase, de 2010 hasta la fecha, en los EUA, se caracteriza por una inflación estable en torno al 2% y una creciente tasa de empleo. De Acuerdo con Powell, los retos para “Fed” son casi todos externos: la desaceleración del crecimiento global, la política de Tasa de interés y las incertidumbres de las políticas comerciales. A esto, le agrega complicaciones geopolíticas, como el Brexit, las tensiones en Hong Kong y la reciente disolución del gobierno italiano.

Admite prestar atención a los efectos hacia la economía estadounidense de imposición de tarifas sobre las importaciones de China hecha por Trump, pero olvida la creciente burbuja de la deuda corporativa, considera moderado el peligro de inestabilidad financiera y no ve riesgo de nuevas burbujas financieras, préstamos insostenibles y otros excesos financieros semejantes a los anteriores a 2008.

De este modo, Powell intentó evitar una confrontación directa con Trump.

Esther L. George, presidente de la Reserva Federal de Kansas City, quien no compartía las políticas económicas del presidente estadounidense intervino en su apoyo. Con una metáfora, ella recordó que en el parque de Jackson Hole existen avisos que alertan a los turistas a no alimentar a los osos, pues estos se acostumbrarán a la comida ofrecida, en caso contrario, intentarán morder a los propios turistas. La alusión es evidente.

Tal vez por excesiva prudencia, el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, a fines de su mandato, no haya asistido a Jackson Hole este año. Ya la intervención de Mark Carney, gobernador del banco de Inglaterra, tuvo alguna importancia, destacando los enormes riesgos del Brexit para la economía británica, especialmente sin un acuerdo de salida con la Unión Europea (UE). Según él, habría una caída de la libra, inflación más alta, menor demanda, serios daños comerciales, graves incertidumbres y condiciones financieras negativas. La economía real se trabaría peligrosamente, también, debido a la desaceleración en el aprovisionamiento de productos de la UE.

Igualmente, destacó los riesgos inherentes a una prolongada política de tasas de interés cero, cuantificando en 16 billones de dólares la cantidad global de títulos de deuda negociados con tasa de interés negativa.

De nuestro lado, pensamos que la estabilidad económica no puede basase solamente en políticas monetarias. Se necesita definir políticas de inversión e innovación en todos los campos de la economía y sectores sociales, para promover el crecimiento y el desarrollo reales, de los cuales existe una absoluta necesidad en la mayor parte del planeta.

 

Continue Reading

Tendencias

Copyright © 2018 Conciencia Pública // Este sitio web utiliza cookies para personalizar el contenido y los anuncios, para proporcionar funciones de redes sociales y para analizar nuestro tráfico. También compartimos información sobre el uso que usted hace de nuestro sitio con nuestros socios de redes sociales, publicidad y análisis, que pueden combinarla con otra información que usted les haya proporcionado o que hayan recopilado de su uso de sus servicios. Usted acepta nuestras cookies si continúa utilizando nuestro sitio web.

Privacy Policy