OPINIÓN
Todos quieren, nadie puede
Opinión, por Gerardo Rico
Ahora que están de moda los predestapes, los pronunciamientos a favor de determinados personajes que aspiran a ser candidatos de diferentes partidos a presidentes municipales en Jalisco, en especial en la Zona Metropolitana de Guadalajara, resulta interesante seguirlos de cerca y ver de quiénes se trata y qué prometen.
Morena, Movimiento Ciudadano, el PRI, el PAN, el Verde, el PT y el nuevo Partido Humanista en Jalisco seguramente postularán a sus candidatos, algunos en alianzas, con discursos de esperanza, con propuestas mágicas para solucionar problemas como el agua, los servicios básicos y hasta la seguridad pública. Nos aventarán rollos y más rollos de discursos en torno a esta problemática.
La temporada de las promesas está por llegar. Pero entre las promesas y la realidad que enfrenta cualquier administración municipal, para quienes aspiren a ser electos o reelegirse, hay mucha distancia. Hace unos días revisaba una encuesta del INEGI: la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU), dada a conocer apenas el pasado 24 de julio. Los resultados para municipios del área conurbada de nuestra ciudad no son muy favorables que digamos.
En cifras generales, a nivel nacional, la percepción de inseguridad es de casi 60%, es decir, 59.8% de los adultos se sintió inseguro en su ciudad, una baja frente al 61.5% del mes de marzo de este año. El 65.6% de las mujeres y el 52.6% de los hombres percibieron sus ciudades como inseguras. De acuerdo con la ENSU, 18 áreas urbanas registraron cambios respecto a los resultados publicados en marzo de este año: 12 con reducciones y seis con incrementos.
Pero vamos a nuestra Zona Metropolitana, donde los resultados no son muy favorables que digamos y, en la calificación del INEGI, simplemente están reprobados, pues en la escala de la encuesta están por debajo del 50% en la percepción aprobatoria en seguridad pública.
En Guadalajara, donde gobierna la emecista Verónica Delgadillo, el 78% de sus habitantes se siente inseguro, aunque bajó del 90.2% que había en la última encuesta publicada en marzo de este año. En Tlajomulco de Zúñiga, donde también hay una administración emecista, encabezada por Gerardo Quirino Velázquez, el 68.1% de sus habitantes percibe inseguridad pública, frente al 70.1% de marzo de 2026; es decir, bajó la percepción de inseguridad, aunque sigue siendo reprobatoria.
Pero vamos con San Pedro Tlaquepaque, donde la administración municipal la encabeza la morenista Laura Imelda Pérez. El 64.9% de la población reporta inseguridad; aquí hubo un incremento con relación a marzo de 2026, cuando era el 62% de los tlaquepaquenses quienes se sentían inseguros. Le sigue Tonalá, donde también hay una administración de Morena, encabezada por Sergio Chávez: el 63.4% de quienes ahí viven tiene la sensación de inseguridad pública, aunque también disminuyó frente al 68.1% de la encuesta del primer trimestre del año.
En esta escala de calificación del INEGI aparece Zapopan, gobernado por el emecista Juan José Frangie, con 54.1% de sus ciudadanos que se sienten inseguros. El municipio maicero fue de los que más bajaron con respecto a marzo de este año, pues la cifra se encontraba en 70.8%.
A nivel estatal, Zapopan se posicionó como el municipio con menor percepción de inseguridad en el área conurbada de nuestra ciudad. En contraste, Guadalajara continúa al frente con el índice más elevado, a pesar de haber mostrado la reducción de puntos porcentuales más significativa de la región en este periodo.
Jurídicamente, el municipio tiene la responsabilidad de brindar seguridad preventiva y mantener el orden local. De acuerdo con el artículo 115 de la Constitución General de la República, los ayuntamientos administran de manera directa la policía municipal y el tránsito para proteger a los habitantes.
De acuerdo con los datos de la ENSU, los puntos donde las personas que viven en la Zona Metropolitana sienten más temor a la delincuencia son los cajeros automáticos, con 78.5%; las calles de uso habitual, con 77.7%, y las carreteras, con 69.2%.
Por municipio, los puntos críticos de delincuencia son:
Guadalajara: Oblatos, Zona Centro, Santa Cecilia, Miravalle, colonia del Fresno y el barrio de San Andrés.
Tlajomulco de Zúñiga: los complejos habitacionales Hacienda Santa Fe y Chulavista, así como Villa Fontana Aqua y Los Cántaros.
San Pedro Tlaquepaque: El Vergel y las colonias que rodean el Cerro del Cuatro, como Buenos Aires y Francisco I. Madero.
Tonalá: colonia Santa Paula, Alamedas de Zalatitán y San Gaspar.
Zapopan: la zona habitacional Valle de los Molinos, Villa Fontana Diamante, Miramar, Mesa Colorada y La Constitución.
Las promesas de quienes aspiren a gobernar deben ir más allá del simple compromiso; el verdadero termómetro de la gobernabilidad metropolitana se refleja en el temor de quien aborda un camión urbano, de quien camina al cajero, de quien simplemente anda en la calle. La percepción suele convertirse en una factura social que ninguna campaña política puede superar. El reto de la gestión metropolitana simplemente debe enfrentar la realidad que vivimos.
Todos quieren, ¿quién puede con el reto de hacer frente a la percepción de inseguridad de quienes vivimos en esta ciudad?




