ENTREVISTAS
Entrevista con Verónica Delgadillo, alcaldesa de Guadalajara: “No gobierno desde las redes; gobierno desde la calle, con la gente”
– “Jalisco tiene un líder que se llama Pablo Lemus”.
Por Gabriel Ibarra Bourjac.
“Gobierno desde la calle, no desde la red social; gobierno con la gente, tomando decisiones, haciendo política pública e invirtiendo en lo que más importa”.
“Las redes sociales no son herramientas para gobernar; son para comunicar. Las redes me permiten acercarme a más personas, pero el mecanismo más importante sigue siendo el contacto directo”.
Es la alcaldesa de Guadalajara, Verónica Delgadillo, quien así se expresa en entrevista con Conciencia Pública y, a pregunta directa, aborda el liderazgo que ejerce hoy Pablo Lemus en Movimiento Ciudadano, cuando responde si el alfarismo se ha diluido con Lemus como gobernador:
“Jalisco tiene hoy un líder que se llama Pablo Lemus; él es nuestro gobernador y la cabeza de nuestro proyecto político. Yo formo parte de su equipo”.
“Hoy hay un nuevo liderazgo que encarna ese espíritu de transformar las cosas y que, con sus propias cualidades, lo pone al servicio del estado”.
Y añade: “Es bueno tener otra visión para interpretar los movimientos políticos. Somos el mismo movimiento, somos un equipo comprometido con la gente. Hoy tenemos un nuevo líder que merece todo nuestro apoyo y respeto”.
Sobre la crisis del SIAPA, tiene claro que se requiere hacer un replanteamiento, pero lo urgente ahora es actuar. Como municipio, Guadalajara ya está pagando la deuda con el SIAPA y hace un llamado a que todos paguen su consumo: gobiernos, universidades, todos.

El líder se llama Pablo Lemus
GIB: Eres cabeza de un grupo político, el alfarismo. ¿Existe el alfarismo o se ha transformado?
Verónica Delgadillo: Jalisco tiene hoy un líder que se llama Pablo Lemus; él es nuestro gobernador y la cabeza de nuestro proyecto político. Yo formo parte de su equipo. Los movimientos políticos están vivos y se transforman. El espíritu que nos trajo aquí, el de romper el statu quo y hacer “política de la buena”, sigue vivo. Somos el mismo movimiento ciudadano, comprometido con la gente.
GIB: ¿Podemos decir que el alfarismo se diluyó?
Verónica Delgadillo: Lo que tenemos que decir es que los movimientos políticos están vivos y se van transformando con el tiempo. El espíritu que nos trajo aquí, por supuesto que fue encabezado en un momento por Enrique Alfaro, que nos convocó a hacer equipo con él, que nos convocó a romper el statu quo, que nos convocó a hacer política de la buena (…). Somos el único proyecto político que pone en el centro a las personas y eso es lo que nos une. Las causas nos unen y hoy tenemos un nuevo líder que merece todo nuestro apoyo y respeto.
GIB: ¿Cómo ha sido tu relación con el gobernador Pablo Lemus?
Verónica Delgadillo: Tengo profundo agradecimiento y respaldo hacia el gobernador. Hemos construido y transformado Guadalajara gracias a la gran coordinación entre la presidenta de la capital y el gobernador. Él sabe que cuenta conmigo y yo siempre recibo su respaldo. El ejemplo claro fue el Mundial; no hubiéramos sido la mejor sede sin ese gran equipo.
Una carrera vertiginosa de 15 años
Gabriel Ibarra Bourjac (GIB): Verónica, casi quince años en la política. Eres una mujer de lucha que rompió el techo de cristal al convertirte, después de siglos, en la primera mujer alcaldesa de Guadalajara. ¿Cómo ha sido esa ruta? ¿Cómo visualizabas tú el camino cuando empezaste? ¿Llegaste a pensar que podrías ser alcaldesa de tu ciudad?
Verónica Delgadillo: Gabriel, desde muy pequeña soñaba con ayudar a transformar mi entorno, con construir una Guadalajara más justa y con mejores oportunidades. No sabía qué camino iba a tomar mi vida, pero quería incidir y ayudar. La vida me llevó al activismo y después a la política. Cuando toqué las puertas de Movimiento Ciudadano, solo pedía una oportunidad para actuar como lo haría una buena persona en el Congreso, buscando el bienestar de la gente. Pude convertirme en la primera diputada de Movimiento Ciudadano en todo el país por la vía del voto.
Me tracé el camino y, después de haber sido diputada federal, senadora, vicepresidenta del Senado y secretaria de ambas cámaras, quise ser presidenta municipal, la primera en 482 años de historia de nuestra ciudad, rompiendo con 255 hombres que me antecedieron. Para mí no se trataba solo de ganar un espacio, sino de gobernar con una nueva mirada que nutra la grandeza de la ciudad.

No gobierno desde las redes
GIB: ¿Cómo has vivido estos cambios y los cuestionamientos que se te hacen sobre que privilegias la imagen y el video en el ejercicio de gobierno?
Verónica Delgadillo: Como presidenta municipal, es mi responsabilidad comunicar el trabajo que hacemos, cómo tomo decisiones y cómo enfrentamos los retos. Pero las redes sociales no son una herramienta para gobernar; son para comunicar. Yo no gobierno desde una red social, gobierno desde la calle, con la gente, tomando decisiones, haciendo política pública e invirtiendo en lo que más importa. Las redes me permiten acercarme a más personas, pero el mecanismo más importante sigue siendo el contacto directo.
GIB: ¿Cómo fue tu ascenso y cómo rompiste esos techos de cristal? Como alcaldesa, ¿qué diferencia hay al ser mujer en el gobierno municipal en comparación con tus antecesores varones? ¿En qué impacta tu llegada a la ciudad y al género?
Verónica Delgadillo: Llegué hace casi 15 años. Al principio éramos muy pocas, solo ocho diputadas en el Congreso local, y me tocó impulsar las reformas para la paridad en nuestro país. Hoy la paridad es una realidad en el Legislativo y en los gobiernos. Mi llegada no solo rompe un techo de cristal, sino que aporta una nueva visión. Las mujeres visibilizamos lo que no se ve: las agendas de salud y cuidados, que nutren el debate público y la política pública. Aporto una mirada más profunda, empática y sensible, sin perder la mano firme necesaria para tomar las decisiones difíciles que la ciudad merece.
GIB: Te tocó una época de lucha para que se abrieran espacios para las mujeres. Llegaste a un partido nuevo que no tenía los vicios de otros en cuanto a la participación femenina. ¿Cómo enfrentaste el machismo y la misoginia arraigados en el ambiente político?
Verónica Delgadillo: Ha sido un camino complejo, enfrentando un sistema que no fue diseñado por nosotras y que necesita nuevos códigos de inclusión. Me ha tocado defenderme, construir, colaborar y convocar. Logré avanzar de posiciones hasta que mi voz repercutió en decisiones relevantes.
Hoy, al frente de Guadalajara, dirijo un equipo donde el género no importa tanto como la capacidad de la persona. Promovemos un liderazgo colaborativo, donde se puede ser vulnerable y firme a la vez, fortaleciendo a quienes cuidan de otros.
GIB: En tu administración, ¿cómo se vive la paridad y cómo se traduce en beneficios reales?
Verónica Delgadillo: Tenemos prácticamente paridad en los espacios de toma de decisiones. Esto se traduce en mejores condiciones de vida para las personas: más oportunidades para mujeres, niñas, niños, personas con discapacidad y adultos mayores. En mi gobierno usamos la equidad como herramienta para dar escalones a quienes tienen desventaja, permitiéndoles ejercer sus derechos fundamentales.
GIB: Cuando llegaste, ¿cómo viste la problemática de la ciudad? Recuerdo el conflicto con la empresa Cabsa Eagle, un problema grave. ¿Cómo te permitió eso plantear un proyecto de seis años?
Verónica Delgadillo: Guadalajara es una ciudad viva que se transforma a diario. Recibí una ciudad con cimientos sólidos gracias a la apuesta por el espacio público que hizo mi equipo político anterior. Tracé un horizonte bajo la visión de “Guadalajara, la ciudad que te cuida”.
El conflicto con Cabsa fue uno de los retos más fuertes. Me cuestionaban si tendría el carácter para sacar a la empresa ante el riesgo de un colapso, pero teníamos un equipo maravilloso que respaldó la decisión. Sacamos a la empresa y hoy tenemos un 95% de eficacia en el servicio. No solo se trataba de recoger basura, sino de construir una nueva visión de corresponsabilidad.
GIB: ¿Hubo intentos de “ablandarte” con dinero ante esa decisión tan fuerte?
Verónica Delgadillo: Hubo muchísimas presiones para que se quedaran, incluso cuando se cayó la licitación de los camiones por 900 millones de pesos. Parecía que todo colapsaría, pero dimos un paso adelante. Ni eso ni las amenazas cambiaron nuestra decisión de cumplirles a los tapatíos. A los dos días lanzamos una nueva licitación nacional y el resultado fue contundente.
GIB: ¿Cómo nace el concepto de “Cuidemos Guadalajara”?
Verónica Delgadillo: La filósofa Ana de Miguel dice que los seres humanos somos cuidables por naturaleza; alguien nos cuidó para llegar a ser quienes somos. Los trabajos de cuidado son los más invisibles, pero sostienen la vida.
Al ser la primera mujer presidenta, sentí el compromiso de poner al centro esas tareas. Si combinas la agenda de cuidados con la seguridad, era claro que “Guadalajara, la ciudad que te cuida” era la prioridad. Esta visión tiene cuatro pilares: la policía de proximidad, la calidad de los servicios públicos, la política social con enfoque de cuidados y la corresponsabilidad ciudadana.
GIB: Es un tema de combatir la deshumanización de una gran ciudad, ¿no es así?
Verónica Delgadillo: Creo en la grandeza de los tapatíos. Somos más los que amamos esta ciudad. El reto es articularnos bajo un mismo objetivo para que Guadalajara siga siendo el corazón latiente del occidente de México en términos sociales, culturales, políticos y económicos.
La crisis del agua
GIB: Hablemos del agua, el mayor problema que enfrentan los tapatíos. Es un tema estructural que se dejó crecer. ¿Cómo lo visualizas ahora y cómo se resolverá?
Verónica Delgadillo: Es un reto estructural de las metrópolis modernas. Durante décadas se politizó el agua, olvidando el bienestar de las personas. Enrique Alfaro inició el trabajo para eliminar el déficit hídrico y ahora, con el liderazgo del gobernador Pablo Lemus, estamos invirtiendo en la planta potabilizadora, el bypass en La Calera y otros proyectos.
Desde el municipio, yo estoy acompañando a la gente con pipas, tinacos, filtros y plantas potabilizadoras móviles. Además, estoy alzando la voz para exigir un trato justo de la Federación; somos una ciudad que duplica su población diariamente, pero no recibimos recursos compensatorios. Hemos dejado de recibir más de 10,000 millones de pesos en fondos metropolitanos desde 2018.
GIB: Hay una crisis en el SIAPA. ¿No es hora de que los ayuntamientos, que son los que viven el problema, tengan mayor capacidad de decisión en su consejo de gobierno? Tu posición es muy importante como alcaldesa de Guadalajara y con poder político…
Verónica Delgadillo: Necesitamos hacer un replanteamiento de una institución que opera un bien tan primordial. Hoy lo urgente es actuar en equipo. Como municipio, ya estamos pagando nuestra deuda con el SIAPA y el llamado es a que todos, incluidos gobiernos y universidades, paguen su consumo. Ya vendrá el momento de replantear los mecanismos institucionales; hoy toca accionar.
GIB: ¿Cómo ves el panorama político para 2027? ¿Vas a participar?
Verónica Delgadillo: Soy consciente del papel de Guadalajara para el occidente de México y todo el país. Reconozco la importancia de los pesos y contrapesos en la democracia. Próximamente pensaremos cuál será el camino, pero independientemente de lo personal, lo que viene es la oportunidad de demostrar que desde Jalisco se transforma México.
Vivo con los pies en la tierra
GIB: Para cerrar: eres una mujer de poder, atractiva, carismática. ¿Cómo evitar que te ganen la vanidad y la soberbia?
Verónica Delgadillo: Todos los días vivo con los pies en la tierra. Este lugar que ocupo es un regalo simbólico y temporal. Yo estoy al servicio de la ciudad porque estoy al servicio de su gente. No me olvido de que esto me lo dio la gente para transformar, para cultivar la confianza en la política. El poder solo sirve para transformar la vida de los demás.



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