JALISCO
Roy Rojas: Salvando Vidas, una política de Estado que debe recuperar la voz ciudadana
– “Cada vida cuenta, baja la velocidad”.
– Crece el riesgo entre jóvenes motociclistas.
SUMARIO:
- Jalisco consolida políticas de prevención que trascienden gobiernos.
- Roy Rojas exige devolver protagonismo a las organizaciones ciudadanas.
- El programa realiza más de un millón de pruebas de alcoholemia anuales.
- Preocupan las muertes de motociclistas de entre 15 y 20 años.
- Mario Silva advierte que las leyes y la tecnología no sustituyen la responsabilidad ciudadana.
- Carmen Barajas recuerda la lucha de su hermana por las víctimas viales.
- Raúl Hernández reclama reincorporar a los colectivos a los operativos de prevención.
Por Belisario Bourjac:
La seguridad vial en Jalisco ha registrado avances importantes durante las últimas dos décadas, pero todavía enfrenta desafíos que requieren mayor participación ciudadana, continuidad de las políticas públicas y cambios en los hábitos de conducción.
Este fue uno de los principales planteamientos durante la inauguración de la exposición “Cada vida cuenta, baja la velocidad”, organizada por el Gobierno de Guadalajara con el acompañamiento de Bloomberg Philanthropies, donde familiares de víctimas, autoridades y especialistas coincidieron en la necesidad de fortalecer las acciones para reducir muertes y lesiones graves en las calles.
Carmen Barajas, hermana de Ana María Barajas, conocida como “Ani”, recordó la trayectoria de quien, después de sufrir un siniestro vial que la dejó en silla de ruedas, se convirtió en una activa promotora de la seguridad vial. Destacó que su hermana encontró en las organizaciones ciudadanas un espacio para impulsar cambios y ayudar a otras personas.
“Mi vida cobró sentido al poco tiempo de haberme sentado en una silla de ruedas, porque ahora puedo servir a muchos”, recordó Carmen que le expresó Ani. Subrayó que las consecuencias de un siniestro no se limitan a las víctimas directas, sino que afectan profundamente a sus familias y modifican su vida cotidiana. Su testimonio puso de relieve la importancia de los colectivos ciudadanos en la prevención y el acompañamiento de quienes han sufrido estas tragedias.

Mario Silva
LA IMPORTANCIA DEL CAMBIO CULTURAL
Mario Silva Rodríguez, jefe de la Oficina Ejecutiva de Presidencia del Gobierno de Guadalajara, sostuvo que las medidas de seguridad vial deben acompañarse de un cambio cultural entre los ciudadanos. Reconoció que programas como Salvando Vidas, los radares de velocidad y las mejoras en infraestructura han sido posibles gracias a la presión y participación de organizaciones civiles a lo largo de distintas administraciones municipales. Sin embargo, advirtió que ninguna tecnología ni legislación puede sustituir la responsabilidad individual de respetar los semáforos, evitar conducir bajo los efectos del alcohol y reducir las conductas de riesgo.

Roy Rojas
LA IMPORTANCIA Y VALOR DE LOS COLECTIVOS
Señaló que el gobierno de Verónica Delgadillo mantiene esta agenda como parte de su estrategia de construir una ciudad que cuide a sus habitantes, con un objetivo elemental: que todas las personas puedan llegar bien y a tiempo a sus hogares.
Roy Rojas, especialista costarricense en seguridad vial y uno de los impulsores del programa Salvando Vidas en Jalisco, consideró que la entidad ha logrado consolidar una política pública que trasciende los cambios de gobierno, algo que, aseguró, no es frecuente en América Latina. Destacó la permanencia de los operativos de alcoholimetría, los sistemas de fotoinfracción y los avances en transporte público.
No obstante, hizo un llamado a las autoridades para reincorporar plenamente a las organizaciones civiles en la toma de decisiones y supervisión de los programas. “La sociedad civil legitima y valida la política pública en movilidad segura”, afirmó durante una entrevista con Conciencia Pública, al insistir en que los colectivos deben recuperar su papel como actores protagonistas, con capacidad tanto para reconocer resultados como para señalar deficiencias.
CADA VIDA CUENTA
Jesús Carlos Soto Morfín, director general de Seguridad Vial de la Secretaría de Transporte de Jalisco, destacó que detrás de las estadísticas de siniestros viales existen personas y familias que han sufrido pérdidas irreparables o lesiones que modificaron sus vidas. Durante la inauguración de la exposición “Cada vida cuenta, baja la velocidad”, reconoció la importancia de visibilizar estas historias para generar conciencia sobre las consecuencias de la movilidad insegura. Señaló que el objetivo debe ir más allá de reducir cifras: se trata de construir ciudades donde las personas puedan desplazarse de manera segura, saludable y sostenible.
El funcionario reconoció los avances que Jalisco ha conseguido en materia de prevención, particularmente con el programa Salvando Vidas, implementado en 2013, que calificó como una experiencia destacada a nivel continental. Explicó que los operativos realizan más de un millón de pruebas de alcoholemia al año, con jornadas de entre mil 500 y 3 mil pruebas, lo que ha contribuido a reducir las consecuencias fatales de conducir bajo los efectos del alcohol.
También mencionó los sistemas de radares, la infraestructura peatonal y ciclista, así como los avances en la integración del transporte público, aunque admitió que todavía falta mucho para alcanzar el objetivo de cero muertes viales.
Soto Morfín destacó especialmente el papel de Roy Rojas, especialista costarricense que contribuyó a la creación de Salvando Vidas, así como la colaboración entre autoridades estatales, municipales, organizaciones ciudadanas y familiares de víctimas. Consideró que uno de los principales activos de Jalisco es contar con equipos que reconocen tanto los avances como las deficiencias pendientes.
Subrayó que la coordinación institucional y la participación social resultan fundamentales para sostener las políticas públicas y avanzar hacia un sistema de movilidad que reduzca los riesgos para peatones, ciclistas, automovilistas y usuarios del transporte público.
Sin embargo, advirtió que uno de los problemas más preocupantes actualmente es la pérdida de vidas de jóvenes de entre 15 y 20 años que utilizan motocicletas. Ante esta situación, anunció que se preparan campañas estatales enfocadas en prevenir estos siniestros, sin descuidar otras medidas como el uso de sistemas de retención infantil en los vehículos.
Reconoció que los avances alcanzados no son suficientes mientras continúen registrándose muertes y lesiones graves. El desafío, sostuvo, es fortalecer las acciones preventivas para evitar que más familias enfrenten las consecuencias de una tragedia vial.
Finalmente, Yasmín Castellanos, de la Iniciativa Bloomberg Philanthropies, destacó los avances de Guadalajara y Jalisco en seguridad vial. Señaló que la organización trabaja en más de 30 ciudades del mundo y colabora con Guadalajara desde 2020. Reconoció el papel fundamental de las organizaciones civiles y familiares de víctimas para impulsar políticas que prevengan muertes y lesiones graves en las calles.
El encuentro también dejó sobre la mesa uno de los problemas que más preocupan actualmente a las autoridades: el aumento de los siniestros relacionados con motocicletas y las muertes de jóvenes de entre 15 y 20 años. Aunque Guadalajara reportó cinco fallecimientos menos que en 2024, los incidentes con motocicletas aumentaron en cerca de 80 casos, según informó el director municipal de Movilidad y Transporte, Saúl González.
En este contexto, los planteamientos de Carmen Barajas, Mario Silva, Saúl González, Jesús Carlos Soto Morfín y Roy Rojas apuntaron a una misma necesidad: fortalecer la prevención, mantener las políticas que han dado resultados y devolver a la sociedad civil una participación activa. El reto para las autoridades no es únicamente conservar los programas existentes, sino demostrar con resultados que las calles de Guadalajara pueden ser cada vez más seguras.

RAÚL HERNÁNDEZ: URGE DEVOLVER A LA SOCIEDAD CIVIL SU PARTICIPACIÓN EN SALVANDO VIDAS
Raúl Hernández, activista y uno de los participantes en los orígenes del programa Salvando Vidas en Jalisco, reconoció los resultados positivos de esta estrategia de prevención de siniestros viales, al considerar que ha contribuido a salvar vidas y evitar discapacidades. Sin embargo, advirtió que los operativos de alcoholimetría deben complementarse con campañas permanentes de concientización que lleguen directamente a las familias y organizaciones sociales.
Entrevistado durante el homenaje a las víctimas de siniestros viales, sostuvo que la prevención debe convertirse en una práctica cotidiana y no limitarse a las acciones de vigilancia de las autoridades.
Hernández cuestionó que durante la administración estatal de Enrique Alfaro se haya dejado de incorporar a representantes de la sociedad civil en los operativos de Salvando Vidas, como ocurría anteriormente.
Consideró necesario recuperar esa participación y establecer mecanismos permanentes de colaboración entre organizaciones ciudadanas y los tres niveles de gobierno. “Si se deja solo al gobierno o a la sociedad, no hay una suma”, expresó al destacar que la prevención requiere esfuerzos compartidos. Insistió en que las autoridades deben abrir nuevamente espacios a los colectivos que durante años han promovido el respeto a la vida y la seguridad en las calles.
El activista también recordó la trayectoria de Ana María Barajas, conocida como “Ani”, a quien describió como una luchadora social comprometida con las víctimas de siniestros viales y una de las impulsoras del movimiento ciudadano por la movilidad segura. Destacó que, pese a las consecuencias físicas del accidente que sufrió, mantuvo una participación constante en las actividades de prevención y defensa de las víctimas.
Finalmente, hizo un llamado al Gobierno de Jalisco y a los municipios metropolitanos para impulsar campañas permanentes de educación vial, con mayor presencia en las familias y comunidades, a fin de fortalecer una cultura de prevención y respeto a la vida.


