JALISCO
La ciudad que no tenía historia: “Raíces”, Guadalajara desde la memoria y el miedo
Conciencia en la Cultura, por Luis Ignacio Arias
Se presentó Raíces. Guadalajara como espacio narrativo, una antología que reúne dieciséis cuentos escritos por estudiantes de la Licenciatura en Escritura Creativa de la Universidad de Guadalajara. La obra, coordinada por la escritora y académica Silvia Magdalena Quezada Camberos, fue presentada el pasado viernes en la Librería Edhalca.
El proyecto surgió con la intención de devolverle a la ciudad una mirada literaria contemporánea, construida desde la experiencia cotidiana, la memoria afectiva y la exploración de sus espacios. La antología propone una forma de mirar Guadalajara desde la sensibilidad de quienes comienzan a forjar su voz narrativa.
El origen de la obra se remonta a una conversación que Quezada sostuvo hace algunos años con el novelista Guillermo García Oropeza. Ambos coincidían en que Guadalajara, a diferencia de otras ciudades mexicanas, carecía de una obra literaria emblemática que la posicionara ante el mundo lector. Si bien existen novelas donde la ciudad aparece como escenario, faltaba una obra contemporánea que la definiera.
Cuando Luis Medina Gutiérrez, entonces coordinador de la licenciatura, invitó a Quezada a desarrollar un proyecto con sus estudiantes, aquella idea volvió a cobrar fuerza. “Pensé que era una buena oportunidad para sembrar en la creatividad de las y los estudiantes esta inquietud, que comenzaran a explorar, a través del cuento, el espacio que les pertenece”, explicó. Así, en febrero de 2023 comenzó a gestarse el libro, cuyo título final —Raíces— fue elegido por votación entre los propios autores.
El proceso creativo no se limitó a la escritura. Los estudiantes realizaron recorridos por distintos puntos de la ciudad y revisaron obras que ya habían trabajado a Guadalajara como espacio literario. A estas “aventuras geográficas”, como las denominó Quezada, se sumaron las “aventuras librescas”: un diálogo constante entre la experiencia urbana y la tradición literaria.
El resultado es una colección de cuentos que, aunque diversos en estilo y enfoque, comparten el interés por explorar la ciudad desde lo íntimo, lo histórico y, en muchos casos, lo sobrenatural. “Es curioso que estos 16 autores se inclinen hacia historias de espanto, horror y terror que transcurren en muros centenarios”, señaló la coordinadora. Otros textos, en contraste, abordan problemáticas sociales como la desaparición forzada o la pobreza extrema.
Entre los participantes destaca Adán Madrigal, autor del cuento Paramnesia, quien se integró al proyecto a partir de una convocatoria abierta dentro de la licenciatura. Su relato nace de una inquietud personal: la duda sobre si las decisiones profesionales que tomamos son realmente las correctas. “Antes de estudiar escritura, estudié música, y todavía me dedico a ella. Pero siempre he tenido la inquietud de aprender otras cosas”, compartió.
El espacio elegido para su historia fue el Claustro San Agustín, sede de la escuela de música de la Universidad de Guadalajara. Para él, ese lugar representa no solo una etapa formativa, sino un territorio cargado de memoria y transformación. “Es un sitio que no ha sido inmutable; de la misma manera en que uno cambia con sus decisiones, ese espacio también se transforma”, explicó.
La selección de los textos se realizó bajo criterios formales y narrativos: una extensión máxima de diez cuartillas, estructura clásica del cuento, corrección ortográfica y, sobre todo, la capacidad de ofrecer al lector una historia que aportara una mirada sobre la ciudad. El resultado es un libro que destaca por la solidez técnica de sus autores, quienes ya cursaban los últimos semestres de la licenciatura al momento de escribir. “No son personas autodidactas quienes escriben… son licenciados en escritura creativa”, subrayó Quezada.
Más allá de su calidad literaria, Raíces posee un valor simbólico especial para su coordinadora: se trata del último libro colectivo que trabajó con estudiantes antes de su jubilación, en diciembre de 2023, tras 33 años de docencia y alrededor de 13 proyectos editoriales. “Este me dejó la convicción de que el paso por las aulas rinde buenos frutos”, afirmó.
La presentación del libro en el Foro Plaza Guadalajara fue posible gracias al trabajo conjunto de Quezada y la escritora Helena de la Peña, también participante en la antología, quien gestionó el acercamiento con la Editorial Edhalca. Para los jóvenes autores, el evento representó no solo la culminación de un proceso creativo, sino la oportunidad de compartir sus historias con lectores en un espacio público.
Raíces. Guadalajara como espacio narrativo es, en esencia, una invitación a mirar la ciudad desde la sensibilidad de quienes comienzan a construir su voz literaria. La antología no pretende ofrecer una imagen definitiva de Guadalajara, sino múltiples aproximaciones: desde el miedo y la memoria hasta la crítica social y la nostalgia.
En un momento en que las ciudades cambian a un ritmo vertiginoso, este libro propone detenerse, observar y narrar. La obra reafirma que la literatura sigue siendo una forma de habitar la ciudad y que, en manos de jóvenes narradores, Guadalajara encuentra nuevas maneras de contarse a sí misma.


