JALISCO
¿Qué hacer con un IEPC tan desacreditado?
De Frente al Poder, por Óscar Ábrego
El pasado 2 de abril el periodista Pedro Mellado, en su cuenta de X @PedroMelladoR, develó, bajo el título “Desnuda el INE la magia electoral en Jalisco”, cómo el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPC) hizo malabares numéricos que lo vuelven a colocar bajo sospecha.
Dicho análisis puede consultarse en el canal de YouTube:
https://x.com/PedroMelladoR/status/2039873843263574338
En esta columna se ha consignado que el órgano electoral estatal está tan desprestigiado que resulta insostenible que sus principales autoridades continúen al frente del mismo.
El próximo proceso electoral está cada vez más cerca y no hay manera de que este Instituto cuente con la confianza que se requiere para que organice nuestro siguiente encuentro con las urnas.
Pero al margen de que hay suficiente evidencia de que el precitado organismo está, y ha estado, al servicio de los intereses sustantivos de Movimiento Ciudadano, persiste la exigencia de que su órgano interno de control haga su chamba y averigüe el estatus patrimonial de algunos de los integrantes, pues alrededor flota la presunción de que abundantes cantidades de dinero pudieron haber llegado a las cuentas de quienes hoy lo manejan con criterios ideológicos y no institucionales.
Además de lo anterior, es necesario insistir en un asunto de extrema gravedad.
Que el IEPC se haya tomado atribuciones que no le corresponden, como el disparate inconstitucional de haber emitido lineamientos que obligan a que en ocho municipios los partidos sólo postulen a mujeres, como el caso de Zapopan y Tonalá, complicó de modo irresponsable el clima político y abrió un frente de batalla entre géneros, cosa que el Tribunal Electoral del Estado –derivado de las filias y fobias de sus miembros- aprovechó para caer en una locura nunca vista en un país democrático: imponer que en Zapopan sólo pueda postularse a mujeres indígenas, con discapacidad o lesbianas.
Es decir, el absurdo total.
Y es que no existe ningún precepto jurídico que impida al elector ejercer su derecho de votar por quien mejor le parezca, con independencia del género o condición.
Quiero reiterar que yo no cuento –por ahora- con elementos contundentes para asegurar que en la jornada del 2024 el instituto electoral y de participación ciudadana (así, con minúsculas) maquiló y ejecutó un fraude con el fin de evitar la llegada de Morena a los gobiernos de Guadalajara y el Estado; sin embargo, sí puedo proponer la conveniencia de “limpiarlo” de funcionarias y funcionarios que perdieron la credibilidad y sembraron el descrédito frente a la opinión pública.
Por cierto, para concluir, que nadie se extrañe que en breve tengamos conocimiento de una noticia que hundiría -aún más- en el fango de las dudas, a lo que hoy también se conoce como el Instituto Electoral de Movimiento Ciudadano, el IEMC.
@DeFrentealPoder
*Óscar Ábrego es empresario, consultor en los sectores público y privado, activista, escritor y analista político.


