JALISCO
Presentan Agenda de Paz Jalisco: El modelo Colmena de Zapopan ahora para todo Jalisco
– Acciones para la construcción de paz en el estado.
Por Raúl Cantú:
El Gobierno del Estado y una red plural de aliados han lanzado una plataforma digital para sistematizar, conectar y potenciar las iniciativas de paz que nacen desde la sociedad civil, la academia y los territorios.
En el marco del Día Internacional de la Paz, Jalisco ha dado un paso fundamental que busca trascender la lógica tradicional de la seguridad pública. En un evento que reunió a representantes de universidades, organizaciones de la sociedad civil, asociaciones promotoras de la paz y autoridades gubernamentales, se presentó la “Agenda de Paz Jalisco”, una plataforma digital que no pretende ser un simple directorio, sino un ecosistema vivo de memoria, articulación y esperanza activa.
La iniciativa, coordinada por la Secretaría de Planeación y Participación Ciudadana, representa un cambio de paradigma en la forma en que se aborda la violencia en el estado. Lejos de ser una propuesta que emana exclusivamente desde las oficinas de gobierno, la Agenda de Paz es el resultado de un proceso de cocreación que reconoce una verdad incómoda, pero necesaria: la construcción de la paz en Jalisco no comienza con este gobierno ni con esta administración; ha sido un esfuerzo silencioso, constante y, a menudo, aislado, que durante años han liderado comunidades, colectivos y ciudadanos.
Un nuevo enfoque: la paz como bien común
Durante la presentación del micrositio —alojado en el dominio agendadepazjalisco.org—, Cynthia Cantero Pacheco, titular de la Secretaría de Planeación y Participación Ciudadana, explicó que el origen de este proyecto fue una pregunta sencilla, pero transformadora: ¿qué entendemos cuando hablamos de paz?
Para el gobernador Pablo Lemus Navarro, este esfuerzo complementa, sin sustituir, las labores institucionales de seguridad. “La cultura de paz tiene que ver con muchas capas”, señaló el mandatario. Si bien reconoció la importancia del fortalecimiento policial y de tecnología —como la modernización del sistema C5—, enfatizó que la verdadera pacificación se logra atendiendo las causas raíz: la desaparición forzada, el reclutamiento de jóvenes, la violencia de género y el abuso sexual infantil.
El modelo Colmena: de Zapopan para todo Jalisco
Uno de los pilares que sostiene la visión de paz en esta agenda es el modelo de los centros Colmena. Este proyecto, que tuvo su génesis en la colonia Miramar de Zapopan cuando Lemus era presidente municipal, se ha convertido en la prueba empírica de que la prevención es la ruta más efectiva hacia la seguridad.
“Miramar era una de las colonias con mayor índice delictivo en aquel tiempo”, recordó el gobernador. La estrategia fue radicalmente distinta a la coerción: se basó en el arte, la lectura, el deporte y la formación musical. La ocupación positiva del espacio público transformó la realidad de la colonia hasta sacarla de los índices de mayor conflictividad.
Hoy, ese modelo se proyecta a escala estatal. Con 11 centros ya operativos en la Zona Metropolitana de Guadalajara y Zapopan, y una nueva sede programada para Lagos de Moreno, el Gobierno busca que la cultura de paz tenga un ancla física en cada región. Estos espacios se complementan con las más de 220 Academias Deportivas —que benefician a más de 12 mil menores— y el programa “ECOS, Música por la Paz”, el cual ha posicionado a Jalisco como el primer estado en integrar la música como una asignatura dentro de su programa educativo oficial.
Un repositorio de acciones, no un producto terminado
La plataforma digital presentada no es un documento estático. Es, en esencia, un repositorio de acciones y conocimientos. A través de este portal, cualquier ciudadano, institución o colectivo puede consultar quiénes están trabajando por la paz, en qué territorios, bajo qué temáticas y con qué metodologías.
El sitio agrupa proyectos que van desde la educación para la paz y la prevención de adicciones hasta la salud mental y la perspectiva de género. Su valor, según Cantero Pacheco, reside en ser una “memoria compartida”. Al reunir investigaciones, documentos y diagnósticos con información oficial, la herramienta permite que la sociedad deje de trabajar “a ciegas” y comience a trazar rutas de intervención basadas en datos reales.
La plataforma es, además, un ejercicio de mejora continua. Contará con mecanismos de retroalimentación técnica y comunitaria, capas de diagnósticos municipales actualizados y procesos de expansión constante para incluir nuevas experiencias.
La suma de las partes: una red multisectorial
La fortaleza de la Agenda de Paz radica en su pluralidad. El grupo impulsor está conformado por instituciones que representan diversos sectores de la vida pública: la Universidad de Guadalajara (UdeG), el ITESO, el Tecnológico de Monterrey, la Universidad Panamericana, la UNIVA, El Colegio de Jalisco, el Consejo Ciudadano de Seguridad, la Arquidiócesis de Guadalajara, la Fundación Marisa y Jalisco Cómo Vamos.

Esta convergencia ha sido celebrada por los actores sociales. Alexander Paul Zatyrka, rector del ITESO, subrayó la importancia de dejar de tratar la paz como un concepto abstracto para convertirla en una práctica cotidiana. “Para el ITESO, es vital que la construcción de la paz se convierta en una práctica basada en gestos profundamente humanos, de cercanía y solidaridad, especialmente con los más vulnerables”, comentó.
Por su parte, Paola Lazo Corvera, de la Fundación Marisa, destacó que la pacificación requiere una mirada sensible a las desigualdades estructurales. La plataforma, al visibilizar estrategias locales, permite “hilvanar una trama social de paz” que sea capaz de contener y transformar las diversas violencias, especialmente aquellas que afectan a mujeres y jóvenes.
Augusto Chacón, director de Jalisco Cómo Vamos, añadió una perspectiva de gestión pública: la necesidad de medir. El valor de este repositorio es que permite pasar de las buenas intenciones a la ejecución de metas reales, objetivas y evaluables.

Identidad gráfica: el encuentro entre el venado y la paloma
Un detalle no menor es la identidad visual del proyecto. El diseño no se eligió al azar; fue un ejercicio de diálogo cultural. Inspirados en las tradiciones wixárika y nahua, los diseñadores integraron dos símbolos que cuentan la historia del proyecto: la paloma, que representa el cauce institucional y la paz universal, y el venado, que simboliza la fuerza social, la tierra y la energía de las comunidades que surgen de los territorios.
El punto de encuentro entre ambos elementos en el logotipo de la Agenda es la metáfora central: Gobierno y sociedad convergiendo alrededor de un propósito compartido. Significa movimiento, diálogo y una paz que no es un destino final, sino un proceso activo que debe ser cuidado y alimentado.
El reto: trascender la política
Quizá el mayor desafío de la “Agenda de Paz Jalisco” sea su capacidad de perdurar. Las administraciones gubernamentales son temporales, pero la violencia, lamentablemente, tiende a ser sistémica. Por ello, la apuesta de la Secretaría de Planeación es que el micrositio sea una herramienta de la sociedad, no del Gobierno.
Si la plataforma logra convertirse en un espacio de consulta obligada, donde las organizaciones intercambien metodologías y los ciudadanos se reconozcan como parte de una red más grande, su éxito podrá trascender los periodos electorales.
“Agenda de Paz Jalisco no nace para decirle a la sociedad cómo construir paz. Nace para potenciar el mensaje de que juntos tenemos el poder de construir un futuro que funcione para todos”, concluyó Cantero ante los asistentes.

“La paz se construye desde abajo”: Cynthia Cantero impulsa el repositorio colaborativo de Jalisco
Por Raúl Cantú:
La construcción de la paz en Jalisco ha dejado de ser un concepto abstracto para convertirse en una arquitectura de datos, experiencias y territorio. Así lo ha planteado la Secretaría de Planeación y Participación Ciudadana, encabezada por Cynthia Cantero Pacheco, al presentar la “Agenda de Paz Jalisco”, una plataforma digital que busca consolidar el trabajo disperso de múltiples actores sociales en un solo repositorio colaborativo.
Para la funcionaria estatal, este lanzamiento no es una iniciativa aislada, sino el resultado de un proceso de reflexión profunda sobre lo que significa, en términos prácticos, vivir en un entorno libre de violencia.
La paz más allá de la ausencia de violencia
Durante la presentación del micrositio, Cantero Pacheco aclaró que el punto de partida de este grupo impulsor fue desmitificar la paz, quitándole su carácter etéreo para aterrizarla en condiciones concretas de vida.
“Nuestro punto de partida fue identificar que la paz es mucho más que la ausencia de violencia. Tiene que ver también con las condiciones que permiten a las personas vivir con dignidad, ejercer sus derechos, participar, generar confianza, espacios para la convivencia y la capacidad de resolver nuestras diferencias”, afirmó la secretaria.
Con esta premisa, la plataforma se aleja de las visiones punitivas o meramente institucionales para centrarse en la capacidad humana de transformar conflictos desde lo cotidiano.
Un puente, no un controlador
Uno de los puntos críticos que Cantero destacó es el rol que el Gobierno del Estado desea jugar en esta agenda. Consciente de que la construcción de la paz debe ser ciudadana para ser sostenible, la funcionaria enfatizó que la Secretaría de Planeación funciona únicamente como facilitadora de conexiones.
“No se trata de que el gobierno concentre la agenda, sino de que ayude a conectar capacidades que normalmente se encuentran dispersas, a través del conocimiento académico, la experiencia comunitaria, las organizaciones sociales, las metodologías y las prácticas construidas desde los territorios”, explicó.
Bajo esta lógica, la plataforma presentada —un repositorio integral de proyectos, investigaciones y diagnósticos— se define como un espacio para que las instituciones y la sociedad se reconozcan entre sí. Según la titular de la dependencia, el objetivo es:
“Saber quiénes están trabajando, dónde lo están haciendo, sobre qué temas y qué conocimiento se ha generado. Un espacio que busca, de manera integral, reunir, ordenar y visibilizar acciones, experiencias, proyectos, estrategias, investigaciones, metodologías y documentos vinculados con la construcción de paz en Jalisco”.
Una identidad con raíces y futuro
La apuesta de Cynthia Cantero también tiene un componente simbólico muy fuerte. Al presentar la identidad gráfica del proyecto, la secretaria vinculó la estética con la filosofía política del Gobierno: el reconocimiento de las raíces y la fuerza de la sociedad civil.
“Ese encuentro representa a Gobierno y sociedad que se reconocen, convergen y suman sus trayectorias alrededor de un propósito común. Significa movimiento y encuentro; territorio y diálogo; raíces y una aspiración compartida. Y, en suma, una paz viva, activa y en movimiento”, detalló, refiriéndose a la simbología del venado y la paloma que integran el logotipo de la Agenda.
El reto: la trascendencia
Finalmente, Cantero Pacheco lanzó un mensaje claro sobre la ambición de esta herramienta: que no sea un producto gubernamental de corto plazo, sino un patrimonio ciudadano. La funcionaria invitó a que la plataforma sea un organismo vivo que se alimente de la participación constante.
“La aspiración es que Agenda de Paz Jalisco trascienda los periodos gubernamentales y que su permanencia dependa cada vez más de la apropiación, utilización y enriquecimiento de quienes construyen paz en el estado”, concluyó.
Con 12 organismos ya registrados y cobertura en 125 municipios, la iniciativa, bajo la visión de Cantero, no pretende imponer modelos, sino potenciar una realidad: que en Jalisco la paz ya se está construyendo desde abajo y que el reto es hacerla visible para todos.


