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DEPORTE/CULTURA

Pintora Gabriela Girbau: Me caen gordas las etiquetas; pinto para expresar lo que siento, no para vender»

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Por Gabriel Ibarra Bourjac //

No pinto para vender, sino para estar bien conmigo misma, estar tranquila y sobrellevar lo que se requiera de acuerdo al momento de vida de ese momento”.

Mi necesidad de pintar es expresar lo que siento, no me he adecuado a lo que se vende en ese momento”.

A mi me llama la atención lo abstracto, porque es algo que puede llevar a la persona a una mayor reflexión, interiorizar qué está queriendo decir esa parte como se proyecta la persona viendo la pieza”.

No siempre estaré pintando lo mismo, con cierta técnica o cierto estilo durante años, es como algo totalmente utópico, aunque en meses o en un año suceden cosas tan distintas en la vida”.

Así se concibe la joven artista de la plástica Gabriela Girbau Orozco, quien nos comparte que la pintura es la forma que tiene de exteriorizar su parte interna. “Mi vida ha sido como una montaña rusa, he tenido experiencias de vida diversas, con subidas y bajadas, unas agradables, otras tristes, por lo que no puedes pintar siempre la misma línea, un mismo método, un mismo trazo”.

En diálogo con Conciencia Pública, la maestra Gabriela Girbau, habla de las emociones que le genera el expresarse sobre una pieza sus sentimientos y estados de ánimo. Si bien pinta arte abstracto y figurativo, lo que más satisfacción le deja es el abstracto. “Me parece que se puede lograr más con una obra abstracta, porque lo figurativo es algo más masticado al espectador y el abstracto permite mayor observación e interpretación.

En la obra abstracta no le veo mucho sentido en explicar una pieza a otra persona, porque puedo llegar a demeritar la pieza”, apunta.

Confiesa que de entre sus obras y exposiciones, la expresión abstracta ha recibido mayor reconocimiento.

Fui de esa generación de personas que sus papás no estaban de acuerdo que estudiara artes plásticas, porque te vas a morir de hambre, mejor estudia algo que te de para comer (…) Yo no lo entendía, estás en la juventud y crees que no será así, pero sí tiene algo de cierto o mucho de cierto, pero he encontrado una sensación que desde la primera vez que lo sentí, ha continuado. En mi caso, me tranquiliza, me transporta, de alguna manera te saca de la realidad, una especie de droga porque te genera dopamina, endorfina”.

¿Cuántos años tienes en este mundo del arte?

Mi vida ha sido como una montaña rusa…estaba en Artes Plásticas de la Universidad de Guadalajara, tenía año y medio en la carrera cuando me embaracé, me salí de mi carrera, y ya después no regreso a la UdeG, me inscribo en el Parque Los Colomos, carrera de tres años, allí termino mis clases, ya tenía un compromiso, tenía una niña…

No eres comercial…

Soy contreras…

El costo es que tu ingreso para vivir disminuye…y cómo le haces para vivir cuando lo comercial se tiene que hacer muchas veces por necesidad.

A mi me gusta pintar y va más allá de cualquier situación mercantilista. Pinto lo que a mi me gusta y no lo que me pidan…

¿Y no puedes balancear?

Lo que he leído y se de muchos artistas que pintaban para vivir, pero resultó más trascendente después de muertos lo que a ellos les nacía pintar, sí he pintado sobre pedido, pero les digo este es mi boceto, esta es mi idea, y sobre eso trabajo.

Eres muy idealista…

Sí, lo soy.

¿Qué buscas en la vida?

Busco franqueza, empezando por mi misma. No creo en la sinceridad, creo que en la franqueza que es más real, hubo un tiempo que me frustré por la terquedad en ese aspecto, porque ese sentimiento que valoro, la franqueza, me daba mucho de topes, la meditación me ya ayudado a hacer las pases con está forma de concebir la vida.

La vida es lágrimas, risa y amor. En ese sentido, ¿cómo encuadras esos sentimientos?

Siento que se puede llegar a notar en cuanto al color, texturas, el uso de pincelada que puedes llegar a dar en ciertas piezas por tu estado de ánimo que estás cursando. Si yo descubriera, que tampoco creo, mi técnica particular, no me gustaría que se me encajonara en que la Maestra Girbau siempre usa cierto tipo de colores o gama, se me haría más una cuestión como tener un poco de miedo de salir de tu zona de confort, ya les gusté, entonces así me quedo y no estoy tratando en esta vida de caerle bien ni gustarle a nadie en lo particular, estoy cursando la vida para comprenderme yo, para entender qué hago aquí, como una cuestión más interna, de reflexión”.

¿Cuáles son tus metas en la vida?

Mis metas son día a día, como un alcohólico doble A, así trato de verlas, siempre es mejorar mi técnica, en mi trazo en mi capacidad de mejorar en mis técnicas, estar experimentando. Salí con ciertas técnicas que te enseñan en la escuela de artes plásticas, en la parte digital, grabado, siempre estoy experimentando. Soy muy clavada en la calidad, me exijo mucho. Siempre busco mejorar.

¿Proyectos?

Este año, un año raro, he estado metiendo proyectos a Cultura, a Petra, ojalá se logre, exposiciones, tenía una exposición pero ya no se si seguir o no. Tengo tres piezas listas para unas convocatorias que vienen. Sí estoy comprometida con mi carrera.

¿Qué exposiciones has hecho o participado?

En febrero pasado hice una en Puerto Vallarta en la Galería Browning, colaboración que hice con un artista, y la anterior fue una exposición individual que hice en la Galería Culto en noviembre, también el pasado año llevé a cabo otra individual en otra galería y una colectiva de gráfica que organicé

¿Cómo se despertó la vocación y ese sentimiento por la pintura?

Mis primeros encuentros con una cuestión plástica, llámese pintura, pinceles, fue como a los 7 u 8 años, mi mamá tomaba clases de pintura, tenía sus pinturas, sus oleos, sus pasteles, ya después no lo pudo continuar, pero yo agarraba de repente sus colores y todo, porque no era lo mismo los colores Blanca Nieves a utilizar instrumentos más buenos.

Luego ella empezó a notar eso, me metí a algunos talleres de verano, desde muy pequeño recuerdo haber tenido acercamiento con texturas, con colores, con los acrílicos, con todo ese tipo de pigmentos.

Realmente continuó, siempre mi gusto por seguir usando y experimentando, porque lo que notaba que con cada técnica era todo distinto, me gustaba mucho eso. Realmente notaba una sensación particular cuando dibujaba, cuando era pequeña me decían qué hacer, sin técnica de perspectiva, solo para entretener, entonces trataba de alguna manera con mis propios medios de observación copiar cosas, así fue todo el tiempo”.

Es tu droga de la felicidad…

Sí, o algo mejor, de la paz, de la tranquilidad, la armonía, la alegría. Mientras más lo practico, más quiero. Además, he intentado otras cosas para sentir algo y no lo he encontrado realmente, ni cuando he tenido mucho dinero, ni posibilidad de gastar, es algo que continua, que perdura, porque tú puedes hacerlo, es algo controlable, porque tú lo estás ejecutando. Más porque una cosa es cuando estaba pequeña que era calcar algo, que no tenía que ver con la parte interna de expresar algo más personal, y cuando empiezo esa búsqueda, que no he terminado y nunca voy a terminar, me gusta siempre estar aprendiendo, observando, me considero una alumna eterna en ese aspecto, siempre estoy tratando de innovarme”.

ME CAE GORDO QUE ME ETIQUETEN

Emocionada, Gabriela habla sobre su estilo en la pintura y trata de explicar que no le agrada que la sujeten en ese sentido. El sentido que tiene de sentirse libre se impone. “No sé, de alguna manera siempre he tenido un tema en el aspecto que te cataloguen en un estilo, me cae muy gordo que me etiqueten, en todos los aspectos. Quiero salir de la etiqueta, siempre estoy buscando salir de eso, no me gustaría que me dijeran que soy esto, voy bajo esta sombra, ha resultado más complicado porque yo veo muchos artistas que están cómodos con su etiqueta, pero a mí me causa un corto circuito eso”.

¿Qué expresas con la pintura?

Siempre desde que empecé bajo esta línea de qué onda con lo que quiero decir, es algo muy personal, siempre es algo muy personal, nunca ha podido ser de otra forma. Todo el tiempo estoy hablando de mí, pero no de un aspecto como egocentrista ni narcisista, sino como mi experiencia en esta vida, mi punto de vista en mi entorno, de mi existencia de esta generación, para algunas personas puede ser algo equis, para otras fuerte, pero eso no me importa, no pretendo ser como una persona muy oscura o muy viva, con muchos colores, a veces hasta mis exposiciones o en mi año he tratado de manejar las exposiciones como colecciones, como si fuera una especie de moda, me doy cuenta que pinto una colección de alguna forma, una serie y la otra ya le cambio mucho el tono, el color, o la textura, sí veo como ciertos cambios, pero tiene que ver con mi estado de ánimo, porque siento mucho placer al ejecutar tanto lo figurativo como encontrar la abstracción, en mis piezas hay mezcla de ambas”.

ME GUSTA EXPERIMENTAR

¿Cuál es tu estilo?

Es un poco lo que he mencionado, no sé ni siquiera en qué estilo estoy, no es algo que me ponga así. Me gusta experimentar, tanto en lo abstracto, figurativo, hice una exposición que quise manejar abstracto, casi no se ve nada figurativo salvo la línea que forma una cuestión específica, cuando digo figurativo me refiero algo que cualquier ser humano es más identificable, no solamente manchas”.

¿Y tú identificación cómo se empata ahí?

A mí por eso me llama la atención lo abstracto, porque es algo que puede meter a la persona en una mayor reflexión, en interiorizar qué está queriendo decir esta parte, cómo se proyecta la persona viendo la pieza, realmente yo creo que para mí es importante lo que expreso en mi pieza, lo proyecto y lo expongo, pero eso es para mí, no le veo mucho sentido, incluso en explicar una pieza a otra persona, porque puede llegar a demeritar la pieza, porque la otra persona no ha estado observando otra cosa de acuerdo a su experiencia personal, si sienten otra cosa, pudiera hacer un corto circuito, prefiero que la persona tenga su propia experiencia, se me hace un lenguaje muy padre.

Esas expresiones que te distinguen, ¿cuáles han sido las que han tenido más trascendencia?

Creo que ha sido muy parejo en mi experiencia personal, los aplausos que he recibido en una cuestión figurativa y una abstracta ha sido similar, creo que tiene que ver más con el gusto de la gente. Puede ser que si lo vemos como más fríamente, la parte como abstracta ha generado mayor aceptación, un poco más. Yo no pinto para vender, sino para estar bien conmigo misma, estar tranquila y sobrellevar lo que se tenga que sobrellevar de acuerdo a mi experiencia de vida en ese momento. A veces sí he pensado que pudiera ser más comercial, pero no puedo, siempre cuando trato de empezar una pieza bajo esa línea, acabo traicionándome a mí misma, esa idea primaria y le meto algo no tan comercial”.

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DEPORTE/CULTURA

Waldo Saavedra, un artista que rechaza dogmatismos y extremismos: Hay una pauperización de la cultura

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Conciencia en la Cultura, por Gabriel Ibarra Bourjac //

(Segunda y última parte)

El pintor Waldo Saavedra hace treinta años decidió dejar su natal Cuba y convertir a Guadalajara y a México en su nueva casa. Llegó a los 29 años acompañando en una gira al trovador Amaury Pérez con la emoción de visitar un gran país que le fascinó y del que se enamoró.

Waldo hoy un artista con reconocimiento global, dice rechazar los extremismos y dogmatismos y recuerda que le hizo mucho daño en su época de adolescencia, pero aclara que sin embargo no lo ve con resentimiento. Se queda con lo bueno. Le hizo ser disciplinado, responsable y solidario, la parte humana sobre todo.

Nuestro artista de hoy señala que le gusta hacer cosas distintas, distinto no significa hacer cualquier cosa; le encanta el conceptualismo, pero el tema del conceptualismo hay que hacerlo con inteligencia, porque hablamos de arte no de vulgaridad del mundo, que es lo que no me está gustando.

Culturalmente hay una especie de pauperización, porque los intereses son otros, lo que me preocupa, porque soy padre, acabo de ser abuelo, las nuevas generaciones no todo está perdido, pero temo por eso, no me hago viejo, me hago más consciente”.

PINTAR A LETICIA

Waldo alcanzó la celebridad por haber pintado en Guadalajara quien al paso del tiempo se convertiría en la Reina Leticia de España, tiempos que recuerda gratamente, pero de lo que hoy ya no habla. Leticia tuvo una estancia en Guadalajara en calidad de estudiante.

YO VIVO EN EL PASADO”

El artista, que también en Argentina tiene una alta valoración, habla de las visiones encontradas de los cubanos por la ideología.

El asunto es vivir con ese lastre o vivir en el pasado. Yo vivo en el pasado. Por ejemplo, me ha pasado una cosa, creo que es la primera vez que lo voy a hablar así. Los cubanos tenemos como característica, manejamos las cosas desde un punto de vista muy extremista y muy político, desgraciadamente con los años, y en estos últimos años pensé que esa brecha se iba a ir disipando y ha sido todo lo contrario”.

Tengo compañeros de mi época de la primaria, la secundaria que no los recuerdo haciendo tanto énfasis en lo político, entonces habitaban un bando y ahora son habitantes del otro bando pero en una posición acérrima.

Uno tiene memoria, uno tiene íconos, uno tiene recuerdos y para mi esos recuerdos casi rozan lo sagrado, porque cómo vas a echar para atrás una parte de tu vida que fue bonita y eso es independientemente de la cuestión ideológica, te estoy hablando de íconos”.

LA PINTURA SOBRE EL CHE

No hace mucho hice una pieza, a mi siempre me impresionó mucho la imagen esa del Che muerto, hice una pieza con esa imagen a partir de la foto. Además, el título es “En el poder de los templos te querían muerto”.

A mi me molestó que algunos de mis amigos me cuestionaran porque yo seguía haciendo una alegoría al Che y con uno de ellos me encabroné y le dije: “mejor cállese la boca porque usted fue militante comunista y yo nunca lo fui” y hay cosas que para mi son símbolos de otro tipo y que son de otro tipo y en ese modo, esa cosmovisión que me he hecho, por eso me atrevo a decir que son cosas casi sagradas”.

EXPONER EN GUADALAJARA

Así recuerda aquel episodio que vendría a marcar su vida y su destino:

Llegué a Guadalajara, toqué dos o tres galerías, no tuve mucha suerte, hasta que llegué con Felipe Covarrubias, me pasó algo extraordinario, me hacen una cita con Felipe, lo visito, cuando llego a su oficina abre un cajón y me da unas revistas de cine cubano que yo había hecho la portada, me dijo, mira si quieres hacer una exposición lo más rápido posible la fecha que tengo es en enero, un mes malo, porque todos están gastados, pero si quieres lo hacemos y la hicimos.

Me fue de maravilla, a pesar de que era en enero. Empezamos a jugar, a ser el artista y su galerista, de las cosas más acertadas que hicimos fue ampliar los horizontes de forma rápida, me quedé a exponer en Guadalajara, lo hice en muchas partes de México, de ahí después nos fuimos a una feria en Bruselas, después le di la patada a la lata, me aparecí en la Argentina, estuve exponiendo, iba cada rato, porque me fue de maravilla, me pellizcaba…”

LA PERLA NEGRA DEL ARTE”

Lograste en corto tiempo el éxito y la valoración…

Fue muy acelerado todo, en México y sobre todo en Buenos Aires, me llegaron a catalogar como la perla negra del arte. Allá anduve exponiendo consecutivamente, me quedaba un rato, alrededor de unos 4 años, era muy seguido”.

Eres muy exitoso…

A veces la gente confunde el éxito con la deshumanización del hombre, no lo veo así. Soy muy crítico conmigo mismo y me doy el lujo de ser crítico con mis amigos, pero todo por el bien, no por andar jodiendo.

Tres décadas en Guadalajara desde 1989…muchas cosas han pasado en tu vida, se da la consolidación del artista…el reconocimiento…

Sí y me convertí en padre y ahora en abuelo. Una de mis formaciones estéticas más importantes que creo fue René Magritte.

Me gusta mucho el surrealismo y el surrealismo de Magritte se me hace super interesante porque hay una frontera que de pronto no sabes si es conceptual o surrealista, indudablemente uno de los ismos mas importantes que ha dado toda la historia de las artes visuales ha sido el surrealismo y el conceptualismo también, porque soy partícipe que las cosas no pueden carecer de una idea, hasta lo más simple debe de tener una idea.

¿Por qué? Porque si tu hayas las raíces de esa presentación, no te hace sentir o tener algo a parte que es. Me parece que los artistas debemos tener esa responsabilidad de mover las cosas mas profundas del ser humano.

En mí es algo que siempre voy a tratar de perseguir.

La buena vibra te jala…

Yo creo, uno tiene que ser buena persona y una de las cosas que tengo claro, no me gusta adularme, pero me gusta que eso pase, no adularme yo, pero a lo que voy que cuando mis amigos -y eso me lo han dicho otros amigos- recuerdan de otras épocas, de otros momentos, siempre me recuerdan en bien y eso para mi es tan importante, que te recuerden en bien y no como el típico cabrón que estuviste jodiendo, para mi eso es fundamental.

Es la siembra…

Sí, es lo que trato que mis hijos también hagan eso. Es que el ser humano no se puede olvidar que es ser humano.

A qué venimos a esta vida…

Exactamente. Ser émulo de grandes hombres es muy difícil, es difícil por la sencilla razón de que casi siempre los grandes hombres hay una gran dosis de sacrificio, empezando por Jesús, pero tampoco es difícil seguir ese lado ético, esa parte que lo fundamental es ser buena persona, ser amoroso y no un tipo que se la pase odiando. A mi la gente que odia no me gusta, te enferma el hígado, los riñones, el estómago y sobre todo el cerebro lo pierdes.

SIN PALABRAS”

¿Y lo de la reina Leticia?

Sin palabras.

Eso marcó tu vida de artista…

No, pero ya…

De eso ya no hablas…

No, hablé en ese entonces porque realmente fue demasiada insistencia de cómo se dio esa coyuntura, pero pienso que fue una circunstancia más feliz que otra cosa y la recuerdo con mucho cariño y ya.

Pero te digo, me pasan cosas raras y extrañas y así y la verdad he sido un hombre con suerte, no me puedo quejar de mi suerte.

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DEPORTE/CULTURA

Clausura 2022: Año nuevo, esperanza nueva

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Futbol, por Esteban Trelles Meza //

Cada año que comienza toda la humanidad mantiene viva la expectativa de la bienaventuranza, la positividad, alegría, ilusión y la esperanza de ser mejores en todos sentidos que el año que terminó, aun siendo para muchos de éxito y superación personal en deportes Sergio “Checo” Pérez, Saul “Canelo” Álvarez, Abraham Ancer y otros.

En el terreno futbolístico en este país tiene particularidades muy especiales donde la lógica no existe, dando paso de cierta manera a los logros imprevistos en la perspectiva generalizada, donde la sorpresa se da inusitadamente.

El campeón Atlas es una prueba inequívoca de nuestro dicho, cuando nadie absolutamente pensaba o creía que pudiesen obtener el campeonato de Liga empezando por sus propios aficionados, incluyendo la mayoría de periodistas deportivos, acostumbrados a los sinsabores, sumidos en una mediocridad que era parte de su propio conformismo que la FIEL inexplicablemente mantenía viva la afición de su equipo que a cuentagotas daban satisfacciones a lo largo de su intrascendente historia en cuanto a campeonatos se refiere.

El equipo Rojinegro a lo largo del segundo semestre del 2021 se mantuvo en los primeros lugares de la tabla general, que el suceso increíble en un equipo profesional mediáticamente poderoso como el América les otorgara a los tapatíos en bandeja de plata 3 puntos ganados en la “mesa” por estupideces de carácter administrativo al poner en la lista de suplentes un jugador que estaba en la tribuna, en un error infantil impropio de un equipo llamado grande (debieron correr al técnico).

Esta circunstancia fue clave para la conformación de la liguilla en puntos obtenidos que los atlistas obtuvieron el segundo lugar general empatados con el León que por diferencia de goles con los felinos se quedaron en ese lugar privilegiado, que se acrecentó en las primeras de cambio por la eliminación del América de manera humillante en su propio estadio Azteca por los “Pumas” de la UNAM, que estos acontecimientos representó para Atlas cerrar en casa todos sus encuentros, que por supuesto el jugador número 12 fue crucial y determinante.

Este 2022 existe la ilusión entre todos los equipos de obtener el campeonato de Liga, donde la suposición siempre existe con los equipos capitalinos, del norte y menor medida a los de Occidente del país, como favoritos naturales.

La primera fecha del 2022 contra todos los pronósticos no por el triunfo de “Pumas” contra Toluca sino por la contundencia de la misma (5 – 0), recordando la extraordinaria calificación de los universitarios viniendo de la nada eliminando al América y vendiendo cara la derrota ante Atlas.

Los grandes favoritos, como Monterrey, eliminado en las primeras de cambio, los “Tigres” que sucumbieron ante un equipo importante como lo es León, todos ellos con jerarquía reconocida sin olvidarnos de Santos, Toluca y Pachuca.

Existen equipos que a pesar de ser competitivos están en la medianía aclarando que no en la mediocridad que es completamente diferente en escuadras que han campeonado como Puebla, Necaxa, Tijuana y otros que luchan por serlo sin mayores atributos como Mazatlán, Bravos de Cd. Juárez, Atlético de San Luis, que por cierto tiene acciones el Atlético de Madrid de España y el jersey a rayas rojo y blanco, Querétaro que carecen de galardones en primera división y luchan por ellos.

Chivas de Guadalajara no proyecta, teniendo en Amaury Vergara su máximo enemigo en casa que lejos de rodearse de personajes referentes del equipo que amen y respeten sus colores y escudo, que para colmo se rodea de tipos nocivos, auténticos parásitos vividores que su padre Jorge (RIP) tenía al neófito de José Luis Higuera copiando con todo respeto el “estilo” de su patrón en la arrogancia, vanidad, prepotencia y provocador, que se peleaba contra todos (comentaristas, jugadores, aficionados, etc), que entre paréntesis de manera inverosímil la cadena internacional ESPN lo contrató de “comentarista”, con nula capacidad futbolística y su esencia que desapareció en un santiamén así como llegó se fue. Un paso efímero.

En este momento pese al vividor de Ricardo Peláez y el tampiqueño Mariano Varela que cobran por nada como directivos de papel, “Chivas” tiene un equipo más que competitivo para pelear el campeonato con cualquiera, pero empecinados en tener a los falsos goleadores Ángel Zaldivar y Carlos Cisneros desprendiéndose de un jugador sobresaliente como Uriel Antuna, medallista olímpico que en selección mayor siempre cumple con etiqueta de gol al ser extremo derecho de gran velocidad, pero que al ser muy exigentes de repente los centros al corazón del área enemiga no terminan en sus compañeros, y extrañamente el estupendo lateral carrilero por izquierda Alejandro Mayorga al 2 por 1 en el trueque “extraño” con Roberto “Piojo” Alvarado, también medallista olímpico cruzazulino que no lo vemos por encima de los tapatíos.

Por ultimo, para los que no creen en la jetatura e intromisión del influyente América basta decir del “zafarrancho” que armó el técnico argentino Santiago Solari, invadiendo el terreno de juego de manera airada, manoteando al aire en un reclamo sin sentido expulsado y “castigado” con un solo encuentro de suspensión (mínimo 4 partidos).

En síntesis la mayoría de equipos establecidos pueden ser campeones esta temporada peleando con todo Guadalajara y Atlas.

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DEPORTE/CULTURA

Waldo Saavedra y su admiración por García Márquez: Pinta Cien años de soledad con dimensión universal

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Conciencia en el arte, por Gabriel Ibarra Bourjac //

(Primera de dos partes)

La obra literaria cumbre del escritor colombiano Gabriel García Márquez, Cien años de soledad, la pinta el maestro de la plástica Waldo Saavedra como un homenaje a su amigo. Puede ser su obra magna con dimensión universal. La pintura es de gran formato y mide 2 metros por 1.95.

Todo salió de una broma con «El Gabo» y que años después está a punto de hacerse realidad. Pretendía convertirse en un regalo para el también periodista con quien lo unió una gran amistad y que nació de la admiración que le profesó desde el momento que lo descubrió como el gran valor de la literatura latinoamericana.

Visitamos al maestro Waldo Saavedra en su paraíso terrenal que tiene en San Agustín, municipio de Tlajomulco. Vive rodeado de una naturaleza con un hermoso jardín lleno de plantas, flores y árboles, un ambiente propicio para la inspiración. Alí es donde pinta Cien años de soledad con dimensión universal.

Waldo, nacido en La Habana, Cuba, en 1961, alcanzó fama mundial por pintar a la reina Leticia de España, cuándo ésta visitó Guadalajara como estudiante. En ese entonces, cuando plasmó con el torso desnudo estaba muy lejos de imaginar lo que sería su vida en ese mundo de poder y glamour de las monarquías europeas.

Volviendo a la obra Cien años de soledad, Waldo así lo platica: “La pieza no está terminada, resulta que salió de esa broma que Gabo me dijo que se ponía a pintar y yo le dije que me pondría a escribir, para empezar la pieza me costó trabajo, la idea que manejé de un principio era hacer 100 años y que él la firmara, como un regalo para él, para mí la gratitud es importante”.

Sin embargo, el propósito no se pudo cumplir, toda vez que García Márquez muere en el 2014 y la obra estaba apenas en su etapa inicial.

La pieza fue a partir de una película que vi que se llama el Circo de Chaplin, me doy cuenta que estaba la clave en hacer la obra con personajes que tenían una amplia huella en la cultura universal, en el caso específico de Chaplin sabemos que no es latino, pero es universal, los niños cubanos tuvimos la suerte que crecimos con Chaplin, casi siempre lo ponían”.

Y en efecto, en ese gran formato, aparecen personajes de todo tipo que por sus acciones buenas o malas, se han hecho presentes en los últimos 100 años, tanto en América Latina como en el mundo. Es la cosmovisión que distingue al propio Waldo Saavedra.

Un día, hablando por teléfono con Gabo le pregunté que si le pongo quién sería él de los personajes de Cien años de soledad, me dijo el Coronel Aureliano Buendía. Empiezo el cuadro, cuando me doy cuenta que se tornaba compleja la novela, porque no es una ilustración de la novela, es una interpretación haciendo una realización con otras obras”.

ASÍ LO PLATICA

Reflejas una cosmovisión universal en esta pintura…

Sí, muy personal, desde el punto de vista un resumen muy propio. Alguien me dijo que esto era como otros 100 años de soledad y tienen toda la razón del mundo. El tema está que se me fue complicando, la tela no me alcanzaba, hice mucha síntesis, entonces voy a subir al borde superior de la obra, voy a doblar por detrás de la madera y en vez de tela, va a terminar la obra. Originalmente la obra terminaba, en su concepto, Macondo desaparece, pensaba que cuando terminara de pintar por esas cosas de capricho vandálico, pensaba hacer todo un movimiento expresionista en la parte superior de la obra, parte de toda esa imaginería tapada, la gente se erizaba, incluso mi mujer decía que no se podría hacer.

Como esto ha ido creciendo, ahora cuando le de vuelta a la pieza, irá entre 30 centímetros figurativo, hay una cosa conceptual, cuando termine esa parte le pegaré de brochazos por detrás, será una obra pintada por ambas caras, como los discos. Mi pretensión es ponerla a mitad de salón con un espejo arriba”.

PAUPERIZACIÓN DE LA CULTURA

Algo diferente que no se ha visto…

Me gusta hacer cosas distintas, de eso se trata. Distinto no significa hacer cualquier cosa, porque la gente ha confundido eso, para mí el conceptualismo me encanta, en ello va implícito una inteligencia tremenda, pero el tema del conceptualismo, es que hay que hacerlo inteligentemente, porque de lo contrario, hablamos de arte, no de la vulgaridad del mundo, que es lo que no me está gustando”.

Culturalmente hay una especie de pauperización, porque los intereses son otros, es más, no creo que ni siquiera saben cuáles son los intereses, es una cuestión de aparentar ser lo que no se es, eso me preocupa, porque soy padre, acabo de ser abuelo, las nuevas generaciones no todo está perdido, pero temo por eso, no me hago viejo, me hago más consciente”.

De las grandes emociones que te ha tocado vivir…

Creo que hay un montón, pero cuando me encontré con el Gabo la primera vez en la prepa me decían que yo era un personaje de 100 años de soledad, me voló la cabeza. El día en el que murió Fidel me encuentro a un amigo de la época por casualidad, en una banqueta, me dice Waldo qué haces acá, le dije vine al entierro del rey. Son relaciones que hago con cosas que te toca vivir”.

¿Qué le falta a la obra que dices que no está terminada?

La pieza no está terminada porque resulta que salió de esa broma que Gabo me dijo que se ponía a pintar y yo le dije que me pondría a escribir, para empezar la pieza me costó trabajo, la idea que manejé de un principio era hacer 100 años y que él la firmara, como un regalo para él, para mí la gratitud es importante.

¿Esa visión es a nivel mundial?

Lo veo a nivel mundial, un retroceso en el sentido que importan más las cosas banales. Recuerdo cuando era niño, llegaba un vecino con un coche que compraba, siempre preguntaban cuántos caballos de fuerza tenía, cuántos cilindros, si era cómodo, lo último que preguntaban era cuánto costaba, ahora es al contrario, ves el coche y dices vale tanto, eso me preocupa, porque una vez un amigo y yo tuvimos una discusión, porque argumentaba que en Estados Unidos había una gran cultura, que desde la segunda guerra mundial mucha gente se mudó, se han gestado movimientos culturales tremendos, pero lo que no entiendo es que no se copia lo bueno, solo lo más jodido, quizá porque es más fácil”.

LA EMPEZÓ A PINTAR EN 2013

¿Hace cuántos años iniciaste la obra?

Si mal no recuerdo en el 2013, la aceleré muchísimo, el Gabo murió en el 2014, le tocó ver la parte de abajo en fotografía. Estuve con el Gabo un mes antes que se muriera, me pasó una cosa tremenda ese día, tiene que ver con la obra”.

¿Cuál será el destino de la obra?

«No sé. Me han hecho un montón de ofertas tentadoras, pero vuelvo a lo mismo, no es una cuestión de valor, aquí hay más principio que valor, para mí es importante, lo tengo que madurar bien, lo tengo que pensar bien, porque siempre pensé que podía estar en algún museo, después me quedé pensando, que si se va a un museo fuera de México no vivirá en México, esa es mi gran bronca, a mí me gustaría que se quedara aquí».

«Hace unos años hice un mural para la Cineteca de la Universidad de Colima; alguien muy desacertado me dijo que es como para que esté en Nueva York, le dije que por qué todo tiene que estar allá, es mejor que vengan a ver y que nosotros también vayamos a ver. Me parece que esa actitud patriotera (sic), de patio trasero, la deberíamos quitar, yo la eliminé hace mucho tiempo, porque habitamos una gran cultura, tuve la grandísima suerte que cuando decidí vivir fuera de Cuba fue en México y no en otro lugar».

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