Connect with us

JALISCO

En una década toma la presidencia de México: Morena, con el liderazgo de AMLO aplasta a la partidocracia tradicional

Publicado

el

Opinión, por Pedro Vargas Ávalos //

(Segunda parte) El más joven partido nacional es el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), creado en 2011 como una asociación civil dedicada a impulsar la democracia y la defensa de la soberanía de México, teniendo como líder al actual presidente de México, Lic. Andrés Manuel López Obrador.

Este dirigente de oposición, desde 1994 en su natal Tabasco enarboló principios democráticos, nacionalistas y de redención social. Si bien fue priista desde 1976 con el poeta Carlos Pellicer, y enseguida con Leandro Rovirosa Wade, fuerte impulsor del indigenismo (1977-82), con el avanzado Enrique González Pedrero, se sumó entusiasta y en su administración dirigió acciones sociales que lo llevaron a dirigir (1983) al priismo en su Estado, lo cual hizo con espíritu tan confrontado al corporativismo tricolor -que lo acusó de socialista-, que hubo de salir de la dirigencia y emigrar al DF. Escribió dos libros y su tesis, revelando su credo mexicanista.

En 1988 se suma a la corriente democrática que buscó democratizar al PRI, lo que, al no lograrse, se transformó en el Frente Democrático Nacional, movimiento que lo proyectó como candidato a gobernador de su tierra, la que recorrió y alertó sobre el clima de autoritarismo y represión que imperaba.

En 1989 participa en la creación del PRD y él lo dirige estatalmente en Tabasco. En los comicios de 1991 hubo tal cúmulo de fraudes, que Andrés Manuel decidió realizar una protesta denominada “Éxodo por la Democracia”, en la que encabezó una marcha a pie que inició en Villahermosa —capital de Tabasco— el 25 de noviembre de 1991 y concluyó en la Plaza de la Constitución de la Ciudad de México el 11 de enero de 1992, con un discurso ante 40 mil simpatizantes: se acordó con el gobierno federal se anularan varias elecciones municipales y la renuncia del ejecutivo tabasqueño.

Ese año se sumó a Heberto Castillo, quien compitió para gobernar Veracruz. Para 1994 volvió a ser candidato para ejecutivo de Tabasco, compitiendo contra Roberto Madrazo, quien, con exceso de recursos, trampas y apoyos federales, se hizo del triunfo electoral.

El 22 de abril de 1995, López Obrador inició la Caravana por la Democracia, marcha hasta la Ciudad de México, ampliado su defensa no solo de la democracia sino de los recursos de la nación, especialmente del petróleo. Ya curtido en la lucha oposicionista, dirigió al PRD (1996-1999) partido al que hizo la segunda fuerza política en la Cámara de Diputados, primera del DF y conquistó algunas entidades federativas.

Luego el mismo fue gobernador del DF por el PRD (2000-2005) venciendo al panista Santiago Creel. Amlo criticó duramente al régimen priista por haber auspiciado el FOBAPROA; publicó su sexto libro “Un proyecto alternativo de nación: Hacia un cambio verdadero”, e instauró las pensiones para adultos mayores, lo que junto a su singular labor en el DF, le dio suficiente perfil para aspirar a la presidencia de la república, por lo que sus adversarios (encabezados por Fox y los priistas) le instrumentaron el desafuero, culminado en abril de 2005.

Fueron connotados defensores de AMLO no solo su partido y dirigencias, sino los escritores Carlos Monsiváis y Elena Poniatowska, y junto a ellos, miles y miles de ciudadanos. El ministerio público se desistió de su acción, el procurador de justicia federal renunció y AMLO quedó en posición de llegar a la candidatura presidencial, desplazando a Cuauhtémoc Cárdenas.

Luego vino la elección de 2006, que para muchísimos observadores fue un fraude para impedir que la izquierda arribara al poder; entonces el triunfo se le dio de manera ajustadísima (menos de uno por ciento) al panista Felipe Calderón, quien al responder una pregunta de la periodista Dennisse Maerker, quien le indicaba lo turbio del proceso (recordemos que increíblemente el IFE autorizó una campaña contra Amlo, diciendo que “era un peligro para México” y se adjuntaba una foto del venezolano Hugo Chávez) atinó en contestar: “como dicen en mi tierra, ya si ganó, haiga sido como haiga sido”.

La evidente confabulación del IFE, el Tribunal Electoral, la Presidencia de la república, el Consejo Coordinador Empresarial, etc., contentos porque no se autorizó el conteo “voto por voto casilla por casilla” hicieron que Amlo pronunciara la frase “Al diablo con sus instituciones”. Vino la toma de la avenida Reforma y el establecimiento de un “gobierno legítimo” del cual fue Amlo su presidente, según lo aprobaron sus partidarios en un monumental mitin en el zócalo de la capital el 16 de septiembre; la protesta del cargo sería el 20 de noviembre.

El gabinete que lo acompañó tenía entre otros miembros, a José Agustín Ortiz Pinchetti, Bernardo Bátiz; Octavio Romero Oropeza, Claudia Sheinbaum Pardo y Bertha Luján Uranga (madre de Luisa María Alcalde). El suceso se tomó por sus organizadores como el medio pacífico para evitar que la exacerbación socio-política estallara violentamente.

Con lo anterior, queda referido el profundo movimiento que precedió a la fundación de MORENA el 2 de octubre de 2011, año en que Calderón y su “Guerra contra el narcotráfico” habían puesto de relieve la vulnerabilidad de las instituciones -policíacas, militares y políticas de seguridad mexicanas –infiltradas o de plano cooptadas por el hampa, según se comprobó en el proceso contra Genaro García Luna– sino también el nivel de penetración social que los cárteles tenían en muchas regiones del país. Ahora, AMLO fue candidato del “Movimiento Progresista”, conformado por MC, PRD, PT y los flamantes morenistas, frente al inflado priista Enrique Peña Nieto y una panista desamparada, Josefina Vázquez Mota.

Así se llegó a los comicios presidenciales de 2012, confeccionados por las oligarquías mexicanas, la complacencia del PRIAN y la complicidad del gobierno calderonista. Ya sabemos que el priista Enrique Peña Nieto, preparado por los oligarcas mencionados, obtuvo el triunfo por compra de votos. Amlo señaló y no reconoció como legal el hecho, declarando: “Aunque nos sigan atacando y nos acusen de malos perdedores, de locos, de mesiánicos, de necios, enfermos de poder y otras lindezas, preferimos esos insultos a convalidar o formar parte de un régimen injusto, corrupto y de complicidades que está destruyendo a México”. (Milenio, 31 agosto 2012). Dos semanas después se desliga definitivamente del PRD y se dedica a Morena, -transformada en asociación civil el 20 de noviembre inmediato- y defender el ramo energético, amagado por el Pacto de México y el entreguismo peñanietista, respaldado por el PRI, PAN y PRD.

EN 2014 MORENA ES RECONOCIDO COMO PARTIDO

Para el uno de agosto de 2014, Morena fue reconocido por el INE como partido político nacional. De esa forma Amlo se preparó para ser por tercera vez candidato presidencial, declarando el 13 de noviembre de 2016 a “Sin Embargo”, en la finca familiar “la Chingada” de Chiapas, que “Si el pueblo de México se manifiesta en 2018 por un cambio de fondo y me da su confianza” trabajaría con ahínco inspirado por Morelos, Juárez, Madero y Lázaro Cárdenas, “ pero si la mayoría de la gente dice que no me quiere gobernando o los de la mafia del poder nos lo impiden, entonces sí me iría literalmente a La Chingada”.

El domingo uno de julio de 2018, con un 53.19 % de votos, el pueblo de México llevó al poder ejecutivo federal al primer aspirante de izquierda, Andrés Manuel López Obrador, seguido por el panista Ricardo Anaya con 21.27% y alejado el tricolor J. Antonio Meade con el 16.41%.

El uno de diciembre asumió su cargo y desde entonces, a pesar de la férrea oposición del prianismo y los restos del perredismo, las oligarquías, casi todos los medios de comunicación tradicionales, muchísimos empresarios (nacionales y extranjeros) así como sectores conservadores de la sociedad, agraviada la situación por la pandemia del COVID y los acosos del gobierno gringo de Trump, el lopezobradorismo se ha sabido ganara las mayorías populares, lo cual se ratificó en los comicios presidenciales del 2 de junio, cuando su candidata Claudia Sheinbaum, se alzó con un aplastante triunfo de casi 36 millones de votos (casi 60%) sobre la aspirante del PRIANRD, Xóchitl Gálvez, que apenas logró el 27.45% y el aspirante de MC, solo un modesto 10.32%.

A ello debemos agregar que los partidarios de la Cuarta Transformación (4T) le dieron la mayoría calificada en las cámaras baja (diputados) y casi también en la alta(senado); el gobierno de la ciudad de México, que sumados a los Estados ya ganados, ahora en total 24 Entidades federativas de 32, estando pendiente aún la de Jalisco, que se busca se declare nula, y la inmensa mayoría de congresos locales, se puede afirmar que están en la cumbre.

En cambio, los partidos de oposición se ven en severos predicamentos: el PRD, ya perdió su registro. El PRI, relegado a partido chico, aturdido en un pleito feroz por su control, entre viejos cuanto destacados militantes y su actual dirigente -Alejandro Moreno- llamado “Alito”, con acusaciones diversas de abusos, enriquecimientos ilícitos y malversación de fondos, que tortuosamente quiere perpetuarse en la presidencia del partido.

“Bajo su mandato, que ahora trata de prolongar hasta 2032 retorciendo los procesos legales, el PRI ha perdido todo lo que podía perder: los territorios que antaño fueron del tricolor, incluido el Estado de México, incluido su propio Estado, Campeche…las últimas elecciones, que han dejado su bancada en los huesos, tanto en el Senado como en la Cámara de Diputados; millones de militantes, de base y de renombre, han tomado otros rumbos.

En estas últimas semanas, el partido es apenas un club privado” (El País, 13-VII-2024), lo que da credibilidad a la sentencia que pronunció Aurelio Nuño Mayer, ex Secretario de Educación Pública: “Alito será el sepulturero de uno de los partidos más importantes de México. (…) Perdió la brújula”. (Milenio, 12-VII-024).

Por lo que ve al PAN, basta con presenciar la discusión entre su dirigente Marko Cortés, el expresidente Felipe Calderón y Javier Lozano (sapo de pus) quien lo insultó con palabras soeces, como “cobardía” por no defender a Genaro García Luna, “por eso estamos tan jodidos”, precisando que era pésimo dirigente. Entonces contestó Markitito, diciéndole que hablaba así enojado porque no se le concedió una curul. En redes sociales, Calderón reprochó a Cortés por no haber inscrito para legislador a un destacado panista, y en cambio él si se auto incluyó a pesar de ser uno de los peores oradores, y como “presidente del PAN, el que más daño le ha hecho en la historia a ese partido…” Cortés, enojoso le dijo que él -Calderón- dejó sola a la aspirante Josefina Vázquez Mota, y luego le pidió explicaciones sobre Genaro García Luna, causa según él de la caída electoral, husmeándole al expresidente, ¿o no te enterabas de lo que sucedía en tu gobierno?” (El Financiero, 2-VII_024). En una misiva, 13 exgobernadores y militantes del PAN, entre los que destacan Francisco Ramírez Acuña, Francisco Barrio Terrazas, Fernando Canales Clariond y Juan Carlos Romero Hicks, enviaron una carta contundente a Marko Cortés, planteándole “renovarse o bien, irse”.

En cuanto a los demás partidos, con dueños de su padrón limitado y acaparadores de jugosas prerrogativas, no tienen otro sendero que seguir siendo “pedacera”, así se ofrezcan como tercera vía (MC) fallida, opciones de izquierda ilusa (PT) o no ser -cual lo expresó el periodista Julio Hernández: ni partido, ni de verdes; ni mexicanos, ni ecologistas, es decir “el partido de las cuatro mentiras”. Eso sí, jugosa maquinaria para el niño verde y sus contlapaches.

Por ello concluimos: So pena de palidecer aún más, los partidos políticos mexicanos, deben reestructurarse, empezando por transparentar los métodos de afiliación y adhesión, refrescar sus declaraciones de acción y de principios, fortalecer los procesos de democracia interna y trabajar en procesos de formación política. En pocas palabras, ganarse la confianza del pueblo, formar cuadros genuinos y renovarse integralmente a fondo, o en contrapartida, prepararse para extinguirse. De tal magnitud es el marasmo de la partidocracia azteca.

Continuar Leyendo
1 Comment

1 Comments

  1. Pingback: Morena, con el liderazgo de AMLO aplasta a la partidocracia tradicional – Semanario Conciencia Pública - revolucionsinarmas

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

JALISCO

Mirza vs Frangie: La caja china naranja y el nuevo orden político en Jalisco

Publicado

el

Crónicas de Pacheco, por Daniel Emilio Pacheco //

La política jalisciense tiene una insana fascinación por la prestidigitación mediática. Ciertos actores, discípulos aplicados del arte de López Obrador —aplicador impecable de esta estrategia— manejan con maestría la conocida táctica de la caja china. Esta estrategia, tan vieja como efectiva, consiste en esconder un escándalo incómodo bajo otro de mayor ruido, para que la opinión pública cambie rápidamente de víctima y olvide el primer agravio.

Cuando las llamas políticas amenazaban al gobierno de Pablo Lemus Navarro, por la aparición del siniestro rancho Izaguirre, convertido por la barbarie en un campo de entrenamiento para desaparecer personas, era imperioso un escándalo distractor. Entonces, como invocado por arte de magia, apareció el sorpresivo ataque de Juan José Frangie Saade, alcalde reelecto de Zapopan, contra Mirza Flores Gómez, dirigente estatal de Movimiento Ciudadano (MC).

Resultó extraño que Frangie —quien ni siquiera figura oficialmente en el padrón del partido según el registro consultado— lanzara tan abierta y frontal crítica contra Flores Gómez. Él mismo ha reconocido, con cierta altanería, que su estructura nunca necesitó del partido para ganar elecciones desde 2015 hasta 2024. Entonces, ¿por qué semejante ataque frontal en estos tiempos?

Frangie acusó a Mirza de haber secuestrado al partido, bautizándolo de manera sarcástica como «Mirza Ciudadana», alegando que ella lo utilizaba para beneficio propio y de su círculo íntimo. También reclamó que la dirigencia estatal ignoraba sistemáticamente a Zapopan, municipio crucial que él gobierna y que más votos le ha aportado a MC. La acusación, más que un reclamo orgánico, pareció un acto planeado, casi quirúrgico, para descalificar anticipadamente una posible reelección de Mirza al frente del partido.

La primera lectura de este conflicto apuntó a una abierta declaración de guerra entre el grupo Coparmex-Lemus, representado por Frangie, contra el grupo Jalisco, es decir el alfarismo, del cual Mirza es destacada integrante. Con Alfaro en su exilio dorado en Madrid, muchos interpretaron esto como el preludio del fin de la era alfarista, anunciada y acelerada por el grupo zapopano.

Pero más allá de la primera lectura se dibuja otra interpretación más sutil y, quizá, más precisa: la intención real de Frangie pudo haber sido frenar un posible «albazo» por parte de Mirza Flores para asegurarse otros tres años en la dirigencia estatal, manteniendo así el control del partido en manos del grupo alfarista. La maniobra buscaba, pues, obligarla a negociar, abrir el juego político y detener cualquier tentación hegemónica.

Frangie, en sus declaraciones iniciales, no escatimó descalificaciones hacia Mirza. La tachó de protagónica e interesada en su bienestar personal, dejando una estela venenosa de desconfianza hacia su liderazgo. Sus palabras fueron armas calculadas para minar cualquier aspiración de Flores Gómez a permanecer al frente del partido.

Sin embargo, el «descontón» a Mirza, como fue calificado por algunos medios, venía del hombre más cercano al gobernador Lemus, levantando dudas legítimas sobre si el ataque fue iniciativa propia de Frangie o un encargo preciso desde el despacho principal del Palacio de Gobierno.

En medio de esta tensión, se produjo una reunión urgente convocada por el propio Lemus. El gobernador, rápidamente asumido como nuevo «líder moral» de MC tras el aparente fin político de Alfaro, convocó a los protagonistas del conflicto. En ese cónclave, se decidió cerrar filas y establecer una especie de tregua armada. La reconciliación aparente buscó evitar fracturas mayores, especialmente considerando que las elecciones al interior de MC Jalisco están ya a la vuelta de la esquina.

Con esta jugada, Lemus confirmó tácitamente su nueva posición como cabeza absoluta de Movimiento Ciudadano en Jalisco, aunque públicamente repite que no milita en el partido. Esta ambigüedad calculada, tan propia del estilo de los políticos contemporáneos, permite a Lemus moverse con comodidad entre su rol institucional y su nuevo liderazgo político.

Quien primero le puso la corona a Lemus fue Gerardo Quirino Velázquez, alcalde de Tlajomulco, al afirmar que la era Alfaro había terminado. Frangie inmediatamente secundó esta posición, sumándose a la nueva narrativa que busca enterrar definitivamente la influencia alfarista y afirmar la hegemonía del lemusismo.

En el reajuste político, los premios no se hicieron esperar: MC Zapopan quedó en manos de Naraly González, leal a Frangie, y MC Guadalajara en las de Fabiola Cuan, cercana a Lemus. Ambas posiciones revelan cómo, tras el escándalo y el posterior cierre de filas, los puestos clave se distribuyeron estratégicamente entre los aliados del gobernador y del alcalde zapopano.

La táctica funcionó impecablemente en lo político-partidista. La caja china, que comenzó con el enfrentamiento entre Frangie y Mirza, intentó desplazar de los titulares al escabroso asunto del rancho Izaguirre. No se logró de forma total, a pesar de que los medios leales al gobernador lo intentaron, pero dejó buenos resultados políticamente al grupo de Pablo Lemus.

Con esto, Lemus consolida su liderazgo político, y Frangie fortalece su posición como interlocutor privilegiado, asegurando para los zapopanos cuotas importantes en el partido. La crisis fue, pues, tan real como estratégica. Una maniobra digna de los discípulos más avezados del arte de López Obrador, maestro indiscutible de las artes oscuras de la política mexicana.

Al final, en este teatro político, lo que quedó claro es que la corona naranja tiene nuevo dueño y que, en esta historia, como en tantas otras, el poder sigue moviéndose tras bambalinas. Mientras tanto, la democracia, o lo que queda de ella, sigue siendo “meneada estratégicamente” a conveniencia de los intereses particulares de quienes dirigen los destinos políticos de Jalisco.

En X @DEPACHECOS

Continuar Leyendo

JALISCO

Guadalajara, la disputa que viene

Publicado

el

De Frente al Poder, por Óscar Ábrego //

“Será Merilyn Gómez Pozos la candidata de Morena”.

“A Ricardo Villanueva lo perfilan como sucesor de Mario Delgado al frente de la Secretaría de Educación”, me asegura una fuente bien enterada al comentarme sobre la postulación guinda al gobierno municipal de Guadalajara.

De acuerdo a esta información, la presidenta de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública de la Cámara de Diputados Federal, tiene el camino despejado para dirigirse con cierta tranquilidad hacia la candidatura de la alcaldía tapatía.

Así, de confirmarse lo anterior, entonces se explicaría por qué varios equipos que en principio se veían incompatibles iniciaron los trabajos relativos a darle forma a su proyecto.

De hecho, me enteran de que líderes sociales y empresariales comenzaron labores de vinculación con la precitada legisladora.

Dicho de otra forma, todo apunta a que en breve habrá señales más notorias de que la ex coordinadora de la campaña presidencial en Jalisco, encabezará las pretensiones morenistas de conquistar la capital política de nuestra entidad.

Pero mientras en el lado del Movimiento de Regeneración Nacional el panorama parece aclararse, en MC nubes oscuras se posan sobre la ciudad.

Personajes que conocen las entrañas naranjas me dicen que en Palacio de Gobierno dejaron de ver con buenos ojos la probable reelección de Verónica Delgadillo.

Al respecto, hay quien afirma que suenan dos nombres que tendrían la venia de la nueva nomenclatura partidista: Priscilla Franco y Salvador Zamora.

Y aunque todavía no se tiene plena certeza del motivo por el que la actual alcaldesa habría perdido la simpatía y el respaldo político del círculo más cercano a Pablo Lemus, me confían que existen dos razones principales: una, que aún sostiene una evidente lealtad a Enrique Alfaro; y dos, que ha dado muestras suficientes de que no desea alinearse a los criterios que mueven al hoy gobernador.

De ser verdad, entonces estaríamos en condición de suponer que la disputa por Guadalajara viviría sus momentos más intensos en el epicentro de Movimiento Ciudadano.

En X: @DeFrentealPoder

*Óscar Ábrego es empresario, consultor en los sectores público y privado, escritor y analista político.

Continuar Leyendo

JALISCO

Retroceso en la transparencia

Publicado

el

Luchas Sociales, por Mónica Ortiz //

Ante la crisis que azota a nuestro país y a Jalisco, marcada por las transiciones gubernamentales, los cambios drásticos como la desaparición de los sistemas de transparencia y sus órganos garantes, la incertidumbre en las relaciones con nuestro vecino país del norte, la innegable crisis de desapariciones y el horror del crimen organizado, cuya presencia en regiones y comunidades es innegable, así como su infiltración en sectores sociales, los mexicanos estamos en vilo.

En medio de estas terribles circunstancias, se suma la extinción oficial de la transparencia en México y en los estados para tener una transición hacia un nuevo modelo, en un contexto donde cientos de acontecimientos exigirán la obligación de informar y el ejercicio del derecho a saber.

En este sentido, y ante la publicación en el Diario Oficial de la Federación del decreto por el que se expiden la Ley General de Transparencia y Acceso a la Información Pública; la Ley General de Protección de Datos Personales en Posesión de Sujetos Obligados; la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares; y se reforma el artículo 37, fracción XV, de la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, es el nacimiento del nuevo sistema de transparencia en el país.

Sumamente criticado, pues preocupa la eliminación de principios e interpretaciones, se asegura que las leyes aprobadas representan un retroceso significativo en la protección de los derechos de acceso a la información y la protección de datos personales.

Ante el desastroso panorama del desmantelamiento de más de veinte años de transparencia y rendición de cuentas, pilares del derecho de la ciudadanía a saber y ser informada, actualmente nos toca presenciar la transición hacia un nuevo modelo que, paradójicamente, llevará por nombre «Transparencia para el pueblo».

No obstante, sería más preciso si incluyera la palabra «a modo», pues resulta evidente que la nueva legislación busca suavizar y aligerar la carga de obligaciones y responsabilidades inherentes al derecho de acceso a la información pública, dejando lagunas y ambigüedades.

Además, elimina principios constitucionales e introduce figuras legales que permitirán restringir el acceso a la información pública, como la «paz social» y los «daños al interés del Estado», podrían ser utilizados como criterios para reservar información. Por si fuera poco, se menoscaba la autonomía, la imparcialidad y la profesionalización de las autoridades de transparencia.

En este sentido, se presenta una resistencia y dura crítica social al gobierno federal por la supresión de un modelo de transparencia construido a través de más de dos décadas, perfeccionado bajo procesos legislativos que reformaban para construir y no para destruir, no como el del pasado 20 de marzo, que dio luz a las nuevas legislaciones en la materia que son incompatibles e incomparables a lo que gozábamos en materia de transparencia, que sin duda garantizaba el derecho a saber y ser informado sin la interferencia de gobiernos.

Hoy que los asuntos de transparencia gubernamental pasan a ser parte del mismo gobierno, son ellos quienes, ante las preguntas del pueblo sobre su actuar y sus obligaciones, responderán si tenemos o no derecho a la información solicitada, lo cual profundiza la concentración del poder y restringe derechos sociales, afectando la democracia.

En Jalisco, nos queda esperar animosamente que este gobierno respete congruentemente la construcción, el papel y la participación histórica que tuvo nuestra entidad en estas dos décadas de transparencia y rendición de cuentas, honrando la historia y las luchas sociales ganadas desde las trincheras de los muchos jaliscienses que actualmente son expertos, especialistas o defensores férreos del derecho al acceso a la información.

Que Jalisco mantenga su posición de puntero en materia de acceso a la información pública, protección de datos personales y rendición de cuentas, va a depender de los actores políticos locales, del Congreso local en la armonización de la ley, de la escucha abierta de la sociedad especializada en el tema, pero sobre todo de dejar a un lado la tentación de ir a favor del gobierno federal y marcar un estilo que deje claro que en Jalisco sí se respetará y se transitará a un modelo de sistema de transparencia local que no destruye ni restringe el acceso, que no limita la protección.

Esperemos que, ante las crisis actuales y la desaparición de la transparencia en México, por lo menos Jalisco se resista, elija no ser parte del retroceso en la materia, privilegie el derecho al acceso a la información y se pronuncie transparente por elección.

Continuar Leyendo

Tendencias

Copyright © 2020 Conciencia Pública // Este sitio web utiliza cookies para personalizar el contenido y los anuncios, para proporcionar funciones de redes sociales y para analizar nuestro tráfico. También compartimos información sobre el uso que usted hace de nuestro sitio con nuestros socios de redes sociales, publicidad y análisis, que pueden combinarla con otra información que usted les haya proporcionado o que hayan recopilado de su uso de sus servicios. Usted acepta nuestras cookies si continúa utilizando nuestro sitio web.