JALISCO
Dar batalla a la narcocultura: Debemos reivindicar a Jalisco ante las patrañas insidiosas

Opinión, por Pedro Vargas Ávalos //
Recientemente, se han difundido algunos embustes a costa de la gran fama —reconocida a los cuatro vientos— de Jalisco y sus habitantes. Es lamentable que no solo algunos dizque comentaristas se hayan valido de acontecimientos como el reciente sucedido en Teuchitlán, sino que también se traen a colación espectáculos bochornosos y hasta acciones de políticos controversiales, como el relativo a varios exgobernadores y alcaldes, quienes se destacaron por sus yerros como autoridad.
De medio mundo es conocido lo referente al lamentable suceso del supuesto campo de adiestramiento narco en la delegación teuchitlense de La Estanzuela. Eso generó una lluvia de noticias de todo tipo, pero que en general dejaba mal parado al exgobernador Enrique Alfaro y a las autoridades municipales. Para las madres buscadoras, el exgobernador es uno de los responsables.
Ligado al crimen organizado está el tema de los desaparecidos -grave problema a nivel nacional- ramo en que al Estado se le califica como el número uno del país; con ello, se agigantan los daños que proyectan una pésima imagen de Jalisco y sus gobernantes.
Por si lo anterior fuera poco, con días de distancia, se presentó un programa de corridos musicales, pero no de los cantos populares y tradicionales que dieron notoriedad a los jaliscienses, (en actividades como el cine nacional forjaron su época de oro), sino de esos móndrigos canturreos que se denominan “corridos tumbados”, los cuales son condenados no porque sean composiciones artificiosas, sino porque son una especie de apología de los delincuentes y sus típicos excesos.
Un artículo publicado hace unos días, menciona: “Paradoja jalisciense. Apenas el miércoles de la semana pasada, en el mismo auditorio -Telmex en Zapopan- del concierto de Los Alegres del Barranco, el Gobernador Pablo Lemus había considerado que con lo del Rancho Izaguirre “era tiempo de tocar fondo”. Pero -asegura el escrito antedicho-, “el fin de semana exhibió otra realidad”.
Es decir, la proyección de imágenes del líder de un grupo del crimen organizado durante un concierto de la banda sinaloense “Los Alegres del Barranco”, en un auditorio propiedad de la Universidad de Guadalajara, no solo fue apología de la criminalidad, sino exhibición indolente de autoridades y gentío ante el lamentable contexto de hechos reprobables suscitados en Jalisco. (Salvador Guerrero Chiprés, Sin Embargo, 1-04-2025).
Lo peor de la exhibición de tales manifestaciones “musicales”, a las que acuden miles de jóvenes, es que en sus textos se establece que los narcotraficantes son personajes de fama y dinero, por lo que sus seguidores y oyentes los pueden adoptar como modelos de triunfo.
Los jóvenes suelen deslumbrarse con la riqueza, el poder y los fáciles modos de vida, lo cual conforme esos corridos se logran en el ambiente extralegal, es decir, ilícitamente; pero para el carácter juvenil, eso no es más que un reto, el cual suelen asumir, autojustificándose en su mente inexperta, para de esa forma ser inducirlos a esa manera de encarar la vida, pues para ellos tal senda es un modo normal de movilidad y superación.
Pablo Lemus Navarro, el flamante gobernador que sucedió a Enrique Alfaro (quien se fue a España, tras entregar el poder), lamentó el espectáculo presentado en el Telmex por cultivadores de los corridos tumbados: a través de sus redes sociales, señaló el ejecutivo jalisciense que, tras lo ocurrido en el rancho Izaguirre, es ya tiempo de tocar fondo y salir unidos para no repetir tales tragedias. Luego enfatizó: “Lo visto en el concierto… va en la dirección opuesta. Todos tenemos que hacer lo que nos toca para dejar de normalizar la violencia. No debe suceder en este ni en ningún otro lugar de nuestro estado. En Jalisco estamos trabajando en todos los frentes para combatir cualquier manifestación de este tipo”. Eso es necesario que todos lo hagamos.
Sería imperdonable para los que nacimos o vivimos en esta hermosísima entidad federativa, permitir que esos asuntos, y los consiguientes infundios y falacias que se difunden, perjudiquen la estampa singular que Jalisco ha tenido desde tiempos inmemoriales.
Baste recordar que los aires de independencia aquí afloraron tempranamente con personajes como el sayulense Juan Antonio Montenegro (1769-1833), quien a fines del siglo XVIII -28 de septiembre de 1793- planeó la independencia nacional: descubierta su maquinación, fue enjuiciado, encarcelado y desterrado.
Después vino la conspiración del indio Mariano, tramada en Tepic -entonces parte de lo que hoy es Jalisco, llamada Intendencia de Guadalajara- y con implicaciones en Colotlán y hasta en la catedral tapatía; fue descubierta en enero de 1801 y sofocada cruelmente por el intendente y presidente de la Real Audiencia de Guadalajara, José Fernando de Abascal y Souza, quien tiene calle en la ciudad, no así los insurrectos.
Enseguida en esta urbe tapatía, se procesó al médico José María Herrera (padre de los ilustres Herrera y Cairo) por sus ideas libertarias (1809) y se le desterró. Poco antes, el ilustre jalisciense Francisco Primo de Verdad y Ramos, (1760-1808) dio lustre a las ideas de soberanía popular en la Ciudad de México; a consecuencia de ello, fue preso y luego asesinado.
En fin, también anotaremos que la segunda etapa de la guerra de independencia se llevó a cabo en Guadalajara, donde el padre de la Patria, don Miguel Hidalgo y Costilla, estableció el primer gobierno independiente mexicano, abolió la esclavitud y publicó el primer periódico libre mexicano, “El Despertador Americano”, el 20 de diciembre de 1810. Jalisco logró la independencia antes que México (el 13 de junio de 1821) y fue la cuna de la república federal, surgiendo como Estado libre y soberano el 16 de junio de 1823, lo que le ganó el título de “Hermano mayor de la federación”.
Fue teatro de la Guerra de Reforma, un jurista tapatío creó el juicio de amparo y el pionero de la revolución fue el esforzado jalisciense Manuel M. Diéguez. Finalmente, ya asolo mencionaré al talentoso Luis Manuel Rojas, autor de la ley del municipio libre, diseñador del proyecto de Constitución federal y presidente del Congreso Constituyente que la aprobó en 1917.
Con cuánta razón, tras los tristes eventos antedichos, el ejecutivo estatal ha ordenado el veto a cualquier presentación pública relacionada con la Administración estatal que haga apología del delito, precisando que se debe adoptar “una legislación tanto federal, estatal y municipal para prohibir este tipo de narcocorridos y de apología del delito; claro que es posible prohibirlos y todos tenemos que hacer nuestra parte” (El Universal, 1-04-2025).
Lo anterior es inaplazable, para evitar que a nuestro bellísimo Estado lo enturbien. Porque recordemos que, en todos los órdenes, ya culturales, políticos, jurídicos, periodísticos, artísticos, musicales, cívicos o de esfuerzos de prosperidad y proyección de México, Jalisco se ha distinguido estelarmente. Incluso en el mundo entero, al hablar del país, no puede pasarse por alto el tequila, el mariachi y las artesanías; o se desea visitar nuestra agraciada laguna de Chapala, a la espléndida Joya del Pacífico que es Puerto Vallarta o a nuestros emblemáticos pueblos mágicos; admirar la charrería y asombrarse con los notables lauros de nuestros deportistas.
Como se expresó el gobernador del Estado la noche del 3 reciente ante representantes de todas las fuerzas políticas jaliscienses: “Más allá de las diferencias, nos une una causa mayor: Jalisco y su gente. Porque cuando se pone por delante el bienestar de nuestro estado, no hay colores ni divisiones que valgan”. Es por ello-y muchas cosas más- que debemos reivindicar a nuestro Jalisco, desvanecer las patrañas que lo puedan manchar y por lo contrario, engrandecerlo aún más, para que al mismo tiempo que enorgullece a sus pobladores, fortalezca y exalte a la nación.
JALISCO
Pablo Lemus entrega el nuevo muelle de Las Ánimas

– Por Francisco Junco
Con el mar de fondo y el bullicio de turistas y comerciantes, el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus Navarro, inauguró este viernes el renovado muelle de Las Ánimas, en Cabo Corrientes.
La obra, que tuvo una inversión de 49.5 millones de pesos, promete dar un respiro a quienes dependen del turismo y mejorar la experiencia de quienes llegan a disfrutar de la costa.
El muelle luce distinto, losas nuevas, escaleras cómodas, barandales seguros y hasta un andador que conecta directo con los restaurantes y comercios de la playa.
“Es un muelle para que puedan desembarcar pangas, lanchas, yates de pequeño calado, con escaleras muy cómodas, para que, después, entren caminando directamente y puedan ir a los restaurantes (…) Vean qué chulada la playa de Las Ánimas”, dijo Lemus, sonriente, ante los presentes.
Para los locales, la obra significa más que concreto y acero inoxidable, es la oportunidad de atraer más visitantes, vender más pescado, más comida, más artesanías.
Joaquín Romero Bravo, alcalde de Cabo Corrientes, agradeció el apoyo al señalar que este muelle traerá beneficios directos a las familias que viven del mar y del turismo.
La gira del gobernador no se quedó ahí. En Puerto Vallarta, Pablo Lemus supervisó los avances del Nodo Vial Las Juntas, un proyecto clave que forma parte del plan de conexión con Bahía de Banderas y que busca aliviar el tráfico que a diario atormenta a quienes entran y salen del puerto.
Según el propio mandatario, por esa ruta circulan más de 35 mil autos cada día, de ahí la importancia de agilizar la movilidad.
El recorrido también incluyó una parada en el Estero El Salado, un área natural protegida que es orgullo de Puerto Vallarta.
Lemus invitó a la ciudadanía a visitar el lugar y valorar el manglar urbano más importante de América Latina, un espacio donde conviven cocodrilos, aves acuáticas y una diversidad de especies que mantienen vivo el equilibrio ambiental de la región.
La jornada dejó claro que el Gobierno del Estado apuesta por dos frentes, primero fortalecer la infraestructura turística y al mismo tiempo cuidar el patrimonio natural.
Entre obras de concreto y recorridos entre manglares, el mandatario reiteró que su administración seguirá apostando por proyectos que impulsen la economía sin descuidar la riqueza natural que hace de la costa jalisciense un destino único.
JALISCO
Acusa Lemus de corrupción a jueces y magistrados, por el revés a Colomos III

– Por Mario Ávila
Para el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus Navarro, el revés jurídico sufrido por la propiedad de 5.7 hectáreas de Colomos III, fue a causa de que algunos jueces «aprovechando sus últimos días en funciones, tratan de acabar su período corruptamente».
Lamentó que lo hagan afectando los espacios verdes, aunque sentenció tajante: «por ningún motivo permitiré que cercenen el predio de Colomos, es una batalla de colectivos a la que me uní hace muchos años».
En el tema legal, Lemus Navarro afirmó que la lucha no está perdida. «Quedan muchas instancias legales por dirimir, pero les doy mi palabra y mi compromiso, que nuestro bosque urbano se mantendrá intacto».
Días atrás, el gobernador Pablo Lemus, habló del proyecto urbano de 140 departamentos, que se pretenden construir en el polígono cercano a Patria y Acueducto, sobre lo que aseguró: «No se van a hacer, no lo voy a permitir, lo voy a impedir completamente porque eso está en una zona de protección hidrológica y tenemos que proteger a Colomos».
JALISCO
30 de agosto: Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas

– Por Redacción Conciencia Pública
Todos los 30 de agosto de cada año, el mundo conmemora el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, una fecha que adquiere un significado especialmente doloroso y urgente en México. Lo que a nivel global es un recordatorio, en nuestro país es una herida abierta que se agrava día a día.
Decenas de miles de personas han desaparecido, dejando un vacío inmenso y una búsqueda incansable que, en muchos casos, recae en las manos de sus propias familias.
Esta crisis humanitaria es un reflejo de la compleja y violenta realidad que vive la nación, donde la impunidad y la inacción de las autoridades han permitido que este delito persista y se expanda. En un día como este, es crucial recordar que cada cifra representa una vida, un sueño y una familia destrozada.
Jalisco, en particular, se ha convertido en el epicentro de esta crisis. El estado encabeza las listas nacionales de personas desaparecidas, una estadística alarmante que ha puesto a la región en el centro de la atención nacional e internacional. Las cifras oficiales, que superan las 15,000 personas desaparecidas, no logran capturar la magnitud del sufrimiento de quienes buscan sin descanso.
En los municipios de la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG) la problemática se vive con particular intensidad, con miles de casos que claman por justicia y verdad. Este panorama ha llevado a que los colectivos de búsqueda en Jalisco sean de los más activos y organizados del país, asumiendo una labor que corresponde al Estado.
![]() Glorieta de las y los desaparecidos en Guadalajara |
La desaparición forzada no es un fenómeno reciente. Si bien fue utilizada por muchos gobiernos de Latinoamérica como táctica contrainsurgente en los años 70 y 80, en el presente se ha recrudecido y se asocia principalmente con la violencia del crimen organizado, aunque también se han documentado casos con la participación de agentes del Estado como policías o soldados.
Las víctimas son, en su mayoría, hombres jóvenes, pero la problemática no discrimina y afecta a personas de todas las edades y géneros. En este contexto, las familias se enfrentan a una «doble desaparición»: la de su ser querido y la de la verdad, ya que el acceso a la justicia y a la información se ve obstaculizado por la burocracia, la corrupción y, en muchos casos, la revictimización por parte de las propias autoridades.
El desafío para las familias de los desaparecidos es monumental. Se han convertido en investigadoras, peritos, forenses y activistas, explorando terrenos peligrosos en busca de fosas clandestinas.
La lucha de los colectivos de madres buscadoras y familiares de desaparecidos no solo es por encontrar a sus seres queridos, sino también por preservar su memoria y exigir rendición de cuentas. Varios de ellos organizan marchas, misas y eventos conmemorativos para mantener viva la visibilidad del problema y presionar a las autoridades.
Estos colectivos de búsqueda, formados por madres, padres, hermanas e hijos, han demostrado una resiliencia inquebrantable ante la indiferencia y los riesgos que corren.
La crisis forense es otro de los grandes obstáculos en el camino hacia la verdad. Los institutos de ciencias forenses de todos los estados se encuentran rebasados, con miles de cuerpos sin identificar que se acumulan en sus instalaciones. Esta situación prolonga la agonía de las familias, que se aferran a la esperanza de encontrar a sus seres queridos, aunque sea para poder darles un entierro digno.
El dolor de no saber el paradero, de vivir en una incertidumbre perpetua, es una de las torturas más crueles que enfrentan. La falta de identificación y la demora en los procesos representan una forma de revictimización institucional.
Este día nota no es solo un recordatorio de una fecha, sino un llamado a la acción y a la empatía. Es una invitación a la sociedad mexicana a solidarizarse con las familias que buscan a sus desaparecidos, a exigir a las autoridades un compromiso real con la justicia y a no permitir que el silencio o el olvido se impongan.
Esta fecha nos recuerda que la lucha de los colectivos de búsqueda es, en esencia, la lucha de toda la nación por recuperar su humanidad.
ORIGEN DE LA CONMEMORACIÓN
El 30 de agosto fue establecido por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2010 para visibilizar este grave crimen, honrar a las víctimas y promover la búsqueda de verdad, justicia y reparación para ellas y sus familias.
La desaparición forzada es una violación de los derechos humanos que genera inseguridad y desamparo, y se utiliza para atemorizar a la población, siendo un crimen de lesa humanidad cuando es sistemática o generalizada.
Fue propuesto originalmente por la Federación Latinoamericana de Asociaciones de Familiares de Detenidos Desaparecidos (FEDEFAM) en 1981 y posteriormente adoptado por la ONU en 2010.
La Asamblea General de la ONU ha expresado en varias ocasiones su preocupación por el aumento de las desapariciones forzadas en diversas regiones del mundo y el hostigamiento a testigos y familiares de las víctimas, lo que llevó a la creación de esta jornada.