LOS PELOTEROS
Charros y la segunda vuelta

Deporte Rey, por Gabriel Ibarra Bourjac //
Ha iniciado la segunda vuelta de la presente temporada de la Liga Mexicana del Pacífico (LMP) y la novedad es que Mayos de Navojoa y Algodoneros de Guasave lograron quedar en el primero y segundo lugar, Charros en tercero y en el sótano Cañeros de Los Mochis, Águilas de Mexicali en el penúltimo y Venados de Mazatlán en el octavo lugar.
El tercer lugar de Charros le da tranquilidad y prácticamente le permite tener un pie en el play-off, toda vez que de los diez equipos son ocho los que pasan a postemporada.
BUENA PRIMERA VUELTA
Para Charros, por donde se le vea, ha sido una buena primera vuelta, considerando las circunstancias como inició la temporada, en las negociaciones entre el anterior grupo de accionistas y el que llegaba encabezado por la familia González Iñigo.
El grupo que conforma la nueva directiva había tomado el control del equipo gracias a la buena disposición de Armando Navarro, cuyo grupo accionario mantenía la administración del equipo, lo que permitió que no se interrumpieran los entrenamientos, previo al inicio de la temporada.
Armando se convirtió en el gran facilitador para que se pudiera dar la transición entre los que se iban y los que llegaban. Finalmente, el día que iniciaba la temporada 2021-2022 de la LMP fue cuando se dio oficialmente la compra venta del equipo.
La nueva directiva encabezada por José Luis González Iñigo, presidente del Consejo de Administración y su hijo Iñigo González Covarrubias, presidente ejecutivo de Charros y Juan Carlos González Iñigo, como asesor de cabecera, si bien llegó con los tiempos muy apretados, tuvieron la atingencia de tener buena comunicación con los jugadores y con el cuerpo técnico. Ray Padilla, que venía operando como gerente deportivo, en momento alguno interrumpió su tarea. Al mismo tiempo se integró Alberto González, quien venía de estar con los Naranjeros de Hermosillo, lo que le permitió reforzar al nuevo grupo.
Fue ratificado Roberto “Chapo” Vizcarra y arrancó la temporada. La vida interna del conjunto de Charros no fue alterada, brindándoles a los jugadores certidumbre y ahora vemos los resultados.
Los nuevos directivos tratan de estar muy cerca de los jugadores, así se ha dado la convivencia y así es como se tiene un buen club house y que se manifiesta con resultados saisfactorios en esta primera mitad de la temporada.
LA SEGUNDA VUELTA
Como lo comentamos en la anterior columna, se acercaba la conclusión de la primera vuelta y resultaba vital que Charros ganara la última serie que la tenía de visitante en Mazatlán, ya que eso le permitiría estar en los primeros lugares y sumar un buen número de puntos, lo cual logró al ganar la serie y quedar así en tercer lugar, empatado con Yaquis de Ciudad Obregón con 18 victorias y 14 derrotas, pero el dominio del equipo jalisciense sobre la tribu permitió aseguraran el tercer lugar.
Sorprende que en esta primera vuelta equipos tan experimentados como Tomateros de Culiacán y Naranjeros de Hermosillo quedaran a media tabla, quinto y sexto lugar. Seguramente mejorarán en esta segunda parte.
EL CUERPO DE INICIALISTAS
Sin la presión que tendrán otros equipos, Charros llega a la segunda vuelta con las condiciones para que pueda hacer ajustes e ir mejorando en las áreas en las que es más vulnerable y es su cuerpo de lanzadores inicialistas con la que ha batallado esta temporada; ha sido el bullpen el que lo ha sacado adelante.
Charros si quiere aspirar al campeonato tiene que mejorar su cuerpo de inicialistas, toda vez que fue el zurdo Orlando Lara el gran caballo que se echó el equipo sobre sus hombros al ganar 4 de las 18 victorias. El otro inicialista Jaime Lugo no ha respondido a las expectativas.
Roberto Vizcarra le ha brindado la oportunidad a varios lanzadores para que formen parte de su cuerpo de inicialistas, como Alemao Hernández que ha sido muy inconsistente, al igual que Adrián Guzmán e Irwin Delgado, quien el pasado sábado le dieron la bola para enfrentarse a Algodoneros de Guasave y no logró pasar de la segunda entrada. Muy pronto lo sacaron a palos.
Dentro de esos ajustes que viene realizando la directiva fue la integración de Javier Solano que en sus primeras actuaciones ha dejado buen sabor de boca y en esta segunda vuelta será de gran ayuda.
El zurdo Orlando Lara es una garantía, estaba programado para lanzar este sábado, sin embargo, de última hora se cambió de lanzador por algún malestar en el brazo, me dicen que no parece ser de fondo, pero prefirieron no exponerlo y realizar un chequeo.
Para llegar al play-off será, pues, muy importante la consolidación del cuerpo de lanzadores de Charros, toda vez que la ofensiva, defensiva y cuerpo de relevo es de lo mejor.
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LOS PELOTEROS
Charros, el orgullo tapatío que sueña con la gloria

– Deporte Rey, por Gabriel Ibarra Bourjac
Los Charros de Jalisco están sorprendiendo en los playoffs de la Liga Mexicana de Béisbol (LMB) 2025, emergiendo como un auténtico caballo negro.
Tras una temporada irregular, con rachas brillantes opacadas por caídas abruptas, lograron el sexto boleto a la postemporada con un cierre espectacular. Ahora, en las semifinales, están a un paso de la final de la Zona Norte, demostrando que tienen la garra para pelear por la Copa del Rey en el Centenario de la LMB.
En la primera ronda, Charros enfrentó al líder de la División Norte, Sultanes de Monterrey, un bicampeón que parecía imbatible. Con una ventaja de 3-0, los jaliscienses estuvieron cerca de barrer, pero Sultanes remontó y forzó un séptimo juego.
En el Palacio Sultán, Charros mostró temple y aseguró la serie 4-3, avanzando como un equipo transformado. Sultanes, gracias a su promedio, regresó como el mejor perdedor, prometiendo un posible reencuentro.
En las semifinales, Charros se mide contra Algodoneros de Unión Laguna en el Estadio Francisco I. Madero de Torreón. Lejos de la irregularidad de la temporada regular, el equipo exhibe un juego colectivo inspirado: todos corren, batean y fildean con precisión. El pitcheo, liderado por figuras como el guasavense Luis Armando Payán (suma 3 victorias en play-offs), el estadounidense Zac Grotz y el ocotlense Luis Iván Rodríguez, han sido clave.
En los primeros dos juegos contra Algodoneros, Charros dominó con victorias contundentes de 9-3 y 7-4, impulsado por el bateo explosivo de Willie Calhoun, Kyle Garlick y Mateo Gil, quien despertó de un slump con tres jonrones en la serie.
De regreso en el Estadio Panamericano de Guadalajara, Charros buscó barrer a Algodoneros con una ventaja de 2-0. El sábado, el guasavense Luis Armando Payán brilló en la loma, lanzando siete entradas magistrales, con siete ponches, tres hits y una sola carrera limpia, asegurando un triunfo de 8-1 que puso la serie 3-0.
Mateo Gil, apodado “el hijo del papá”, volvió a destacar, consolidándose como un motor ofensivo. La afición, respondiendo al llamado del mánager Benjamín Gil, llenó el estadio con cerca de 11,000 almas, un respaldo que refleja el orgullo tapatío por su equipo.
El domingo, sin embargo, Tláloc interrumpió la fiesta. El cuarto juego, con Algodoneros liderando 1-0 en el tercer inning, fue suspendido por lluvia, postergando la acción para el lunes.
A pesar de este contratiempo, Charros está a una victoria de la final de la Zona Norte, donde podría reencontrarse con Sultanes de Monterrey, un rival experimentado al que ya vencieron.
La serie promete ser un duelo de titanes, pero los jaliscienses han perdido el miedo y juegan con la confianza de un equipo destinado a hacer historia.
DIABLOS, GRANDES FAVORITOS
En el otro frente, los Diablos Rojos del México avanzan como favoritos al título. Tras barrer 4-0 a los Leones de Yucatán y tomar una ventaja de 3-0 sobre Pericos de Puebla con un triunfo de 13-6 el domingo, suman siete victorias en los playoffs de 2025, tras ocho en su campeonato de 2024. Su paso arrollador los perfila como el rival a vencer, con 17 gallardetes en su historia.
Una final entre Diablos y Charros sería un sueño para los aficionados, un choque de titanes que elevaría el béisbol en Guadalajara.
El esfuerzo de la directiva de la familia González Íñigo por mantener béisbol todo el año en Jalisco, con Charros compitiendo en la LMB (verano) y la Liga Mexicana del Pacífico (invierno), es digno de reconocimiento.
Sin embargo, la afición tapatía no ha respondido en verano como en invierno. Benjamín Gil, con su pasión característica, reclamó esta apatía, instando a los jaliscienses a llenar el Panamericano y apoyar al “gran equipo de Jalisco”.
La respuesta en la serie contra Algodoneros, con una entrada récord el domingo, muestra que el mensaje caló, aunque la lluvia frustró el clímax. Charros tiene la oportunidad de hacer historia. De eliminar a Algodoneros y superar a Sultanes, podría enfrentar a Diablos en una final épica. Guadalajara, única ciudad con béisbol profesional todo el año, merece vibrar con su equipo.
El llamado de Gil no es solo a llenar gradas, sino a ser parte de un legado. Que la afición tapatía se una a esta fiesta, empuje a Charros hacia la gloria y demuestre que Jalisco es la capital del béisbol mexicano.
LOS PELOTEROS
Un llamado a la grandeza de Benjamín Gil: “Hoy el gran equipo de Guadalajara es Charros”

– Deporte Rey, por Gabriel Ibarra Bourjac
Benjamín Gil no es solo un manager de beisbol, es un líder que lleva la pasión por este deporte en la sangre y un amor profundo por Jalisco en el corazón.
Sus palabras, cargadas de sentimiento, no son un simple reclamo a la afición; son un grito de guerra que busca encender el alma de Guadalajara, una ciudad que tiene la oportunidad única de escribir su nombre en los anales del beisbol mexicano.
Los Charros de Jalisco, bajo la guía de Gil y el respaldo de la familia González Íñigo, están al borde de un logro histórico: ser campeones en verano y en invierno, un hito sin precedentes que puede cambiar el rumbo del deporte en México.
Pero este sueño no se construye solo en el diamante; se forja en las gradas, en el rugido de una afición que hace temblar el estadio y convierte cada juego en una experiencia inolvidable.
Tiene razón Gil cuando expresa que Guadalajara no es cualquier ciudad. Es la cuna del beisbol mexicano, la única en el país con dos equipos profesionales, uno en la Liga Mexicana del Pacífico y otro en la Liga Mexicana de Beisbol.
“Respeto a Chivas y Atlas, pero hoy el gran equipo de Guadalajara es Charros de Jalisco. Representamos a la gente tapatía, con su coraje, corazón y garra de trabajadores entregados. Guadalajara es única en México por tener dos equipos. Deberíamos ser la ciudad más beisbolera del país, pero en el estadio no lo demostramos”, expresó el timonel de Charros esta semana al solicitar el apoyo de la afición tapatía”.
Esta distinción debería traducirse en una afición inquebrantable, en estadios llenos de pasión, en un apoyo que se sienta desde el primer lanzamiento hasta la última jugada. Sin embargo, como Gil lo expresó con el corazón en la mano, la respuesta de la afición no ha estado a la altura.
En los juegos de play-off, el Estadio Panamericano, que debería ser una fortaleza inexpugnable, ha visto gradas con apenas 6 mil personas, mientras otras plazas del país reúnen a 15 mil o más por partido. Esta apatía duele, no solo al equipo, sino a todos los que creen en el potencial de Guadalajara para ser la capital indiscutible del beisbol.
A quienes critican desde la comodidad de los chats, a los que prefieren mirar hacia otras ligas o se pierden en la mezquindad de ignorar los logros de los Charros, les decimos: el beisbol es más que un juego, es unión, orgullo y comunidad.
Durante décadas, Guadalajara careció de un equipo profesional porque la afición no respondió. Hoy, gracias al esfuerzo de empresarios serios como la familia González Íñigo, los Charros son una realidad vibrante, un equipo que representa la garra, el coraje y el espíritu trabajador de esta gran ciudad.
No dejen que esta oportunidad histórica se desvanezca en el silencio. Este es el momento de despertar, Guadalajara. No se trata solo de llenar el estadio, sino de ser parte de un legado. Traigan a sus familias, vengan con sus amigos, griten por cada batazo, celebren cada out.
Hagan que los Charros sientan que no están solos en esta batalla épica. Que el Estadio Panamericano se convierta en un volcán de pasión, donde los rivales teman jugar y los jugadores se sientan invencibles. No esperen a la final para unirse a la fiesta; sean parte de ella desde ahora, desde esta serie, desde este preciso instante.
Guadalajara, esta es tu hora de brillar. Demuestra que eres la afición más grande, la más leal, la que nunca se rinde. Los Charros son el reflejo de tu carácter, de tu lucha, de tu grandeza. No dejes que te lo cuenten.
¡Vive la historia, sé parte de la leyenda! Que el próximo juego marque el inicio de una fiesta que resuene en todo México. ¡Arriba los Charros, arriba Guadalajara!