LOS PELOTEROS
El beisbol avanza en el gusto polular: Exitosa Serie del Caribe en Miami

Deporte Rey, por Gabriel Ibarra Bourjac //
Cambios significativos se están registrando en el mundo de beisbol que vienen a redimensionar este deporte generador de tantas emociones, tanta adrenalina, como jugadas se puedan armar.
Mucho para reflexionar la Serie del Caribe realizada en Miami este año en su edición 75 que ha sido un rotundo éxito en todos los órdenes.
De la misma forma es notable la venta en 15 minutos de 40 mil boletos de los dos juegos que disputarán Yankees de Nueva York contra Diablos Rojos, pagando precios más altos que MLB.
Estos dos casos son indicadores y muestra que se están iniciando nuevos tiempos de éxito, de ampliación de mercado, de mayor penetración del beisbol en el gusto popular, como lo ha apuntado nuestro amigo Juan Carlos González Íñigo al vivir ya una nueva época para el deporte rey, con la aplicación de la mercadotecnia y las grandes ventajas que permite la era digital y el desarrollo de la tecnología.
EL NEGOCIO Y LA MERCADOTECNIA
La Serie del Caribe edición 66 se realizó este año en el LoanDepot Park de Miami, saliendo de los países que tradicionalmente resultan sedes de lo que se llaman la pequeña Serie Mundial de América Latina.
Esta fue la tercera ocasión que Miami es sede de una Serie del Caribe, las dos primeras fueron en 1990 y 1991 hace más de tres décadas; la sede en 1990 fue el Orange Bowl, un estadio de futbol americano, y en 1991 el escenario fue el estadio “Boby Maduro”, que era un verdadero parque de beisbol.
En cuanto a entradas la Serie en Florida en esos dos años fue un rotundo fracaso. Fue muy triste ver estadios vacíos, como si a nadie le importara el beisbol.
Por eso cuando se volvió a anunciarse que este año 2024 la serie regresaba a Miami, con ese antecedente se llegó a pensar que los directivos de la Serie del Caribe no aprendían de sus tropiezos, pero esta vez la historia fue distinta.
Cuarto Bat que dirige Juan Carlos González Íñigo, nos muestra cómo el manejo inteligente de la mercadotecnia ha sido abrazado por los mandamases de la Serie del Caribe, cuya cabeza es el comisionado Juan Francisco Puello Herrera.
El promedio diario fue de 37,000 aficionados y por juego 12,604, fueron tres juegos por día.
En el futuro la sede de la Serie del Caribe podría continuar en Miami u otro estadio de Grandes Ligas, en este 2024 se hizo un acuerdo con los Marlins.
“Un éxito grandioso en todos los órdenes, la organización el montaje, la asistencia de público ha sido algo increíble, un apoyo sostenido de muchos fanáticos latinos que residen en Miami, otros puntos de EEUU y de las naciones de la región al tiempo”, expresó señaló el comisionado Puello Herrera al tiempo de señalar que la plataforma de la de la CBPC ha sido un eje fundamental para hacer todo esto posible.
La CBPC otorgó a los Marlins derechos exclusivos en todas las plataformas a nivel mundial (excepto República Dominicana, México, Puerto Rico y Venezuela, ligas miembros de la Confederación de Beisbol Profesional del Caribe), incluidos radio y más.
“Estamos abiertos a cualquier otro estadio. Hay una gran fanaticada en algunos lugares de California, donde hay una gran cantidad de fanáticos latinos”, comentó Juan Francisco Puello Herrera.
MALA ACTUACIÓN DE NARANJEROS
El representativo de México, cuyo equipo base fueron los Naranjeros de Hermosillo, lamentablemente fracasaron al tener 2-4 en victorias y derrotas, decepcionando cuando había muy buenas expectativas de poder disputar la final, son ya ocho años sin obtener campeonato del representativo azteca. El último equipo campeón fue Venados de Mazatlán.
Los buenos resultados no se dieron y se señala al manager Juan Gabriel Castro, quien pagó la falta de experiencia, pero así suele pasar en el beisbol, las sorpresas que este apasionante deporte nos brinda.
Los Tiburones de la Guaira de Venezuela resultaron los campeones al doblar a los Tigres de Licey de República Dominicana 3-0.
El país con más títulos en la historia de la Serie del Caribe es Dominicana con 22 coronas; le sigue Puerto Rico con 16, México con 9, Cuba con 8 y Venezuela con 7.
EL SOFTBOL EMPIEZA A PRENDER
Por cierto, tuvimos la oportunidad en la semana de presenciar uno de los juegos que se realizaron en el Panamericano frente al representativo de Olmecas de Tabasco, resultó un jencuentro muy disputado hasta el último out, ganando las visitantes 5-4, pero las Charritas pelearon hasta el final.
La serie finalmente la ganaron las Charritas para reafirmarse en el primer lugar del standing con record de 9-2.
Me llamó la atención lo que presencié en el estadio: una entrada cercana a los 2,500 aficionados, pero además, mucha juventud y muchas mujeres, destacando el entusiasmo y la pasión para apoyar a su equipo, más incluso que el apoyo que reciben Charros de Jalisco.
Hay afición para el softbol en Jalisco y seguramente con el apoyo de la Directiva de Charros de Jalisco, en el futuro esta liga va a prender.
Recordemos que este es el primer año de la Liga Mexicana de Softbol, participan en esta primera edición Sultanes de Monterrey, Olmecas de Tabasco, Águila de Veracruz, Diablos Rojos del México, Bravos de León y Charros de Jalisco.
El rol regular consta de 24 juegos por equipo, 12 como local y 12 como visitante y las series se disputan de jueves a domingo. El rol regular termina el 3 de marzo y los cuatro mejores equipos avanzarán a postemporada. La Serie de la Reina será entre el 12 y el 17 de marzo próximo.
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LOS PELOTEROS
Charros, el orgullo tapatío que sueña con la gloria

– Deporte Rey, por Gabriel Ibarra Bourjac
Los Charros de Jalisco están sorprendiendo en los playoffs de la Liga Mexicana de Béisbol (LMB) 2025, emergiendo como un auténtico caballo negro.
Tras una temporada irregular, con rachas brillantes opacadas por caídas abruptas, lograron el sexto boleto a la postemporada con un cierre espectacular. Ahora, en las semifinales, están a un paso de la final de la Zona Norte, demostrando que tienen la garra para pelear por la Copa del Rey en el Centenario de la LMB.
En la primera ronda, Charros enfrentó al líder de la División Norte, Sultanes de Monterrey, un bicampeón que parecía imbatible. Con una ventaja de 3-0, los jaliscienses estuvieron cerca de barrer, pero Sultanes remontó y forzó un séptimo juego.
En el Palacio Sultán, Charros mostró temple y aseguró la serie 4-3, avanzando como un equipo transformado. Sultanes, gracias a su promedio, regresó como el mejor perdedor, prometiendo un posible reencuentro.
En las semifinales, Charros se mide contra Algodoneros de Unión Laguna en el Estadio Francisco I. Madero de Torreón. Lejos de la irregularidad de la temporada regular, el equipo exhibe un juego colectivo inspirado: todos corren, batean y fildean con precisión. El pitcheo, liderado por figuras como el guasavense Luis Armando Payán (suma 3 victorias en play-offs), el estadounidense Zac Grotz y el ocotlense Luis Iván Rodríguez, han sido clave.
En los primeros dos juegos contra Algodoneros, Charros dominó con victorias contundentes de 9-3 y 7-4, impulsado por el bateo explosivo de Willie Calhoun, Kyle Garlick y Mateo Gil, quien despertó de un slump con tres jonrones en la serie.
De regreso en el Estadio Panamericano de Guadalajara, Charros buscó barrer a Algodoneros con una ventaja de 2-0. El sábado, el guasavense Luis Armando Payán brilló en la loma, lanzando siete entradas magistrales, con siete ponches, tres hits y una sola carrera limpia, asegurando un triunfo de 8-1 que puso la serie 3-0.
Mateo Gil, apodado “el hijo del papá”, volvió a destacar, consolidándose como un motor ofensivo. La afición, respondiendo al llamado del mánager Benjamín Gil, llenó el estadio con cerca de 11,000 almas, un respaldo que refleja el orgullo tapatío por su equipo.
El domingo, sin embargo, Tláloc interrumpió la fiesta. El cuarto juego, con Algodoneros liderando 1-0 en el tercer inning, fue suspendido por lluvia, postergando la acción para el lunes.
A pesar de este contratiempo, Charros está a una victoria de la final de la Zona Norte, donde podría reencontrarse con Sultanes de Monterrey, un rival experimentado al que ya vencieron.
La serie promete ser un duelo de titanes, pero los jaliscienses han perdido el miedo y juegan con la confianza de un equipo destinado a hacer historia.
DIABLOS, GRANDES FAVORITOS
En el otro frente, los Diablos Rojos del México avanzan como favoritos al título. Tras barrer 4-0 a los Leones de Yucatán y tomar una ventaja de 3-0 sobre Pericos de Puebla con un triunfo de 13-6 el domingo, suman siete victorias en los playoffs de 2025, tras ocho en su campeonato de 2024. Su paso arrollador los perfila como el rival a vencer, con 17 gallardetes en su historia.
Una final entre Diablos y Charros sería un sueño para los aficionados, un choque de titanes que elevaría el béisbol en Guadalajara.
El esfuerzo de la directiva de la familia González Íñigo por mantener béisbol todo el año en Jalisco, con Charros compitiendo en la LMB (verano) y la Liga Mexicana del Pacífico (invierno), es digno de reconocimiento.
Sin embargo, la afición tapatía no ha respondido en verano como en invierno. Benjamín Gil, con su pasión característica, reclamó esta apatía, instando a los jaliscienses a llenar el Panamericano y apoyar al “gran equipo de Jalisco”.
La respuesta en la serie contra Algodoneros, con una entrada récord el domingo, muestra que el mensaje caló, aunque la lluvia frustró el clímax. Charros tiene la oportunidad de hacer historia. De eliminar a Algodoneros y superar a Sultanes, podría enfrentar a Diablos en una final épica. Guadalajara, única ciudad con béisbol profesional todo el año, merece vibrar con su equipo.
El llamado de Gil no es solo a llenar gradas, sino a ser parte de un legado. Que la afición tapatía se una a esta fiesta, empuje a Charros hacia la gloria y demuestre que Jalisco es la capital del béisbol mexicano.
LOS PELOTEROS
Un llamado a la grandeza de Benjamín Gil: “Hoy el gran equipo de Guadalajara es Charros”

– Deporte Rey, por Gabriel Ibarra Bourjac
Benjamín Gil no es solo un manager de beisbol, es un líder que lleva la pasión por este deporte en la sangre y un amor profundo por Jalisco en el corazón.
Sus palabras, cargadas de sentimiento, no son un simple reclamo a la afición; son un grito de guerra que busca encender el alma de Guadalajara, una ciudad que tiene la oportunidad única de escribir su nombre en los anales del beisbol mexicano.
Los Charros de Jalisco, bajo la guía de Gil y el respaldo de la familia González Íñigo, están al borde de un logro histórico: ser campeones en verano y en invierno, un hito sin precedentes que puede cambiar el rumbo del deporte en México.
Pero este sueño no se construye solo en el diamante; se forja en las gradas, en el rugido de una afición que hace temblar el estadio y convierte cada juego en una experiencia inolvidable.
Tiene razón Gil cuando expresa que Guadalajara no es cualquier ciudad. Es la cuna del beisbol mexicano, la única en el país con dos equipos profesionales, uno en la Liga Mexicana del Pacífico y otro en la Liga Mexicana de Beisbol.
“Respeto a Chivas y Atlas, pero hoy el gran equipo de Guadalajara es Charros de Jalisco. Representamos a la gente tapatía, con su coraje, corazón y garra de trabajadores entregados. Guadalajara es única en México por tener dos equipos. Deberíamos ser la ciudad más beisbolera del país, pero en el estadio no lo demostramos”, expresó el timonel de Charros esta semana al solicitar el apoyo de la afición tapatía”.
Esta distinción debería traducirse en una afición inquebrantable, en estadios llenos de pasión, en un apoyo que se sienta desde el primer lanzamiento hasta la última jugada. Sin embargo, como Gil lo expresó con el corazón en la mano, la respuesta de la afición no ha estado a la altura.
En los juegos de play-off, el Estadio Panamericano, que debería ser una fortaleza inexpugnable, ha visto gradas con apenas 6 mil personas, mientras otras plazas del país reúnen a 15 mil o más por partido. Esta apatía duele, no solo al equipo, sino a todos los que creen en el potencial de Guadalajara para ser la capital indiscutible del beisbol.
A quienes critican desde la comodidad de los chats, a los que prefieren mirar hacia otras ligas o se pierden en la mezquindad de ignorar los logros de los Charros, les decimos: el beisbol es más que un juego, es unión, orgullo y comunidad.
Durante décadas, Guadalajara careció de un equipo profesional porque la afición no respondió. Hoy, gracias al esfuerzo de empresarios serios como la familia González Íñigo, los Charros son una realidad vibrante, un equipo que representa la garra, el coraje y el espíritu trabajador de esta gran ciudad.
No dejen que esta oportunidad histórica se desvanezca en el silencio. Este es el momento de despertar, Guadalajara. No se trata solo de llenar el estadio, sino de ser parte de un legado. Traigan a sus familias, vengan con sus amigos, griten por cada batazo, celebren cada out.
Hagan que los Charros sientan que no están solos en esta batalla épica. Que el Estadio Panamericano se convierta en un volcán de pasión, donde los rivales teman jugar y los jugadores se sientan invencibles. No esperen a la final para unirse a la fiesta; sean parte de ella desde ahora, desde esta serie, desde este preciso instante.
Guadalajara, esta es tu hora de brillar. Demuestra que eres la afición más grande, la más leal, la que nunca se rinde. Los Charros son el reflejo de tu carácter, de tu lucha, de tu grandeza. No dejes que te lo cuenten.
¡Vive la historia, sé parte de la leyenda! Que el próximo juego marque el inicio de una fiesta que resuene en todo México. ¡Arriba los Charros, arriba Guadalajara!