JALISCO
El declive de los nuevos partidos en Jalisco
Opinión, por Iván Arrazola
Las opciones políticas en México parecen cada vez más limitadas, tanto a nivel federal como estatal. La consolidación de una fuerza política dominante y la creciente debilidad de los partidos de oposición reflejan una tendencia cada vez más marcada en el sistema político. Lejos parecen quedar los años de intensa competencia electoral que hicieron posible la alternancia en el poder y la diversificación de la representación política.
En este contexto surge una nueva opción política en Jalisco. La Comisión de Prerrogativas del IEPC aprobó la procedencia de la solicitud presentada por la organización ciudadana Construsuai A.C. para constituirse como partido político local bajo el nombre de Partido Humanista.
La agrupación logró cumplir con los requisitos establecidos por la legislación electoral. Debía celebrar al menos 84 asambleas municipales y organizó 89. Asimismo, necesitaba reunir afiliaciones equivalentes al 0.26 % del padrón electoral estatal, es decir, alrededor de 17 mil personas, y consiguió más de 20 mil registros válidos. De las seis organizaciones que iniciaron el proceso para obtener el registro, ninguna otra estuvo cerca de alcanzar los requisitos exigidos por la autoridad electoral.
Sin embargo, la experiencia reciente no resulta alentadora para las nuevas fuerzas políticas en Jalisco. En las elecciones de 2024, los partidos Hagamos y Futuro perdieron su registro al no alcanzar el 3 % de la votación requerida por la ley para conservarlo. El dato es revelador: entre 1997 y 2024 se crearon 19 nuevos partidos políticos en la entidad y ninguno logró consolidarse de manera permanente.
En ambos casos existían razones para pensar que podrían sobrevivir. Hagamos contaba con el respaldo del denominado Grupo Universidad, una estructura con amplia capacidad de movilización política y presencia territorial. No obstante, ello no fue suficiente para mantener su registro y, posteriormente, sus principales liderazgos terminaron acercándose a Morena y sus aliados.
Por su parte, Futuro surgió respaldado por el movimiento independiente más importante que ha tenido Jalisco en los últimos años, encabezado por Pedro Kumamoto. La fuerza política construida alrededor del exdiputado independiente logró captar el apoyo de sectores urbanos, jóvenes y clases medias. Sin embargo, la decisión de aliarse con Morena provocó cuestionamientos entre parte de sus simpatizantes, debilitando la identidad política que originalmente le había permitido diferenciarse del resto de los partidos.
Ahora aparece una nueva fuerza política cuya principal fortaleza parece encontrarse en el grupo que la respalda. Diversos actores han señalado los vínculos de Construsuai A.C. con integrantes de la iglesia La Luz del Mundo. A lo largo de los años, este grupo religioso ha mantenido relaciones con distintas fuerzas políticas, incluyendo al PRI, Movimiento Ciudadano y Morena.
La coyuntura política actual, así como el cumplimiento de los requisitos legales, han permitido que esta organización se encuentre cerca de obtener el registro formal como partido político local.
La principal polémica que rodea a esta nueva fuerza política está relacionada con la situación jurídica de Naasón Joaquín García, líder de La Luz del Mundo, quien cumple una condena de 16 años y ocho meses en una prisión de California tras declararse culpable de diversos delitos relacionados con abuso sexual de menores.
Más allá de esta controversia, el eventual Partido Humanista deberá enfrentar importantes desafíos electorales. Al tratarse de un partido de nueva creación, la legislación le impide establecer coaliciones durante su primera participación electoral. Además, tendrá que alcanzar por sí mismo el umbral del 3 % de la votación.
No obstante, también existen factores que podrían favorecer su permanencia. Su capacidad de movilización podría convertirlo en un aliado atractivo para las principales fuerzas políticas del estado, particularmente para Movimiento Ciudadano o Morena, considerando los equilibrios legislativos existentes y la relevancia de contar con estructuras territoriales organizadas.
Los cerca de 100 mil integrantes que distintos cálculos atribuyen a La Luz del Mundo en Jalisco representan un capital político que difícilmente pasará desapercibido para los partidos tradicionales.
Sin embargo, también existe el riesgo de que esta nueva organización reproduzca la historia de muchas otras fuerzas emergentes que han tenido una existencia efímera. Si su representación política se limita a los intereses de un grupo específico y no logra construir una agenda capaz de conectar con sectores más amplios de la sociedad, podría convertirse en un partido más que desaparezca tras una o dos elecciones
La pregunta de fondo sigue siendo la misma: ¿las nuevas fuerzas políticas surgen para enriquecer la competencia democrática con ideas innovadoras y alternativas de representación, o simplemente para integrarse a un sistema en el que los beneficios institucionales terminan siendo más importantes que la auténtica representación de los intereses ciudadanos?
La respuesta a esta interrogante determinará si el Partido Humanista logra romper la tendencia histórica de fracaso de los nuevos partidos en Jalisco o si terminará sumándose a una larga lista de proyectos políticos de corta duración.


