Connect with us

MUNDO

Guerra comercial entre China y EEUU podría afectar economía mundial: Pekín rechaza presiones y advierte que no cederá

Published

on

POLÍTICA GLOBAL, por Raúl Cantú //

(Con información de Sputnik, CNN, Xinhua y El País)

Este tipo de acciones uno puede ver cómo comienzan, pero nunca se puede saber en exactitud hasta dónde llegan, ni cuál es la profundidad del daño que pueden hacer”, declaró a la agencia rusa de noticias Sputnik el analista financiero Christian Buteler al advertir que este escenario es muy peligroso, puestos que los efectos puede exceder a la guerra arancelaria.

En su opinión no sería extraña “una guerra de devaluación de la moneda que aumente la competitividad u otras opciones”.

Las dos principales potencias económicas se encuentran en una disputa desde la asunción de Donald Trump como presidente. En palabras del mandatario norteamericano, China ha escalado como potencia tecnológica a costa de prácticas desleales y políticas anticompetitivas.

Washington acusa a Pekín de usar tácticas depredadoras que incluyen el robo cibernético y la obligación a empresas extranjeras de entregarle sus tecnologías con el objetivo de copiarlas y así catapultar a sus empresas hacia el liderazgo mundial.

Para Buteler hay un espectro de respuestas posibles por parte del gigante asiático. Estas podrían incluir medidas recíprocas en términos arancelarios, pero también alternativas más agresivas.

Ellos [el gobierno chino] tienen un stock muy importante de bonos del Tesoro Americano que podrían vender y así producir bastante daño en el mercado. Entonces, aunque la forma en que puedan reaccionar uno no la conoce, si siguen en este nivel de escalada pueden ser más dañinos aún en su respuesta”, apuntó.

El pasado lunes los mercados asiáticos y europeos cerraron con importantes pérdidas. Las caídas estuvieron motivadas por una serie de publicaciones del presidente estadounidense Donald Trump en su cuenta de Twitter. Anunció el aumento de los aranceles a las importaciones chinas de 10% a 25%, para bienes con un valor de 200.000 millones de dólares.

Desde el año pasado EEUU y China, primera y segunda economías del mundo, respectivamente, continúan implicados en una guerra comercial a gran escala.

LAS AMENAZAS DE TRUMP DESDE JUNIO

En junio de 2018 Washington amenazó con imponer aranceles del 25 por ciento a productos chinos por valor de 50.000 millones de dólares con el fin de reducir el déficit comercial.

Ambos países se han impuesto desde entonces varias baterías de aranceles recíprocos: mientras EEUU tarifó las mercancías chinas por un valor total de 250.000 millones de dólares, China respondió con aranceles que afectaron los productos norteamericanos valorados en 110.000 millones de dólares.

APUESTA GLOBAL ARRIESGADA: CNN

LA CNN calificó como arriesgada la nueva apuesta global del presidente de Estados Unidos, Donald Trump al intensificar una guerra comercial con China al imponer aranceles adicionales a los productos chinos en medio de las negociaciones comerciales en curso, y ni él ni nadie más pueden estar seguros de lo que sucederá a continuación. La fuerte escalada podría sacudir a los inversionistas y es la última manifestación del conflicto de superpotencias en el Pacífico. Avivará una nueva preocupación sobre la implacable capacidad de gobierno del presidente.

La confrontación se produce en un momento en que la ansiedad ya está creciendo por la administración de Trump de varias otras crisis de política exterior, incluso con Irán, Corea del Norte y Venezuela. EE. UU. impuso nuevos aranceles a otros 200.000 millones de dólares en productos chinos después de la medianoche, y después de que el presidente acusara a Beijing de dar marcha atrás en un acuerdo entre las dos economías más grandes del mundo.

Había cierta esperanza que los negociadores de los dos países que se reunieron el pasado viernes en Washington con la Ronda Número 11 de conversaciones, pero no hubo acuerdo, como lo precisa el diario El País en su versión digital. El temor es que el enfrentamiento entre las dos mayores potencias comerciales del mundo pueda ser prolongado y afecte a la economía mundial.

Trump declaró el viernes 10 de mayo que no había prisa por llegar a un acuerdo, ya que ahora se estaban “pagando” aranceles de hasta 25% en algunas de las exportaciones de China a Estados Unidos. “Los aranceles traerán mucha más riqueza a nuestro país que incluso un acuerdo fenomenal del tipo tradicional”, escribió Trump en Twitter.

Es cierto que el aumento de los derechos podría reducir la demanda de productos chinos, pero son los compradores estadounidenses los que terminan pagando los costos de los aranceles más altos.

La táctica de Trump refleja su creencia de que la fuerte economía de Estados Unidos le da libertad para infligir dolor a los productos, trabajadores y consumidores de China, y obligará a sus líderes a retroceder y hacer nuevas concesiones.

Es un movimiento clásico de un antiguo magnate de bienes raíces que predica el arte del trato, a menudo aumenta las apuestas en el último minuto y dice que siempre está listo para alejarse de la mesa.

Pero el nuevo aumento de tarifas seguramente provocará represalias en China, a menos que haya un acuerdo de horas extra este viernes, que podría rebotar contra el presidente y los consumidores estadounidenses, especialmente en el corazón agrícola e industrial del Medio Oeste.

EL VICEPRESIDENTE CHINO ADVIERTE QUE NO CEDERÁN EN SUS PRINCIPIOS

El viceprimer ministro chino, Liu He, dijo el viernes que la cooperación es la única opción correcta para China y Estados Unidos, pero China no hará concesiones en las importantes cuestiones de principios.

Las relaciones entre China y Estados Unidos son de gran importancia, dijo Liu en una entrevista con medios de comunicación chinos tras la conclusión de la 11ª ronda de consultas económicas y comerciales de alto nivel entre las dos principales economías del mundo, que se realizó el jueves y el viernes en Washington.

Las relaciones económicas y comerciales sirven como lastres de barco e impulsores de la relación general China-EEUU, y atañen no sólo a los lazos bilaterales, sino también a la paz y la prosperidad del mundo, añadió Liu, también miembro del Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de China (PCCh).

La cooperación es la única opción correcta para las dos partes, pero tiene que estar basada en principios, dijo el viceprimer ministro, quien encabeza a la parte china en el diálogo económico integral China-EEUU.

China jamás hará concesiones en las importantes cuestiones de principios, destacó.

La delegación china vino a Washington para la última ronda de conversaciones con sinceridad, y sostuvo intercambios francos y constructivos con la parte estadounidense, indicó Liu, quien añadió que las dos partes acordaron continuar impulsando las consultas.

China se opone firmemente a la subida de aranceles por parte de Estados Unidos, que es perjudicial no sólo para China y Estados Unidos, sino para el mundo entero, y China tendrá que adoptar las contramedidas necesarias, agregó.

Al enfatizar que cualquier acuerdo debe ser igualitario y de beneficio mutuo, Liu señaló que las dos partes han alcanzado consensos importantes en muchos aspectos, pero que todavía quedan tres preocupaciones fundamentales de China que deben ser abordadas.

La primera es eliminar todos los aranceles adicionales, indicó, y añadió que la imposición de esos aranceles es el punto de partida de la actual disputa comercial bilateral, y que debe ser revocada por completo si las dos partes desean alcanzar un acuerdo.

La segunda es que la cantidad de adquisiciones debe ser realista, dijo, y agregó que las dos partes alcanzaron un consenso sobre el volumen en Argentina, y que no debe cambiarlo al azar.

La tercera es mejorar el equilibrio en la redacción del texto, indicó, y añadió que cada país tiene su dignidad, el texto debe ser equilibrado y que se necesitan más discusiones sobre algunos temas clave.

Al destacar que es normal que haya altibajos en las consultas bilaterales desde el año pasado, Liu señaló que es irresponsable acusar arbitrariamente a una parte de “echarse atrás” mientras que las dos partes están todavía en el proceso de negociación.

Respecto a China, el viceprimer ministro dijo que lo más importante es enfocarse en sus propios asuntos.

China disfruta de una enorme demanda de mercado doméstica, la implementación de la reforma por el lado de la oferta impulsará de manera integral la competitividad de los productos y empresas del país, y todavía existe un espacio amplio para las maniobras fiscales y monetarias, dijo, y añadió que la perspectiva económica china es muy optimista.

Liu indicó que es algo bueno para un gran país enfrentar algunos reveses en su desarrollo ya que pueden servir como una prueba de capacidad.

Bajo la firme dirección del Comité Central del PCCh con Xi Jinping como núcleo, con tal que el pueblo chino tenga una confianza firme y haga esfuerzos conjuntos, China no temerá ninguna dificultad, y podrá sin falta mantener el buen impulso de desarrollo económico sostenido y sano, añadió.

PEKÍN PREPARADO PARA UNA GUERRA DE DESAGSTE

China se está preparando para una guerra de desgaste con Estados Unidos en su disputa comercial, Pekín exige que un acuerdo final garantice “la igualdad y la dignidad” de los dos países, destaca El  País Digital en su edición de fin de semana.

Si bien los canales de conversación no se han roto entre los dos países y se retomarán en Pekín, después de que en la ronda número once  de diálogo en Washington no hubo acuerdo, los canales siguen abiertos, han remarcado las dos partes.

Las negociaciones no se han roto” y se retomarán en Pekín, se dijo sin precisar fecha de su próximo diálogo, conforme lo expresó Liu, viceprimer ministro chino y hombre de confianza del presidente Xi Jinping.

El viceprimer ministro chino aceptó que existen “desacuerdos sobre cuestiones de principios” y son tres puntos  en los que China no cederá bajo ningún concepto.

China estaría dispuesta a llegar a un acuerdo, siempre y cuando Estados Unidos levante sus aranceles adicionales; que el aumento del volumen de compras de productos estadounidenses que Washington exige a China sea realista y se ciña a la demanda interna china; y especialmente que el documento final del acuerdo sea equilibrado para garantizar la igualdad y la dignidad de los dos países.

Es en esta tercera condición de “dignidad” donde está la clave y el actual punto muerto se desató, como ha publicado la agencia Reurers al eliminar Pekín el borrador de acuerdo a las referencias a que cambiarían sus leyes para aceptar las demandas de los Estados Unidos sobre protección a la propiedad intelectual, acceso a los mercados de servicios financieros y transferencia forzosa de tecnología, entre otros aspectos.

El País resalta que para Washington, esos términos eran la garantía para hacer cumplir lo que pensaban se había aprobado, mientras que para Pekín representaba una injerencia intolerable en su soberanía y un cambio en su modelo económico que Xi Jinping no tiene intención de aceptar.

China está dispuesta a pagar un cheque, pero no a transformar su modelo económico estatal en una economía de mercado”, escribía esta semana Alicia García-Herrero, economista jefe para Asia Pacífico del banco de inversiones Natixis. “El abrupto cambio de dirección [de el presidente estadounidense, Donald Trump] en la estrategia de negociación revela desesperación, más que fuerza” al imponer los nuevos aranceles, que pasan del 10 al 25%, y amenazar con gravar de la misma manera al resto de productos importados chinos.

China ha llegado a la conclusión de que tiene margen de maniobra para aguantar lo que cree que puede ser una guerra de desgaste prolongada. La desconfianza de Pekín es grande, y domina la percepción de que, al final, el objetivo de EE. UU. es impedir que este país se convierta en una gran potencia. No ha ayudado que esta semana las autoridades estadounidenses denegaran una licencia de operación a la principal compañía telefónica china —China Mobile— e intensificaran su retórica contra el gigante tecnológico Huawei.

A lo largo de los meses de negociación, Pekín ha ido dando pasos para proteger su economía ante la ausencia de un acuerdo. “Los responsables políticos chinos se han centrado en estimular de modo efectivo la economía. Además, con una perspectiva a largo plazo en mente, China se ha esforzado en extender lazos amistosos con la mayor cantidad posible de países”, apunta García-Herrero. Para lo primero, recuerda la economista, se encuentran en marcha estímulos para el sector privado vía crédito. Para lo segundo, China ha sumado ya oficialmente a 130 países a su iniciativa Nuevas Rutas de la Seda.

Continue Reading
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

MUNDO

Las disputas por Mar de China Meridional: Tensión internacional aumenta, sube precio de los commodities

Published

on

Economía Global, por Alberto Gómez R. //

La escalada de tensiones internacionales se acrecienta. Al asumir el cargo presidencial el demócrata Joe Biden, era seguro que Estados Unidos buscaría por la vía bélica tratar de conservar su poderío ya en franco declive, ante el ascenso de nuevos poderes económicos, políticos y militares en el orbe, que han significado el fin de la hegemonía estadounidense.

Washington y sus aliados en Oriente –entre ellos Japón- evidencian a cada movimiento sus intenciones sobre su gran rival: China. Las disputas por el Mar de la China Meridional escalan de tono, a la par que se lanzan acusaciones de uno y otro bando tratando de legitimar su presencia militar en la región.

El mar de la China Meridional o el mar del Sur de China es el nombre usado comúnmente para referirse al principal cuerpo de agua del Sudeste Asiático, pues sus aguas bañan las costas de ocho países de la región. La Organización Hidrográfica Internacional (IHO, por sus siglas en inglés) acuñó el nombre South China Sea (su traducción en español es mar del Sur de China) en su publicación Limits of Oceans and Seas en 1953.

Los Estados que limitan con el Mar de China Meridional son los siguientes: Brunéi, Camboya, China, Indonesia, Malasia, Filipinas, Singapur, Taiwán, Tailandia y Vietnam.

Vietnam, Malasia y Filipinas desde hace algunos años han reclamado ante la Corte Internacional de Justicia su soberanía en las plataformas continentales que se extienden sobre esta región del Mar de China Meridional, logrando fallos a favor de estos, pero que China se niega a acatar, haciendo caso omiso, bajo el reclamo más del 80 por ciento de la región como suya.

Esta región es rica en recursos pesqueros, petróleo y gas natural, y las rutas marítimas que pasan por el Mar de China Meridional son de las más transitadas del mundo, es por ello que esta zona es tan importante para los países en disputa. Naciones occidentales como Estados Unidos y el Reino Unido también alegan que los conflictos en este mar comprometen la libre navegación en los mares y el comercio internacional, por lo que de escalar a un conflicto mayor, podrían adherirse otras naciones.

Los ejercicios militares llevados a cabo por las naciones circundantes a dicha zona, se han venido desarrollando con mayor frecuencia y amplitud cada vez. En 2019 Taiwán llevó a cabo los mayores ejercicios militares en su historia, bajo un escenario que simulaba la invasión de China sobre su territorio.

Taiwán es una nación insular (isla) a 180 km al este de China, reclamada por el gobierno popular chino como extensión de su territorio bajo argumentos históricos que datan de hace 1700 años, cuando comenzó la explotación de la isla por los chinos. Taiwán ha sido motivo de invasiones y guerras entre países no sólo de oriente, sino de países occidentales como Holanda, Reino Unido, Estados Unidos y Japón.

Aunque Taiwán es territorio de China, son dos gobiernos y visiones del mundo totalmente distintas; mientras el taiwanés es un gobierno democrático y abiertamente occidentalizado con reminiscencias de la China Imperial, el gobierno del Partido Comunista Chino (PCCH), impuso un nuevo orden totalmente cerrado a las influencias de occidente a partir del fin de la guerra civil china, en 1949.

Al incrementarse las tensiones políticas entre Taiwán y China, EE.UU. juega el papel de defensor del país insular, ya que es el pretexto ideal para su presencia militar en aquella zona, ahora continuamente patrullada por la armada china, que aumenta en poder y número su vigilancia, así como las maniobras militares que buscan demostrar el poderío del gigante asiático, y disuadir a sus adversarios de cualquier maniobra en su contra.

Las relaciones entre China y EE.UU. podrían desencadenar un conflicto bélico de alcances mayores si los halcones de Washington continúan con su discurso belicista y confrontador, aun a sabiendas que en una guerra armada con China, Estados Unidos perdería, según cálculos hechos por las súper-computadoras del Pentágono.

El clima de tensiones políticas internacionales, impactan directamente en la economía global, agregando a este coctel la crisis económica del covid-19, que ahora comienza a mostrar su verdadero impacto.

En una columna de opinión de The Wall Street Journal, el presidente de la Reserva Federal (Fed), Jerome Powell, racionalizó y defendió el rescate ultra radical -antes inimaginable y verdaderamente atroz- de los titulares de activos (acciones y bonos) desde hace un año por parte de la Fed, cuando en tan sólo tres meses emitió 3 billones de dólares y adquirió activos con ellos, anunciando en los medios tales adquisiciones, así como muchos más billones para futuras compras, para inflar aún más los precios de los activos, haciendo inmensamente ricos a sus titulares. Esta es la razón por la que la desigualdad de la riqueza sigue continua en aumento, incrementando así en 85.6 billones de dólares al 10% superior de los estratos más ricos en EE.UU. Esto quiere decir que el 1% de aquel país –los más ricos- entre el 4º. Trimestre del 2019 y el del 2020, han aumentado su riqueza en 11.7 millones de dólares por persona.

Sin embargo, todo este mar de dinero requiere de legitimidad para continuar su ciclo económico y alargarlo el mayor tiempo posible, porque saben que de ello depende su supervivencia como potencia mundial y es por ello que, como su negocio más rentable son las guerras, comienzan a provocar una oleada de inestabilidad en varias regiones del mundo y no únicamente en el Mar de la China Meridional, sino en Asia, Europa Oriental y Latinoamérica.

Las tensiones políticas internacionales generalmente tienen impacto en algunos commodities como el petróleo, oro, plata, granos, así como en acciones de empresas de logística y del ramo tecnológico, lo que genera un aumento en el precio de los insumos y productos elaborados. Aunado a lo anterior, los conflictos o problemas en puntos geoestratégicos para el tránsito marítimo y comercio internacional, como el Mar de China Meridional, el Canal del Suez –que estuvo cerrado durante 6 días y provocó pérdidas de miles de millones de dólares- o el estrecho de Ormuz –por donde transita el 21% del petróleo líquido mundial y un 1/3 del gas natural del mundo- con la tensión constante entre EE.UU. e Irán que ponen en riesgo ese importante paso marítimo, han provocado el aumento exagerado en el precio de los servicios logísticos, que se refleja en los bolsillos de los consumidores tan fuertemente golpeados desde 2020 con la caída de la economía mundial y el descenso de la demanda, que ha generado graves distorsiones al ciclo económico natural, incrementando las desigualdades económicas en todo el mundo.

Continue Reading

MUNDO

China y EEUU en Alaska: Acusaciones mutuas

Published

on

Economía Global, por Alberto Gómez R. //

Las relaciones entre el aún poderoso Estados Unidos y su contrapeso, la Gran China, han ido incrementando su nivel de tensión conforme suben de tono los señalamientos y acusaciones entre ambos.

En la primera cumbre entre el nuevo gobierno estadounidense de Joe Biden y China celebrado en Alaska durante dos días (18 y 19 de marzo), dejó al descubierto las profundas diferencias entre Washington y Beijing, que abarcan desde el comercio hasta los derechos humanos. En un inusual escenario, las críticas de ambas partes se hicieron públicas y anticiparon un camino difícil para la relación entre ambas naciones, que actualmente se encuentran en su punto más bajo, incluso que durante la era de Donald Trump en la Casa Blanca.

La delegación china del gobierno de Xi Jinping, con mucha experiencia en este tipo de encuentros, dejó pasmados con sus respuestas a los participantes estadounidenses, liderados por el secretario de estado, Antony Blinken, luego de sus duros cuestionamientos sobre el gobierno chino y sus acciones.

Vamos a hablar sobre nuestra profunda preocupación por las acciones de China en Xinjiang, Hong Kong, Taiwán, o la coerción económica a nuestros aliados”, disparó en su introducción Blinken, que acababa de viajar a Asia para mostrar la fuerza de sus alianzas en la región. Las acciones de China “amenazan” el orden mundial global basado en las reglas, por eso no son meros “asuntos internos y nos sentimos obligados a sacar el tema”, insistió. Aplicar la ley del más fuerte nos llevará a “un mundo más inestable y violento”, remató Blinken. (lavanguardia.com)

Así mismo, Blinken se refirió a las “profundas preocupaciones” de Washington con respecto a las acciones de China en derechos humanos, así como a los “ataques cibernéticos” contra EE.UU.

Esta no es manera de recibir a un invitado”, protestó el jefe de la delegación china, que acusó a Washington de ser el “campeón de los ciberataques” y de usar su “fuerza militar y hegemonía financiera” para presionar y suprimir a otros países y de abusar de la seguridad nacional para amenazar el futuro del comercio internacional, al tiempo que aseguró que su país se opone firmemente a la interferencia de EE.UU. en sus asuntos internos.

“Nosotros no creemos en las invasiones con el uso de la fuerza, el derrocamiento de regímenes y las masacres”, subrayó Yang Jiechi (director de la Oficina de la Comisión Central de Asuntos Exteriores de China) cuestionando que Estados Unidos puedan erigirse en representantes del orden global. (rt.com)

La injerencia de Estados Unidos sobre Taiwán y Hong Kong -alegando violaciones a los derechos humanos, a la democracia y otros tantos argumentos utilizados a lo largo de décadas para justificar intervenciones y bloqueos- se debe principalmente a la batalla por la supremacía tecnológica que libran China y EE.UU.

Ambas naciones, Taiwán y Hong Kong son puntos neurálgicos en la investigación, desarrollo y fabricación de las tecnologías más avanzadas a nivel mundial. En Hong Kong, por ejemplo, se encuentra Cyberport, un parque científico y tecnológico que cuenta con más de 1,300 pymes, y es en este parque en donde algunos gigantes tecnológicos como la alemana Siemens desarrollan y prueban redes de tecnología artificial para las llamadas smart cities o ciudades inteligentes.

Hong Kong está económicamente conectado con mercados sustanciales en estrecha proximidad. Una proporción significativa de la actividad económica de la ciudad está vinculada a la Gran China, y dentro de ella, la Greater Bay Area (GBA), así como la región de la ASEAN (Asociación de Naciones del Sudeste Asiático, por sus siglas en inglés).

Se denomina la Greater Bay Area a la región de Guangdong-Hong Kong-Macao que, con una superficie de 56.000 km² y una población de unos 70 millones de personas, comprende las dos Regiones Administrativas Especiales de Hong Kong y Macao, así como nueve municipios de la provincia de Guangdong: Guangzhou, Shenzhen, Zhuhai, Foshan, Huizhou, Dongguan, Zhongshan, Jiangmen y Zhaoqing. La GBA es considerada por las empresas más grandes de Hong Kong como el destino preferido para la Inversión Extranjera Directa (IED), incluyendo el área de Investigación y Desarrollo (I+D). Mientras tanto, las pequeñas y medianas empresas, incluidas las nuevas empresas, planean priorizar el comercio y la inversión con países de la ASEAN.

El continuo desarrollo comercial y los vínculos de inversión en estos mercados, serán fundamentales para la prosperidad económica de Hong Kong y la región como motores de crecimiento y la creación de futuras oportunidades de empleo para sus ciudadanos, y generadora de una gran riqueza.

En el territorio de Taiwán se alojan algunos de los más grandes fabricantes de chips semiconductores a nivel mundial, como la Taiwan Semiconductor Manufacturing Company (TSMC). Esto tiene una destacada importancia geoestratégica, dado que los dispositivos semiconductores son componentes básicos en computadoras, smartphones, aparatos electrodomésticos, automóviles, industria militar, aeroespacial, consolas de video juegos, y toda tecnología que implique la utilización de circuitos integrados.

Actualmente hay una escasez mundial de semiconductores, en gran parte debido a la pandemia del coronavirus, al aumentar exponencialmente desde 2020 la demanda por computadoras y dispositivos electrónicos –incluidas las consolas de video juegos- por el encierro de las personas, el trabajo y escuela desde casa, y a la forzada incursión de las empresas en el mundo del comercio electrónico y su digitalización; la falta de semiconductores ha tenido un grave impacto en grandes sectores económicos que dependen de los semiconductores para la fabricación de sus productos. Como ejemplo está la industria automotriz, pues generalmente un auto necesita más de 100 microprocesadores, sobre todo en sus unidades de control electrónico, los sistemas GPS automotrices y los sistemas avanzados de asistencia al conductor (ADAS).

Para el primer semestre del 2021 se dejarán de producir al menos dos millones de autos a nivel global debido a la escasez de semiconductores, un elemento más que se suma a los impactos económicos recientes.

El tema de los chips semiconductores se ha convertido en estratégico no sólo para las empresas que los utilizan, sino para los bloques económicos mundiales y quienes los encabezan: Estados Unidos y China.

Continue Reading

ENTREVISTAS

La política puede reinventarse: Las personas, más que partidos los protagonistas de la elección

Published

on

Por Mario Ávila //

Elevar la calidad y el nivel de la política en América Latina es posible, cuando hay formación y profesionalismo de por medio. Ese es uno de los grandes objetivos del libro “Elecciones Sin Censura”, en donde se lanza un llamado a reinventar la política.

Así lo explica Gladys Pérez, directora general de Canvas Ads School, escuela online especializada en marketing, comunicación y consultoría política, coeditora del libro, quien asegura: “La política puede reinventarse y debería transformarse y adaptarse a las expectativas de las personas, quienes hoy deben ser las protagonistas de la historia de cualquier elección”.

Explica que el libro “Elecciones sin Censura” concentra en 13 capítulos, las reflexiones y los consejos de 17 estrategas y consultores políticos internacionales con amplia experiencia profesional, para las personas que están próximas a participar de manera activa en una campaña electoral.

Es sin duda, un ejemplar muy valioso de consulta para quienes deseen cambiar el rumbo de las campañas y presentar a los ciudadanos propuestas y liderazgos que realmente se encuentren a la altura de sus expectativas y que cuenten con lo necesario para brindar resultados”, dijo.

Este libro, donde se revelan claves fundamentales para lograr reinventar las campañas y la forma de hacer política, es un esfuerzo conjunto entre Cavas Ads School y 17 estrategas y consultores políticos internacionales, para acelerar herramientas y métodos útiles a las personas que están próximas a participar en campañas políticas en América Latina, tomando en cuenta los grandes retos políticos y sociales que actualmente tienen tras la pandemia.

El reto de las y los candidatos en México -se expone en libro-, es acercarse de manera efectiva a las personas, quienes en su mayoría desaprueban a los partidos políticos y a la clase política del país; llevar a cabo campañas políticas cercanas a las personas, innovadoras y atractivas, es posible cuando se escuchan y anteponen las necesidades e intereses de la ciudadanía.

Gladys Pérez, maestra en Marketing Digital, cuenta con dos posgrados en imagen, comunicación y consultoría política, abundó que “Elecciones Sin Censura”, es un libro digital gratuito que concentra lecciones y reflexiones de estrategas y consultores políticos internacionales, con amplia experiencia asesorando a políticos y equipos de campaña en procesos electorales en distintos países de América Latina.

El objetivo es ayudar a los lectores a entender cuáles son las claves fundamentales para llevar a cabo campañas políticas disruptivas, atractivas y cercanas a las personas, en un contexto complejo de crisis económica y pandemia, en donde además los partidos políticos y la clase política en general, cuentan con una mala percepción y aceptación social.

Estudios con Latinobarómetro han señalado que de forma constante en los últimos años que los partidos políticos, los senadores, los diputados y en general la clase política en la región, tiene alarmantes índices de desaprobación social.

Los retos políticos y sociales que hoy deben enfrentar las candidatas y candidatos son muy importantes, por lo que la preparación y el desarrollo estratégico de los próximos comicios, será clave para obtener el éxito en las urnas”, expuso.

Y finalizó diciendo: “En los ámbitos de la comunicación, la consultoría y la formación política, hay estrategias, técnicas y herramientas que pueden ayudar a las y los políticos, acercarse de manera efectiva a las personas en el marco de un proceso electoral complejo”.

Esta primera edición del e-book “Elecciones Sin Censura” es gratuita y puedes descargarla desde el sitio web de Canvas Ads School: wwwcanvasplay.org

¿QUIÉN ES GLADYS PÉREZ MARTÍNEZ?

Gladys Pérez es directora general de Canvas Ads School, escuela online especializada en marketing, comunicación y consultoría política con presencia en América Latina. Es maestra en marketing digital y cuenta con dos posgrados en imagen, comunicación y consultoría política.

¿Cómo nace este libro?

Este libro es un esfuerzo conjunto entre Canvas y 17 estrategas y consultores políticos internacionales, para acercar herramientas y métodos útiles a las personas que  están próximas a participar en campañas políticas en América Latina, tomando en cuenta los grandes retos políticos y sociales que actualmente se tienen tras la pandemia.

¿Cuál es el principal reto de los candidatos?

El reto de las y los candidatos en México, es acercarse de manera efectiva a las personas, quienes en su mayoría, desaprueban a los partidos y a la clase política del país. Llevar a cabo campañas políticas cercanas a las personas, innovadoras y atractivas, es posible cuando se escuchan y anteponen las necesidades e intereses de la ciudadanía. En este libro se revelan claves fundamentales para lograr reinventar las campañas y la forma de hacer política.

Continue Reading

Tendencias

Copyright © 2020 Conciencia Pública // Este sitio web utiliza cookies para personalizar el contenido y los anuncios, para proporcionar funciones de redes sociales y para analizar nuestro tráfico. También compartimos información sobre el uso que usted hace de nuestro sitio con nuestros socios de redes sociales, publicidad y análisis, que pueden combinarla con otra información que usted les haya proporcionado o que hayan recopilado de su uso de sus servicios. Usted acepta nuestras cookies si continúa utilizando nuestro sitio web.