NACIONALES
Comienzan a caer presuntos implicados en investigación de EU contra Rocha Moya; detienen a Gerardo Mérida y reportan captura de Enrique Díaz en Europa
Por Redacción Conciencia Pública
Transcripción de texto a voz
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La investigación que desarrolla el gobierno de Estados Unidos contra personajes cercanos al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, comenzó a generar sus primeras detenciones de alto impacto internacional, luego de que fuera confirmado el arresto del general en retiro Gerardo Mérida Sánchez y trascendiera además la presunta captura en Europa de Enrique Díaz, exsecretario de Finanzas vinculado al entorno político sinaloense.
Gerardo Mérida Sánchez, quien fuera secretario de Seguridad Pública de Sinaloa durante parte del gobierno de Rocha Moya, fue detenido por autoridades estadounidenses en Arizona y posteriormente trasladado a Nueva York, donde enfrentará cargos federales relacionados con narcotráfico, tráfico de armas y presuntos vínculos con la facción criminal de “Los Chapitos”, perteneciente al Cártel de Sinaloa.
De acuerdo con registros del Buró Federal de Prisiones de Estados Unidos (BOP), el exfuncionario estatal ya se encuentra recluido en el Centro de Detención Metropolitano de Nueva York, una de las prisiones federales más vigiladas del país, donde también han permanecido líderes históricos del narcotráfico como Joaquín “El Chapo” Guzmán y Rafael Caro Quintero.
La acusación contra Mérida Sánchez fue presentada por la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York, instancia que sostiene que el exmando militar habría recibido pagos mensuales de hasta 100 mil dólares en efectivo de parte de “Los Chapitos” a cambio de brindar protección e información estratégica sobre operativos y acciones de inteligencia.
Según la investigación estadounidense, el exsecretario de Seguridad alertaba con anticipación sobre cateos y redadas en laboratorios clandestinos, permitiendo que integrantes del grupo criminal movieran drogas, armamento y operadores antes de los despliegues oficiales.
Los cargos que enfrenta incluyen conspiración para importar narcóticos a territorio estadounidense, posesión de ametralladoras y artefactos explosivos, así como conspiración para el uso y tráfico de dispositivos destructivos, delitos que podrían derivar en sentencias de hasta cadena perpetua.
La detención de Mérida Sánchez representa el primer golpe visible dentro de una investigación más amplia que autoridades estadounidenses mantienen abierta contra funcionarios, exfuncionarios y operadores políticos relacionados con la administración de Rubén Rocha Moya.
El caso adquiere mayor relevancia debido a que Mérida Sánchez fue uno de los perfiles de mayor confianza dentro de la estructura de seguridad estatal durante el periodo más crítico de violencia en Sinaloa, marcado por la confrontación interna entre “Los Chapitos” y “Los Mayos”.
Apenas unos días antes de quedar bajo custodia estadounidense, el general en retiro había obtenido en México un amparo federal para evitar cualquier orden de captura provisional o proceso de extradición hacia Estados Unidos, situación que abrió interrogantes sobre si salió del país antes de ser requerido formalmente o si negoció directamente con agencias federales estadounidenses.
Mientras tanto, en las últimas horas comenzó también a circular información extraoficial sobre la presunta detención en Europa de Enrique Díaz, identificado como exsecretario de Finanzas cercano al grupo político de Rubén Rocha Moya.
De acuerdo con versiones difundidas por agencias de seguridad y algunos medios nacionales, Díaz habría aceptado entregarse a autoridades estadounidenses para enfrentar un eventual proceso judicial relacionado con las investigaciones que se desarrollan en Nueva York.
Hasta el momento, sin embargo, ni el Departamento de Justicia de Estados Unidos ni autoridades europeas han confirmado oficialmente esa detención, por lo que la información permanece aún en el terreno de los reportes preliminares y filtraciones extraoficiales.
El avance de estas investigaciones ha incrementado la presión política sobre el entorno de Rocha Moya, especialmente después de que distintos medios estadounidenses revelaran que las indagatorias ya no se limitan exclusivamente a líderes criminales, sino también a presuntas redes de protección institucional y financiera vinculadas al Cártel de Sinaloa.
Con la detención de Gerardo Mérida Sánchez ya confirmada y las versiones sobre Enrique Díaz tomando fuerza, el caso amenaza con convertirse en uno de los expedientes más delicados para la clase política sinaloense y para la relación bilateral entre México y Estados Unidos en materia de combate al narcotráfico y corrupción gubernamental.


