Connect with us

OPINIÓN

Profesionalización y captura política

Publicado

el

Spread the love

Opinión, por Iván Arrazola

Una de las características centrales de cualquier sistema de administración pública es la profesionalización de su burocracia. Este principio, desarrollado por Max Weber, hace referencia a la necesidad de contar con servidores públicos capacitados, con formación técnica y criterios de mérito para el desempeño de sus funciones. No obstante, en el debate contemporáneo, el término “burocracia” ha adquirido una connotación negativa, asociada a ineficiencia, opacidad y, en muchos casos, a prácticas clientelares.

En este contexto, el caso de la comunicadora Eli Castro, quien fue designada como asesora técnica en el SIAPA, generó una fuerte polémica pública. Aunque se intentó justificar su nombramiento bajo el argumento de que se trataba de un contrato temporal, lo cierto es que ninguna autoridad asumió plenamente la responsabilidad por dicha decisión.

Este tipo de situaciones pone en evidencia un problema estructural: la utilización de la administración pública como botín político. Es decir, los cargos públicos no siempre son ocupados con base en criterios de capacidad o especialización, sino como resultado de acuerdos políticos, cuotas partidistas o relaciones personales. Lo más preocupante no es únicamente la designación de perfiles poco adecuados, sino la ausencia de reglas claras, mecanismos de rendición de cuentas y criterios objetivos para la selección de funcionarios.

Frente a este escenario, en el Congreso del Estado se discutió y aprobó una iniciativa impulsada por las diputadas Valeria Ávila, del partido Hagamos, y Mariana Casillas, de Futuro. Esta reforma, conocida coloquialmente como la “Ley Eli Castro”, busca establecer requisitos mínimos de formación profesional y experiencia para quienes ocupen cargos en organismos públicos estatales, modificando el artículo 23 de la Ley de Entidades Paraestatales del Estado de Jalisco. Su alcance, por tanto, no se limita únicamente al SIAPA, sino que pretende incidir en el conjunto de la administración pública estatal.

De acuerdo con lo planteado por las legisladoras, el objetivo es impedir que personas sin el perfil técnico adecuado lleguen a posiciones clave, especialmente en áreas altamente especializadas como la gestión del agua. En este sentido, se establecen requisitos como contar con título profesional en áreas afines, registro ante la Dirección de Profesiones y una experiencia mínima de cinco años en el campo correspondiente.

Sin embargo, aunque la iniciativa apunta en la dirección correcta al intentar fortalecer la profesionalización del servicio público, también abre un debate más amplio sobre los límites de este tipo de “candados” institucionales. En primer lugar, el hecho de contar con un título universitario no garantiza, por sí mismo, un desempeño eficaz. La formación académica es importante, pero no sustituye habilidades como la toma de decisiones, el liderazgo, la capacidad de gestión o la comprensión integral de problemas complejos.

Por otro lado, el concepto de “experiencia” suele ser ambiguo y difícil de medir con precisión. No toda experiencia es equivalente ni necesariamente relevante para el cargo que se pretende ocupar. Existen casos de funcionarios con amplia trayectoria académica o administrativa que, aun así, han tomado decisiones cuestionables. Esto evidencia que la profesionalización no puede reducirse a criterios formales, sino que debe incorporar evaluaciones más integrales del desempeño.

En el caso específico del SIAPA, la situación es aún más delicada debido a la crisis estructural que enfrenta el sistema de agua en Jalisco. La designación de su director Ismael Jauregui, tras la remoción de Juarez Trueba, evidenció nuevamente la tensión entre perfiles técnicos y decisiones políticas. Aunque el nombramiento de un funcionario con experiencia en obra pública puede tener cierta lógica, la gestión del agua implica desafíos mucho más complejos que requieren conocimientos especializados, así como habilidades políticas para negociar, coordinar actores y construir consensos.

En este sentido, la reforma aprobada representa un avance importante, pero insuficiente si no se acompaña de cambios más profundos en la lógica de funcionamiento de la administración pública. Mientras los cargos sigan siendo utilizados como mecanismos de premio o castigo dentro de la dinámica política, y no como espacios para la resolución efectiva de problemas públicos, persistirán las decisiones improvisadas o abiertamente erróneas.

Por ello, resulta indispensable fortalecer no solo los requisitos de ingreso, sino también los mecanismos de evaluación, seguimiento y rendición de cuentas. Es necesario establecer con claridad quiénes son responsables de las designaciones, bajo qué criterios se realizan y cuáles son las consecuencias en caso de un desempeño inadecuado.

La llamada “Ley Eli Castro” abre una discusión relevante sobre la profesionalización del servicio público en Jalisco. No obstante, su eficacia dependerá de su implementación y, sobre todo, de la voluntad política para transformar prácticas arraigadas. Sin un cambio en la cultura institucional y en los incentivos que rigen la toma de decisiones, cualquier intento de regulación corre el riesgo de quedarse corto frente a actores acostumbrados a evadir las normas y a eludir responsabilidades. El reto, por tanto, no es solo normativo, sino profundamente político e institucional.


Spread the love
Continuar Leyendo
Click para comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Copyright © 2020 Conciencia Pública // Este sitio web utiliza cookies para personalizar el contenido y los anuncios, para proporcionar funciones de redes sociales y para analizar nuestro tráfico. También compartimos información sobre el uso que usted hace de nuestro sitio con nuestros socios de redes sociales, publicidad y análisis, que pueden combinarla con otra información que usted les haya proporcionado o que hayan recopilado de su uso de sus servicios. Usted acepta nuestras cookies si continúa utilizando nuestro sitio web.