OPINIÓN
Familias chingonas
Opinión, por Ramiro Escoto Ratkovich //
Este fin de semana se realizó el Congreso Internacional de las Familias (CIFAM), una especie de Gente Nueva 2.0, aquél encuentro que tuvo a bien celebrarse a finales de los 80´s y durante los 90´s en sedes como Guadalajara, Monterrey, Hermosillo y otras más buscando la formación de valores en el futuro de quienes hoy ya son justo padres de familia o en algunos casos ya advierten ser abuelos.
Este encuentro fue un éxito, no sólo por el nivel de convocatoria de asistentes, sino también del nivel de conferencias que mostraron la realidad de lo que hoy se tiene como retos para evitar la desintegración de esta célula más importante de la sociedad; uno de los aspectos que se recogieron es la manera en la que la nueva generación llamada “pandemials” buscará tener una identidad diferente y para ello aún no estamos preparados para siquiera tener idea de cómo será el comportamiento y atención de la misma, sin embargo, la llamada generación X advierte un potencial alto en consumo en materiales de pornografía y números altos en el rango del suicidio.
El gran reto, es que el ejemplo arrastre, no es posible que los padres hoy, formen a sus hijos en un sistema donde pongan como ejemplo el matrimonio si hay de manera constante divorcios, tampoco pedir la moderación en el uso de los celulares, cuando papá y mamá lo usan en exceso en los tiempos que supuestamente están destinados para la convivencia; la resolución de conflictos en familia también ha sufrido cambios y las respuestas se dan en experiencias de los amigos o conocidos, y ya no en un consejo de padre y madre que, con amor y atención hagan de una situación, una oportunidad de consejo y lo hagan propio.
El próximo congreso de las familias aún no define sede, puede ser en un año o en dos, pero sí definirá aspectos de cómo realmente formar familias unidas, fuertes y en un verdadero sentido de cambio social, un manual fácil de comprender y poner en su lugar a cada integrante, con sus valores determinados y con el ánimo de generar proyectos exitosos de felicidad y trabajo en equipo, algo similar a que, desde el noviazgo generar expectativas del amor que construye y que busca cimientos a largo plazo y con frutos en lo moral, personal, social y económico.
En esto participan las creencias, en un foro llevado a cabo en este encuentro, no sólo el catolicismo estuvo en el centro de los mensajes, también participaron pastores de diferentes iglesias y expusieron su visión y experiencia sobre lo que representa la conservación, protección y promoción de las familias hoy.
Familias Chingonas, es un primer paso, la construcción de este modelo atractivo que permita rescatar lo que al menos en este país se ha mantenido como una meta para muchos y en donde ejes de gobierno, en el sector educativo, empresarial, medios de comunicación, nuevas tecnologías pueden aportar el conocimiento y el trazo de un futuro encaminado a dar herramientas de la conservación y construcción de este proyecto de vida, adaptado a las nuevas generaciones y sus retos, pero poniendo siempre por delante los valores que son la raíz de un árbol que debe crecer fuerte y siempre alto.
Los organizadores no escatimaron en la inversión que representó este encuentro, sino que también lograron conformar un equipo, un comité que se acrecentó para el futuro inmediato que es hoy, no pretende ponerle pausa hasta el próximo congreso, sino por el contrario, desde hoy ya se trabaja en la continuidad desde las familias que participaron en este, para llevar no sólo el testimonio, sino el ejemplo mismo de que, en congruencia tenemos hoy, en el aquí y en el ahora, la oportunidad de hacer familias más sólidas.
El encuentro también está disponible en la plataforma Holify, una aplicación para teléfonos inteligentes disponible para IOS y Android donde están todas las pláticas y conferencias de este evento.
Sin duda también el reto está en los medios de comunicación que se quieran sumar, y que puedan entender de una vez por todas, que parte de la baja de ratings es justamente por eso, por la falta de contenidos que las familias encuentran en plataformas o en otras ventanas, porque si, hay quienes añoran ver juntos un programa en una sala, en la cocina, como antes. Los tiempos cambian, pero la esencia de las familias no y por eso hay que hacerlas más chingonas.


