Connect with us

OPINIÓN

Jalarle los bigotes al león

Publicado

el

Mujeres y Hombres del Poder, por Gabriel Ibarra Bourjac //

Vaya que los a humanos nos gusta complicarnos la existencia. Y más a los poderosos que viven en un mundo de egolatría y soberbia. Hoy vemos una edición del segundo choque entre dos personajes que son actores fundamentales del ejercicio de la política en Jalisco, los más poderosos indudablemente que están en el ejercicio público, como son el Gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro y el Jefe Político de los Leones Negros, Raúl Padilla López.

No es la primera ocasión que este tiro se da en esa relación de odio y amor, incubada desde mucho tiempo atrás, hace cerca de tres décadas cuando el licenciado Padilla fue rector de la UdeG al tomar la decisión de romper con el Grupo UdeG-FEG para estar en sintonía con los cambios que impulsaba el entonces joven Presidente de México, Carlos Salinas de Gortari.

En la Universidad de Guadalajara se daba al mismo tiempo un cambio generacional con la llegada de Raúl Padilla, al romper con su padrino político ingeniero Álvaro Ramírez Ladewig, a quien en la capital del país lo veían como enemigo delñ regimen, por su dogmatismo ideológico, muy cargado a la izquierda.

Y en esa ruptura es afectado el rector saliente, Enrique Alfaro Anguiano, que formaba parte del grupo universitario que había detentado el poder durante las últimas décadas. Padilla con el apoyo del gobierno federal desató una cacería contra los principales actores de aquel grupo de poder. Incluso se giraron acusaciones penales y se giraron órdenes de aprehensión.

Don Enrique Alfaro Anguiano nunca más volvería a pisar el recinto de la Universidad de Guadalajara, vaya no fue ni al evento de develación de su pintura que queda para la historia en el Paraninfo Universitario por haber sido rector . El hoy Gobernador de Jalisco en ese tiempo era un adolescente, que al salir de preparatoria no pudo seguir su carrera en la UdeG, se tuvo que inscribir en el Iteso que es su Alma Mater.

POLVOS DE AQUELLOS LODOS

Durante las últimas tres décadas no se entiende a Jalisco sin la participación el licenciado Raúl Padilla López, un personaje con claroscuros, que le entiende a la política y que ha logrado sobrevivir a seis gobernadores, con cada uno de ellos ha tenido sus diferencias, con unos más, con otros menos, pero ninguno ha logrado doblarlo. Primero jugó vencidas con Carlos Rivera Aceves por la reforma a la Ley Orgánica Universitaria que se logró y que le dio la Autonomía a la UdeG.

Después tuvo sus diferencias con el Ing. Alberto Cárdenas Jiménez y con Francisco Ramírez Acuña, sin que llegara la sangre al río.

Con Emilio González Márquez se dio el choque de trenes, cuando éste, azuzado por su asesor de cabecera Herbert Taylor pretendió quitarle el poder a Padilla y entronizar al Rector General Carlos Briseño Torres, al dejarse seducir con el canto de las sirenas. Simplemente dejaron empinados a Briseño a quien el Consejo General Universitario lo destituyó y sus “amigos” ni las manos metieron. La depresión le ganó al ex rector, que tuvo un final muy triste y doloroso.

Finalmente Padilla y Emilio hicieron las pases para quedar superarado el conflicto.

La partida la ganó Padilla.

LA EMBESTIDA DE ALFARO

Ahora el Gobernador Enrique Alfaro que le gusta ponerse los guantes, se sube al ring contra el licenciado Padilla al darse el rompimiento después de estar aliados en los últimos cinco años. El pretexto son los 140 millones de pesos que Alfaro pretende reasignar del presupuesto universitario, sin haber hecho una negociación previa, como mostrando el afán de generar un conflicto.

¿A qué se atiene Alfaro? ¿Trae el apoyo del Presidente o siente que tiene el poder para cantarle un tiro y mostrar que el poder en Jalisco es él?

El argumento de que es tiempo de austeridad, de que es prioritario canalizar los recursos al tema de salud sobre el de un museo, no tiene sustento, cuando sabemos la forma unilateral en que el jefe del Poder Ejecutivo dispone de los recursos, como lo ha hecho con toda discrecionalidad el destino de los 6,200 millones de pesos de crédito que le autorizaron para enfrentar la pandemia, sin que definiera un plan concreto de inversión.

Y la mejor prueba de que hay tiro y aquí mando yo, fue la orden de desalojo que se ejecutó la pasada semana con la utilización de la fuerza pública en el llamado parque de “La resistencia de Huentitán”, donde acampaban estudiantes universitarios encabezados por el presidente de la FEU, Javier Armenta, lo cual fue calificado como un acto de represión al favorecerse a los intereses de la mafia inmobiliaria.

La situación se ha tornado tensa. El gobernador le ha jalado los bigotes a los Leones Negros, lo que presagia que vendrán tiempos de desestabilización y de no llegarse a una negociación, serán tiempos difíciles, ecología y medio ambiente se convertirán en el gran tema del debate público y que son precisamente uno de los flancos más débiles de este gobierno, cuya política ambiental es muy caótica al estar colgada de alfileres, ya que más allá del discurso, existe no sólo contradicciones, sino un gran desorden y para evidenciarlo, la UdeG cuenta con los expertos para mostrar la realidad.

Vamos a ver hasta dónde llega este conflicto.

¿Llegará la sangre al río?

Persianas, cortinas y toldos automatizados
‼Envíos a toda la República‼
?Controla tus persianas con tus smartphones o Alexa, conéctalas a tus dispositivos móviles y automatiza el hogar para tu mayor confort.  Productos premium. Nuestra calidad está en cada detalle de la confección, las telas y los componentes.
-Sheer Elegance
-Enrollables
-Pánel Japonés
-Romanas
-Lohas
-Tradicionales
-Exterior
-Retráctiles
Presupuestos al 33 1435-9828 y 33 1817-0492
Consulta nuestro catálogo  www.galeriadetallarte.com
Continuar Leyendo
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

CARTÓN POLÍTICO

Edición 804: Lo piden los expertos: Una nueva Corte de Justicia sin extremos ideológicos

Publicado

el

Si prefiere descargar el PDF en lugar de leer online: CLICK AQUÍ

Lectores en teléfono celular: Para una mejor lectura online, girar a la posición horizontal.

Edición 804: Lo piden los expertos: Una nueva Corte de Justicia sin extremos ideológicos
Continuar Leyendo

JALISCO

La transparencia del fiscalizador

Publicado

el

– Los Juegos del Poder, por Gabriel Ibarra Bourjac

En Jalisco, la transparencia y la rendición de cuentas deberían ser principios innegociables. Sin embargo, la resistencia del auditor superior del Estado, Jorge Alejandro Ortiz Ramírez, a ser auditado por la Unidad de Vigilancia del Congreso revela una paradoja alarmante: el encargado de fiscalizar el gasto público evade la supervisión.

Esta actitud, denunciada por David Rubén Ocampo Uribe, titular de la Unidad, y el diputado Alberto Alfaro García, presidente de la Comisión de Vigilancia, no solo cuestiona la integridad de la Auditoría Superior del Estado de Jalisco (ASEJ), sino que amenaza la confianza en el sistema democrático.

Desde el 10 de julio de 2025, cuando Ocampo asumió su cargo, Ortiz Ramírez ha bloqueado cualquier intento de revisión. Solicitudes de expedientes laborales, nóminas y contratos han sido ignoradas, y un encuentro institucional propuesto para el 19 de agosto quedó en el vacío. “Quería saber si todo está en regla. La respuesta fue negativa. Pedí una reunión pública con agenda común, y tampoco hubo respuesta”, relató Ocampo a Conciencia Pública.

Incluso se le prohibió a personal de la ASEJ pasarle llamadas, limitando el diálogo al secretario técnico, un subordinado que no puede sustituir al titular.

El diputado Alfaro, de Morena, califica esta resistencia como un desafío al Congreso y a la sociedad. “El auditor se siente intocable, como si fuera gobernador. Durante ocho años operó sin contralor, pero ahora que lo hay, se niega a colaborar”, afirmó.

Con el respaldo de 29 de 32 deputados al nombramiento de Ocampo, su legitimidad es incuestionable. “Sabe que abriremos la Caja de Pandora”, añadió, sugiriendo que Ortiz Ramírez teme revelar irregularidades.

La Constitución de Jalisco y la Ley de Rendición de Cuentas otorgan a la Unidad de Vigilancia facultades plenas para revisar la ASEJ sin necesidad de acuerdos previos de la Comisión de Vigilancia, como argumenta Ortiz Ramírez.

Esta interpretación “tecnicista” es, para Ocampo, un escudo para evadir la fiscalización. La pregunta es inevitable: ¿qué oculta el auditor? Denuncias internas apuntan a aviadores, nóminas infladas, “moches” por laudos laborales y tolerancia a incapacidades falsas avaladas por el IMSS.

Una figura clave en estas acusaciones es Sandra Verónica Márquez González, de la Dirección Jurídica, señalada por mantener personal inexistente en nómina y exigir pagos ilegales, prácticas que arrastra desde su paso por el Tribunal de Arbitraje y la Fiscalía, donde se le vinculó al “Clan Trevi” por cobros indebidos.

La ASEJ es un pilar estratégico del gobierno de Jalisco, con autonomía técnica y de gestión para garantizar imparcialidad en la fiscalización de un presupuesto cercano a los 200 mil millones de pesos. Su rol como contrapeso es crucial para generar confianza ciudadana.

Sin embargo, la resistencia de Ortiz Ramírez recuerda épocas oscuras de la Contaduría Mayor de Hacienda, antecesora de la ASEJ, donde se rumoraba que las cuentas públicas se “lavaban” mediante acuerdos entre bancadas legislativas. Funcionarios corruptos encontraban en estos arreglos una vía para encubrir irregularidades, otorgando un poder desmedido al titular del organismo.

Hoy, la ASEJ debería ser un modelo de integridad. El Plan Estatal de Desarrollo y Gobernanza 2024-2030, liderado por Cynthia Cantero Pacheco, establece la transparencia y la participación ciudadana como ejes rectores de la gestión pública. Este plan, construido con la voz de más de 675,000 jaliscienses, vincula el presupuesto a resultados medibles, exigiendo apertura y rendición de cuentas.

La opacidad de Ortiz Ramírez contradice este espíritu, debilitando la credibilidad de una institución que debería ser ejemplo.

La pasividad de otros actores institucionales agrava el problema. El silencio del Congreso en pleno y la inacción de la Fiscalía Anticorrupción alimentan percepciones de complicidad o indiferencia. Mientras, rumores de una posible reelección de Ortiz Ramírez, tras ocho años en el cargo, generan rechazo. “Un gobernador dura seis años y se va. Este señor pretende quedarse otros ocho. Es inadmisible”, sentenció Alfaro.

¿Cómo puede hablarse de rendición de cuentas si el fiscalizador se coloca por encima de la ley? La resistencia de Ortiz Ramírez no es un simple desencuentro burocrático; es una afrenta al sistema de pesos y contrapesos.

“La opacidad reina en la Auditoría. Si el auditor desconoce la ley, ¿cómo fiscaliza al estado?”, cuestiona Ocampo. La sociedad, cada vez más vigilante, exige respuestas. Ortiz Ramírez tiene una oportunidad: abrir las puertas de la ASEJ, entregar la información solicitada y demostrar que no hay nada que ocultar. De lo contrario, su silencio seguirá alimentando sospechas de irregularidades.

La transparencia no es negociable, y Jalisco merece una Auditoría Superior que predique con el ejemplo. Es hora de que el fiscalizador rinda cuentas.

 

Continuar Leyendo

JALISCO

MC: espejismos de unidad y fractura a la vista

Publicado

el

– Crónicas de Pacheco, por Daniel Emilio Pacheco

Movimiento Ciudadano en Jalisco ya abrió el telón de su renovación interna con la elección de 64 nuevos coordinadores municipales en la vieja casona de Av. La Paz. En apariencia, un ejercicio de normalidad partidista: discursos de unidad, promesas de cercanía con la gente, rostros nuevos para el escaparate y la certeza de que el partido naranja seguirá marcando la pauta en la política local.

Una postal impecable para las páginas de los diarios amigos… pero un espejismo apenas capaz de ocultar las fracturas internas que corroen al partido naranja. Pues, bajo el barniz del entusiasmo, se esconde un mapa con claroscuros que la dirigencia difícilmente podrá negar.

Los números de la elección de 2024 fueron generosos en sus bastiones metropolitanos: Guadalajara, Zapopan y Tlajomulco volvieron a confirmar la hegemonía emecista. En la capital, 308 mil votos aseguraron la continuidad; Zapopan, con 323 mil sufragios, consolidó la plaza más codiciada del estado; y Tlajomulco refrendó, una vez más, su condición de vivero político del grupo alfarista con 94 mil papeletas a su favor. Una trinidad metropolitana que otorga poder y recursos, pero que no resuelve la fragilidad en el resto del estado.

Porque más allá del brillo urbano, MC perdió terreno en Puerto Vallarta —joya turística entregada al PVEM en sociedad con Morena—, cedió Ciudad Guzmán, enclave agroindustrial del sur, y vio escaparse Tepatitlán, bastión alteño que durante años se pensó inmune a los embates opositores. En Tlaquepaque y Tonalá, el retroceso fue aún más doloroso: en el primero, los 109 mil votos no alcanzaron para retener la presidencia municipal; en el segundo, apenas 47 mil sufragios lo relegaron a un segundo lugar incómodo detrás de Morena. Un tropiezo estratégico en el oriente metropolitano que desnuda la vulnerabilidad del proyecto.

Mirza Flores, encargada de administrar esta renovación interna, habla de “liderazgos de territorio, cercanos a la gente”. El discurso suena bien, pero la tarea es monumental: reconstruir la cohesión de un partido que, en su expansión, ha multiplicado corrientes, intereses y pleitos internos. Porque el problema no es solo perder municipios: es perderlos mientras el partido se enreda en disputas de candidaturas, pugnas entre cuadros y una dirigencia que debe demostrar que puede arbitrar sin fracturar.

Los números distritales tampoco ayudan: de 20 distritos locales, MC apenas ganó 6; de los federales, ninguno y los plurinominales fueron para los exfuncionarios que necesitaban fuero y los “liderazgos” escogidos. Esto significa que, aunque controla alcaldías claves, su voz legislativa es reducida y carece de peso real en el Congreso federal.

Un contraste brutal: músculo en los municipios, anemia en las cámaras. Y esa asimetría no se corrige con discursos ni asambleas, sino con operación política en campo, con la capacidad de seducir al votante rural, al comerciante alteño, al campesino del sur que aún ve en el naranja una marca citadina, aburguesada y distante.

Pero lo verdaderamente corrosivo no está en las urnas, sino en los pasillos. La disputa Alfaro–Lemus ha dejado de ser un rumor y se ha convertido en un hecho palpable. Enrique Alfaro se resiste a entregar el control de candidaturas y cuadros, mientras Pablo Lemus mueve sus piezas con paciencia quirúrgica, tejiendo su propia red de operadores que responden solo a él. Entre ambos, Mirza Flores aparece como árbitro incómodo, obligada a conciliar lo irreconciliable: mantener la disciplina de un ejército que ya no reconoce un solo general.

El grupo Alfaro–Lemus sabe que esta es su última gran prueba antes de 2027. Si logran ordenar candidaturas y mantener la paz interna, MC llegará con posibilidades de sostener el gobierno estatal. Pero si insisten en los métodos de imposición y en los arreglos de cúpula, el costo será alto: perderán distritos clave, y con ellos, la capacidad de negociar en el Congreso y de sostener el control territorial.

Los cuadros históricos, los que alguna vez creyeron en la “ola naranja” como una alternativa fresca, se encuentran marginados o desplazados por nuevas caras que responden a intereses de grupo. La operación interna dejó cicatrices: candidaturas impuestas, militantes que sienten haber sido utilizados y un éxodo silencioso hacia Morena y el PVEM que ya se empieza a notar en las regiones.

En política, decía siempre la vieja guardia, no basta con administrar victorias: hay que blindarlas. Movimiento Ciudadano gobierna hoy con holgura en las ciudades, pero su debilidad en la periferia y en el interior del estado es evidente. Las plazas que perdió en 2024 son recordatorio de que el poder es un animal volátil: se escurre por las rendijas más pequeñas y muerde cuando menos se le espera.

La renovación municipal, que en el discurso se vende como ejercicio democrático, en los hechos es un intento de tapar grietas con retórica. En lugar de cohesión, lo que se advierte es una carrera por controlar posiciones rumbo al 2027. Cada comité local es, en realidad, una ficha en el tablero de negociación entre Alfaro y Lemus.

La batalla del 2027 no se jugará únicamente en los edificios de avenida Hidalgo o en los mítines de funcionarios públicos en la Casa Ciudadana. Se librará en los tianguis de Tonalá -donde el Ayuntamiento ha prendido focos rojos-, en los talleres de Arandas -Cuando se habla de la inseguridad que hay en las carreteras de la zona-, en los mercados de Lagos de Moreno -Al momento de hablar de un nuevo ejecutado o desaparecido- y en las colonias populares de Tlaquepaque -Explicando por qué el SIAPA no otorga el servicio que cobra: agua-. Ahí, donde los discursos sobran y lo que cuenta son los servicios públicos, la seguridad y la cercanía real de quienes gobiernan.

La verdadera batalla de 2027 no será contra Morena ni contra el PVEM. Será contra sí mismo. Porque, como tantas veces en la historia política de este país, los partidos no caen por la fuerza del adversario, sino por la podredumbre que incuban dentro.

Hoy MC es un cascarón brillante en la superficie, pero carcomido por dentro. Se vende como movimiento fresco, pero huele ya a partido viejo: facciones enfrentadas, candidaturas negociadas en lo oscurito y un liderazgo que se desgasta en administrar pleitos en lugar de ganar territorios.

Si no corrigen el rumbo, el espejismo de unidad que hoy pregonan se desmoronará al primer soplo de la contienda. Y entonces, la historia no hablará de una derrota electoral, sino de un suicidio político en cámara lenta. Una crónica que, como tantas en la política mexicana, no se escribirá con tinta… sino con epitafios.

En X: @DEPACHECOS

Continuar Leyendo

Copyright © 2020 Conciencia Pública // Este sitio web utiliza cookies para personalizar el contenido y los anuncios, para proporcionar funciones de redes sociales y para analizar nuestro tráfico. También compartimos información sobre el uso que usted hace de nuestro sitio con nuestros socios de redes sociales, publicidad y análisis, que pueden combinarla con otra información que usted les haya proporcionado o que hayan recopilado de su uso de sus servicios. Usted acepta nuestras cookies si continúa utilizando nuestro sitio web.