OPINIÓN
Guadalajara: La joya de la corona y el prematuro banderazo hacia 2027
Los Juegos del Poder, por Gabriel Ibarra Bourjac
La efervescencia entre los grupos políticos de Jalisco ya está en marcha. Durante las últimas semanas, hemos sido testigos de cómo diversos actores se han subido al cuadrilátero, tomando posiciones claras de cara al próximo proceso electoral. El epicentro de esta incipiente batalla no es otro que la alcaldía de Guadalajara, la indiscutible joya de la corona y la antesala natural para disputar la gubernatura del estado.
EL LABERINTO DE MORENA Y LA LÍNEA DEL CENTRO
Por un lado, observamos a los liderazgos de Morena moviendo sus piezas. La semana pasada, la visita de la presidenta nacional del partido, Ariadna Montiel, dejó un mensaje claro: vino a leerle la cartilla a los morenistas jaliscienses. La advertencia fue nítida, pues señaló que tendrán que sujetarse a las disposiciones institucionales y entender que las directrices para el próximo proceso se dictarán desde el centro del país y que no basta popularidad para ser postulado por Morena.
En este escenario, la baraja guinda comienza a mostrar sus cartas. Carlos Lomelí ha expresado abiertamente su intención de competir por la capital tapatía, en lo que sería su segundo intento por conquistar esta posición estratégica. Frente a él, emerge la figura de Merilyn Gómez Pozos, quien ya ha desplegado un intenso trabajo territorial en las colonias del municipio y se advierte que tiene un gran respaldo del poder central.
A la contienda interna se suman otros perfiles de peso: Sergio Chávez, alcalde de Tonalá, que ahora buscaría gobernar la capital de Jalisco; Alberto Uribe, operando desde su trinchera en la Secretaría de Economía del gobierno federal; el abogado Jesús Salazar, presidente de la fundación Somos Manos Tapatías; la regidora morenista Mariana Fernández y la diputada local Itzul Barrera.
La incógnita principal radicará en las definiciones de género y en la capacidad de cohesión. ¿Será el momento de una mujer como Gómez Pozos, o apostarán por figuras como Lomelí, Uribe, Chávez, Chema Martínez o Jesús Salazar? Las fracturas internas, históricamente el talón de Aquiles de Morena en Jalisco, serán el principal reto a vencer si pretenden capitalizar la fuerza de su marca, fuertemente impulsada por los programas sociales federales.
VERÓNICA DELGADILLO: LA CANDIDATA A VENCER
En la acera de enfrente, el panorama luce con mayor certidumbre. La actual alcaldesa, Verónica Delgadillo, considerada hoy por hoy la estrella política de Movimiento Ciudadano (MC) en Jalisco, ya está en posición de ataque para buscar su reelección por un periodo de tres años más. No es un secreto; desde que asumió el cargo, Delgadillo advirtió que su proyecto para la ciudad no era de tres, sino de seis años.
A la fecha, no se vislumbra ninguna figura dentro del partido naranja con la capacidad o la intención de frenarla. Es, sin duda, la candidata a vencer. Delgadillo es un fenómeno altamente mediático, un producto de estos tiempos y de la cultura del espectáculo, que basa gran parte de su estrategia en las redes sociales para proyectar una imagen constante de cercanía ciudadana.
El hecho de ser la primera mujer en gobernar Guadalajara en sus cerca de cinco siglos de historia, le asegura prácticamente la ruta libre hacia la candidatura sin contrincantes internos en Movimiento Ciudadano. Si logra pavimentar su camino y obtener la reelección, estará colocándose de forma inmejorable para buscar ser la próxima candidata a gobernadora de Jalisco.
EL MÚSCULO NARANJA Y EL CIERRE DE FILAS
Para dejar clara su posición, este fin de semana la alcaldesa encabezó un evento masivo en el Lienzo Charro Zermeño. El objetivo fue inequívoco: mostrar músculo político y cerrar filas rumbo a las elecciones intermedias de 2027. Ante cerca de tres mil simpatizantes, la dirigencia estatal y diversas figuras del partido se declararon listas para defender el bastión tapatío.
El mensaje central de Delgadillo apeló a la unidad y al trabajo de calle: “Estamos a punto de empezar una nueva etapa… Aquí no entra la discordia ni la grilla”, sentenció la presidenta municipal.
El respaldo fue contundente. La coordinadora estatal de MC, Mirza Flores, lanzó una advertencia directa a la oposición, cuestionando a las “bocas aventureras” que anticipan una victoria de otras fuerzas políticas: “¿Se los vamos a permitir? ¿Les queremos entregar cómo ya sabemos que gobiernan? Yo no”.
La presencia de figuras clave como Diego Monraz (Secretario de Transporte), David Zamora (Infraestructura y Obras Públicas), Luis García Sotero (Hacienda) y Alberto Esquer (Jefe de Gabinete), confirmó que la maquinaria naranja está aceitada. Movimiento Ciudadano demuestra que no hay fisuras a la vista; la unidad forjada desde la época de Enrique Alfaro y continuada ahora bajo el liderazgo de Pablo Lemus y Jorge Álvarez Máynez, sigue siendo su mayor fortaleza institucional.
EL TALÓN DE AQUILES: LA CRISIS DEL AGUA
Sin embargo, hay nubarrones densos en el firmamento que a Verónica Delgadillo le tocará sortear. El principal foco rojo es la crisis del agua contaminada.
Si bien se puede argumentar la responsabilidad del gobierno federal respecto a la contaminación del Río Santiago y el Alto Lerma, la realidad es que el problema ha hecho crisis en la Zona Metropolitana de Guadalajara. Movimiento Ciudadano suma doce años gobernando Guadalajara y ocho a nivel estatal; por ende, el reclamo ciudadano recae sobre las autoridades locales.
Las acciones emergentes implementadas hasta ahora, como la instalación de plantas potabilizadoras móviles o el regalo de garrafones en las colonias, resultan insuficientes ante una problemática estructural que difícilmente se resolverá en los próximos 12 meses.
Verónica Delgadillo conoce muy bien el tema de la problemática del agua, ya que durante la pasada campaña lo abordó en las mesas de debate en las que le tocó participar, asumiendo el compromiso de que iniciaría un programa de renovación de las viejas tuberías obsoletas y para ello haría una alianza con el gobierno del Estado. Verónica estimó que en los próximos años se canalizaría una inversión de 8 mil millones de pesos en este rubro.
Cuando presentó ese anuncio frente a sus contrincantes —en aquel entonces que buscaban el voto de los tapatíos—, Verónica argumentó que era alto el volumen de agua que se desperdiciaba por la tubería obsoleta y ella actuaría con sentido de responsabilidad.
¿Qué ha hecho en estos dos años? ¿Cómo va ese programa de renovación de infraestructura hídrica? Será interesante conocer el cumplimiento de este y otros compromisos.
EL DESENLACE
La elección no será un día de campo. Se vislumbra una contienda altamente competitiva frente a una maquinaria morenista impulsada desde la federación. Verónica Delgadillo ya dio el grito de arranque; ahora falta observar cómo logra integrar un equipo sólido para los próximos años, qué alianzas construirá en el cabildo y cómo operará la mano del gobernador Pablo Lemus, el actual jefe político de Jalisco, en esta partida de ajedrez donde el premio mayor no es solo una ciudad, sino el futuro del estado.




