JALISCO
Chema Martínez pide al INE atraer la elección de 2027
Por Mario Ávila
Tras sostener que las irregularidades registradas en la elección de 2024 nunca fueron esclarecidas y que la renuncia de la presidenta del IEPC fue intempestiva, el regidor de Morena, José María Martínez, plantea que es inevitable la necesidad de que el INE organice el proceso electoral de 2027 en Jalisco.
Consideró que el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPC) «perdió la confianza de miles de ciudadanos tras el fraude electoral de 2024 y que la renuncia de Paula Ramírez a la presidencia del IEPC no representa el cierre de un capítulo, sino que vuelve a colocar sobre la mesa uno de los episodios más cuestionados de la democracia tapatía».
“Hay que aclarar —dijo— que se va antes de que la echen. Ya pesaban sobre ella procesos administrativos que aún no resuelve el INE, pero ya era muy próximo su cese. Entonces ella elegantemente dice: ‘Mejor renuncio antes de que me corran’”, declaró Martínez.
El edil tapatío señaló que las irregularidades registradas en el proceso electoral de 2024 no obedecieron a un solo hecho, sino a una cadena de anomalías que terminaron por romper la credibilidad del árbitro electoral.
“Fueron las interrupciones y anomalías registradas en el PREP, la manipulación del sistema de resultados preliminares, las 104 casillas cuyos resultados desaparecieron, los paquetes electorales robados o extraviados y miles de votos sin contabilizar lo que terminó por romper la credibilidad del IEPC ante los ojos de miles de tapatíos”, sostuvo.
Recalcó que, durante la elección municipal de Guadalajara, desaparecieron los resultados de 104 casillas electorales; además, aparecieron paquetes electorales cuya procedencia nunca fue aclarada durante los cómputos municipales y existió una diferencia cercana a 50 mil votos entre los resultados de la elección federal y los de la elección local. En conjunto, estas irregularidades representaron una ausencia de 138 mil 932 boletas y votos que nunca fueron contabilizados.
“Ella —apuntó— fue el instrumento desde el poder; ella fue testigo de ese paseo de las bolsas negras de basura llenas de votos de los jaliscienses. Ella fue testigo del robo de los paquetes electorales de 104 casillas en Guadalajara, que dejaron sin contar a 140 mil tapatíos. No contaron sus votos, se los robaron”.
Puntualizó que la renuncia de Paula Ramírez no puede entenderse de manera aislada, sino que “llega después de un proceso electoral marcado por denuncias de fraude, el robo de la elección de Guadalajara y una autoridad electoral que nunca logró esclarecer las irregularidades señaladas ni recuperar la confianza de los ciudadanos. Más que cerrar ese episodio, su salida hace inevitable la necesidad de revisar de fondo el modelo electoral en Jalisco y garantizar que el próximo proceso se desarrolle bajo una autoridad que genere certeza para todos”.





