JALISCO
Morena exculpa de fraude electoral a la ex presidenta del IEPC, Paula Ramírez
Por Mario Ávila
Para la coordinadora estatal de Morena en Jalisco, Erika Pérez, la renuncia de Paula Ramírez a la presidencia del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPC) de Jalisco no constituye una prueba de fraude electoral en el proceso de 2024.
“Desde Morena queremos ser muy claros —dijo—: la renuncia de una funcionaria electoral, presentada de manera irrevocable y mucho antes de concluir el periodo para el que fue designada, no es lo preocupante. Lo preocupante es el deterioro de la confianza ciudadana en instituciones que deberían estar por encima de cualquier sospecha. Mientras algunos deciden hacerse a un lado, Morena seguirá exigiendo transparencia, rendición de cuentas y, sobre todo, la verdad, porque la democracia se fortalece cuando las instituciones responden a la ciudadanía y no cuando las dudas quedan sin explicación”.
Recordó que Morena promovió, por las vías institucionales, los recursos y procedimientos que consideró procedentes para que se revisara la actuación de quienes integraron la autoridad electoral durante el proceso de 2024.
“Hoy —abundó— nos mantenemos respetuosos de la legalidad y en espera de la resolución del procedimiento de remoción que actualmente se encuentra sustanciándose ante la Unidad Técnica de lo Contencioso Electoral del Instituto Nacional Electoral, instancia que deberá determinar, conforme a derecho, si existieron o no responsabilidades por parte de los integrantes del Consejo General del IEPC”.
Sin embargo, la dirigente de Morena en Jalisco expuso que tampoco puede ignorarse el contexto, ya que durante meses señalaron irregularidades, inconsistencias y decisiones que, a su juicio, afectaron la confianza ciudadana en la actuación del árbitro electoral.
“Hoy aún —precisó— persisten cuestionamientos sobre la actuación del organismo electoral durante el proceso de 2024 y resulta inevitable preguntarse por qué quienes tenían la responsabilidad de dar certeza a la ciudadanía comienzan a abandonar el cargo antes de que concluya el debate público sobre lo ocurrido”.
“Lo decimos con responsabilidad: no estamos afirmando que existió un fraude electoral. Lo que afirmamos es que hubo hechos que sembraron dudas legítimas, que hubo decisiones cuestionadas y que existe un procedimiento impulsado para revisar la actuación de los integrantes del órgano electoral. Eso forma parte de la realidad política de Jalisco y no puede esconderse debajo de la alfombra”, planteó.
Y remató:
“Jalisco merece autoridades electorales que generen certeza, no incertidumbre; que generen confianza, no sospechas; que generen legitimidad, no cuestionamientos permanentes. Y que quede claro: Morena no ha ejercido ningún tipo de presión, más allá de la vía jurídica. Eso nos da la responsabilidad de seguir expresando y señalando lo que está mal hecho, porque el Instituto Electoral debería ser una institución para la ciudadanía, para darle legitimidad a los procesos electorales y no para ayudar a algunos políticos”.





