JALISCO
Fundación Somos Manos Tapatías apoyará con pipas de agua a colonias en emergencia
Por Francisco Junco
Ante la emergencia por la calidad y el abasto de agua que afecta a distintas colonias de la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG), la Fundación Somos Manos Tapatías anunció un programa de apoyo que contempla la donación de 100 pipas de agua potable cada quincena y el suministro gratuito de agua purificada a familias en condiciones de vulnerabilidad.
Jesús Salazar Zazueta, presidente de la organización, explicó que la decisión surgió a partir de las quejas que han recibido de vecinos de diferentes colonias, quienes desde hace meses reportan agua turbia, con olores desagradables y otras condiciones que les generan preocupación. Señaló que la Fundación ha documentado reclamos en más de 150 colonias y que, ante esta situación, decidió intervenir desde el ámbito social.
“Desde la Fundación Somos Manos Tapatías vamos a tener el compromiso social de donar 100 pipas de agua potable a las colonias que se encuentran sufriendo esta emergencia en Guadalajara y que presentan mayores condiciones de vulnerabilidad. Esas van a ser quincenalmente”, afirmó Salazar Zazueta, en entrevista con Conciencia Pública.
El apoyo, explicó, no se limitará a las pipas. La organización adquirió cuatro plantas purificadoras con las que pretende entregar gratuitamente agua a las familias que lo necesiten, mediante el llenado de cinco garrafones por semana durante un año o por el tiempo que resulte necesario.
Entre las colonias contempladas para recibir el apoyo se encuentran Oblatos, Santa Cecilia, San Andrés, Tetlán Río Verde, Belisario Domínguez y San Juan de Dios, aunque aclaró que se trata solamente de algunas de las zonas identificadas y que el programa buscará atender a quienes se encuentren en mayores condiciones de vulnerabilidad.
Salazar Zazueta subrayó que la entrega de agua representa una medida de emergencia y no pretende sustituir la obligación de las autoridades de garantizar el suministro de agua potable. La fundación, dijo, revisará periódicamente la operación del programa, con la expectativa de que las instituciones responsables resuelvan de fondo el problema.
“Esto no es la solución, esto es solidaridad y empatía con quien ahorita necesita la ayuda”, sostuvo el presidente de la fundación, quien señaló que los recursos disponibles son limitados, pero que la organización decidió destinarlos a atender a las personas que actualmente requieren agua potable para sus necesidades básicas.
El programa también contempla realizar un análisis de la calidad del agua que reciben los habitantes de las zonas afectadas.
Para ello, la fundación prevé acudir con un laboratorio certificado por la Cofepris para tomar muestras y determinar qué contaminantes pudiera contener el líquido que llega a las viviendas, bajo la consideración de que el problema podría trascender el ámbito del abasto y convertirse en un asunto de salud pública.
El abogado consideró que las familias de menores recursos son particularmente afectadas por las recomendaciones de evitar el consumo del agua de la llave, debido a que deben asumir un gasto adicional para comprar agua purificada.
En ese sentido, sostuvo que las medidas anunciadas por las autoridades pueden ayudar parcialmente, pero no resuelven el impacto económico que representa para los hogares adquirir de manera cotidiana garrafones de agua.
La fundación también mantiene abierta la posibilidad de brindar asesoría jurídica gratuita a vecinos y grupos que consideren afectados sus derechos. Salazar Zazueta señaló que la organización ha orientado a ciudadanos sobre la presentación de quejas ante organismos de derechos humanos y sobre la posibilidad de recurrir al juicio de amparo cuando consideren que existen afectaciones a sus derechos fundamentales.
El presidente de la organización sostuvo que el problema del agua debe abordarse más allá de la confrontación política y atenderse como un asunto social, sanitario y de responsabilidad institucional.
En su opinión, las medidas emergentes son necesarias para atender a las familias que hoy requieren agua potable, pero deben acompañarse de una solución integral a la infraestructura y al funcionamiento del sistema de abastecimiento.
“Tenemos que buscar las formas de que nos den, más que información, más que paliativos, una solución real y una solución integral”, planteó Salazar Zazueta al referirse a la responsabilidad de las autoridades frente a la emergencia.
Los recursos para poner en marcha el programa provienen principalmente de la propia Fundación y de aportaciones voluntarias de empresarios, familiares y personas que han decidido colaborar sin buscar reconocimiento público.
“Y la verdad, se los agradezco. Ellos saben a quién me refiero y se los agradezco mucho porque es gente que realmente quiere ayudar con el corazón y de forma desinteresada. A ellos no les importa el reconocimiento o el salir, pero alguien tiene que organizar y nosotros encabezamos esto. Ojalá que haya más gente que se sume y que podamos ser solidarios”, sostuvo.
De acuerdo con Salazar Zazueta, el apoyo contempla inicialmente las 100 pipas quincenales durante al menos cuatro meses, además del suministro de garrafones mediante las plantas purificadoras durante, cuando menos, un año.
Con este esquema, Somos Manos Tapatías pretende llevar agua potable a quienes enfrentan mayores dificultades económicas mientras continúa la discusión sobre las soluciones estructurales para la crisis hídrica de la zona metropolitana. La organización insiste en que su intervención es temporal y solidaria, una respuesta desde la sociedad civil ante una emergencia que, en última instancia, corresponde a las autoridades resolver de manera permanente.
“Los mexicanos y, en particular, los jaliscienses siempre hemos sido solidarios en catástrofes, en un temblor, una inundación; damos ropa, damos elementos. Eso ahorita ocupa nuestra sociedad: agua, pero agua potable, agua purificada. Es lo que ocupa y es lo que vamos a hacer”, puntualizó.
La Fundación Somos Manos Tapatías también hizo un llamado a quienes quieran sumarse a esta causa y contribuir con el programa de apoyo a las familias afectadas. Jesús Salazar Zazueta pidió a ciudadanos y empresarios buscar a la organización en sus redes sociales como Fundación Somos Manos Tapatías o @licjesusalazar, donde podrán conocer las acciones que realizan, solicitar apoyo o establecer contacto para participar en esta iniciativa. “Ojalá que haya más gente que se sume y que podamos ser solidarios”, expresó.




