ENTREVISTAS
Sin precios, sin créditos, sin futuro: El campo mexicano sigue en alerta roja; la situación no ha mejorado
Por Gabriel Ibarra Bourjac
A inicios de 2026, la situación de los productores del campo mexicano no ha mejorado. Las importaciones de maíz registraron un récord histórico en enero, con cerca de 1.97 millones de toneladas —un aumento de aproximadamente 25% respecto al mismo mes de 2025—, lo que presiona aún más los precios internos y desincentiva la producción nacional.
Productores denuncian que el gobierno sigue priorizando a industriales y grandes compradores, sin avances reales en soberanía alimentaria ni financiamiento para el ciclo Primavera-Verano que ya inicia.
La entrevista de Conciencia Pública con José Ramírez Yáñez, representante del Frente de Defensa de los Productores del Sur de Jalisco, refleja la frustración persistente del sector agrícola mexicano tras las protestas masivas de finales de 2025. La insatisfacción no desapareció y es la incertidumbre lo que envuelve a los productores del campo.
En octubre y noviembre de ese año, miles de productores de maíz, frijol y otros granos básicos bloquearon carreteras en al menos 20 estados —incluyendo Jalisco, Guanajuato, Michoacán, Sinaloa y Tlaxcala— para exigir precios de garantía justos (alrededor de 7,200 pesos por tonelada de maíz), fin a las importaciones masivas que deprimen los precios internos, créditos accesibles y una política agropecuaria nacionalista que priorice la producción local sobre el Tratado de Libre Comercio.
El gobierno federal, bajo la administración de Claudia Sheinbaum, alcanzó acuerdos parciales con productores del Bajío (principalmente Jalisco, Guanajuato y Michoacán), ofreciendo apoyos complementarios de alrededor de 950 pesos por tonelada para alcanzar un precio efectivo de unos 6,050 pesos en algunos casos, junto con compromisos de créditos y seguros.
Sin embargo, estos pactos fueron criticados por ser insuficientes, limitados geográficamente y de cumplimiento irregular, ya que solo beneficiaron a un porcentaje mínimo de productores y no resolvieron la crisis estructural.
En esta conversación, José Ramírez expone con crudeza la decepción ante las mesas de negociación fallidas, el regreso a prácticas precarias de almacenamiento en hogares y la necesidad de una nueva ola de movilizaciones.
El Frente busca reagrupar fuerzas con otras organizaciones históricas para presionar por cambios profundos antes de que la temporada de siembra agrave la crisis.
LA ENTREVISTA
Gabriel Ibarra Bourjac (GIB): ¿Qué ha sucedido después de las manifestaciones, las protestas y los acuerdos que se establecieron a finales del pasado año? ¿Se resolvió el problema, se resolvió a medias o simplemente se pateó el bote?
José Ramírez: Podemos decir del estado en que guardan las cosas. La propuesta del Frente se resume en mínimo y máximo. Lo mínimo es mejorar los precios del maíz, frijol, trigo y básicos en general, lo cual el gobierno no cumplió. Los maiceros de Tlaxcala, productores de frijol de Durango y Zacatecas, y trigueros de Sinaloa siguen igual o peor. Lo máximo es una agricultura nacionalista con banca de desarrollo y sacar los granos del Tratado de Libre Comercio.
En las reuniones solo se llegaron a acuerdos mínimos, pírricos, y ni eso se cumplió. En abril próximo tendremos una reunión en Guadalajara con líderes nacionales para tomar acuerdos, ya que se acerca la preparación del terreno en Guanajuato, Michoacán y Jalisco. No se ve capitalización para el nuevo cultivo. En Tlaxcala han regresado a los años 70: almacenar maíz y frijol en casas, desocupando cuartos y mandando a los hijos a dormir en montoncitos, con riesgos de humedad y mermas. Estamos llegando a cosas lamentables.
GIB: En el caso del maíz, ¿qué acuerdos se llegaron sobre el precio, qué se cumplió y qué no?
José Ramírez: Hubo un mínimo: a productores que madrugaron se les cubrió los 7,200 pesos, pero en un mínimo de tonelaje y solo lo que almacenó el gobierno. Con coyotes no cubrieron ese monto; argumentaban la bolsa de Chicago y bajas hasta 4,800 pesos la tonelada. No se resolvió, fue mínimo. Los industriales no compran prácticamente; llenaron bodegas antes, el precio de la tortilla sigue alto, pero no contribuyen. Solo lo que compra el gobierno. En diciembre se hablaba de 10 millones de toneladas en comercialización; no contribuyeron.
GIB: ¿Cómo vislumbran este año con el ciclo Primavera-Verano por empezar? ¿Se repetirá la historia o puede mejorar?
José Ramírez: Se vislumbra crítica: en el primer mes, las importaciones de maíz subieron 25% respecto al año anterior. El gobierno seguirá importando y demeritando la producción nacional.
GIB: ¿Quién importa, el gobierno o los industriales?
José Ramírez: Los industriales, pero el gobierno da los permisos. Permite la entrada porque así lo quiere.
GIB: ¿La política agropecuaria de la Cuarta Transformación no ha cambiado? ¿Después de los paros en carreteras reaccionaron?
José Ramírez: No reaccionaron, les vale. Dieron atole con el dedo: citaban a las 8 de la mañana y empezaban a las 3 de la tarde, enviaban funcionarios de tercer y cuarto nivel; el secretario apareció solo una vez. No hay avances; las mesas de nada sirvieron.
GIB: ¿Cómo está el panorama para frijol y trigueros comparado con maíz?
José Ramírez: Muy parecido: la comercialización no se dio. El gobierno compró cierto tonelaje, pero la mayor parte está en casas de productores, como en los 60 y 70. La Secretaría de Bienestar adquirió algunas toneladas, pero la mayoría sigue en manos de productores.
GIB: Piden sacar los granos del Tratado de Libre Comercio. ¿Qué responden los representantes del gobierno?
José Ramírez: Argumentan que no se puede retirar; conocen las presiones de EE.UU., es carta valiosa en negociaciones. No se quitará. Debería implementarse un programa agropecuario nacional, pero ni una ni otra. No habrá financiamiento; la Primavera-Verano está en puerta, productores barbechan y rastran para sembrar con lluvias de mayo-junio, y no hay recursos.
GIB: ¿Seguirán con protestas o cambiarán de estrategia?
José Ramírez: Queremos reuniones regionales en Guadalajara para invitar líderes nacionales y organizaciones que lucharon codo a codo antes, para unirse a la movilización.
GIB: ¿Están unidos o divididos?
José Ramírez: Nosotros como frente seguimos unidos, pero convocamos a CNC y otras como CSI, la fundada por Lázaro Cárdenas. Los invitamos a manifestarse. Apenas los estamos invitando; hay respuestas, pero no definitivas.
GIB: ¿Quiénes participaron en las protestas y quiénes son los líderes?
José Ramírez: Los más visibles: Baltazar y Yaco, Alberto Vizcarra; aquí en Jalisco, el sur junto con el Bajío.
GIB: ¿Cuándo tendremos noticias?
José Ramírez: Para el 24 de abril próximo se hará una reunión nacional de productores. El lugar está por definirse y esta reunión la presidirán los compañeros del Frente, Baltazar Valdés de Sinaloa, Vizcarra de Sonora y Yaco de Chihuahua.
GIB: ¿Quiere añadir algo más?
José Ramírez: Pedirle a la presidenta un mínimo de nacionalismo en el campo, equivalente a un grano de mostaza o perdiz de amaranto, para que vea que somos millones. Que voltee a la producción nacional agropecuaria. El año pasado importamos más del 50% de granos; ahora se repuntará, con enero 25% más que el anterior. Les preocupa el cero crecimiento del PIB; el campo es factor importante. Tienen que voltear al campo. La presidenta habla de soberanía y autosuficiencia alimentaria, pero estamos lejos. Con el secretario de Agricultura inclinado a industriales e internacionales, será difícil que voltee al campo mexicano.




