OPINIÓN
El retiro se construye con tiempo: Semáforo de cotización, una buena práctica
Consejos para tu jubilación, por Arturo Pérez Díaz.
E-mail: amper61@hotmail.com
Hay dos edades en las que conviene hacer una pausa y revisar seriamente el futuro: 45 años para quienes cotizan bajo el régimen de la Ley del Seguro Social de 1997 y 55 años para quienes pertenecen al régimen de 1973.
No significa que a esas edades deba iniciarse necesariamente el trámite de pensión. Significa algo más importante: ya es momento de saber exactamente dónde estamos parados, porque la pensión no debería descubrirse al final de la vida laboral; debería construirse y vigilarse durante años.
La recomendación es sencilla: revisar la cuenta individual de la AFORE, el saldo de la Subcuenta de Vivienda del Infonavit y, sobre todo, las semanas reconocidas por el IMSS.
Para un trabajador de Ley 97, el dato de las semanas adquiere especial relevancia. En 2026 se requieren 875 semanas para acceder a las pensiones de cesantía en edad avanzada o vejez; el requisito aumentará gradualmente hasta llegar a mil semanas en 2031.
Por eso resulta particularmente útil la reciente incorporación del semáforo de semanas cotizadas que aparece en el portal del IMSS: https://www.imss.gob.mx/derechoH/semanas-cotizadas.
Me agradó verlo: convierte información que normalmente resulta incomprensible en una referencia gráfica que puede ayudar al trabajador a conocer su situación.
Por ejemplo, si un trabajador de Ley 97 observa que necesita 875 semanas y tiene 600 reconocidas, inmediatamente comprende que todavía existe un camino por recorrer. Esa información vale mucho más cuando se conoce con tiempo que cuando se descubre al momento de solicitar la pensión.
Sin embargo, aquí también hay una advertencia que debe hacerse: el color del semáforo no debe interpretarse como una autorización para jubilarse. Un trabajador puede aparecer en verde en una comparación estadística y eso no significa que ya pueda renunciar para irse a jubilar en la próxima quincena. El semáforo es una herramienta de orientación; no sustituye el análisis integral de edad, semanas, régimen, salario, saldo de AFORE y demás requisitos.
El trabajador de Ley 73 no debe confiarse
Para quien pertenece a la Ley 73, llegar a los 55 años significa entrar en una etapa particularmente delicada de planeación. Faltan cinco años para la edad mínima de cesantía —60 años— y cada decisión laboral puede tener consecuencias importantes.
Aquí es indispensable conocer el salario con el que se está cotizando y detectar oportunamente cualquier inconsistencia.
El subregistro salarial es uno de los problemas que deberían combatirse con mayor fuerza. Un trabajador puede creer durante años que cotiza con determinado sueldo y descubrir décadas después que su patrón reportó una cantidad menor. Cuando llega la pensión, ya no es momento de descubrir el problema: es momento de cobrar el resultado de una historia laboral que debió vigilarse durante años.
Falta una Cartilla de la Seguridad Social Mexicana
Por eso creo que, en un futuro cercano, el IMSS y el ISSSTE deben desarrollar una verdadera “Cartilla de la Seguridad Social Mexicana”, física y digital, cuyo objetivo sea fomentar la cultura del ahorro, la previsión social y el conocimiento de los derechos laborales.
No debería ser solamente un documento informativo básico.
Debería convertirse en un instrumento permanente de seguimiento de la vida laboral.
El IMSS y el ISSSTE deben estar obligados a entregar una actualización anual de la cartilla mediante un informe personalizado de seguridad social a cada derechohabiente.
Ese informe debería indicar, como mínimo:
- Semanas cotizadas durante el año.
- Semanas acumuladas.
- Salario promedio y salario base de cotización.
- Régimen de pensiones al que pertenece.
- Aportaciones realizadas por trabajador y patrón.
- Posibles inconsistencias detectadas, así como la actualización de nombre, fecha de nacimiento, número de seguridad social y clave CURP. Estos son datos que el IMSS sabe que pueden estar incorrectos, pero deja que sea el trabajador quien los detecte y, si no lo hace, lo deja solo frente al daño social que puede sufrir.
- Un cronograma de retiro que indique cuánto ha avanzado y qué le falta para cumplir los requisitos, como una evolución del propio semáforo de cotización.
Sería una especie de estado de cuenta integral de la seguridad social mexicana.
Además de informar, tendría una enorme utilidad preventiva: permitiría al trabajador detectar tempranamente que su salario fue registrado por debajo de lo realmente percibido, que faltan semanas, que existe alguna inconsistencia en sus datos o que su ahorro para el retiro requiere atención. Hoy, las ventanillas del IMSS están llenas de trámites de solicitud de reconocimiento de semanas correspondientes a las décadas de 1980 y 1990; el problema se detecta 30 años después.
La seguridad social también debe modernizarse
El IMSS ya está dando pasos en esa dirección. Su estrategia de semáforo de semanas de cotización incorpora un código QR para facilitar el acceso a servicios como la incorporación de Personas Trabajadoras Independientes a la seguridad social mediante la Modalidad 10. Desde el semáforo, la página del IMSS conecta con la inscripción a esta modalidad voluntaria.
La problemática es que la información puede estar disponible en el semáforo de cotizaciones y el derechohabiente nunca consultarla.
Por ello, el siguiente paso debería ser la notificación personalizada.
Esto cobra mayor importancia conforme envejece la población. Paradójicamente, quienes más necesitan información para tomar decisiones sobre su retiro son, en muchos casos, quienes pueden enfrentar mayores dificultades para mantenerse al día con las nuevas herramientas digitales.
PTI: una puerta que puede crecer
El esquema para Personas Trabajadoras Independientes (PTI) también puede adquirir mayor importancia. El IMSS señala que permite incorporar voluntariamente al Régimen Obligatorio a comerciantes, profesionales, artesanos y otras personas que trabajan por cuenta propia, con acceso a servicios médicos, pensión por invalidez y vida, ahorro para el retiro y prestaciones sociales. También existe la posibilidad de realizar aportaciones al Infonavit.
Menos rumores, más información
En estos tiempos en los que las redes sociales están llenas de versiones sobre una supuesta crisis de las pensiones, jubilaciones “impagables” o cambios que supuestamente ocurrirán de un día para otro, la mejor defensa del trabajador es la información oficial y confiable.
La seguridad social no debería ser una caja negra que se abre al final de la vida productiva. Debe ser un proceso transparente y comprensible.

El semáforo de semanas cotizadas es un buen comienzo. El siguiente paso debería ser que el IMSS y el ISSSTE toquen la puerta del trabajador cada año y le digan, con claridad, lo que ha construido y lo que le falta.
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Arturo Pérez Díaz es periodista independiente. Ha sido docente de Política, Opinión Pública y Mercadotecnia Política, así como asesor profesional de Comunicación Pública.



