Connect with us

OPINIÓN

Alejandra Canela: Deshabitar el dolor a través de la poesía

Publicado

el

Comparte esta noticia:

– De la ausencia a la palabra

Conciencia en la Cultura, por Luis Ignacio Arias:

Hay libros que no solo se leen: se despliegan, se sostienen, se sienten. *Para deshabitar una casa*, de la poeta tapatía Alejandra Canela, pertenece a esa categoría en la que la literatura se vuelve también objeto, memoria y gesto. Su obra nace de un proceso íntimo, doloroso y profundamente humano, pero se transforma en palabra, textura, forma y experiencia sensorial. En Canela, la poesía no es únicamente escritura: es un modo de acompañar.

Para deshabitar una casa comienza cinco años atrás, cuando la autora atravesó la muerte de su pareja a causa de la covid. En terapia, su psicóloga le pidió escribir diarios como parte del proceso de duelo. Canela lo hizo sin intención literaria: registró días, emociones, silencios, rutinas, pequeñas grietas de la vida cotidiana. «Escribe como tú quieras», le dijeron. Y ella escribió. Durante más de un año, esos cuadernos se convirtieron en un espacio de supervivencia emocional.

Tiempo después, al releerlos, comprendió que ahí había algo más que un registro íntimo. Había un ritmo, una voz, una serie de imágenes que pedían transformarse. «No quería que todo lo que viví se quedara ahí». De esos diarios surgieron los poemas que hoy conforman Para deshabitar una casa, un libro que no solo narra un duelo, sino que reconoce la multiplicidad de pérdidas que marcan la vida: rupturas, amistades que se alejan, espacios que dejan de ser propios, etapas que se cierran.

El título del libro proviene de un gesto concreto: el deseo de abandonar el cuarto donde recibió la noticia de la muerte de su pareja. Ese espacio se volvió insoportable, cargado de memoria. «Querer no estar en ese lugar es lo que me lleva a deshabitar una casa». Pero la casa no es solo un cuarto: es el cuerpo, la vida, la identidad que se reacomoda después de una fractura. La casa es también el lenguaje.

Canela se ha decantado por una poesía intimista que no busca la trascendencia, sino la compañía. «Prefiero decir que quiero que mi poesía acompañe». En sus textos, la vulnerabilidad no es un recurso, sino una postura ética: escribir desde lo que se vive, desde lo que duele, desde lo que se transforma. Su obra conecta porque habla de experiencias compartidas, aunque cada lector las viva de manera distinta.

Esa intimidad no es confesionalismo; es una forma de mirar el mundo desde la cercanía. Canela escribe sobre plantas que mueren, sobre colibríes que anuncian esperanza, sobre objetos que guardan memoria. Es una poesía que se sostiene en símbolos cotidianos, pero que los carga de resonancia emocional. En su libro, las plantas son un termómetro afectivo: «Otra vez se me mueren las plantas»; esa frase proviene de una broma terapéutica que terminó convirtiéndose en un leitmotiv del duelo. El colibrí, por su parte, aparece como una señal de consuelo que no logra sostenerse: «Un colibrí vino a decirme que todo estaría bien, pero yo lo dejé morir». La imagen es simple, pero devastadora.

Estos símbolos funcionan como puentes entre la experiencia individual y la colectiva. No importa si el lector ha vivido una pérdida similar: la metáfora abre un espacio de identificación. Por eso su poesía acompaña: porque no impone, sino que invita.

Para deshabitar una casa no solo se lee: se despliega como un acordeón, se abre en tres momentos, se toca. Es un libro cosido a mano, cuadernillo por cuadernillo, con aguja de mercería. La materialidad es parte del discurso. Canela concibe el libro-objeto como un artefacto que involucra todos los sentidos: «No solo es algo que se pueda leer o ver, sino también algo que se pueda sentir».

La experiencia de lectura se vuelve física: el lector debe abrir, girar, extender, volver a plegar. Cada movimiento acompaña la estructura emocional del libro. No es un capricho estético: es una forma de narrar el duelo desde la corporalidad. La casa que se deshabita también es un libro que se despliega.

Este trabajo artesanal es parte de la filosofía de Áspera Casa Editora, proyecto que Canela fundó junto a Luisa Chávez y Javier Magdaleno. Nacido hace ocho años como un fanzine, Áspera se transformó en una editorial dedicada exclusivamente a libros-objeto de poesía. Su apuesta es clara: publicar voces nuevas, cuidar cada detalle material y convertir cada libro en una experiencia.

Además de escribir, Canela es editora. Su visión del oficio es precisa: editar es acompañar, encaminar, cuidar. «Los editores somos muy buena onda… cuidamos al autor». Su trabajo en Áspera y en otras editoriales le ha permitido comprender la importancia de la coherencia, la estética y la ética en la publicación. Para ella, editar implica resolver problemas concretos: versos que no caben en la caja de texto, imágenes sin derechos, incoherencias gramaticales, decisiones de diseño que afectan la lectura. Pero también implica una responsabilidad: no publicar textos que inviten al odio, a la misoginia o a la violencia. La edición es un filtro, pero también un acto de cuidado.

Esa doble mirada —la de la autora y la de la editora— atraviesa su obra. Canela escribe con la conciencia de quien sabe que un libro es más que un conjunto de poemas: es un objeto que debe sostenerse, dialogar, respirar. Por eso su trabajo tiene una consistencia particular: cada decisión está pensada, cada imagen está colocada con intención.

Para Alejandra Canela, la literatura es compañía. «Alguien más tiene las palabras que tú necesitas en ese momento». Su libro, su poesía y su labor editorial responden a esa idea: la palabra como refugio, como gesto, como presencia.

Para deshabitar una casa es, en ese sentido, un libro que no solo narra un duelo, sino que ofrece una forma de transitarlo. Es un objeto que se abre como se abre una herida, pero que también se cierra como se cierra un ciclo. Es una casa que se abandona para construir otra. En ese tránsito, Canela acompaña. Porque su poesía no busca iluminar: busca estar.


Comparte esta noticia:
Continuar Leyendo
Click para comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Copyright © 2020 Conciencia Pública // Este sitio web utiliza cookies para personalizar el contenido y los anuncios, para proporcionar funciones de redes sociales y para analizar nuestro tráfico. También compartimos información sobre el uso que usted hace de nuestro sitio con nuestros socios de redes sociales, publicidad y análisis, que pueden combinarla con otra información que usted les haya proporcionado o que hayan recopilado de su uso de sus servicios. Usted acepta nuestras cookies si continúa utilizando nuestro sitio web.

Privacy Policy