OPINIÓN
Cablebús vs. Diego el Malo
Agenda política, por Alberto Tejeda
Si existe un funcionario que ha sabido mantenerse en el poder a lo largo de varios sexenios, ese es Diego Monraz. Eso no quiere decir que sea precisamente bueno en su trabajo, sino más bien que ha sido útil para defender intereses y privilegios de privados que se ven beneficiados por el dinero público, como lo son los dueños del transporte público.
Desde la secretaría que encabeza, de la cual dependen las concesiones, ha logrado enquistarse en el poder no porque sea bueno, pues a lo largo de los años ha demostrado no serlo. Representa lo peor del sexenio de uno de los peores gobernadores de Jalisco, como lo fue Emilio González, pero también ocupó la posición durante el sexenio de Enrique Alfaro y ahora con Pablo Lemus, quien le ha otorgado total impunidad para hacer lo que quiera y no rendir cuentas a nadie.
Recordemos que se le citó en el Congreso a comparecer por la larga lista de deficiencias de la dependencia que encabeza y simplemente no respondió, mucho menos dio explicaciones o respuestas, solo evasivas. Y así lleva varios años desde que llegó al cargo.
En el caso de los dueños del transporte público, son los consentidos de Diego Monraz. Cada año se les asignan sumas estratosféricas como subsidio, pero esto no les obliga a mejorar el servicio de transporte público. Además, se les otorgó la concesión de operación del Peribús. No hablemos de la modernización de unidades del transporte público, porque hasta eso les compra a los dueños del transporte público. Eso sí, se lanza contra quienes le han cuestionado su pésimo actuar como secretario de Transporte, donde todo cuestionamiento lo evade con un burlesco «eso no me corresponde». Y nos ha quedado claro, porque parece que a él solo le corresponde defender a los dueños del transporte público y no la movilidad del estado, la seguridad vial y los usuarios de TP, mucho menos la economía de todos, permitiendo aumentos a la tarifa, como sucedió cuando propuso, impulsó y defendió el atraco cometido con el aumento a la tarifa del transporte público, que pasó de 9.50 a 11 pesos.
Así, de golpe, así nada más, sin ningún compromiso de parte de los transportistas para realizar mejoras obligadas en la prestación del servicio, mejorar los tiempos, incluir más unidades, capacitar a los choferes y mucho menos garantizar sus derechos laborales. Esa es otra materia pendiente de la que Diego Monraz no se hace cargo y siempre evade.
Por eso no es extraño que ahora que la presidenta municipal de Tlaquepaque anuncia el proyecto del Cablebús, que beneficiará a la zona del Cerro del Cuatro, que padece las deficiencias del pésimo transporte público que Diego Monraz defiende, sea este quien salga a atacar el proyecto. El mismo que lleva décadas enquistado en el cargo, que ha aumentado la tarifa de TP, que no se ha preocupado por la gente y que siempre evade diciendo que eso no le corresponde a él. El mismo que no ha sido capaz de mantener en funcionamiento unas simples escaleras eléctricas en las estaciones del tren ligero porque, aunque sí, siempre dice que no le toca. Entonces, pareciera que solo le toca defender ciertos intereses, y no precisamente los de la ciudadanía, y evadir responsabilidades y obligaciones.
El proyecto del Cablebús viene a solucionar un problema grave de movilidad y transporte para todo el sur de la ciudad, esa zona que es despreciada por ciertos personajes elitistas que solo llevan obras importantes a las zonas adineradas. El Cablebús ya opera en ciudades como Puebla, donde beneficia a poco más de 700 mil habitantes, pero también en Ciudad de México, donde ya cuenta con tres líneas que movilizan y benefician a poco más de un millón y medio de usuarios. Este es un proyecto que vendrá a solucionar el grave problema de rezago, aislamiento e inseguridad que provoca el pésimo sistema de transporte público en la zona sur. Al ser una de las zonas con más necesidades, es importante llevar obras de este calibre que mejoren la calidad de vida de todos quienes ahí habitan, dándoles más y mejores oportunidades para trasladarse todos los días a sus trabajos o escuelas.
Esperamos la pronta construcción del Cablebús en Tlaquepaque. Es importante una obra enfocada en los más necesitados para colaborar en mejorar su calidad de vida, aminorando costos y tiempos de traslado y ofreciendo viajes más seguros.
Esperemos que el secretario Diego Monraz algún día se ponga a trabajar o, mejor, que no estorbe como lo está haciendo y que algún día asuma la responsabilidad de lo que sí le corresponde. Mejor que renuncie.


