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Tour de Francia 2026: Isaac del Toro, el príncipe gregario, se consagra en París
Por Juan Raúl Gutiérrez
Venturosamente se cumplió el pronóstico que vaticiné la semana pasada en estas páginas: Isaac del Toro no solo culminó en el top 10 de la clasificación general, es tercero en la clasificación general del Tour de Francia y ganó el maillot blanco que lo consagra como líder de los jóvenes de la competencia. Un hecho histórico para el ciclismo mexicano, pues en los más de 120 años desde que se instauró este recorrido en el circuito profesional (1903), nunca uno de los nuestros había estado en el podio de ganadores en París. ¡Primer Tour, primer podio, menuda hazaña!
Solo para recordar brevemente quién es Isaac del Toro, les diré que nació en Ensenada, Baja California, el 27 de noviembre de 2003, y con apenas 22 años se ha convertido en la mayor figura del ciclismo mexicano de todos los tiempos y uno de los jóvenes más prometedores del pelotón internacional. Los que lo conocen bien dan cuenta de que desde muy pequeño mostró disciplina y talento en distintas modalidades del ciclismo, destacando en competencias nacionales y posteriormente dando el salto a Europa, donde comenzó a forjar su carrera profesional.
Su trayectoria es meteórica: en 2023 conquistó el Tour de l’Avenir, considerado el “Tour de Francia de los jóvenes”, siendo el primer mexicano en lograrlo y arrasando con todas las clasificaciones (general, montaña, puntos y jóvenes). Ese triunfo lo colocó en el radar de los grandes equipos y en 2024 se incorporó al UAE Team Emirates, donde comparte filas con Tadej Pogačar, el mejor ciclista del mundo.
En apenas dos años como profesional, Del Toro ha acumulado victorias en pruebas de alto nivel como el Tour Down Under, el UAE Tour, el Tirreno-Adriático y el Tour Auvernia-Ródano-Alpes. En 2025 fue subcampeón del Giro de Italia, ganando una etapa y llevándose el maillot blanco de los jóvenes.
Isaac del Toro es hoy un símbolo de disciplina, talento y valentía. Su papel como gregario de lujo y protagonista en el Tour demuestra que México tiene un ciclista de talla mundial, capaz de competir de tú a tú con figuras como Pogačar, Evenepoel, Ayuso, Seixas y Vingegaard. Su nombre ya está inscrito en la historia grande del ciclismo y su trayectoria apenas comienza.
El triunfador absoluto fue Tadej Pogačar, quien con esta nueva victoria da un paso enorme para ser considerado el mejor ciclista profesional actual, y, según mi análisis, está destinado a ser el mejor que haya pisado la faz de la tierra.
Impresionante lo sucedido en la última etapa de montaña, el esloveno mostró no solo su poderío, sino también su generosidad: cuidó a Del Toro como quien protege a un hermano menor, lo cobijó hasta la meta, marcándole la ruta, blindándolo de sus competidores, animándolo, porque llegó un momento en que parecía que el nuestro se desvanecía, los últimos kilómetros ya pedaleaba con la boca abierta, ritmo incierto y el rostro en visible actus mortis, producto del cansancio acumulado así como víctima de los virus que contagiaron al equipo, y ahí estaba “Poggy”, sacrificando su lugar de llegada por arropar al nuestro, le permitió concluir la etapa 20 en el quinto lugar, nunca mejor dicho “Poggy hermano, ya eres mexicano”, ambos llegaron abrazados, en una escena que conmovió a tirios y troyanos y que reflejó como el rey sostenía al príncipe, que gran líder es el esloveno y que unidad hay en el UAE Team Emirates, el mejor equipo del mundo.
Regreso: La actuación de Del Toro en este tour fue memorable. Ganó la segunda etapa en Montjuïc, convirtiéndose en el primer mexicano en lograrlo; fue tercero en la etapa 6, segundo en la etapa 14 y nuevamente tercero en la etapa 15, siempre peleando contra los mejores del pelotón. Enfrentó y venció a figuras muy reconocidas como Paul Seixas, Juan Ayuso, Lenny Martínez, Jonas Vingegaard y Lipowitz, demostrando que no solo es un gregario de lujo, sino un ciclista capaz de competir de tú a tú con la élite internacional.
Solo para darle una justa dimensión al desgaste físico que significa esta competencia: para llegar a París, que marca la etapa final del Tour, cada ciclista trae en sus piernas más de 3.000 kilómetros, un promedio de 160 diarios, divididos en 21 etapas; pedalean diario durante tres semanas, solo con tres días de descanso. Para imaginarlo de una mejor manera, les diré que en un partido de soccer, un futbolista corre en promedio 10 kilómetros en 90 minutos de juego.
Sumemos a esto el desgaste emocional y mental, que significa mantenerse concentrado con las condiciones climáticas, de la propia carretera, la presión de competir al lado del ya legendario Tadei, y de la disputa contra otros monstruos del ciclismo. Una gesta inolvidable.
Ya no hay duda, el podio final en París coloca al ensenadense junto a Pogačar y Evenepoel; su conquista, también, del maillot blanco confirma que es el mejor joven del Tour.
Isaac del Toro no es ya una promesa: es una realidad que inspira a nuevas generaciones y que ha inscrito su nombre en la historia grande del deporte mundial. Su temple y coraje lo han convertido en protagonista indiscutible del Tour de Francia 2026.
Esperaría que México y toda Latinoamérica dimensionen la magnitud de lo conseguido por Isaac del Toro. No se trata solo de un podio en París, se trata de romper una barrera simbólica que durante más de un siglo parecía infranqueable: ningún ciclista mexicano había estado entre los tres mejores del Tour de Francia. Este logro coloca a nuestro país en el mapa del ciclismo mundial y abre un horizonte de inspiración para miles de jóvenes que sueñan con competir en las grandes ligas.
La hazaña de Del Toro es también un mensaje poderoso para quienes dudaban de él. Con esta actuación, les cerró la boca a sus detractores, a aquellos que lo subestimaron cuando descendió posiciones en la clasificación general o cuando lo acusaban de no tener la fortaleza para mantenerse en la élite. Isaac respondió en la carretera, con resultados, con podios y con un maillot blanco que lo consagra, insisto, como el mejor joven del Tour y del mundo.
Ver la entrada de Del Toro a París, acompañado de lo mejor del ciclismo mundial, me sacó lágrimas de felicidad. He tenido la oportunidad de estar en la Ciudad Luz varias veces y hoy me trasladé mentalmente a ella; me imaginé parado en los Campos Elíseos aplaudiendo el paso de estos superdotados, viendo con orgullo que este joven mexicano de excepción comparte la mesa de los mejores de su deporte y en un futuro cercano será quien reparta el pastel.
Ese momento no fue solo el cierre de una competencia, fue la confirmación de que México puede estar en la élite mundial del ciclismo. Fue un símbolo de esfuerzo, disciplina y grandeza que nos recuerda que los sueños se cumplen cuando se sostienen con valentía y constancia.
La imagen de Del Toro en París quedará grabada en la memoria colectiva: un joven de Ensenada que rompió barreras históricas y que, con su actuación, nos enseñó que la gloria también puede tener acento mexicano. Más que un podio, lo que vimos fue el nacimiento de una nueva era para el ciclismo nacional, y la certeza de que los detractores que alguna vez dudaron de él hoy han quedado en silencio frente a la contundencia de sus resultados.
A fin de cuentas, aparte de los datos duros que acompañan mis elogios para Isaac, que les pueden faltar conocimiento profundo de este deporte, los invito a que digieran algunas de las declaraciones de Tadej Pogačar, el mejor ciclista del orbe, que algo sabrá más que yo. Veamos, Poggy, además de coronarse como campeón del Tour, dejó frases que engrandecen la figura de Isaac del Toro.
Reconoció que “es muy difícil trabajar para alguien más”, como lo hace Isaac para él, pero que en esta edición lo hizo convencido de que el mexicano merecía estar en el podio. Añadió con sinceridad: “Ahora tal vez la gente hable de cómo ayudé a Isaac a llegar al podio, pero, en primer lugar, él me ayudó a vestir el maillot amarillo”. Con ello dejó claro que su apoyo fue un gesto de reciprocidad hacia quien lo respaldó en momentos decisivos.
En otras entrevistas, Pogačar fue aún más contundente: “No voy a seguir haciendo esto mucho tiempo. Isaac ha demostrado el potencial que tiene… es joven, aprende muchísimo, es muy inteligente, tiene mucho talento y mucho motor”. Y en otra ocasión se rindió ante el mexicano con palabras que resonaron en todo el pelotón: “Potencial y talento increíble para ser mi relevo”, asegurando que compartir la meta con él le dejó la “piel de gallina”.
Esas palabras no solo confirman la calidad deportiva de Del Toro, sino que lo colocan como heredero natural dentro del UAE Team Emirates y como símbolo de que México ya tiene un ciclista del nivel de los mejores del mundo.
Y pensar que hay gente que trata de minimizar el concepto de mérito y repiten palabras vacías como “hablas desde tu privilegio”; busquen espacios arriba que pienso del tema.
Espero que algunos amigos, “haters” de Isaac, hoy hayan recuperado su internet, porque ayer no tenían datos; de no ser posible, sé que en algún momento leerán estas líneas y verán en ellas el mismo final de mi artículo anterior: Del Toro se los pasó por el arco del triunfo.
“Au revoir”.
– Juan Raúl Gutiérrez Zaragoza es doctor en Derecho por la Universidad Panamericana. Doctorante en Filosofía por la Universidad Autónoma de Guadalajara.



