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Ecos de la sede más mexicana: Guadalajara ya late al ritmo del Mundial
Por Diego Morales Heredia
Aún faltan horas para el silbatazo inicial, pero Guadalajara ya comenzó a vivir el Mundial. En las plazas aparecen pantallas gigantes, los comercios se llenan de banderas y las camisetas de la Selección Mexicana comienzan a verse por distintos puntos de la ciudad. En el Centro Histórico y en las zonas turísticas ya es común escuchar otros idiomas y encontrarse con visitantes extranjeros que empiezan a llegar para seguir la Copa del Mundo de la FIFA 2026.
La capital jalisciense, una de las tres sedes mexicanas junto a Ciudad de México y Monterrey, no solamente albergará cuatro partidos de la fase de grupos en el Estadio Guadalajara. El Mundial se ha extendido mucho más allá del inmueble futbolístico y ha comenzado a apropiarse de los espacios públicos, de los centros comerciales, de las universidades y de los sitios más emblemáticos de la ciudad.
Guadalajara quiere mostrarse al mundo. Y para ello se ha vestido de futbol.
La transformación comienza desde el aeropuerto. La carretera a Chapala, una de las principales puertas de entrada a la ciudad, fue completamente reconfigurada con nuevos carriles de concreto hidráulico, ciclovías, banquetas, iluminación y áreas verdes. La intención es clara: que la primera imagen que tengan los visitantes del Mundial sea la de una ciudad moderna, funcional y preparada para un evento global.
A ello se suma la nueva Línea 5 del sistema de electromovilidad, inaugurada apenas unos días antes del arranque de la justa mundialista, que conectará el Centro Histórico con el Aeropuerto Internacional de Guadalajara. La obra forma parte de una inversión superior a los 12 mil millones de pesos que, de acuerdo con autoridades estatales, se ha destinado a infraestructura, movilidad y recuperación de espacios públicos con motivo de la Copa del Mundo.
Pero el Mundial no se vivirá únicamente en las avenidas o en el estadio. Se vivirá, sobre todo, en las calles.
Por primera vez en su historia, Guadalajara contará con un FIFA Fan Fest oficial y el corazón de la fiesta estará en el Centro Histórico. La Plaza de la Liberación será el epicentro de una celebración que durante 39 días reunirá a miles de aficionados frente a pantallas gigantes para seguir los partidos de la Copa del Mundo.
Ahí, entre el Teatro Degollado, la Catedral y la Rotonda de los Jaliscienses Ilustres, el futbol convivirá con conciertos, gastronomía y actividades recreativas. La imagen promete ser poderosa: familias completas viendo partidos bajo el cielo tapatío, turistas mezclados con aficionados locales y una ciudad intentando convertir el Mundial en una experiencia colectiva.
El ambiente mundialista también llegará a Zapopan
La explanada de Plaza de las Américas, junto a la Basílica, contará con una zona especial para ocho mil personas bajo una estructura techada. Además, el centro zapopano lucirá decoración inspirada en las selecciones que jugarán en Jalisco, mientras restaurantes, bares y comercios comienzan a prepararse para semanas de intensa actividad turística y futbolera.
La Universidad de Guadalajara también se sumará al fenómeno. En el Centro Cultural Universitario, la Pantalla Bicentenario, considerada una de las más grandes de América Latina, transmitirá partidos para estudiantes y público en general, convirtiéndose en otro de los puntos de encuentro para quienes no puedan asistir al estadio.
Incluso las plazas comerciales se han sumado al ambiente mundialista. Plaza Galerías, La Gran Plaza, Plaza del Sol y La Perla preparan pantallas y actividades especiales para seguir el torneo, conscientes de que el Mundial también representa consumo, turismo y vida urbana.
Restaurantes, bares y comercios del Centro Histórico, Zapopan y Chapultepec también comenzaron a sumarse al ambiente mundialista con decoración temática, promociones y pantallas listas para transmitir los encuentros, mientras turistas y aficionados empiezan a recorrer la ciudad con jerseys de distintas selecciones.
Y mientras las plazas se preparan para la fiesta, Guadalajara intenta también pulir su imagen. La Minerva fue remodelada y se alista para convertirse nuevamente en el gran punto de celebración futbolera de los tapatíos. En el Centro Histórico se rehabilitó la llamada Cruz de Plazas, se restauraron fuentes, luminarias y andadores, mientras que el Paseo Cabañas incorporó un nuevo espejo de agua interactivo.
El futbol, poco a poco, comenzó a modificar el paisaje urbano
Sin embargo, el Mundial también deja preguntas inevitables. Aunque la ciudad presume obras, movilidad y nuevos espacios públicos, persisten problemas de inseguridad, agua y servicios urbanos que continúan formando parte de la conversación pública.
Porque Guadalajara no solo busca verse bien para el mundo; también intenta demostrar que puede estar a la altura de un evento global sin perder de vista sus propios desafíos. Aun así, el ánimo futbolero parece imponerse.
El Estadio Guadalajara albergará cuatro partidos entre el 11 y el 26 de junio, incluido el encuentro entre México y Corea del Sur, además de duelos como Uruguay contra España y Colombia frente a Congo RD. Aunque serán pocos encuentros, el Mundial promete sentirse mucho más allá de los noventa minutos y mucho más allá de las tribunas.
La apuesta es que toda la ciudad se convierta en escenario. Por eso las autoridades rehabilitaron plazas, ampliaron vialidades, impulsaron sistemas de transporte y remodelaron 270 canchas de futbol en distintos municipios de Jalisco. La intención fue que el impacto mundialista no se limitara únicamente a las zonas turísticas o a los aficionados con boleto.
Porque el Mundial no solo llegará al estadio. En una ciudad donde asistir a los partidos será prácticamente imposible para buena parte de la población debido al costo de los boletos, los Fan Fest, las plazas públicas y las transmisiones masivas terminarán convirtiéndose en el verdadero punto de encuentro de una ciudad que, mientras espera el silbatazo inicial, ya comenzó a latir al ritmo del futbol.


