JALISCO
Gerardo Quirino Velázquez, el alcalde de menos escritorio y más calle: “En Tlajo chambeamos sin parar”
– Segundo Informe de Gobierno en Tlajomulco.
Por Francisco Junco.
El alcalde Gerardo Quirino Velázquez Chávez colocó la infraestructura como uno de los ejes de su administración y, durante su segundo informe de gobierno, reportó más de 3 mil 500 millones de pesos destinados a 425 acciones y obras en los primeros dos años de gestión.
El saco negro le duró apenas diez minutos. Quirino Velázquez comenzó con una imagen formal: camisa blanca, sin corbata, de pie en medio de un escenario en forma de T que le permitía girar y dirigirse hacia todos los costados del auditorio. Pero, conforme tomó confianza, ocurrió una escena que terminó por sintetizar el mensaje de su segundo informe: se quitó el saco, se arremangó la camisa y comenzó a hablar de “chamba”. “Estamos chambeando de cerquita, con la gente”, lanzó. La imagen parecía diseñada para acompañar el discurso: menos escritorio, más calle; menos protocolo, más territorio.

El naranja dominaba el auditorio del edificio administrativo de Tlajomulco. Arcos, luces y grandes lonas repetían los lemas “Chambeando sin parar” y “Siempre cerca”. En primera fila estaba el gobernador Pablo Lemus Navarro. También acudieron el exgobernador panista Emilio González Márquez; Salvador Zamora, exalcalde de Tlajomulco y actual secretario general de Gobierno; Alberto Esquer; integrantes del gabinete estatal; diputados; magistrados, y presidentes municipales metropolitanos, entre ellos Verónica Delgadillo. Además, estuvieron presentes el coordinador nacional de Movimiento Ciudadano, Jorge Álvarez Máynez, y el líder moral de los naranjas, Dante Delgado, entre otras figuras políticas.
Era un informe de gobierno, pero también una fotografía del poder y de un proyecto político que tiene en Tlajomulco una parte importante de su historia.

Quirino Velázquez agradeció a Lemus y reconoció que parte de las obras que estaba por enumerar habían requerido del acompañamiento estatal. Después miró hacia la historia política del municipio y recordó a quienes, dijo, sentaron las bases del proyecto hace 15 años. Entre ellos mencionó expresamente al exgobernador Enrique Alfaro Ramírez. La referencia no fue menor: Tlajomulco fue el laboratorio político desde el cual aquel grupo construyó una plataforma que, años después, alcanzó Guadalajara y el gobierno de Jalisco.
“En Tlajo chambeamos sin parar. En Tlajo chambeamos de cerquita. De cerquita y con la gente, siempre, todos los días, no como un eslogan, sino como visión y una forma de gobierno. Entendemos que para poder trabajar con los grandes retos que tiene nuestro municipio necesitamos estar bien cerquita, trabajando todos los días con las y los ciudadanos para juntos construir el futuro que deseamos”, expresó Quirino, ya sin saco y con las mangas recogidas, mientras convertía la palabra “chambear” en el hilo conductor de su presentación.
Había una razón para insistir en el trabajo territorial. Tlajomulco tiene alrededor de 400 fraccionamientos y 25 localidades tradicionales y, según el alcalde, durante estos dos años su administración ha recorrido el 95 % de esos lugares. La dimensión territorial se cruza con otra mucho más compleja: la demográfica. El municipio que hace apenas unas décadas conservaba amplias zonas rurales se convirtió en una ciudad extendida, fragmentada y con necesidades metropolitanas. Quirino incluso aseguró que Tlajomulco se aproxima al millón de habitantes.
Ese crecimiento explica buena parte del discurso. El gobierno municipal reportó más de 3 mil 500 millones de pesos destinados a obra pública durante los primeros dos años de administración y, solo para 2026, alrededor de 2 mil millones en infraestructura y equipamiento. El alcalde habló de 425 acciones y obras, entre ellas calles renovadas, luminarias, parques, unidades deportivas y centros administrativos, además de un programa permanente de bacheo. Las cifras ocuparon las pantallas, pero detrás de ellas aparecía el problema que persigue a Tlajomulco desde hace años: construir infraestructura al ritmo del crecimiento de la ciudad.

“Hemos logrado una inversión de dos mil millones de pesos, dos mil millones de pesos de infraestructura y equipamiento, cuando Tlajomulco tiene cinco mil millones de pesos de presupuesto. Ha sido un esfuerzo colaborativo. Reconocer nuevamente a nuestros regidores, porque todas las votaciones, incluyendo los presupuestos importantes para nuestro municipio, han sido por la unidad”, destacó Quirino, antes de pedir públicamente un reconocimiento para los integrantes del Ayuntamiento.
El agua apareció inevitablemente. En un municipio donde durante años el crecimiento habitacional avanzó por delante de la infraestructura hidráulica, Quirino presentó una inversión proyectada de mil 200 millones de pesos para abasto, potabilización, distribución, saneamiento y reúso. Defendió, además, la decisión de frenar la incorporación de Tlajomulco al SIAPA ante las condiciones financieras y operativas que enfrentaba el organismo metropolitano. La apuesta, explicó, fue fortalecer primero el sistema municipal mediante pozos, interconexiones, obras de infraestructura y la incorporación de agua superficial proveniente de la planta potabilizadora número 5.

Después vinieron los proyectos concretados, como la clínica de la Cruz Verde Chulavista y los centros administrativos de López Mateos y de la carretera a Chapala, además de la rehabilitación de mercados, parques y unidades deportivas. Quirino puso especial énfasis en el espacio público y lo relacionó directamente con la seguridad y la reconstrucción del tejido social.
La lógica planteada fue sencilla: recuperar un parque o una unidad deportiva no solamente significa dotarlo de infraestructura, sino devolver a los vecinos un lugar de convivencia que puedan hacer suyo.
“Para un servidor, el espacio público es el símbolo más importante que tienen los ciudadanos; es el espacio que nos une, es el patrimonio de todas y de todos. En la medida que recuperemos el espacio público, se lo entreguemos y que la ciudadanía se apropie de él, habremos avanzado en la reconstrucción de nuestro tejido social”, sostuvo el presidente municipal al explicar la intervención en parques y espacios deportivos.
El nuevo acceso al aeropuerto
La movilidad volvió a reunir sobre el mismo escenario a Quirino Velázquez y Pablo Lemus. La carretera a Chapala, la avenida Adolf B. Horn y el nuevo acceso sur al Aeropuerto Internacional de Guadalajara fueron presentados como piezas de una misma transformación.
El Gobierno del Estado y el Gobierno de Tlajomulco proyectan una inversión de alrededor de 410 millones de pesos para la próxima intervención en Adolf B. Horn: aproximadamente 290 millones de recursos estatales y 120 millones municipales, destinados a un tramo de unos 12 kilómetros. A ello se suma el viaducto de 5.2 kilómetros construido por el Grupo Aeroportuario del Pacífico, mientras que la modernización de la carretera a Chapala permitirá ampliar las alternativas de transporte hacia una de las zonas de mayor crecimiento.
“Esta obra nos permitirá conectar a más de 200 mil personas de esta zona. Habrá cinco estaciones y será mucho más fácil la conectividad. Estamos contentos de sumar esfuerzos y seguir trabajando en equipo con el gobernador. Desde el municipio realizaremos obras complementarias para conectar a nuestras localidades con esta vialidad tan importante”, afirmó Quirino sobre la modernización de la carretera a Chapala y la extensión de la Línea 5, una obra que beneficiará a localidades y desarrollos como Los Agaves, Rancho Alegre, Los Silos, La Calera, La Alameda, El Capulín, El Refugio y El Zapote.
Al final, las luces siguieron siendo naranjas y la palabra “chamba” se repitió una y otra vez como marca política. Pero la fotografía más elocuente fue la del propio Quirino: llegó de saco negro y terminó en mangas de camisa. Reivindicó la continuidad de un proyecto nacido hace tres lustros en Tlajomulco, aunque buscó imprimirle un sello propio: “Tempranito, de cerquita y con la gente”.
En una ciudad que durante años creció más rápido que sus servicios, Quirino utilizó su segundo informe para dejar un mensaje administrativo, pero también político: Tlajomulco sigue siendo territorio de obra, de continuidad y, sobre todo, una de las principales plataformas de poder en Jalisco.
Aeropuerto de Guadalajara tendrá segundo ingreso por Adolf B. Horn
El Aeropuerto Internacional de Guadalajara tendrá un segundo ingreso vehicular por la zona de Adolf B. Horn, anunció el gobernador Pablo Lemus Navarro durante el segundo informe de gobierno del alcalde de Tlajomulco, Gerardo Quirino Velázquez Chávez. La nueva conexión busca ofrecer una alternativa a la carretera a Chapala y modificar la movilidad hacia la terminal aérea desde el sur del Área Metropolitana de Guadalajara.
El proyecto contempla la participación del Grupo Aeroportuario del Pacífico en la infraestructura directamente vinculada con el nuevo acceso, mientras que los gobiernos estatal y municipal intervendrán la avenida Adolf B. Horn.
Pablo Lemus explicó que el gobierno de Jalisco renovará la vialidad desde el nuevo ingreso del aeropuerto hacia el norte, mientras que Tlajomulco hará lo propio hacia el sur. De acuerdo con lo anunciado por el mandatario, el nuevo acceso podría estar en funcionamiento en marzo próximo.
“El Aeropuerto Internacional de Guadalajara va a tener un segundo ingreso. Ya no solamente se va a poder entrar por carretera a Chapala, y esta es una muy buena noticia. […] El Gobierno del Estado de Jalisco va a renovar todo Adolf B. Horn desde el nuevo ingreso del aeropuerto, que estará funcionando, espero, en el mes de marzo próximo”, anunció Lemus.
El gobernador situó la obra dentro de una estrategia más amplia de conectividad para Tlajomulco, que incluye la segunda etapa de modernización de la carretera a Chapala y la ampliación del corredor de electromovilidad. En esta última intervención se contemplan 5.2 kilómetros adicionales con infraestructura vial, ciclovía y alumbrado, además de extender la conexión hacia el corredor industrial. Lemus destacó que estas obras fueron acordadas con Quirino como parte de un esquema de inversión compartida entre ambos niveles de gobierno.
“Lo bonito de esto es que tú le pones y yo le pongo; no es como el juego de la pirinola. Y el municipio de Tlajomulco, por decisión del presidente, va a renovar todo Adolf B. Horn, del nuevo ingreso del aeropuerto a la zona sur. Gracias, presidente”, expresó Lemus al destacar la coordinación con el gobierno de Quirino para construir una segunda puerta de entrada y salida a la terminal aérea.



