OPINIÓN
Visita presidencial a Jalisco: “Quien guía el camino y el destino de la patria es el pueblo”
Opinión, por Pedro Vargas Ávalos.
El pasado sábado 5 de septiembre estuvo en Guadalajara la primera mandataria de la República, Claudia Sheinbaum Pardo (CSP), para rendir cuentas en un encuentro masivo ante alrededor de 15 mil personas en la Arena Vicente Fernández Gómez (VFG), recinto ubicado sobre la carretera a Chapala, en el municipio de Tlajomulco de Zúñiga. Fue recibida en el aeropuerto tapatío por el gobernador y por doña Cuquita —María del Refugio Abarca—, quien fuera esposa del gran artista tapatío Vicente “Chente” Fernández, figura indiscutible de la canción folclórica mexicana durante los últimos 50 años.
La visita se inscribe en un inusitado recorrido nacional —esta asistencia formó parte de la primera de tres etapas— que realiza CSP para difundir su Segundo Informe de Gobierno, fechado el 1 de septiembre, en cada una de las 32 entidades federativas.
En esta, que vino a ser la séptima visita presidencial a nuestra entidad, se confirmó que el timón de la nación está en manos de una ciudadana comprometida. Nos sorprendió que en el presídium no estuviese el gobernador Pablo Lemus, lo cual generó diversas opiniones. La difusión se lleva a cabo bajo la divisa “Honestidad y resultados” y arrancó el jueves 3 de septiembre de 2026 en la Plaza de Armas de Cuernavaca, Morelos, donde CSP recibió una efusiva bienvenida, acompañada por la gobernadora morenista Margarita González Saravia. Esto reflejó la excelente coordinación existente entre su estado y el Gobierno federal.
Luego, la titular del Ejecutivo federal viajó a Durango, gobernado por el priista Esteban Villegas Villarreal. Este le dio la bienvenida y afirmó: “Lo que necesitamos en México, en Durango y en todos lados es apoyar con todo a quien es la primera presidenta de México…”. El paraje Tres Molinos, sede del evento, se sacudió con una cerrada ovación a la mandataria.
El viernes 4, en Zacatecas, no solo se presentó el informe, sino que también se realizó la conferencia “mañanera”. En esta participó el gobernador morenista David Monreal Ávila, quien expresó un cálido reconocimiento y la gratitud de los zacatecanos. En un acto posterior, más de 15 mil ciudadanos escucharon los datos del Segundo Informe presidencial, teniendo como marco la Plaza de Armas. El Ejecutivo local resumió lo alcanzado en esa entidad: “Menos pobreza y más política social; menos privilegios y más derechos; menos desigualdad y más justicia; menos abandono y más oportunidades”.
Enseguida, ya en San Luis Potosí, hubo una magna reunión que llenó la Arena Potosí, con 23 mil personas. Allí, el gobernador emanado del Partido Verde, Ricardo Gallardo Cardona, aseguró: “En San Luis la queremos. En San Luis la apoyamos. En San Luis estamos con usted en las buenas, en las malas y en las peores”. La gira continuó por Aguascalientes, donde la gobernadora panista Tere Jiménez le dio la bienvenida y prosiguió la presentación del informe de la mandataria.
El siguiente punto fue Colima, antes de partir hacia Jalisco. En la ciudad de las palmeras, Indira Vizcaíno Silva, gobernadora morenista de esa entidad, expresó su beneplácito por la visita. El periplo continuó por nuestro terruño y, como hemos dicho, Pablo Lemus no asistió al informe y, por tanto, no pronunció la elemental bienvenida.
Por la tarde de ese mismo día, la presidenta se trasladó a Nayarit, donde el gobernador Miguel Ángel Navarro Quintero se deshizo en elogios hacia ella. En Jalisco, Lemus publicó en redes sociales que, al saludar a CSP, le manifestó su respeto y disposición para realizar obras en beneficio del desarrollo de México. Sin embargo, diversas fuentes publicaron que, en vez de acompañar a la distinguida visitante durante la presentación de su informe, Lemus Navarro optó por “dar una vuelta a Chapala”. El hecho suscitó innumerables interpretaciones, la mayoría de ellas en desaprobación de la ausencia del mandatario jalisciense.
Para concluir sobre la presencia de los gobernadores en los actos del informe de la presidenta CSP, diremos que su primera etapa abarcó diez estados, del 3 al 6 de este mes patrio. La segunda se desarrolló en el sureste, del 10 al 13, y la tercera cerrará la ruta nacional el día 27 en la Ciudad de México.
La primera etapa concluyó el domingo con visitas a Nuevo León y Coahuila. En Monterrey, aunque la plaza se encontraba pletórica, no estuvo presente el gobernador emecista Samuel García, al igual que ocurrió en Jalisco. Se aseguró que buscó evitar los abucheos; sin embargo, sí se reunió con CSP en el Palacio de Gobierno estatal.
De allí, la mandataria se trasladó a Saltillo, donde, específicamente en el Parque Las Maravillas, estuvo presente el priista Manolo Jiménez. El gobernador, quizá previendo que sería fuertemente abucheado por los 10 mil ciudadanos asistentes, decidió no hacer uso de la palabra.
De los anteriores eventos, que congregaron a 150 mil personas, el que más nos interesa es el de Jalisco. Aquí observamos que fue más parca la relación entre los dos ejecutivos, el federal y el estatal. ¿Fue el temor a las rechiflas lo que llevó a Pablo Lemus a no asistir ni dar públicamente la bienvenida a la presidenta? ¿O quizá se debió a la evidente tibieza que ha imperado en el trato público entre ambos mandatarios? ¿Es reflejo de la supuesta escasez de apoyos de la Federación para Jalisco, como afirman muchos funcionarios estatales?
Al comparar la actitud del mandatario jalisciense con la de sus homólogos, observamos que varios desafiaron las protestas de los asistentes, lo que incluso obligó a CSP a intervenir para calmar los ánimos. Así ocurrió en Colima, donde, pese a que la presidenta prometió atender a los inconformes junto con la gobernadora, la gritería arreció en vez de disminuir.
La presidenta pidió entonces a sus partidarios, ya molestos por las provocaciones, que no ejercieran violencia y permitieran las protestas. Ante la insistencia de cierto grupo que se negaba a guardar silencio, CSP reiteró que no se les agrediera, aunque señaló que los inconformes parecían ser infiltrados pertenecientes al prianismo irrespetuoso.
Al regresar al caso de Jalisco, resulta preocupante para quienes lo habitamos que puedan disminuir los apoyos federales destinados a la entidad. Ese día se anunciaron importantes proyectos en materia de infraestructura, salud, energía y vivienda. Entre ellos destacan el saneamiento del río Santiago, una obra urgentísima, y el ferrocarril que conectará la Perla Tapatía y varias localidades jaliscienses con la capital del país.
Se trata de una comunicación trascendental, suprimida por el neoliberalismo hace 30 años, cuando existía “El Tapatío”, un servicio que todavía se recuerda con nostalgia.
También debe resaltarse el proyecto eléctrico que incluye una nueva central de ciclo combinado; la modernización del puerto de Puerto Vallarta, y la construcción del puente “Amado Nervo” —en honor al gran poeta que siempre se identificó como jalisciense—, que conectará esa ciudad con Bahía de Banderas, Nayarit.
No menos importante es la realización de 70 mil acciones de vivienda y casas en proceso de construcción para beneficiar a las familias jaliscienses. En infraestructura carretera, la presidenta enumeró la conservación de la red federal, la construcción de caminos artesanales para pueblos indígenas, así como la ampliación y modernización del libramiento de Lagos de Moreno.
En fin, las visitas presidenciales suelen ser muy benéficas para Jalisco. De allí la importancia de que exista una óptima coordinación con el gobierno estatal, es decir, que sean de primer orden las relaciones Gobierno Federal-Gobierno del Estado, sin importar que las administraciones emanen de partidos políticos diferentes.
La causa que a todos debe interesar es el avance integral tanto del Estado como de la República, dentro de un desarrollo compartido en el que la gente sea la verdadera beneficiaria. Con ello se garantiza lo expresado por la mandataria desde Tlajomulco de Zúñiga: “Quien guía el camino y el destino de la patria es el pueblo”.



