JALISCO
Enrique Michel: Jalisco debe ser un “santuario” para las personas adultas mayores
– Segundo Congreso del Adulto Mayor: Francisco Ramírez Yáñez se pronuncia contra una “cultura del descarte” hacia las personas mayores
Por Francisco Junco
El envejecimiento de la población obliga a modificar la manera en que la sociedad mira y atiende a las personas mayores, advirtió el rector de la Universidad del Valle de Atemajac (UNIVA), Francisco Ramírez Yáñez, quien alertó sobre una creciente “cultura del descarte” que tiende a medir el valor de las personas por su productividad y termina por marginar a quienes llegan a edades avanzadas.
El planteamiento fue realizado durante el Segundo Congreso Nacional de Personas Mayores, celebrado en la UNIVA y organizado por la Fundación Jaime Enrique Michel Velasco y la Comisión Estatal de Derechos Humanos Jalisco (CEDHJ), con la participación de autoridades, organizaciones civiles y seis instituciones universitarias. El encuentro puso sobre la mesa los retos de una sociedad cada vez más longeva y la necesidad de avanzar en políticas de salud, derechos humanos, asistencia social, cultura, seguridad y protección jurídica.
Jaime Enrique Michel Velasco, presidente de la fundación que lleva su nombre, pidió al Gobierno de Jalisco retomar la creación del Instituto para las Personas Mayores, concebido como un organismo alejado de burocratismos y orientado al servicio, el estudio y la ayuda directa.
Además, propuso que Jalisco se convierta en un “santuario para las personas mayores” ante problemas como el edadismo, el abandono, los fraudes, los despojos, la inseguridad y las carencias en materia de salud y economía.
El rector Francisco Ramírez Yáñez sostuvo que el verdadero desarrollo de una sociedad no puede medirse exclusivamente por su crecimiento económico, sino también por su capacidad para integrar a todas las generaciones. Advirtió que las personas mayores corren el riesgo de quedar relegadas en una sociedad “obsesionada” con los indicadores de productividad, rendimiento técnico y crecimiento utilitario.
“La persona no vale más por lo que produce o por lo que rinde en una métrica de mercado, sino por su dignidad, que es inalienable y sagrada”, expresó el rector al establecer el primero de tres principios que, consideró, deben orientar la relación de la sociedad con las personas mayores.
El segundo principio, explicó, consiste en reconocer y proteger la memoria y la experiencia acumuladas por las generaciones mayores, no como un recuerdo del pasado, sino como un activo social que puede contribuir a reconstruir el tejido comunitario.
“Custodiar la memoria viva, la sabiduría humana acumulada, la resiliencia y la vasta experiencia de nuestros adultos mayores constituye un pilar fundamental para la reconstrucción del tejido social. Ignorarlas nos debilita”, afirmó.
Como tercer principio, Ramírez Yáñez planteó reconocer a las personas mayores como sujetos plenos de derechos y garantizarles condiciones reales para ejercerlos. “La longevidad actual exige garantizar el acceso efectivo a la justicia, a la salud integral, a entornos dignos y a una participación activa y libre de discriminación”, señaló al pedir que las deliberaciones académicas se traduzcan en propuestas concretas contra la indiferencia y a favor de la solidaridad intergeneracional.

Enrique Michel: Jalisco debe ser un “santuario”
Jaime Enrique Michel Velasco advirtió que las personas mayores continúan enfrentándose a carencias, injusticias y discriminación por edad, además de dificultades económicas y de acceso a los servicios de salud. A ello sumó fenómenos que consideró particularmente graves, como la inseguridad, los fraudes, el acoso, los despojos y el abandono social e incluso familiar.
Ante ese escenario, planteó recuperar el proyecto de un organismo especializado: “Pedimos que se retome la importancia que conlleva la recreación del Instituto para las Personas Mayores en Jalisco, como un organismo ajeno a burocratismos y sí de servicio, estudio y ayuda directa para quienes pertenecen a este segmento de la población”.
Michel Velasco consideró que el cambio demográfico ya no permite aplazar decisiones. “El destino nos alcanzó. Al paso de dos décadas o un poco más, tendremos más adultos en esta etapa de la vida que niños o jóvenes. Es hora de actuar”, sentenció al pedir que las políticas públicas comiencen a anticiparse al escenario que enfrentará Jalisco durante los próximos años.
Además, lanzó una propuesta que retumbó en las paredes del recinto de la UNIVA: “Lograremos juntos que Jalisco sea, se convierta, en un santuario en el que las personas mayores vean un nuevo horizonte más digno, más retributivo y más justo”. Señaló que el modelo requerirá la participación del Gobierno, las universidades, los legisladores, las organizaciones civiles y las propias personas mayores.

Maye Villa: dejar atrás la visión asistencial
La presidenta del Sistema DIF Jalisco, Maye Villa de Lemus, quien acudió en representación del gobernador Pablo Lemus Navarro, señaló que el crecimiento de la población mayor obliga a preparar desde ahora políticas públicas capaces de responder no solamente a las necesidades actuales, sino también a una sociedad en la que cada vez se vivirá más tiempo.
“Las personas adultas mayores ocupan un lugar muy importante en las políticas y en las decisiones de este Gobierno”, afirmó Villa, quien explicó que la estrategia estatal debe contemplar la salud y el bienestar, pero también la autonomía, la seguridad, la participación y el derecho de las personas mayores a continuar formando parte activa de sus comunidades.
La presidenta del DIF sostuvo que la atención no puede construirse exclusivamente desde una perspectiva asistencial y debe considerar las distintas realidades existentes en los 125 municipios.
“A las personas mayores no se les puede mirar solamente desde la asistencia. Hay que reconocer todo lo que tienen que decir, que enseñar, que compartir y que construir”, enfatizó.
“Envejecer no significa perder valor, no significa dejar de decidir, no significa dejar de participar. Mucho menos significa dejar de tener sueños, proyectos o posibilidades”, expresó Villa de Lemus al señalar que el objetivo debe ser construir un Jalisco donde vivir más años también represente hacerlo con dignidad, autonomía y participación.

CEDHJ: los derechos humanos no tienen edad
La presidenta de la Comisión Estatal de Derechos Humanos Jalisco, Luz del Carmen Godínez González, sostuvo que el crecimiento de la población mayor representa una transformación demográfica que debe enfrentarse desde una perspectiva de derechos humanos y no considerar el envejecimiento como una carga social.
“Las personas mayores son titulares plenas de derechos humanos y su dignidad debe ser respetada, protegida y promovida en todo momento”, afirmó Godínez González, quien advirtió que todavía existen casos de discriminación, soledad, abandono, violencia, dificultades económicas y obstáculos para acceder a los servicios de salud y justicia.
La ombudsperson jalisciense subrayó, además, que ninguna política dirigida a este sector puede diseñarse desde los escritorios sin incorporar directamente su opinión. “Nada sobre las personas mayores debe hacerse sin la participación de las personas mayores”, expresó al señalar que sus voces deben ocupar el centro de la discusión y de la elaboración de las políticas públicas.
Godínez González resumió el compromiso institucional con una frase: “Los derechos humanos no tienen edad y la dignidad humana jamás pierde vigencia”. Planteó que los resultados del Congreso deben traducirse en propuestas y acuerdos concretos que eviten la discriminación, la invisibilización y la exclusión de quienes llegan a esta etapa de la vida.
Karla Planter: crece 151 % la población mayor de 60 años
La rectora general de la Universidad de Guadalajara, Karla Planter Pérez, dimensionó el desafío desde las cifras: señaló que México atraviesa una acelerada transición demográfica y que la población mayor de 60 años aumentó 151.4 por ciento, al pasar de 6.8 millones en 2000 a 17.1 millones en 2025, de acuerdo con datos del INAPAM citados durante su intervención. Actualmente, indicó, existen 48 personas mayores por cada 100 niños.
“Envejecer debe ser sinónimo de plenitud, dignidad y aprendizaje constante”, afirmó Planter Pérez, quien recordó que, desde 2013, la UdeG cuenta con el Sistema Universitario del Adulto Mayor, concebido como una alternativa educativa integral, flexible y accesible para favorecer el desarrollo continuo de las personas mayores.
La rectora informó que el programa, que comenzó con diez talleres, opera actualmente en cinco sedes universitarias y ofrece más de 30 cursos presenciales y virtuales, entre ellos inteligencia artificial, escritura creativa e idiomas como inglés, francés y náhuatl. Destacó que la demanda continúa creciendo y que, para el ciclo actual, había más de 450 personas mayores en busca de un espacio para inscribirse.
El Congreso incluyó una conferencia magistral y cuatro paneles dedicados a la salud de las personas mayores; los derechos humanos y la asistencia social; la cultura social para su atención, y la seguridad integral, social y jurídica, además de una Feria de la Salud y actividades físicas. Planter Pérez sostuvo que el reto requiere “articular voluntades entre la academia, el Gobierno y las organizaciones civiles para garantizar entornos incluyentes y con pleno respeto a los derechos humanos”.
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Japón es un referente para enfrentar los retos de una sociedad cada vez más longeva
– Melba Falk Reyes asegura que un sistema comunitario de cuidados permite alcanzar la mayor longevidad del mundo.
Por Francisco Junco
La experiencia de Japón puede ser un referente para México ante el crecimiento acelerado de su población mayor, debido a sus políticas de largo plazo, que combinan salud, seguridad social, participación comunitaria y reconocimiento a quienes impulsaron el desarrollo económico, señaló la doctora Melba Falk Reyes durante la conferencia magistral del Segundo Congreso Nacional de Personas Mayores, Derechos y Nuevas Longevidades, celebrado en la UNIVA.
Al presentar “Japón: la contribución de la población a la prosperidad y los retos actuales de la sociedad longeva”, explicó que buena parte de las personas mayores japonesas pertenece a las generaciones que reconstruyeron el país después de la Segunda Guerra Mundial.
“Esta población longeva contribuyó a esa prosperidad de Japón y es a la que se está honrando y apoyando”, destacó.
Uno de los ejes del modelo, dijo, es reconocer su aportación económica y social. El trabajo, la educación y el ahorro interno financiaron el “milagro económico” de la posguerra, con crecimiento y una distribución más equitativa del ingreso. “No nada más el trabajo, sino el ahorro”, enfatizó.
También subrayó la raíz cultural de esas políticas: un enfoque de largo plazo que trata a los adultos mayores con honor y respeto, factor clave en el diseño institucional.
Actualmente, cerca del 29 por ciento de la población japonesa tiene más de 65 años. La esperanza de vida es de 81 años para los hombres y de 87 para las mujeres.
Japón construyó su andamiaje desde hace décadas: en 1963 promulgó el Acta de Bienestar para los Adultos Mayores y estableció revisiones periódicas de las necesidades de este sector. “Mantener un diagnóstico permanente de los cambios de la generación mayor de 65 años” es esencial, porque las demandas se transforman con la edad.
Otro pilar es el Seguro de Cuidados de Largo Plazo, creado en 2000 y financiado con aportaciones desde los 40 años y recursos públicos. Con ese fondo se sostienen centros comunitarios en todas las prefecturas, donde, a partir de los 65 años, se evalúa la salud y se define la atención requerida.
La longevidad, advirtió, trae nuevos retos: una baja natalidad, una menor fuerza laboral y más personas mayores que viven solas. Por ello, se busca mantenerlas integradas e incluso facilitarles el empleo después de los 65 años. “Un alto porcentaje trabaja, quiere seguir trabajando”, indicó.
Tras recordar los vínculos históricos entre México y Japón, cerró con la imagen del roble de Matsuo Bashō: “El roble representa la resistencia frente a los retos del camino y, aunque el cuerpo envejece, nuestra naturaleza es la misma. Somos como el roble”.





