JALISCO
PVEM instala estructura territorial en Tlaquepaque
– Ruta electoral Jalisco 2027: Alberto Alfaro asume el liderazgo rumbo a 2027
Por Francisco Junco
La cita en la Expo Ganadera de Guadalajara, programada originalmente para las tres de la tarde, comenzó formalmente a las 16:20 horas. Este retraso, habitual en los protocolos de la política local, dio tiempo para que la explanada, un espacio de gran capacidad, se transformara visualmente.
Los contingentes llegaron paulatinamente, transportados en diversos medios y provenientes de distintas colonias, delegaciones y sectores de San Pedro Tlaquepaque, como La Ladrillera, El Sauz, Miravalle, Loma Bonita, Parque del Bosque, Santa Cruz, San Martín de las Flores, Tateposco y Santa Anita.
La distribución de playeras y gorras verdes, colores distintivos del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), homogeneizó el escenario y preparó el terreno para una convocatoria que los organizadores cifraron en más de dos mil asistentes.
La reunión, convocada formalmente para la toma de protesta de la nueva coordinación municipal y el arranque de la campaña de afiliación, contó con una representación diversa de la estructura partidista, incluidos coordinadores municipales, legisladores y dirigentes nacionales. Sin embargo, el centro de gravedad del evento recayó en la figura de Alberto Alfaro García, actual diputado local, quien asumió la coordinación municipal.
El discurso de Alfaro García no se limitó a los tecnicismos administrativos de la renovación partidista. Por el contrario, aprovechó el espacio para articular una narrativa de oposición y crecimiento territorial. El legislador centró sus señalamientos en la actual administración de Tlaquepaque y se distanció de las gestiones que calificó como lejanas a la realidad social.
Su mensaje fue directo: la legitimidad política no reside en el discurso mediático, sino en la operatividad de campo, el trabajo en el barrio y la resolución de las problemáticas cotidianas de la ciudadanía.
Esta postura no fue fortuita. Al contrastar el «trabajo de calle» con la supuesta simulación de otros actores políticos, Alberto Alfaro buscó validar ante la dirigencia nacional la eficacia de su estructura local. La aritmética electoral fue el pilar de este argumento.
El diputado puso sobre la mesa datos que, según su análisis, sustentan una narrativa de competitividad: una diferencia favorable de aproximadamente 27 mil votos, frente a los 11 mil sufragios con los que, sostuvo, se definió la última elección municipal. Este planteamiento busca posicionar a su grupo político no solo como una estructura interna del Verde, sino como la fuerza electoral predominante en el municipio, con la vista puesta en las definiciones de 2027.
La toma de protesta de los nuevos integrantes de la estructura territorial formalizó la instalación de la coordinación municipal. Sin embargo, el trasfondo político del evento se consolidó con la intervención de Arturo Escobar y Vega, dirigente nacional del Partido Verde. Su discurso no solo funcionó como respaldo a la coordinación local, sino también como una hoja de ruta estratégica para el partido en Jalisco.
Arturo Escobar y Vega definió un objetivo ambicioso: el PVEM busca escalar posiciones hasta convertirse en la segunda fuerza política del estado. Esta meta de crecimiento no es menor y conlleva una reestructuración de la ambición partidista.
El dirigente nacional enfatizó que el partido no debe conformarse con ser un actor secundario, sino que tiene el derecho y la capacidad de postular candidatos a los cargos de mayor relevancia, incluidas presidencias municipales, diputaciones locales y federales y, con la mirada puesta en el futuro, la gubernatura del estado en 2030.
Este posicionamiento tiene implicaciones tácticas de gran calado, especialmente en lo que respecta a la política de alianzas. El dirigente nacional fue enfático al advertir que, si bien el PVEM mantiene abiertas las puertas para una posible coalición electoral, esta no será producto de una negociación cupular convencional. Por el contrario, la estrategia para futuros procesos implicará una exigencia de competitividad técnica.

Arturo Escobar advirtió a los eventuales aliados que las candidaturas deberán someterse a procesos de medición y evaluación de resultados. Bajo esta premisa, «aquí no se regalan candidaturas», sentenció el dirigente, marcando una línea divisoria sobre la manera en que el Verde pretende sentarse a negociar en futuras mesas de coalición.
La advertencia de Escobar sugiere que el partido ha decidido abandonar la subordinación política que a menudo caracteriza a las fuerzas minoritarias dentro de los bloques electorales.
Al declarar que el PVEM siempre contempla la posibilidad de competir en solitario, el dirigente nacional trasladó la presión hacia el resto de las fuerzas políticas en Jalisco. El mensaje es claro: cualquier alianza debe fundamentarse en la capacidad real de atraer votantes y en el peso territorial demostrado en actos como el realizado en la Expo Ganadera.

Al finalizar la jornada, el acto protocolario dejó instalada una coordinación municipal con directrices muy específicas emanadas de la dirigencia nacional. La movilización de contingentes, la reivindicación de resultados electorales pasados y la advertencia sobre la futura política de alianzas configuraron un escenario que va más allá de un simple ajuste de piezas partidistas.





