ENTREVISTAS
Entrevista a Fernando Guzmán Pérez Peláez: “Debemos construir un México para todos, más allá de los colores”
Por Mario Ávila
¿Debe ir el PAN en alianza contra Morena en las elecciones de 2027 o debe competir solo? —le pregunto a Fernando Guzmán Pérez Peláez.
Esta es su respuesta:
“Creo que debe construirse una ruta mínima de propuesta a la sociedad, que debe coincidir con un México para todos, en donde haya posiciones y propuestas concretas para la sociedad y, sobre todo, se vea la posibilidad de construir una conformación única”.
Antes, Fernando Guzmán se refiere al resultado electoral en Coahuila y precisa que, si bien todo el panismo del país tiene que asumir su parte de responsabilidad en la pérdida de identidad del Partido Acción Nacional (PAN) y, por lo tanto, en la pérdida del registro en el estado de Coahuila, la mayor responsabilidad recae en la dirigencia nacional albiazul.
En entrevista con Conciencia Pública, Guzmán Pérez Peláez expuso que, de alguna manera, cada quien tiene su parte; sin embargo, precisó que los liderazgos que han participado y quienes llevan la conducción del partido cargan con la mayor responsabilidad, ya que son los encargados de mantener la identidad y consolidarla con la estructura partidista mediante el trabajo cotidiano en territorio y la cercanía con las necesidades de la sociedad.
Pérez Peláez dijo mantenerse un tanto al margen de las dirigencias de su partido desde el año 2012, pero admitió que esa pérdida de identidad tiene que ver con la apertura del PAN, que siempre ha sido una oferta muy ambiciosa. “Pero en Coahuila no se cumplió y lo que yo veo desde afuera, desde mi perspectiva, es que no se hizo bien el trabajo y ahí están los resultados”.
Nuestro entrevistado matizó su comentario al recordar que Coahuila es el único estado donde no ha habido alternancia en toda su historia, entre las 32 entidades federativas. “Y también creo que la vida polarizada que hoy tiene el país influyó en este resultado, porque hay dos grandes bloques: por un lado, la ratificación de quienes representaban una opción distinta y que podía ganar, que en este caso fue el PRI; y, por otro, quienes representan al gobierno federal y que querían tomar también Coahuila”.
Esa polarización —dijo— debilita mucho a las instituciones y nos pone en riesgos muy grandes, porque el país no puede estar en una confrontación constante. Sin embargo, en ese escenario hubo, por así decirlo, un alineamiento de los ciudadanos y, con ello, la decisión de su participación electoral.
Fernando Antonio Guzmán Pérez Peláez admitió que se ha venido menguando la fuerza de Acción Nacional y recalcó: “Eso no es ninguna novedad. Creo que cualquier analista del acontecer político puede concluirlo. Ahora pareciera que para algunos panistas este resultado es una sorpresa y advierten que hay que tener cuidado de no perder la identidad. Por supuesto que se ha ido perdiendo, y el ejemplo más claro es lo que sucedió en Coahuila”.
¿Alianza de nuevo entre PRI y PAN?
Viene la elección de 2027, en la que se renovará la Cámara de Diputados y se elegirán 17 gubernaturas. En este escenario, considera que deberá decidirse de acuerdo con las circunstancias de cada lugar. Sin embargo, insiste en que lo más importante es que existan alternativas de personas y políticos comprometidos realmente con un México para todos.
“Si eso no se logra, si no nos sacudimos ante los escenarios que tenemos, estamos en un gran problema para las generaciones futuras. Estamos en la última llamada para reorientar el camino”.
Para el abogado, que se ha distinguido durante los últimos años por enarbolar la defensa de los valores familiares, la polarización que vive el país debilita mucho a las instituciones y nos pone en un riesgo muy grande, “porque el país no puede estar en una confrontación constante; pero en ese escenario hubo, por así decirlo, un alineamiento de los ciudadanos y, con ello, la decisión de su participación electoral”.
La alianza o no entre PAN y PRI debe decidirse en cada estado
Una de las preguntas que más se han planteado después de los resultados electorales en Coahuila, donde el PAN no alcanzó el 3 % de los votos y, por lo tanto, perdió el registro, es si debe considerarse necesaria la alianza o coalición electoral entre PAN y PRI para la elección de 2027 y, eventualmente, para la de 2030.
Ante ello, Fernando Guzmán reconoció que existen distintas posiciones que se han hecho públicas. Por un lado, recientemente la dirigencia nacional del PAN ha expresado que es tiempo de competir solos para cuidar la identidad partidista; por otro, hay voces que han llamado a realizar un análisis particular en cada entidad antes de tomar decisiones.
La reflexión que presenta es la siguiente:
“La realidad que tiene el país es verdaderamente compleja. Necesitamos, más allá de las visiones de los partidos, buscar realmente que los liderazgos que existan, ya sean azules, naranjas, tricolores, morenos o guindas, sean personas que tengan aprecio por un México para todos, que tengan respeto por la legalidad, que tengan espacio para la escucha, para el encuentro y para el diálogo, para poder encontrar, por lo menos, un núcleo base de concordia”.
Y, en ese contexto, refiere la frase que aparece en el frontispicio del Teatro Degollado: “Que nunca llegue el rumor de la discordia”. “Los mexicanos estamos en discordia y este no es el camino para México. Por supuesto, las elecciones son siempre tiempos de polarización y de visiones contrastadas, pero debe rescatarse un núcleo básico de coincidencias, porque el país lo necesita. Tenemos grandes oportunidades todavía por delante en la reconfiguración global que vive el mundo y, al mismo tiempo, enfrentamos escenarios muy descompuestos en el país”.
Fernando Guzmán Pérez Peláez señaló que la elección intermedia en Jalisco debe analizarse de manera particular, al igual que en cada estado. Citó como un error de la pasada elección presidencial que, aunque se logró un ejercicio abierto y novedoso para elegir a Xóchitl Gálvez como candidata opositora, quedó pendiente la elaboración de una propuesta concreta y consensuada para la sociedad. Buscar únicamente la unidad opositora, sin una oferta clara, resulta insuficiente.
Destacó que México vive tiempos difíciles, pero Jalisco es un estado rico que marcha bien, con gobiernos que han entregado resultados en diversos ámbitos. Aunque enfrenta problemas graves, como las desapariciones, mostró capacidad para organizar eventos mundialistas, a diferencia de otras ciudades.
Para Guzmán, Jalisco representa “un pulmón de oxígeno” para el país y debe preservarse como un espacio de prosperidad, oportunidades, respeto, diálogo y trabajo real, más allá de los colores partidistas, para mantener un Jalisco para todos.
El PAN, entre la doctrina y la visión del pragmatismo
En la última parte de la entrevista analizó al PAN desde la perspectiva de su doctrina y del pragmatismo político. Destacó el papel histórico del partido desde su fundación, en 1939, hasta la alternancia del año 2000, sustentado en un humanismo trascendente que defiende la dignidad de la persona humana y busca construir el bien común atendiendo las necesidades sociales reales.
Explicó que esta doctrina combina la vertiente humanista de Efraín González Luna y la democrática-liberal de Manuel Gómez Morín, quienes articularon liderazgos para crear una oposición democrática al partido de Estado surgido bajo la influencia de Plutarco Elías Calles.
Paralelamente, se construyó un cuerpo orgánico fuerte: presencia constante, trabajo en la calle, atención a las demandas populares y una intensa vida democrática en asambleas donde se debatía y se votaba. Con el impulso de líderes como Manuel Clouthier, Francisco Barrio y Ernesto Ruffo en las décadas de 1980 y 1990, así como con el incremento de la participación ciudadana, esta estructura sólida permitió al PAN llegar a la Presidencia de la República en el año 2000.
La visión crítica de Javier Hurtado: “Coahuila es un claro aviso al PAN, si va solo, le puede ir peor”
Por Mario Ávila
El politólogo y expresidente de El Colegio de Jalisco, Javier Hurtado González, consideró el resultado de las elecciones en Coahuila como un claro aviso para el PAN de cara a las elecciones intermedias de 2027 y, eventualmente, a las presidenciales de 2030.
Aunque Coahuila no es México, Hurtado advierte que, si el PAN decide competir solo, podría obtener resultados aún peores que si lo hiciera en alianza.
Recordó que, a nivel nacional, tanto el PAN como el PRI son dos de los partidos más desprestigiados y con menor confianza ciudadana, aunque el PRI supera ligeramente al PAN en ese aspecto.
Para el analista, el triunfo del PRI en Coahuila no fue extraordinario, ya que en las últimas cuatro o cinco elecciones ha ganado “carro completo”, ya sea en solitario o en coalición. En cambio, para Morena sí representó una derrota significativa, pues se trata del partido en el gobierno federal y con presencia dominante en 24 entidades federativas, y aun así no ganó un solo distrito local.
Hurtado calificó de “cínico” minimizar esta derrota argumentando que “no tenía nada que perder”. “Entró a competir y no sacó nada; por lo tanto, perdió”, afirmó.
El politólogo identificó señales de inconformidad ciudadana hacia Morena. Destacó la derrota de figuras como Antonio Attolini, uno de los integrantes más visibles de la generación de Yo Soy 132, quien perdió por tercera ocasión en la entidad y era considerado una de las cartas fuertes del partido.
En los distritos más cerrados, el PRI obtuvo ventajas de hasta 22 mil votos, y en otros alcanzó diferencias de hasta 56 mil sufragios. Hurtado explicó que la estructura territorial del PRI en Coahuila resultó más efectiva que la red de programas sociales de Morena.
Comparó esta organización con los Comités de Defensa de la Revolución Cubana: una red construida manzana por manzana y cuadra por cuadra que genera adhesión permanente, esquema que permitió a los hermanos Moreira gobernar consecutivamente durante dos sexenios.
Sin embargo, la “bomba política” de Coahuila fue la pérdida del registro del PAN, Movimiento Ciudadano y el Partido Verde, lo que implica también la pérdida de prerrogativas.
Para Hurtado, esto representa un fuerte revés a la estrategia del PAN de abrirse a los ciudadanos con su llamado “nuevo rostro”. “Le dijeron: ‘vete ahí’”, ironizó.
Lo mismo ocurrió con Movimiento Ciudadano. El académico de la Universidad de Guadalajara llamó a una reflexión seria al interior de todos los partidos, incluido Morena.
Consideró que una derrota de esta magnitud debería motivar la renuncia o, al menos, la puesta a disposición de los cargos de las dirigencias nacionales. En otros países, incluso en elecciones regionales o para el Parlamento Europeo, resultados de esta naturaleza suelen provocar la caída inmediata de los líderes partidistas.
Finalmente, Javier Hurtado concluyó que ni Alejandro “Alito” Moreno debe colgarse excesivamente la medalla del triunfo ni los demás partidos deben minimizar o disimular lo ocurrido. Ambas actitudes son cuestionables.
Coahuila deja lecciones claras: la importancia de las alianzas, la fortaleza de las estructuras territoriales y la necesidad de que los partidos opositores construyan ofertas creíbles más allá de la mera unidad electoral.






