OPINIÓN
El adiós a un hombre de letras: Vicente Quirarte y la palabra que permanece
Conciencia en la Cultura, por Luis Ignacio Arias
El escritor, poeta y académico Vicente Quirarte Castañeda falleció el martes a los 72 años. El servicio funerario se realizó en una agencia al sur de la Ciudad de México, donde se reunieron familiares, escritores, investigadores y miembros de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), institución con la que mantuvo una relación estrecha durante décadas.
Quirarte fue reconocido por su trabajo como poeta, ensayista, narrador e investigador, así como por su labor docente y su participación en distintos espacios institucionales. Su trayectoria abarcó más de cuatro décadas de producción literaria y académica, con obras que exploraron la ciudad, la historia, la memoria y las relaciones entre literatura y vida pública. Fue miembro de número de la Academia Mexicana de la Lengua desde 2002 y ocupó cargos relevantes dentro de la UNAM, como la dirección del Instituto de Investigaciones Bibliográficas y un lugar en la Junta de Gobierno.
Durante la ceremonia, el historiador Javier Garciadiego destacó la calidad humana del escritor y señaló que su pérdida representa no solo la ausencia de un autor prolífico, sino también la de un profesor y colega apreciado. De acuerdo con Garciadiego, Quirarte fue un académico comprometido, un escritor constante y una figura cercana para quienes trabajaron con él en distintos proyectos universitarios y culturales.
Vicente Quirarte fue autor de una obra amplia que incluye poesía, ensayo, narrativa y crónica. Entre sus temas recurrentes se encuentran la Ciudad de México, la historia cultural, la memoria urbana y las figuras literarias mexicanas. Su estilo combinó la investigación académica con una escritura accesible, lo que le permitió llegar tanto a lectores especializados como al público general. Además de su producción literaria, Quirarte impartió cursos y seminarios en la UNAM y participó en proyectos editoriales y de difusión cultural.
Su muerte generó reacciones en distintos sectores del ámbito cultural. Escritores, académicos y estudiantes expresaron su reconocimiento a la labor del autor y destacaron su papel como formador de generaciones. Para muchos, Quirarte representó una figura que supo equilibrar la investigación rigurosa con la divulgación literaria y que mantuvo una presencia constante en la vida cultural de la capital.
La UNAM expresó públicamente su pesar por el fallecimiento del escritor. El rector Leonardo Lomelí afirmó que la institución se encuentra de luto y anunció que se organizará un homenaje en memoria de Quirarte, con el propósito de revisar y difundir su obra entre nuevas generaciones. Lomelí recordó que hace unos meses la Universidad ya había realizado un reconocimiento a su trayectoria, pero que la muerte del escritor amerita una nueva reflexión sobre su legado y su aportación a las humanidades.
El rector subrayó que Quirarte fue un universitario que tendió puentes entre disciplinas y que contribuyó a fortalecer la relación entre literatura, historia y estudios culturales. También destacó su participación institucional, tanto en el Instituto de Investigaciones Bibliográficas como en la Junta de Gobierno, donde mantuvo una presencia activa y propositiva. Según Lomelí, la obra del escritor constituye un elemento fundamental para preservar su memoria y mantener vigente su influencia en la vida académica.
La comunidad universitaria y literaria coincidió en que su legado permanecerá a través de su obra y de las instituciones en las que participó. La UNAM, la Academia Mexicana de la Lengua y diversos grupos de investigación han señalado que continuarán difundiendo sus textos y promoviendo la lectura de sus trabajos. Aunque su ausencia marca el cierre de una etapa, su producción intelectual seguirá siendo referencia para los estudios sobre literatura mexicana, historia cultural y análisis urbano.
Como parte del homenaje póstumo, Lomelí y el escritor Gonzalo Celorio, director de la Academia Mexicana de la Lengua y Premio Cervantes 2025, encabezaron una guardia de honor ante el féretro. A la ceremonia asistieron diversas figuras del ámbito literario y académico, entre ellas Silvia Molina, Jorge Ruiz Dueñas, Rosa Beltrán, Adolfo Castañón, Liliana Weinberg y Rodrigo Martínez Baracs. La presencia de estos escritores e investigadores reflejó el amplio reconocimiento que Quirarte tenía dentro de la comunidad cultural mexicana.
Al finalizar el acto de despedida, el músico y periodista Xavier Quirarte, hermano del escritor, informó que la biblioteca personal del autor será donada a la Academia Mexicana de la Lengua. La colección, integrada por los libros que acompañaron su formación y su trabajo intelectual, pasará a formar parte del acervo de la institución, donde podrá ser consultada por investigadores y lectores interesados en su obra y en los temas que estudió a lo largo de su carrera.
Xavier Quirarte también señaló que el escritor dejó pendientes dos volúmenes dedicados a los escritores mexicanos en Nueva York, un proyecto que abarcaba de los siglos XIX al XXI y que se encontraba en proceso de elaboración. Este trabajo inconcluso evidencia el interés del autor por las relaciones entre literatura y migración, así como por las conexiones culturales entre México y Estados Unidos. La familia no detalló si estos materiales serán publicados de manera póstuma o si quedarán como parte del archivo personal del escritor.





