ENTREVISTAS
Alerta el experto continental José Joaquín Ceballos: En México urge una ley federal de prevención del suicidio
Por Gabriel Ibarra Bourjac
México enfrenta un grave problema en materia de salud mental: se encuentra entre los diez países con mayor ideación suicida y conductas autoagresivas en población infantil y juvenil, con tasas que superan las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Factores como el acoso escolar (bullying), la desintegración familiar, la presión académica y las secuelas de la pandemia han agravado un fenómeno que ya no puede ser atendido únicamente desde la salud, sino que exige una respuesta integral desde el Poder Legislativo, donde la diputada del Partido Verde, Maricela Silva, impulsa la Ley General de Prevención del Suicidio en México, presentada recientemente ante la Cámara de Diputados.
En entrevista con Conciencia Pública, José Joaquín Ceballos, presidente y fundador del Comité Nacional de Prevención del Suicidio (CONAPRESU) y presidente ejecutivo de la Coalición Internacional de Prevención del Suicidio en la región de las Américas, analiza la problemática que enfrenta la salud mental en América Latina.
Con más de 10 años de experiencia y presencia en 21 países, José Joaquín Ceballos es una de las voces más autorizadas en suicidología a nivel continental.
Su trabajo incide directamente en la construcción de políticas públicas, particularmente en el acompañamiento legislativo que su organización ha venido realizando tanto en la Cámara de Senadores como en la Cámara de Diputados para la creación de una “Ley federal de prevención del suicidio”.
En esta entrevista, el doctor Ceballos expone con claridad la multicausalidad del suicidio, las señales de alerta que deben reconocer familias, docentes y autoridades, así como la responsabilidad de los medios de comunicación para evitar el efecto imitativo.
LA ENTREVISTA
Gabriel Ibarra Bourjac (GIB). Primeramente, doctor, platíqueme de usted. ¿Quién es el doctor José Joaquín Ceballos?
José Ceballos: Soy presidente y fundador del Comité Nacional de Prevención del Suicidio (CONAPRESU). Para la región de las Américas soy el presidente ejecutivo de la Coalición Internacional de Prevención del Suicidio. Llevo más de 10 años trabajando en este tema a nivel internacional, en más de 21 países de América.
GIB. ¿Cómo surgió su vocación por la prevención del suicidio y qué lo motivó a fundar CONAPRESU?
José Ceballos: La pregunta es muy interesante y demuestra bastante inteligencia emocional. Se trata de la prevención en todos los entornos: población infantil, juvenil, adultos y adultos mayores. Es importante entender que la tasa de suicidios en América Latina y en el continente americano está por encima de lo recomendado por la OMS, que establece un promedio de entre 8.9 y 9.1 por cada 100 mil habitantes; nosotros estamos cerca de 10.
Mientras que la media global ha mostrado ligeros descensos, situándose cerca de los 8.9 a 9.1 puntos, el continente americano avanza en la dirección opuesta, lo que ha encendido las alertas de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
GIB. Como psicólogo educativo y familiar, con presencia en más de 20 países, ¿qué le ha enseñado la experiencia internacional sobre las diferencias culturales en la forma en que se aborda el suicidio en cada país o región?
José Ceballos: De acuerdo con la OMS, la prevención debe verse desde un punto de vista multicausal y multifactorial. Hay factores ambientales, psicológicos y emocionales que varían según el clima, la cultura, las etnias y las circunstancias propias de cada país.
GIB. Según datos recientes del INEGI en México y de la OPS, las tasas de suicidio han aumentado, especialmente entre jóvenes y hombres. ¿Cómo han observado ustedes este fenómeno?
José Ceballos: En América Latina, la población juvenil ocupa el tercer lugar en suicidios consumados. México está entre los diez países con mayor ideación suicida y conductas autoagresivas en población infantil y juvenil. Por eso hemos estado trabajando con la Cámara de Senadores y actualmente con la Cámara de Diputados en la creación de una Ley Federal de Prevención del Suicidio.
GIB. Recientemente publicaron un trabajo sobre suicidios e intentos de suicidio en universidades. ¿Cómo observan la vulnerabilidad de los jóvenes universitarios de entre 15 y 29 años?
José Ceballos: Uno de los rangos más críticos va de los 8 o 10 años hasta la etapa universitaria (24 a 26 años). Hay factores detonantes muy fuertes, como el acoso escolar (bullying), la desintegración familiar y, lamentablemente, también la humillación por parte de algunos docentes y tutores universitarios. Tuve casos directos de esto en Chile.
GIB. ¿Qué señales de alerta deberían conocer las familias y las comunidades?
José Ceballos: Las señales pueden ser verbales, no verbales, conductuales o anímicas. Cuando una persona dice: “Ya no quiero seguir viviendo”, “nadie me quiere” o “me quiero quitar la vida”; casi el 99.9% de las veces no busca realmente quitarse la vida, sino que está pidiendo ayuda, un abrazo y ser escuchada con empatía. La OMS señala que el primer nivel de atención son los padres, maestros, policías, bomberos, entre otros.
GIB. ¿Cómo impactaron la pandemia y los desafíos posteriores —económicos, redes sociales y aislamiento— en los comportamientos suicidas?
José Ceballos: Todavía estamos viviendo las consecuencias. Muchas personas siguen encerradas en sí mismas por duelos no resueltos. El estrés y la ansiedad son la puerta de entrada que puede llevar a la depresión, la ira, la tristeza y la ideación suicida. Nadie muere directamente de estrés o ansiedad, pero sí pueden morir de las enfermedades que estos provocan, como infartos o derrames cerebrales.
GIB. ¿Cuáles han sido los principales logros de CONAPRESU en estos años, tanto a nivel nacional como internacional?
José Ceballos: Trabajamos como una organización no gubernamental sin fines de lucro y de forma voluntaria. El año pasado estuvimos en varios países de Norteamérica, Centroamérica y Sudamérica. Este año ya sumamos dos países más y hemos realizado giras por México, Argentina y Uruguay. Próximamente estaremos en República Dominicana, España, Puerto Rico y posiblemente Cuba.
GIB. Para México, ¿qué actividades tienen programadas?
José Ceballos: Vamos a tener una intensa agenda en agosto y septiembre en siete estados del país. Estamos trabajando para realizar la Segunda Cumbre Mundial de Prevención del Suicidio en Puebla. También formaremos formadores y suicidólogos, impartiremos diplomados y talleres en universidades y trabajaremos con pueblos originarios.
GIB. Uno de los grandes obstáculos es el estigma y el tabú. ¿Cómo combatirlo? ¿Qué papel juegan los medios de comunicación y las redes sociales?
Dr. José Ceballos: Hay que cambiar la narrativa del suicidio, como propone la OMS. Los medios deben aplicar el “efecto Papageno” (positivo) y evitar el “efecto Werther” o efecto copycat (imitativo). No se deben mostrar detalles gráficos ni recurrir al sensacionalismo, porque eso genera más casos, especialmente entre los jóvenes.
GIB. En el caso de México, ¿ve alguna diferencia con otros países de la región, especialmente por el alto grado de violencia?
Dr. José Ceballos: México tiene una de las tasas más altas en población infantil y juvenil, incluso en zonas rurales. Hay casos alarmantes de varios miembros de una misma familia que se quitan la vida. Este es un tema de salud pública que debemos atender con urgencia.
GIB. Finalmente, doctor, ¿cuál es su visión a cinco o diez años para la prevención del suicidio en la región?
Dr. José Ceballos: El suicidio se puede prevenir. Necesitamos más formación, políticas públicas sólidas, seguimiento real y romper el silencio. En septiembre estaremos en México conmemorando el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, formando recursos humanos y creando conciencia. Invitamos a todos los sectores a sumarse.


